El común de los usuarios de computadoras utiliza habitualmente procesadores de texto como Microsoft Word u OpenOffice.org. El éxito de este tipo de programas es su filosofía “WYSIWYG” (”lo que usted ve es lo que obtiene“) y su aparente facilidad de uso.
¿Qué es LyX? Simplemente, un procesador de textos basado en la filosofía “WYSIWM” (”lo que usted ve es lo que quiere decir“). LyX nos propone una forma diferente de editar textos con formato: usted preocúpese de introducir los elementos del texto y, a cambio de respetar ciertas reglas de formato, el programa se encargará del resto.
¿Cuánto tiempo pierde usualmente ajustando tipos y tamaños de letra? (en los títulos, subtítulos, párrafos, citas, etc.) ¿Qué tan difícil es producir un índice de contenidos que se acutalice automáticamente según cambie el documento? ¿Cuánto tiempo pierde en reacomodar los elementos gráficos y las tablas en un documento extenso al haber cambiado el tamaño de los márgenes o las páginas? (o, quizás, simplemente al abrir el documento en otra computadora) ¿Por qué ese documento no se ve “como los libros”, no importa cuánto esfuerzo le dedique a dejarlo “bonito”?
LyX es la solución a todos estos problemas… y más.
Estilos de documento
La base de la edición en LyX son los estilos o tipos de documentos. Un tipo de documento define su estructura (entre otras cosas, si se divide en capítulos, secciones, partes; si los capítulos comienzan en una nueva página impar, etc.).
Una vez elegido un estilo, deberemos respetar su organización. Esto puede parecer a simple vista una restricción, pero lejos está de serlo: ¡se hace realmente difícil escribir un documento con mala estructura! (esto nos ayuda inclusive en la redacción del texto). Claro está, siempre podemos cambiar el tipo de documento utilizado: no es poco frecuente que algo que comenzó siendo un “artículo”, crezca hasta transformarse en un “libro”.
Tipos de letra y tamaños
En vez de tener que ajustar los tamaños de cada elemento de texto (títulos, subtítulos, encabezados, párrafos), solamente basta con elegir el tamaño de letra base para el documento (otro tanto ocurre con el tipo de letra). Claro que siempre es posible alterar esto en algún lugar específico, si fuese necesario.
En un documento extenso, resulta un recurso valiosísimo el poder cambiar el tamaño o la familia de la fuente base, y ver cómo se reajustan automáticamente todos los demás elementos de texto.
Saltos de línea y espacios
Uno puede, infructuosamente, quedarse apoyado sobre la tecla “Enter”, intentando introducir varios saltos de línea o, de forma similar, sobre la barra espaciadora intentando lograr espacios adicionales. Nada de esto es posible, por una simple razón: nunca es necesario.
¿Cuál sería el objetivo de querer introducir espacios extra? Seguramente, que el procesador de textos no está haciendo lo correcto. LyX no nos plantea ese problema.
Elementos flotantes
LyX distribuye de forma “inteligente” los elementos flotantes del documento (imágenes, tablas, etc.). Esto impide que queden “huecos” al final o al principio de una página, debido al desplazamiento de un objeto a la página siguiente o a la anterior. Nuevamente, si no estamos de acuerdo con las decisiones tomadas por el programa, podemos decirle explicitamente cómo ubicar los elementos flotantes.
Imagine poder cambiar los tamaños de letra, página y márgenes sin tener que recorrer (y reacomodar) todo el documento. LyX lo hace posible.
Índices, bibliografía, notas y referencias
LyX nos provee funciones de uso muy simple para generar tablas de contenido (índices) y administrar referencias cruzadas, notas al pié y citas bibliográficas.
Al numerar automáticamente capítulos, secciones, sub-secciones, figuras, tablas, etc., podemos hacer referencia, por ejemplo, a determinada sección, sin preocuparnos de que más tarde su numeración cambie.
¿Cómo se ve?
A continuación podemos apreciar la pantalla inicial de LyX:

Esta es la barra de herramientas principal (no parece demasiado extraña, ¿no es así?):

Algo realmente poco común es el menú “Navegar“. Este es completamente dinámico y nos mostrará la estructura de partes, capítulos, secciones, etc., de nuestro documento, permitiéndonos “saltar” directamente al punto deseado.
Editando un documento
El siguiente cuadro de diálogo nos permite seleccionar el tipo de documento y configurar sus opciones:

Al editar el documento, LyX nos va mostrando su apariencia (aunque no es exactamente igual lo que vemos en la pantalla y lo que obtendremos al imprimir, esta es la clave de su simplicidad).

Nótese que el cursor de texto está posicionado al comienzo del título, y que en la lista desplegable (arriba a la izquierda) está seleccionado el estilo “Título“. Recordemos que cada tipo de documento tiene una estructura predefinida. En nuestro ejemplo, hemos seleccionado el tipo “artículo“, que posee un título, autor, resumen, secciones (con sub-secciones), etc.
Cada vez que sea necesario, podemos ver el aspecto del documento “terminado“, como lo muestra la siguiente imagen:

Podemos notar que, aunque el aspecto es similar a lo mostrado en la vista de edición, existen algunas diferencias. En este ejemplo, LyX ha insertado automáticamente la fecha (lo cual está determinado por el tipo de documento) y el texto “LyX” presenta un curioso efecto, desplazando la letra “y” hacia abajo (ya que esta es la forma de escribir el nombre del programa).
Algunos efectos curiosos no son tan notables a simple vista, pero son los que en conjunto le dan una apariencia mucho más estilizada al texto obtenido. Por ejemplo, si escribimos la palabra “filosofía”, obtendremos lo siguiente:

Nótese cómo la primera “f” se deforma para unirse con la “i” que le sigue y cómo esto no sucede en la segunda ocurrencia, en donde la “i” aparece acentuada. Otros “trucos tipográficos” que LyX realiza por nosotros son, por ejemplo:
- La diferenciación entre los puntos suspensivos y los puntos seguidos o aparte. El espacio interior entre los puntos suspensivos es menor al espacio de separación de palabras.
- El “estiramiento” de los espacios de separación de palabras para tratar de cubrir una línea (estilo “justificado”), realizando la separación con guiones si el resultado no es aceptable (para no obtener líneas con espacios desproporcionados).
- La diferenciación de la longitud del espacio si se están separando palabras o si es precedido por un punto seguido.
Estos son sólo unos pocos ejemplos de la gran cantidad de efectos que nos permiten obtener un texto de calidad “profesional” (aunque lamentablemente podemos encontrar muchos textos “profesionales” que no tienen esta calidad).
Formatos
LyX provee funciones de importación y exportación desde y hacia varios formatos. Si bien utiliza un formato propio para almacenar los documentos, LyX utiliza como “motor” el sistema de procesamiento de textos LaTeX.
Es posible importar (al menos parcialmente) documentos de Microsoft Word, HTML, LaTeX, texto plano, entre otros. También podemos exportar a varios formatos o generar versiones “imprimibles” en PostScript o Adobe PDF.
Conclusión
Quizás LyX no sea la mejor opción para redactar pequeños documentos de textos y, dada su difusión, tampoco para el intercambio de documentos que deban ser editados por otras personas (aunque la mayor parte de la comunidad científica utiliza LaTeX). A pesar de esto es, sin lugar a duda, una excelente alternativa para quienes deban editar documentos extensos y complejos, y deseen obtener un resultado altamente “profesional” y estilizado.
Si usted es usuario de GNU/Linux, seguramente su distribución incluirá a LyX. En caso contrario, puede visitar su sitio web, desde donde también puede descargarse la versión para Windows.
LyX? Pero que tipo moderno me había resultado este Javier!! Yo uso Emacs+Latex y listo! A lo macho!! (bueno… no tan macho (o loco) como para usar Vi!)