Estoy retocando el diseño de mi blog. Edito una hoja de estilo en el servidor, guardo los cambios y luego presiono “recargar” en mi navegador. Resultado: todo sigue igual. ¿Qué sucede? Reviso en mi navegador el contenido de la hoja de estilo y claramente veo que se trata de la versión original, sin los cambios que acabo de realizar. ¿Guardé los cambios? ¿es esa la hoja de estilo? Si, si. La recargo 5 veces y todo sigue igual.
¿Qué sucede? Es que estoy conectado a Fibertel y ellos han interpuesto entre mi PC y el servidor en donde está mi blog un Proxy transparente, que evidentemente no funciona nada bien…
Esta es una de las tantas prácticas que utilizan los proveedores de acceso a Internet (ISP, por “Internet Service Provider“) para supuestamente mejorar sus servicios. En realidad, el objetivo de esta y otras tantas maniobras técnicas es reducir sus costos antes que favorecer a sus clientes (aunque como ya dijo Napoleón, no hay que adjudicar a las malas intenciones lo que es perfectamente explicable por la estupidez).
A continuación, algunas de las aberraciones a las que nos someten nuestros proveedores de Internet:
Proxys transparentes
Todo requerimiento a un servidor web (tÃpicamente, protocolo TCP, puerto 80) es “desviado” hacia un servidor del ISP (llamado proxy). Éste verifica si dispone de una copia del recurso requerido en su caché y de ser asà nos la envÃa (simulando una respuesta del servidor original). En caso contrario, reenvÃa nuestro requerimiento al servidor original y nos devuelve su respuesta.
El término “transparente” (quizás serÃa mejor llamarle “oculto“) se utiliza porque el cliente (quien realiza el requerimiento) cree estar comunicándose directamente con el servidor de destino, y nunca advierte que el proxy interviene en la comunicación.
Cuando esto funciona bien, la respuesta al usuario es más rápida y el proveedor ahorra ancho de banda; pero si el proxy no está bien configurado, puede convertirse una pesadilla para el usuario.
¿La solución? Que el ISP ofrezca al cliente su proxy como un servicio (hasta podrÃa ponerlo en su publicidad) y deje que sea éste último quien decida cuándo y cómo utilizarlo. La realidad es que la mayorÃa de los ISP que utilizan proxys transparentes ni siquiera lo reconoce (aunque técnicamente es muy fácil comprobarlo).
Control de ancho de banda
Esta técnica consiste en privilegiar o penalizar cierto tipo de tráfico de datos. De esta manera, por ejemplo, un ISP puede dar mayor prioridad al tráfico de la web (conexiones TCP hacia puertos 80) o puede limitar a determinado ancho de banda el tráfico de cierta aplicación.
El problema aparece cuando los usuarios no son notificados de estas maniobras y empeora cuando se utilizan ciertas técnicas para lograr que no podamos evitar estos “controles“. Ocurre que muchas aplicaciones, por ejemplo la mayorÃa de los sistemas de comunicación “peer-to-peer” que se utilizan para intercambiar archivos, para esquivar este tipo restricciones utilizan puertos variables. De esta manera, el ISP debe inspeccionar el contenido de los paquetes, para analizar el protocolo y descubrir si se trata de una aplicación que quisiera limitar (el tráfico peer-to-peer parece molestar mucho a los ISP…). Esto es una verdadera aberración técnica, ya que destruye el principio de la separación de capas (modelo OSI), principal virtud del protocolo de Internet TCP/IP.
¿La solución? Simplemente, no hacer nada. A lo sumo, dar mayor prioridad al tráfico de aplicaciones de tiempo real (como VoIP), pero no penalizar ningún tipo de tráfico (y ni hablar de “destripar” paquetes para analizarlos…).
Filtrado de puertos
Muchos proveedores bloquean el acceso a determinados puertos de las IPs asignadas a sus clientes. Esto se hace con la supuesta intención de “proteger” al usuario de ataques, gusanos, etc. El problema se presenta cuando un usuario necesita que desde la red puedan conectarse a su PC a un puerto que está siendo filtrado. En otros casos, peor aún, impiden las conexiones salientes hacia determinados puertos (lo cual directamente imposibilita la utilización de ciertos servicios a través de Internet).
Personalmente, he perdido horas al teléfono, tratando de que un ISP elimine las reglas de filtrado para una conexión, llegando a un caso en que el técnico fue incapaz de encontrar cuál era la regla que impedÃa el correcto funcionamiento de mi sistema.
¿La solución? Nuevamente, que el ISP ofrezca el servicio de filtrado de puertos a sus clientes, dejando a éstos la posibilidad de elegir su contratación o la instalación de su propio firewall.
Venta de ancho de banda
Es común que en las publicidades se nos ofrezcan conexiones de determinado ancho de banda (512Kbps, 1Mbps, etc.). Muchos usuarios inexpertos, luego de firmar el contrato de servicio, descubren que el ancho de banda prometido no es el real, sino el máximo. En ningún lugar del contrato se establece cuál será el ancho de banda mÃnimo que el cliente tendrá a su disposición.
Sin duda, nadie comprarÃa caramelos a un quiosquero que dijera: “Por $2 te puedo dar hasta 20 caramelos”, pero con las conexiones particulares a Internet, parece no haber alternativa.
¿La solución? Que en los contratos se estableciera claramente el ancho de banda mÃnimo, además del máximo.
Rompiendo Internet
En resumen, los ISP (como tantos otros participantes de Internet), deben comprender que estas prácticas (y varias otras que no he comentado), atentan contra los principios gracias a los cuales Internet se ha transformado en la poderosa herramienta que actualmente es. En términos más simples: no están mejorando Internet, la están rompiendo.
Además, ya que estamos pagando por un servicio, debemos tener en cuenta que si nuestro proveedor nos filtra puertos, nos demora (o descarta) paquetes o de alguna otra manera se mete con nuestro tráfico, lo que nos está vendiendo técnicamente no es una “conexión a Internet“.
Todos quienes intentan justificar estas prácticas deberÃan comenzar leyendo el artÃculo “Mundo de Extremos“, para comprender la simpleza y la potencia de Internet. Y, cómo no, más de un técnico deberÃa buscar un buen libro de TCP/IP (o dos).
Pero lamentablemente debemos darnos cuenta de que ni los ISP (ni ninguna otra empresa) comenzará a hacer las cosas a nuestro favor. Tenemos que ser nosotros (los consumidores, el público), quienes tomemos conciencia y comencemos a exigir lo que nos corresponde.


Como era de esperar se cayo todo otra vez en este horario es IMPOSIBLE hacer algo… ya tengo varios amigos que le sucede o mismo, desde la pagina de MRSE las descargas no superan los 20 kb/seg y todo es un desastre, yo me pregunto… QUE CARAJO PASA???…. que esperan para solucionar todo esto eh?
Gente yo digo que empecemos a pedir bonificacion total de la factura del mes por no brindarnos el servicio como corresponde… yo ya lo hice por una de las lineas ADSL que tengo (las cuales tengo 2)
PD: hasta las radios on-line mayores a 128kbps que transmiten no s pueden escuchar.
http://www.speedyapesta.com.ar