El primer presidente negro de la historia de los EE.UU. Muchos aparecen ahora esperanzados por la posibilidad de un cambio en la política exterior norteamericana. Hasta extremos como el de la presidente de Argentina, que envía al presidente electo una carta lamentable, llena de contradicciones e inspirada por el más profundo “cholulismo”.
De repente (y aunque no haya dejado de caer ni una sola bomba hasta hoy), la imagen de los EE.UU. pasa de ser un gigante opresor del mundo a la de un posible salvador que puede cambiar el rumbo de la historia. Aquí, en la Argentina, ya deberíamos habernos dado cuenta hace un buen rato de que no vivimos en una democracia, pero ¿puede alguien creer que los EE.UU. sí tienen una?
Pensando en esto, se me ocurrió uscar quiénes fueron los principales donantes económicos a las campañas de Barack Obama y John McCain…
Comparando estas listas, encuentro que hay varios que aparecen en ambas. Estos son:
- Citigroup Inc
- Goldman Sachs
- JPMorgan Chase & Co
- Morgan Stanley
- UBS AG
Revisando las listas de donantes a las campañas previas a senador de Obama y McCain, aparecen los mismos actores, con el añadido de la recientemente presentada en bancarrota Lehman Brothers.
¿Quiénes son estos señores? Bancos. Pero no cualquier banco, son los principales actores detrás de la Reserva Federal de los EE.UU. La Reserva Federal, el “Fed”, fue creada en el año 1913 por la presión de los banqueros privados y desde entonces es manejada por estos mismos para regular la emisión y el flujo de dinero (teniendo un control casi total sobre la inflación y las tasas de interés). En resumen: son los dueños del dinero (y no sólo por tenerlo, son quienes lo fabrican).
Esto es una clara muestra de que, detrás de ambos candidatos, se encuentran los mismos intereses económicos. Algo que me llama mucho la atención es que, por el simple hecho del color de la piel del candidato, los EE.UU. ahora parecen gozar de un crédito abierto en la confianza del resto del mundo (como si Colin Powell y Condoleezza Rice no fuesen negros).
¿Hasta cuándo seguiremos creyendo en milagros promovidos por los medios?


Muy atinado tu análisis. Excelente!