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	<title>Escepticismo &#8211; Blog de Javier Smaldone</title>
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	<description>Todos los días se aprende algo viejo</description>
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		<title>Sobre la libertad de expresión y el «discurso de odio»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Feb 2020 18:49:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Censura]]></category>
		<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Participación de Christopher Hitchens en el debate organizado por el Hart House Debating Club de la Universidad de Toronto: «Sea resuelto: la libertad de expresión incluye la libertad de odiar», en el año 2006. A continuación, la transcripción completa. ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego! Lo escucharon. No lo he gritado en un teatro lleno de gente, &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2020/02/07/sobre-la-libertad-de-expresion-y-el-discurso-de-odio/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">Sobre la libertad de expresión y el «discurso de odio»</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Participación de Christopher Hitchens en el <a href="https://www.tvo.org/video/archive/christopher-hitchens">debate organizado por el Hart House Debating Club</a> de la Universidad de Toronto: «Sea resuelto: la libertad de expresión incluye la libertad de odiar», en el año 2006.</em></p>
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<p><em>A continuación, la transcripción completa.</em></p>
<p><span id="more-4494"></span></p>
<p>¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego! Lo escucharon. No lo he gritado en un teatro lleno de gente, ciertamente. Me percato ahora que parece que lo he gritado en el comedor de Hogwarts. Pero he marcado el punto. Todos conocen el fatuo veredicto del muy sobrevalorado juez Oliver Wendell Holmes quien al pedírsele un ejemplo de cuándo sería apropiado limitar un discurso o definirlo como una acción, dio ese de gritar «fuego» en un teatro repleto. Muy a menudo se olvida que lo que él hizo en ese caso fue enviar a prisión a un grupo de socialistas de habla yidis —cuya literatura estaba en un idioma que la mayoría de estadounidenses no podía leer— oponiéndose a la participación del presidente Wilson en la Primera Guerra Mundial y a arrastrar a los Estados Unidos a este conflicto sanguinario del cual los socialistas de habla yidis habían escapado huyendo de Rusia. De hecho, se podría argumentar igualmente que los socialistas de habla yidis que fueron encarcelados por el excelente y sobrevalorado juez Oliver Wendell Holmes fueron los auténticos bomberos, los que estaban gritando «fuego» donde realmente había fuego, en un teatro repleto, ciertamente.</p>
<p>¿Y quién va a decidir? Bien, tengan esa pregunta si pueden —damas y caballeros, hermanos y hermanas, espero poder decir camaradas y amigos— en sus mentes. Me eximo de la amable oferta de protección del orador que se ofreció tan generosamente durante la apertura esta noche. Cualquiera que quiera decir algo abusivo sobre o para mí  es libre de hacerlo, y de hecho es bienvenido, bajo su propio riesgo. Pero antes de hacerlo, deben haber tomado —como estoy seguro de que todos deberíamos— un breve repaso de los textos clásicos en esta materia, que son la «Areopagítica» de John Milton —»Areopagítica» por la gran colina en Atenas de la discusión y la libre expresión—, la introducción de Thomas Paine a «La edad de la razón» y diría que el ensayo de John Stuart Mill «Sobre la libertad», en los cuales está dicho, de diversas maneras —seré muy atrevido y resumiré a estos tres grandes caballeros de la gran tradición especialmente inglesa de la libertad, de un tirón. Lo que dicen es que no es solo el derecho de la persona que habla a ser escuchada, es el derecho de todos en la audiencia a escuchar y oír. Y cada vez que silencias a alguien, te vuelves prisionero de tu propia acción porque te niegas el derecho de oír algo. En otras palabras, tu propio derecho a escuchar y estar expuesto está tan involucrado en todos estos casos, como lo está el derecho del otro a expresar sus puntos de vista. En efecto, como dijo John Stuart Mill, si todos en la sociedad estuvieran de acuerdo sobre la verdad, la belleza y el valor de una proposición,  todos excepto una persona, sería más importante —de hecho, se volvería aún más importante— que ese hereje sea escuchado, porque aún podríamos beneficiarnos de su quizá escandaloso o espantoso punto de vista. En tiempos más modernos creo que esto ha sido mejor expresado por una heroína mía, Rosa Luxemburgo, quien dijo que la libertad de expresión carece de sentido a menos que signifique la libertad de la persona que piensa distinto.</p>
<p>Mi gran amigo John O&#8217;Sullivan —ex director del National Review, y creo que probablemente mi amigo católico más conservador y reaccionario— dijo una vez, en un pequeño experimento mental: «Si escuchas al Papa decir que él cree en Dios pensarás, bueno, el Papa está haciendo su trabajo de nuevo hoy. Si escuchas al Papa decir que está empezando a dudar de la existencia de Dios, comienzas a pensar que podría andar en algo». Bueno… Si todos en Norteamérica son obligados a asistir en la escuela a cursos de sensibilización sobre el Holocausto y se les enseña a estudiar la «solución final» —sobre la cual nada se hizo realmente por este país, ni por Norteamérica, ni por el Reino Unido mientras estaba ocurriendo— pero digamos que como compensación por eso, todo el mundo ahora está obligado a tragarse una historia oficial e inalterable y se la enseña como el gran ejemplo moral, el equivalente moral de los elementos moralmente deficientes de la Segunda Guerra Mundial, una forma de calmar nuestra conciencia incómoda acerca de ese combate. Si ese es el caso con todos, como lo es más o menos, y una persona se pusiera de pie y dijera: «¿Saben qué? Este Holocausto, no estoy seguro que ocurriera. De hecho, estoy bastante seguro de que no ocurrió. En realidad, me empiezo a preguntar si lo que pasó es que los judíos provocaron un poco  de violencia contra ellos». Esa persona no solo tiene el derecho de expresarse, al derecho a expresarse de esa persona debe otorgársele protección extra. Porque lo que tiene que decir —debe haberle llevado cierto esfuerzo llegar a ello— podría ser, podría contener un grano de verdad histórica. Podría, en todo caso, darle a la gente algo que pensar sobre por qué saben lo que ya creen saber. ¿Cómo sé que sé sobre esto, excepto porque me lo han enseñado y nunca escuché nada más? Siempre vale la pena establecer los primeros principios. Siempre vale la pena decir: «¿Qué harías si conoces a un miembro de la Sociedad de la Tierra Plana?». «Piénsalo, ¿cómo podría probar que la Tierra es redonda?». «¿Estoy seguro sobre la teoría de la evolución? Sé que se supone que es verdad. Aquí hay alguien que dice que no hay tal cosa, que todo es diseño inteligente». «¿Qué tan seguro estoy de mis propios puntos de vista?». No se refugien en la falsa seguridad del consenso y en el sentimiento de que lo que piensan debe estar bien, porque están en la mayoría moral segura.</p>
<p>Uno de los momentos de mayor orgullo en mi vida en el pasado reciente, ha sido la defensa del historiador británico David Irving, quien ahora está en prisión en Austria, por nada más que por el potencial de pronunciar un pensamiento indeseable en suelo austriaco. En realidad no dijo nada en Austria. Ni siquiera fue acusado de decir algo. Fue acusado de quizás planear decir algo que violaría una ley austríaca que dice: «Solo una versión de la historia de la Segunda Guerra Mundial puede ser enseñada en nuestra valiente y pequeña república tirolesa». La república que nos dio a Kurt Waldheim como Secretario General de las Naciones Unidas, un hombre buscado en varios países por crímenes de guerra. Ya saben, el país que tiene a Jörg Heider, el líder de su propio partido fascista, en el gabinete que envió a David Irving a prisión. ¿Saben las dos cosas que hicieron a Austria famosa y le dieron su reputación, por casualidad? Mientras los tengo, espero que haya algunos austriacos aquí para molestarlos. Una pena si no. Pero los dos grandes logros de Austria son haber convencido al mundo de que Hitler era alemán y que Beethoven era vienés. A su orgulloso registro, ahora pueden agregar que finalmente tuvieron el coraje de enfrentar su pasado y encerrar a un historiador británico que no ha cometido crimen alguno, excepto aquellos de pensar y escribir. Y eso es escandaloso. Usualmente no puedo encontrar a alguien que me secunde en esto, pero no me importa. No necesito apoyo. Mi propia opinión es suficiente para mí y reclamo el derecho de defenderla contra cualquier consenso cualquier mayoría, en cualquier lugar, en cualquier momento. Y cualquiera que no esté de acuerdo puede sacar un número, ponerse en la fila… y besarme el culo.</p>
<p>Ahora… No sé cuántos de ustedes no se sienten lo suficientemente maduros para decidir esto por ustedes mismos y piensan que deben ser protegidos de la edición de David Irving de los diarios de Goebbels, por ejemplo —de los cuales he aprendido más sobre el Tercer Reich que estudiando a Hugh Trevor-Roper y A.J.P. Taylor combinados cuando estuve en Oxford. Pero para aquellos que así lo piensen, les recomendaría otro breve curso de revisión. Vayan y vean, no solo la película y la obra, sino que lean el texto de la maravillosa obra de Robert Bolt «Un hombre de dos reinos» —algunos de ustedes ya debieron haberla visto— donde Sir Thomas Moore decide que preferiría morir, antes que mentir o traicionar su fe. Y en cierto momento Moore discute con un particularmente vicioso fiscal cazador de brujas, servidor del Rey, hombre hambriento y ambicioso. Y Moore dice a este hombre: «¿Usted quebrantaría la ley para castigar al Diablo, no?» Y el fiscal, el cazador de brujas, dice: «¿Quebrantarla? La eliminaría, eliminaría cada ley en Inglaterra si pudiera lograr eso, si pudiera capturarlo». Y Moore le dice: «Sí, lo haría, ¿no? Y entonces… cuando arrincone al Diablo y el Diablo voltee para enfrentarlo, ¿a dónde correrá a protegerse? Todas las leyes de Inglaterra han sido eliminadas y aplastadas, ¿quién lo protegerá entonces?». Tengan en mente, damas y caballeros, que cada vez que violen o propongan violar la libertad de expresión de alguien más, en potencia, se están cavando la fosa.</p>
<p>Porque la otra cuestión planteada por el juez Oliver Wendell Holmes es simplemente esta: ¿Quién va a decidir? ¿A quién le otorgan el derecho de decidir qué discurso es nocivo o quién es el orador nocivo, o determinar por adelantado cuáles serán las consecuencias perjudiciales que conocemos con suficiente antelación para prevenir? ¿A quién le darían este trabajo? ¿A quién van a adjudicar el trabajo de ser el censor? ¿No es famosa la vieja historia de que el hombre que tenía que leer toda la pornografía para decidir qué es apto para pasar y qué no lo es, es el hombre más propenso a ser pervertido? ¿Escucharon a algún ponente opuesto a esta moción, tan elocuente que… —uno de ellos lo fue— a quien le delegarían la tarea de decidir por ustedes lo que pueden leer? ¿A quien le darían el trabajo de decidir por ustedes, aliviarlos de la responsabilidad de escuchar lo que podrían tener que escuchar? ¿Conocen a alguien? Levanten la mano. ¿Conocen a alguien a quien le darían este trabajo? ¿Alguien tiene a un nominado? ¿Quieren decir que nadie en Canadá es suficientemente bueno para decidir lo que puedo leer o escuchar? No tenía ni idea. Pero hay una ley que dice que debe existir tal persona. O hay una subsección de alguna ley insignificante que lo dice. Bueno, al demonio con esa ley entonces. Los está invitando a ser mentirosos e hipócritas y negar lo que evidentemente ya saben.</p>
<p>Sobre el instinto censor, sabemos básicamente todo lo que necesitamos saber, y lo hemos sabido por mucho tiempo. Viene de una vieja historia sobre otro gran inglés —lamento sonar tan distintivo en esto esta noche— el Doctor Samuel Johnson, el gran lexicógrafo, autor del primer —compilador, mejor dicho— del primer gran diccionario del idioma inglés. Cuando lo completó, el Doctor Johnson fue esperado por varias delegaciones para felicitarlo, de la nobleza, de los Comunes, de los Lores y también por una delegación de respetables damas de Londres, que lo atendían en sus alojamientos de Fleet Street, y lo felicitaron: «Doctor Johnson» —le dijeron— «estamos encantadas de encontrar que no incluyó ninguna palabra indecente ni obscena en su diccionario». «Damas» —dijo el Doctor Johnson— «las felicito por ser capaces de buscarlas». Cualquiera que pueda entender esa broma —y me complace ver que el 10% de ustedes puede— capta el punto sobre la censura, especialmente sobre «censura previa», como se la conoce en los Estados Unidos, donde está prohibida por la Primera Enmienda de la Constitución. No serán determinadas por adelantado qué palabras son aptas o no. Nadie tiene el conocimiento requerido para tomar esa decisión. Y más aún, uno tiene que sospechar de los motivos de aquellos que lo hagan. En particular, los motivos de aquellos que están decididos a ofenderse, aquellos que irán a través de una casa de tesoros del inglés, como el primer diccionario del Doctor Johnson, en búsqueda de palabras soeces, para satisfacerse a sí mismos y algún instinto sobre el cual prefiero no especular.</p>
<p>Ahora, estoy absolutamente convencido de que la principal fuente de odio en el mundo es la religión y la religión organizada. Absolutamente convencido de ello. Y me alegra que aplaudan porque es un gran problema para aquellos que se oponen a esta moción. ¿Cómo van a prohibir la religión? ¿Cómo van a detener la expresión de la aversión, el odio y el fanatismo religiosos? Hablo como alguien que es un objetivo bastante regular de esto y no solo en una forma retórica. He sido el objetivo de muchas amenazas de muerte. Conozco… A poca distancia de donde vivo actualmente en Washington puedo nombrar dos o tres personas, cuyos nombres probablemente conocen, que no pueden ir a ningún lugar sin personal de seguridad, debido a las críticas que han hecho de un monoteísmo en particular. Y esto es en la ciudad capital de los Estados Unidos. Así que sé de lo que estoy hablando, y también debo hacer notar que la clase de personas que me llaman y dicen saber a qué escuela van mis hijos —y sin duda saben el número de mi casa y adónde vivo— y dicen lo que les van a hacer a ellos, a mi esposa y a mí —a quienes tengo que tomar en serio porque se lo han hecho a personas que conozco—, es justo la gente que buscará la protección de la ley contra los discursos de odio, si digo lo que pienso sobre su religión.</p>
<p>Lo cual voy a hacer ahora. Porque no tengo ningún… No tengo ninguno de los que ustedes llamarían «sesgos étnicos». No tengo rencores de ese tipo. Me puedo rozar con casi cualquier persona de cualquier —por decirlo así— origen, orientación sexual o grupo lingüístico, excepto con gente de Yorkshire, por supuesto —son completamente intratables. Y empiezo a sentirme agraviado por la confusión que se nos impone sobre esto —y hubo algo de eso esta noche— entre creencia religiosa, blasfemia, etnia, profanidad y lo que podríamos llamar «etiqueta multicultural». Es muy común para muchos usar ahora la expresión, por ejemplo, «racismo anti-islámico» como si un ataque a una religión fuera un ataque a un grupo étnico. La palabra «islamofobia», de hecho, ha comenzado a adquirir el oprobio que alguna vez estuvo reservado para el prejuicio racial. Esta es una insinuación muy sutil y desagradable que debe ser enfrentada. Ahora, quién dijo: «¿Qué pasa si Falwell dice que odia a los maricas? ¿Qué pasa si la gente actúa en base a eso?» ¡La Biblia dice que tienen que odiar a los maricas! Si Falwell alega que lo dice porque está en La Biblia, él tiene razón. Sí, quizás haga que la gente salga y usen la violencia. ¿Qué van hacer sobre eso? Se enfrentan a un grupo de personas que dicen: «No pongan sus manos sobre nuestra Biblia o llamamos a la policía del discurso de odio». ¿Qué van a hacer cuando hayan cavado esa trampa para ustedes mismos? Alguien dijo que el antisemitismo y Kristallnacht en Alemania fueron el resultado de diez años de hostigamiento a los judíos. ¿Diez años? Deben estar bromeando. Fue el resultado de dos mil años de cristianismo, basado en un versículo de un capítulo del Evangelio de Juan, que condujo a un pogromo después de cada sermón de Pascua, cada año, durante cientos de años, porque asegura que los judíos demandaron que la sangre de Cristo cayera sobre sus cabezas y las de sus hijos hasta la más remota generación. Esa es la orden y la licencia para —y la incitación a— los pogromos anti-judíos. ¿Qué van a hacer al respecto? ¿Dónde está su insignificante párrafo legal ahora? ¿Dice que el Evangelio de Juan debe ser censurado? ¿Yo —que he leído a Freud y sé cuál es realmente el futuro de una ilusión y sé que la creencia religiosa es imposible de erradicar mientras seamos una estúpida y pobremente evolucionada especie de mamíferos— creo que alguna ley canadiense va a resolver este problema? ¡Por favor! No, el problema es este: nuestros lóbulos prefrontales son muy pequeños, y nuestras glándulas de adrenalina son muy grandes, y nuestros pulgares no están tan opuestos como podrían, y tenemos miedo de la oscuridad, y tenemos miedo de morir, y creemos en las verdades de libros sagrados que son tan estúpidos y tan inventados, que un niño puede —y todos los niños lo hacen, como pueden ver por sus preguntas— ver a través de ellos. Y pienso que la religión debería ser tratada con escarnio, odio y desprecio. Y yo reclamo ese derecho.</p>
<p>Ahora, no demos vueltas. No todos los monoteísmos son exactamente lo mismo en este momento. Están basados en la misma ilusión y han sido plagiados unos de otros, pero hay uno en particular que por el momento plantea una amenaza no solo a la libertad de expresión sino a muchas otras libertades también. Es la religión que exhibe el horrible trío de odio a sí mismo, autojustificación y autocompasión. Estoy hablando del Islam militante. Globalmente es un poder gigantesco, controla una enorme cantidad de riqueza petrolera, muchos países y estados grandes, con una enorme fortuna. Está bombeando la ideología del wahabismo y el salafismo por todo el mundo, envenenando sociedades a donde vaya, arruinando las mentes de los niños, aturdiendo a los jóvenes en sus madrasas, entrenando a las personas en la violencia, haciendo un culto a la muerte, el suicidio y el asesinato. Eso es lo que hace globalmente, es bastante fuerte. En nuestra sociedad se presenta como una minoría atemorizada cuya fe podrías ofender, que merece toda la protección que un grupo pequeño y vulnerable pueda necesitar. Ahora… Hace grandes afirmaciones para sí misma. ¿No es así? Dice que es la revelación final, dice que Dios le habló a un comerciante iletrado en la Península Arábiga, tres veces a través de un arcángel y que el material resultante —que como pueden ver al leerlo, es en gran parte plagiado del Antiguo y Nuevo Testamento, casi todo plagiado, ineptamente, del Antiguo y Nuevo Testamento— debe ser aceptado como una revelación divina, y como la última e inalterable, y aquellos que no acepten esta revelación califican para ser tratados como ganado, infieles, potenciales bienes muebles, esclavos y víctimas. Les diré que no creo que Mahoma jamás escuchara esas voces. No lo creo. Y la probabilidad de que tenga razón, en oposición a la probabilidad de que un pastor… un comerciante que no sabía leer recibiera pedazos del Antiguo y Nuevo Testamento re-dictados por un arcángel, creo me coloca mucho más cerca de la posición de estar objetivamente en lo cierto.</p>
<p>¿Pero quién es el que está bajo amenaza? La persona que difunde esto y dice: «mejor escucho, porque si no estoy en peligro», o yo, que digo: «no, pienso que esto es tan tonto que incluso podrían publicar una caricatura sobre ello». Y se levantan las pancartas, y los alaridos, y los aullidos, y los gritos: «Decapiten a…» —esto es en Londres, esto es en Toronto, esto es en Nueva York, es justo entre nosotros ahora— «¡Decapítenlos! ¡Decapiten a aquellos que caricaturizan al Islam!» ¿Son arrestados por discurso de odio? No. ¿Estaré en problemas por lo que acabo de decir sobre el profeta Mahoma? Sí, quizás lo esté. ¿Dónde están sus prioridades, damas y caballeros? Están entregando lo que es más precioso en su propia sociedad, y lo están entregando sin pelear. E incluso están elogiando a la gente que quiere negarles el derecho a resistirlo. Debería darles vergüenza hacer eso. Aprovechen al máximo el tiempo que les queda. Esto es realmente serio.</p>
<p>Ahora… Si miran hacia donde gusten —porque hemos recibido implicaciones bastante aburridas y enfermizas esta noche sobre nuestra compasión: «qué hay de los pobres maricas, qué hay de los pobres judíos, las desgraciadas mujeres que no pueden soportar el abuso, y los esclavos y sus descendientes, y las tribus que no lo lograron, y la tierra que perdieron?». Busquen adonde quieran la justificación para la esclavitud, la subyugación de la mujer como propiedad, para la quema y las golpizas a homosexuales, para la limpieza étnica, para el antisemitismo, para todo eso, no busquen más allá de un libro famoso que está en cada púlpito en esta ciudad y en cada sinagoga y en cada mezquita. Y luego vean si pueden cuadrar el hecho de que la fuerza que es la principal fuente de odio, es también la principal invocadora de la censura.</p>
<p>Y cuando se den cuenta de que, por lo tanto, esta noche se enfrentan a una gigantesca antítesis falsa, espero que eso no les impida dar a la moción frente a ustedes el rotundo respaldo que merece.</p>
<p>Mil gracias, buenas noches. Mantengan la calma.</p>
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		<title>Ser justos hasta con el Diablo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 23 Jan 2020 00:50:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Charlas]]></category>
		<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Conferencia de Aron Ra sobre el Diablo (Satanás) según el cristianismo, presentada en la SkeptOKon en Edmond, Oklahoma, en 2014. A continuación, la transcripción completa. Mi charla de hoy será en homenaje al Dakhma de Angra Mainyu, que es el templo satánico que demandó al estado de Oklahoma por múltiples causales de libertad religiosa. Y &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2020/01/22/ser-justos-hasta-con-el-diablo/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">Ser justos hasta con el Diablo</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Conferencia de <a href="">Aron Ra</a> sobre el Diablo (Satanás) según el cristianismo, presentada en la SkeptOKon en Edmond, Oklahoma, en 2014.</em></p>
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<p><em>A continuación, la transcripción completa.</em></p>
<p><span id="more-4414"></span></p>
<p>Mi charla de hoy será en homenaje al Dakhma de Angra Mainyu, que es el templo satánico que demandó al estado de Oklahoma por múltiples causales de libertad religiosa. Y sé que todos en la sala probablemente sepan la historia completa, pero tengo que resumirla para aquellos que puedan estar viéndola en vídeo.</p>
<p>Bien, la Corte Suprema dijo que el estado no puede erigir íconos religiosos en propiedad gubernamental, y la Corte de Oklahoma dijo que eso podría hacerse si era financiado con fondos privados, así que por supuesto representantes de la derecha religiosa inmediatamente financiaron un monumento a los mal llamados… ¡ups! —ya estoy fuera de secuencia— los mal llamados Diez Mandamientos. E inicialmente… Por supuesto, cuando hicieron esto encontraron cómo evadir la ley tal como usualmente hacen. Inicialmente, grupos seculares —ateos, la ACLU, etc.— no pudieron hacer nada al respecto, sobre todo porque esto había sido apoyado por judíos, masones y católicos. Y parecería —esto es una apuesta segura— que si se permite a los ciudadanos religiosos o si se permite a los ciudadanos poner sus propios íconos religiosos, siempre van a ser cristianos, porque «todos aquí somos cristianos», ¿verdad?</p>
<p>Y nadie esperaba… a los satanistas de Oklahoma. Juntaron US$25.000 para erigir esta estatua de Baphomet también en el Tribunal, al lado de los Diez Mandamientos. Y el estado no sabe cómo decirles que no porque ya sentaron un precedente. Pero se pone más divertido, porque luego de que los satanistas propusieran esta estatua los hindúes propusieron una estatua en homenaje a Hánuman, el dios mono. Y hay otro grupo que también peticionó por el Monstruo de Espagueti Volador.</p>
<p>Pero todo esto está actualmente en suspenso por dos razones. Una: el estado está nuevamente en los tribunales con la ACLU, dirigida por un ministro bautista, meritoriamente. Sorprendentemente, parece que la única forma en que el estado puede evitar tener este y un montón de otros monumentos dedicados a las diversas religiones por todo el Palacio de Justicia es recordar lo que significa la Primera Enmienda y deshacerse de estos Diez Mandamientos. El otro problema es uno desafortunado. Ayer recibimos la noticia de que un loco inoportuno… condujo su automóvil sobre los Diez Mandamientos. Y para empeorar las cosas, el conductor confesó que era un satanista, obedeciendo las órdenes de Satanás que escuchó en su cabeza. Literalmente le dijo a la policía: «El Diablo me hizo hacerlo». También confesó estar mentalmente inestable y sin tomar su medicación. Y anoche contacté al Dastur del Dakhma de Angra Mainyu y ellos dicen que nunca oyeron hablar de este tipo. Y la madre del sospechoso que confesó dijo:»mi hijo no haría eso», —así que estoy seguro de que tienen al tipo equivocado, ¿no?— y dijo que él es un buen cristiano y todo eso&#8230; Entonces no sabemos qué es, pero sabemos cómo los medios tratarán esto y entonces&#8230; esto no va a ayudar a la imagen pública satanista en este punto y no va a ayudar tampoco a nuestro caso colectivo.</p>
<p>Pero como digo, vine aquí para aplaudir a los satanistas por lo que habían logrado antes de este incidente, porque obtuvieron mucha más atención de la que los ateos podrían tener. Lo mejor que podríamos haber hecho era erigir un monumento a la ciencia, y la mayoría de gente en los estados conservadores sureños no lo habría entendido. Esta escena me recuerda a Moisés rompiendo los Diez Mandamientos originales. ¿No es así? Y por supuesto la derecha religiosa dice que van a reemplazar esas tablas rotas. Y creo que deberían hacerlo tal como dice la Biblia. Para que el próximo juego hable sobre sacrificar tu primogénito y hervir cabritos en la leche de sus madres. ¿Y no es extraño que los satanistas hayan tenido la ventaja en este tema? ¡Eso nunca pasa! Entonces, el Diablo mismo envía otro de sus esbirros para frustrar sus propios esfuerzos? ¿Por qué haría eso? Es como si Satanás se contradijera tanto como lo hace Dios. «Moisés, quiero que saques a tu pueblo de Egipto, pero para hacerlo interesante también voy a endurecer el corazón del faraón. ¡Jajajaja!».</p>
<p>Los satanistas lo hicieron tan bien que incluso se garantizaron el derecho de celebrar su misa negra en el Centro Cívico de la Ciudad de Oklahoma. ¿Qué tan genial es eso? Y prometieron adherir a los requerimientos legales y los códigos de salud pública reemplazando vinagre o… reemplazando la orina por vinagre en algunas de sus ceremonias sacrílegas. También me gustó que 42 personas asistieran a la misa negra. La numerología judeocristiana se emociona alrededor de 40 de esto y 7 de aquello, pero los ateos que han leído sus guías obtienen un cierto gozo del número 42. Así que solo hay unas pocas docenas de satanistas asistiendo a la misa negra, pero hay 600 manifestantes cristianos afuera, algunos de los cuales habían tomado autobuses alquilados desde otros estados. Y lo hermoso fue… que eran todos de distintas denominaciones, así que tenemos a todos estos grupos cristianos dispares unidos contra un enemigo común… solo para comenzar a atacarse entre ellos por diferencias triviales de interpretación. Y es irónico, porque los satanistas en realidad están tratando de ser ofensivos y no pueden competir con los cristianos que están afuera y en la web. Hay muchos canales cristianos —todos tenemos nuestros favoritos— que no difunden más que prejuicios vitriólicos y odio reaccionario paranoico.</p>
<p>Y es irónico que todo esto sucediera en Oklahoma, y es irónico que yo deba estar hablando en una conferencia de escépticos en Oklahoma, porque la primera vez que estuve en este estado, por casualidad vi un cartel publicitario como éste en la banquina de la carretera. Ahora, la ironía es… que cuando conducía hacia el norte por la I-35 y vi este letrero —estaba nervioso porque, primero, nunca había estado antes en Oklahoma y esto fue exactamente lo que me dijeron que esperara, pero también porque usaba todos estos collares. Tenía un par de pináculos, un par de cristales, un par de piezas de hematita, y, por supuesto, el Mjölnir de Thor con un doble martillo de cuarzo turmalina. Si me hubieran detenido, ni siquiera me habría salvado con el símbolo de paz, porque aunque es la Runa nórdica de la cosecha, algunos cristianos me han dicho que piensan que es una cruz invertida con los brazos rotos. No bromeo. Incluso el símbolo de paz es satánico para ellos. —No es de extrañar que gasten tanto en el ejército. Estos fueron regalos principalmente de novias y demás. Esta fue una encarnación anterior de mí mismo, de hace décadas, no el hombre que ven ante ustedes hoy.</p>
<p>La mayoría de los oradores antiteístas con los que están familiarizados antes eran cristianos, si es que tuvieron alguna fe, esa religión en particular era probablemente el aspecto más relevante de su personalidad previa a rechazar su fe. Para mí no es así. No he creído en Dios desde que era un adolescente, y desde entonces estuve más comúnmente asociado con los espiritistas neopaganos muchos de los cuales practicaban brujería. Ahora, me han dicho que los brujos adoran al Diablo, pero todos los que conocí que se auto-identificaban como brujos dijeron que no, que esa palabra solo se refiere a devotos del politeísmo pagano. Y nunca me identifiqué como Wicca, yo era más un Jedi. Si hubiera leído el Daodejing en ese momento de la vida, probablemente me habría identificado como taoísta. Pero busqué comunidad con paganos, panteístas, druidas, etc., porque estaban reclutando y porque compartían algunas de las creencias que yo tenía en ese momento. Una vez creí que toda vida estaba infundida de una fuerza vital —como una fuerza de vida, un espíritu vivo— algo que fusionaría el mundo material con un inframundo etéreo, como una conciencia colectiva de una biósfera. Y creía que los poderes psiónicos como la telepatía y la telequinesis y la proyección astral eran posibles gracias a esto.</p>
<p>Ahora, antes de juzgarme, recuerden que realmente no había mucho movimiento ateo o escéptico allá por la década de los &#8217;80. Pueden ver todos los episodios de Star Trek, notarán que casi todo el mundo creía en algo sobrenatural. Entonces, cuando alguien protestaba por la imposición de la derecha religiosa, se identificaban como paganos, o se identificaban como satánicos. En cualquier caso, ibas al mismo peluquero. Ahora… levanten sus manos. ¿A cuantos de ustedes les ha dicho algún cristiano que en realidad creen en Dios, pero lo odian? ¡Esos son los satanistas, no los ateos! Los cristianos no pueden distinguirnos. Para ser justos, los ateos tampoco pueden notar siempre la diferencia. El satanismo es más bien como el budismo: algunos budistas adoran al Buda como dios, otros no. Lo mismo pasa con los distintos tipos de satanismo. Y los satanistas que conocí no creían en Dios o en el Diablo, no eran intelectuales educados, eran como estos tipos, eran ateos que no sabían lo que era un ateo —nadie sabía qué lo que era un ateo por aquel entonces— solo sabían que había algo realmente mal con la religión y querían estar tan lejos del cristianismo como fuera posible, y el satanismo era la única etiqueta que conocían que los pondría en el lado opuesto.</p>
<p>A todos nos han dicho que los ateos no creen en nada, como si fuéramos todos nihilistas, como si no creer que cosas imaginarias son reales fuera lo mismo que no creer que nada es real, incluidos nosotros mismos. O… nos dijeron que los ateos rechazan cualquier posibilidad de que exista algo que no se pueda probar —algo que no creería ninguna persona razonable. Es como cuando Oprah dijo que no puedes ser ateo si experimentas asombro y admiración, como si ella supiera algo al respecto. El problema es: si todos siguen repitiendo la misma mentira, sistemáticamente, por décadas, la gente lo creerá. Fui ateo durante 15 años, antes de saber lo que significaba esa palabra y que se aplicaba a mí. Carl Sagan vivió toda su vida sin darse cuenta de que él también era ateo. Porque él y yo fuimos alimentados con la misma mentira. Nos dieron definiciones de ateísmo que no solo eran falsas sino muy estúpidas.</p>
<p>La mayoría de los ateos se refieren a sí mismos como agnósticos, en cambio, y cualquiera que se autodenomine agnóstico hoy… es ateo. Simplemente no usarán esa etiqueta, porque han sido condicionados para aborrecerla. Mentir a los ateos sobre lo que es el ateísmo, y ensuciar esa etiqueta de forma tal que la mayoría de los ateos se nieguen a usarla, es una de las más exitosas campañas de supresión de la derecha religiosa, porque mantiene nuestra demografía realmente baja en las encuestas. Y el hecho es que si no crees que hay un ser mágico antropomórfico, inmortal, espiando secretamente cualquier cosa que hagas… entonces eres ateo. Incluso si eres agnóstico al respecto, sigues siendo ateo. La mayoría de los ateos son agnósticos. Puedes ser un teísta agnóstico o un ateo gnóstico, pero al revés es mucho más común. Tristemente, ser ateo no necesariamente significa que seas un sabio académico erudito, o que seas un apistevista escéptico racional. Algunos ateos pueden creer en otras formas de supercherías sobrenaturales pero simplemente no en Dios, porque es lo único a lo que se aplica la definición. Una creencia es una convicción. Y una falta de creencia es una falta de convicción. Entonces, si no estás convencido que una deidad concreta realmente existe… eres ateo. Realmente es así de simple, y no hay término medio aquí. Ya sea que estés convencido o no, y sea que te guste o no, si no puedes profesar una creencia en Dios… entonces la «palabra A» se te aplica.</p>
<p>Pero no lo sabíamos en ese entonces. Nos dijeron que los ateos eran adoradores del Diablo y que si no creías en el dios cristiano entonces eras aliado de Satanás. A menudo he escuchado a gente decir que si no viene de Dios, es del Diablo. Y cuando era un muchacho… todo era del Diablo. Sexo, drogas y cualquier cosa que sabía bien o se sentía bien o hacía la vida interesante o divertida, el Diablo la había hecho. Entonces… escuchamos lo que nos dijeron era la música del Diablo y vendimos nuestra alma a cambio de rock and roll. Esa es mi historia. Aunque no creo en Satanás, he sido acusado reiteradamente de adorarlo porque… iba «Corriendo con el Diablo», en la «Autopista al Infierno» y «Violando la ley», «Sin remordimiento». Pero peor que eso… Peor que todo eso es que por aquellos días… jugué «Calabozos y Dragones» (Dungeons and Dragons). Para cualquiera que no entienda ese chiste —posiblemente los que ven el vídeo— hubo un tiempo en que la derecha religiosa persiguió a los nerds de D&#038;D advirtiendo que si jugabas este juego te convertiría en aliado de Satanás.</p>
<p>Como pueden imaginar, la crítica que recibo de los cristianos hoy rara vez supera mi apariencia, de acuerdo a sus típicos estereotipos intolerantes y límites de ingenio de nivel de jardín de infantes. Pero aplicaron esta misma generalización a todos. Por ejemplo, este es mi amigo Jerry DeWitt. Fue el primer participante en The Clergy Project, lo que ahora es una larga lista de pastores que se dieron cuenta de que ya no creen en todas estas tonterías indefendibles. Pero… Jerry todavía cree en la comunidad y el compañerismo. Incluso si no puede fingir que hay un dios, todavía hay gente, y la gente necesita gente, y eso es lo de Jerry. Pero cada vez que alguien se da cuenta de que el emperador no tiene ropa, los crédulos reaccionan yendo en una cacería de brujas. Especialmente en Louisiana, así que hace unas semanas Jerry comenzó a recibir «correos de odio». Y no sé si pueden leer en la parte superior, dice que Jerry tiene la capacidad de alejar al único Dios verdadero. Imaginen a Max von Sydow en «El exorcista» diciendo: «El poder de Jerry te obliga». Si creyera en Dios, y creyera que Jerry podría alejar a Dios, yo no le enviaría «correos de odio». Pero lo hacen, y en realidad dicen —en la carta— que si él no permite que el amor de este correo de odio se difunda, si no aprende a amar a un déspota despreciable que condena a todos, o si no simula creer tonterías contradictorias atribuidas a un ser imaginario, entonces el trabajo tan misterioso de Dios será hecho por estos perdedores anónimos en Louisiana. Porque Dios no puede hacer nada por sí mismo. Es tan patético que necesita la ayuda de esbirros supersticiosos que ni siquiera pueden escribir a un nivel de octavo grado. Incluso le dijeron que no acuda a la policía, y creo que tal vez sospechan que la policía tiene «carros de hierro». El punto es que Jerry no… Ellos saben, saben que Jerry no cree en Dios o en el Diablo, sin embargo, todavía lo acusan de ser un satánico adorador del Diablo.</p>
<p>Y eso es porque el Diablo puso toda la evidencia allí para engañar a los hombres haciendo que no crean en Dios, ¿verdad? El mayor truco que el Diablo hizo jamás fue convencer al mundo de que no existe. Un creacionista me dijo que si mi argumento comienza a tener sentido es solo porque el Diablo está hablando a través de mí, porque él es el Señor de las Mentiras. Otro me dijo que si yo no creía en el Diablo eso significaba que lo adoraba. Le dije «¿cómo te imaginas?» Él dijo «bueno… el Diablo es mencionado en la Biblia, y la Biblia es la palabra de Dios, así que si no crees en la Biblia no crees en Dios y Dios dice «o estás conmigo o estás contra mí», así que si no crees en Dios, eso significa que crees en el Diablo, adoras al tipo en el que no crees». Le dije que tenía un intelecto vertiginoso, y luego dije: «tampoco creo en el Pato Lucas, ¿eso significa que también lo adoro?».</p>
<p>Entonces, si no crees en la Biblia, no crees en Dios. Eso no solo se aplica a los ateos, eso significa que… si crees en cualquier otro dios además del dios cristiano vas a conseguir el mismo trato. Incluso he visto cristianos referirse a los musulmanes como ateos, porque si no creen en su dios es como si no creyeran en ningún dios en absoluto. Y según los cristianos cualquier otra religión de alguna manera es guiada por el Diablo. Llevé a mis hijos a un templo cristiano —oh, perdón— a un templo de Krishna porque quería que supieran que hay el doble de hindúes en el mundo hoy que cristianos protestantes, y al día siguiente estábamos en una pequeña tienda que vendía incienso, esperando en la caja, y les señalé a mis hijos: «miren, ese en el paquete es Krishna», y alguien que estaba en la cola dijo —ella quería saber de qué estábamos hablando, y tan pronto como se dio cuenta de que hablaba de otra religión, levantó sus manos y dijo: «si no es de Jesús, es del Diablo». Y eso es lo que enseña su religión.</p>
<p>Esta es una página de uno de esos ignorantes y fanáticos tratados religiosos que la gente pone debajo de tu limpiaparabrisas. Como pueden ver dice que Satanás creó a todos los dioses de la India, lo cual es un buen truco considerando que el hinduismo es la religión más antigua en práctica continua, anterior a Satanás y a la religión de la que proviene. Los Textos Védicos son anteriores incluso a los libros más antiguos de la Biblia y lo mismo vale para los dioses de Grecia, Egipto y el Oriente Próximo. Hubo un tiempo en el que nadie creía en el Cielo o el Infierno, el Dios judío o el Diablo cristiano. En cambio, muchas de estas religiones más antiguas, incluyendo las religiones del antiguo Israel, creían que cuando alguien moría su alma descendía al inframundo de los muertos, y todas parecen tener la misma idea. Aquí lo vemos representado por una interpretación moderna de Plutón —también conocido como Hades— excepto que los griegos no consideraban a Hades como un señor del mal, era solo el gobernante del reino menos glamoroso. Todavía no era un lugar de juicio, no importaba quién eras o cómo viviste, todos iban al mismo laberinto en el inframundo. Entonces, cuando las Escrituras hebreas se tradujeron al griego, por el año 200 a. C., la palabra «Hades» se cambió por «Sheol», y la «Tierra de los muertos» se convirtió en la «Tierra de los muertos malvados».</p>
<p>Pero la primera representación de lo que sería el concepto moderno del Infierno fue la versión sumeria del Reino de los muertos. Se creía que la gobernante de este dominio era Ereshkigal, diosa de la oscuridad, la tristeza y la muerte. Y se decía que era terriblemente malvada, pero de alguna manera su reinado fue derrocado por Nergal, dios de la guerra y la pestilencia. A través de un extraño conjunto de circunstancias, Nergal nació en el Reino de los muertos y eventualmente violó a Ereshkigal, tomándola como su esposa, porque así fue como se hacía en ese entonces —la violación era un preludio del matrimonio, y ese es el tipo de moralidad de pacotilla que logró colarse en la Biblia. Finalmente, Nergal fue representado como juez de las almas muertas y así tenemos los primeros indicios del tormento de la bestia en el pozo. Pero ninguno de estos personajes son lo mismo que Satanás, el Diablo.</p>
<p>Entonces, ¿de dónde provino este personaje? Porque cada vez que miro estas imágenes antiguas —todas ellas contradictorias— me da la impresión de que alguien simplemente inventó esto. Recientemente publiqué videos de David Fitzgerald y Richard Carrier —ambos historiadores, estudiosos de la Biblia y expertos en mitología antigua— que dicen que Jesús nunca existió. Y el mes pasado testifiqué ante la Junta de Educación del Estado de Texas en el sentido de que Moisés evidentemente nunca existió tampoco, que claramente era un compuesto adornado de cuatro personajes antiguos. Me temo que tengo que decir lo mismo sobre el Diablo cristiano. Por ejemplo, sabemos que Beelzebub, —El Señor de las Moscas— es una bastardización del Nuevo Testamento de Ba`al`Ze`Bul —el Señor en las Alturas— patrono de la ciudad de Ugarit alrededor de 1500 a. C. Los estudiosos reconocen que esta fue una distorsión deliberada de su nombre. Sabemos que sucedió, y sucedió mucho. Por ejemplo, a los cristianos les gusta decir que Lucifer era un ángel caído, pero esa historia es una interpretación equivocada adaptada accidentalmente de otra cultura.</p>
<p>Isaías 14 no hablaba de Satanás, estaba criticando la astrología babilónica, en la que el planeta Venus —también conocido como la estrella de la mañana— jugaba el rol de un destacado dios pagano llamado Athtar, o Helel bin Shahar —el nombre se traduce como Lucifer. Jesús también era conocido como Lucifer —el portador de la luz— y una de las denominaciones cristianas más tempranas fueron los luciferinos. Pero en este caso, Lucifer se refiere a un príncipe rebelde, el hijo de Shahar —el amanecer— hermano de Shalim —el anochecer. Ellos son los hijos gemelos de El. Y eso hace… El es el dios original del pueblo semita, típicamente personificado como el Sol. Y esto significa que Lucifer es el nieto de Dios. También tenía docenas de tíos, ninguno de los cuales se llamaba Jesús. Oh… «¡Cómo has caído del cielo, oh lucero de la mañana, hijo del alba!» La parte más importante de teología cristiana acerca del Diablo se basa en este pasaje, ¡y se equivocaron de tipo!</p>
<p>El problema es que los cristianos muy a menudo leen en la Biblia cosas que no dice, y luego no leen lo que sí dice. Es como si leyeran entre líneas y luego no leyeran las líneas. Por ejemplo, en ninguna parte la Biblia dice que la serpiente del Jardín fuera algo más que una serpiente. Cristianos dirán que Revelaciones 12 nombra a Satanás como «aquella serpiente antigua», pero no dice que sea «esa» serpiente antigua, ¡no la del Jardín! Jesús se refirió a los fariseos como una «generación de víboras» y de la prole de Satanás. ¿Eso significa que eran esa serpiente antigua también? Y si es así, ¿por qué no andaban arrastrándose sobre sus vientres y comiendo polvo, de acuerdo a la maldición del Señor? Si se suponía que la serpiente en el jardín era Satanás, entonces la Biblia debería decirlo justo allí, en el primer libro del Antiguo Testamento, pero la primera pista que tenemos de eso no es hasta el último libro del Nuevo Testamento, que fue escrito en otro tiempo, en otro lugar, en otro idioma, por personas con un sistema de creencias completamente distinto, no el cristianismo, ni siquiera el judaísmo.</p>
<p>Las fábulas en Génesis llegan a nosotros de los mitos mesopotámicos. Y la serpiente del Jardín y muchos de los otros elementos de Génesis 3 aparecen por primera vez en la Epopeya de Gilgamesh, donde Gilgamesh va caminando por el jardín sagrado y se encuentra con… la doncella oscura Lilit, y ella vivía en el árbol prohibido con una compañera que era «la serpiente que no podía ser domesticada». Y eso le da otra vuelta a la mitología. Así como los cristianos de hoy comúnmente asumen que se supone que la serpiente era Satanás, los cristianos en la Edad Media a menudo confundían a la serpiente con Lilit. ¿Quien es ella? Ella fue la primera esposa de Adán —según la leyenda talmúdica. Y una de las historias es que Adán y Lilit fueron creados simultáneamente —como iguales— y ella quería permanecer igual y Adán quería dominarla, sin embargo… Lilit sabía el nombre secreto de Dios y esto le dio la habilidad de volar, y así ella escapó del Jardín del Edén. Y luego, se rumorea que ella aparentemente regresó al Jardín, encontró a Adán con la mujer más joven y luego adoptó la apariencia de una serpiente. Y pensamos esto porque en prácticamente cada representación de esa época la serpiente es representada como una mujer.</p>
<p>Este es de un manuscrito del siglo XV. Aquí hay un par más del mismo periodo A veces solo se ve la cabeza de una mujer. Y esto proviene de todas las fuentes principales de la época. Duc de Berry la representó como una naga —mitad mujer, mitad serpiente—, Rafael hizo lo mismo y Hieronymus Bosch convirtió su serpiente en una dama lagarto. Estos eran hombres religiosos, estos artistas… eran cristianos, cristianos creyentes. Pero esta imagen de la serpiente femenina también aparece en las iglesias —grandes e importantes— como este relieve de piedra en la pared de la catedral de Notre Dame e incluso el techo de la Capilla Sixtina, de Miguel Ángel. Entonces, esta naga —esta mitad mujer, mitad serpiente— ¿para ustedes se parece a Satanás? Claramente, las interpretaciones infundadas de los cristianos modernos no son las mismas que las de los cristianos predominantes de aquellos tiempos.</p>
<p>Ahora, la adaptación moderna de Génesis 3 proviene de sacerdotes babilonios de alrededor del año 450 a. C. Dos veces dice que la serpiente fue creada como un animal salvaje y dice que fue maldecida para arrastrarse sobre su vientre «todos los días de su vida». Así que también es un animal mortal. No poseída por Satanás, sino actuando por su propia cuenta, porque era más inteligente que las otras bestias, y por eso fue maldecida. Tampoco puede ser el Señor de las Mentiras, porque si recuerdan, en esa historia la serpiente fue la única que dijo la verdad, mientras Dios mintió. E incluso si combinamos todas estas fábulas inconexas en una sola narrativa, el libro de Job aún viene después de Génesis, y allí dice que Satanás camina, no que se arrastra sobre su vientre o come polvo. Hecho: Satanás es un siervo de Dios. Se muestran como si fueran amigos que nunca tuvieron una pelea, lo que ni siquiera sería posible si Satanás hubiera sido antes la serpiente. Este es también el único momento en que Satanás hace algo malo, y solo lo hace bajo la voluntad de Dios porque hizo una apuesta con un ser omnisciente. ¿Y la única excusa de Dios para eso? El Diablo lo obligó a hacerlo.</p>
<p>Amén de eso, ¿qué es lo peor que hizo Satanás? Trató de razonar con Jesús. No intenten usar la razón con esta gente, lo consideran maligno. ¿Alguna vez trataron de razonar con una persona religiosa devota, que cree que Dios piensa que ella es realmente especial, y que realmente escucha la voz de Dios hablándole? Por eso estamos agrupados junto con los satanistas. Dios y Satanás no se pelearon hasta el libro de Zacarías, y allí Satanás sigue siendo un agente de Dios, y no solo está parado a la diestra del ángel de Dios para acusar a Josué, porque ese es realmente Satanás: «ha-satan», el acusador. «Diabolos». Creo que «ha-satan» es el enemigo, y «diabolos» es el acusador. Y esta idea está basada en el concepto zoroastriano de Ahriman el adversario, también conocido como Angra Mainyu, y esta es en realidad la deidad patrona de los satanistas de Oklahoma.</p>
<p>El zoroastrismo es la religión monoteísta más antigua. El profeta persa Zoroastro estableció esta religión al menos por el siglo VI a. C., si no antes. Antes del desarrollo del judaísmo rabínico. Antes de eso, las religiones del antiguo Israel eran politeístas, y de acuerdo a la Enciclopedia Judía la mayoría de los eruditos —tanto judíos como no judíos— opinan que el judaísmo fue fuertemente influenciado por el zoroastrismo con paralelos sorprendentes aparentemente adaptados por cada creencia abrahámica de allí en adelante. Lo que significa que los cristianos y musulmanes, ambos adoptaron teología del profeta de un dios diferente. Y una de las ideas que se originan con Zaratustra (Zoroastro) fue la noción del castigo y la condena póstumos. Los hombres justos ascenderían al reino de la justicia y la verdad bajo el sabio señor Ahura Mazda, mientras los hombres malvados descenderían al reino de la mentira gobernado por Ahriman el adversario, también conocido como «ha-satan». El Satanás. Y esta descripción del inframundo no solo fue la primera literatura en toda la historia en hacer referencia a un juicio eterno después de la muerte, también se decía que estaba poblado por devas malignos.</p>
<p>Esta no es la forma en la que la Biblia describe el Infierno. Esta representación proviene del Infierno de Dante y obras posteriores que en películas y cosas así, muestran al Diablo gobernando sobre el Infierno. Pero eso no es lo que dice la teología cristiana. Según las Revelaciones, Jesús es quien aplasta a los incrédulos en el sangriento lagar. Pero todos piensan que hay un demonio castigando pecadores en el Infierno como si fuera un carcelero trabajando para Dios. Pero mirando esta imagen, y cualquier otra representación del infierno de Hieronymus Bosch en adelante, todo me parece completamente inútil y estúpido. Ningún ser superior construiría un infierno ni lo mantendría, no aprobaría el tormento como castigo y no permitiría un castigo eterno por ninguna razón. Ningún dios digno de adoración permitiría condenar a nadie de acuerdo a si «creyó» o no. Este no es el criterio de nada que realmente exista. Este es un requisito de mentirosos que quieren que creas que es real porque ellos mismos lo quieren creer —no pueden mantener su propio delirio si te permiten cuestionarlo— o porque no pueden ejercer fuerza si no pueden evocar miedo.</p>
<p>Varios cristianos me han dicho —mucho después de que rechazaran sus creencias religiosas— que se aferraban a este persistente miedo al Infierno. Pero honestamente, el Infierno fue una de las primeras cosas de las que desistí porque no tenía ningún sentido ni tampoco el Diablo. Si Satanás es enemigo de Dios, entonces, ¿cuál es su motivación? Esa fue la primera pregunta que hice cuando era un niñito y mi madre me habló por primera vez de Satanás. Porque incluso después de escuchar todas las excusas cristianas tratando de justificar a este tipo, él todavía es el personaje más increíblemente unidimensional del que he oído hablar. Los cristianos no han pensado en esto. Solo miren… ¿De verdad creen que hay un demonio… que ha existido durante miles de años… y nunca ha leído ese libro? ¿Y se trata de él? ¿Realmente piensan que si hay un demonio, ese demonio no tendría que saber mucho más sobre todo esto que cualquier cristiano?</p>
<p>Lo que me hace pensar… Bien puede haber un Señor de las Mentiras y tengo la evidencia para probarlo. Porque si hubiera un mal inherente —tal como todos quieren creer— tendría que reunir seguidores para que le llevaran el diezmo. Y gobernaría con «el palo y la zanahoria» con promesas imposibles que no se pueden cumplir sopesadas contra la amenaza de un destino peor que la muerte para todos los que no creyeron, y la herejía también sería condenable. Si hubiera una iglesia del mal sería sentenciosa y prohibitiva, inhibiendo los impulsos naturales de todos sus ahora disfuncionales devotos y sería manejada por reaccionarios prejuiciosos y paranoicos, perpetuamente perpe… perpetuamente persiguiendo a otros, mientras fingen ser perseguidos ellos mismos. Y sin permitir ninguna desviación de sus mandatos, el Señor de las Mentiras restringiría estrictamente toda forma de aprendizaje: los libros serían quemados, la curiosidad aplastada y la ciencia atacada sobre todo, en medio de una guerra perpetua contra todas las demás denominaciones religiosas. Y no lo haría… Vanidad, celos, venganza e ira, serían los apodos de una deidad malvada. Y esto es lo peor de todo: Obligaría a los creyentes a someterse a condiciones irrazonables. Ordenaría cruzadas, iniciaría inquisiciones y llevaría a los aldeanos a cazas de brujas. Protegería y promovería —o permitiría— a abusadores de niños y pederastas, buscando la mutilación genital. Y manipularía a las masas solo para oprimirlas. Cada una de las atrocidades ordenadas por Dios en la Biblia es más demoníaca que divina. No se rindan ante el menor de dos males, rechacen ambos. En una civilización educada, donde la civilidad se basa en la humanidad —en oposición a la superstición y el miedo— los conceptos de Dios y el Diablo son superfluos.</p>
<p>¿Todos saben quién es esta chica? Miren a esta niña. ¿Es esta la cara del demonio, o es la cara de un escéptico que no está comprando tu mierda? El problema es que es la misma apariencia en cualquier caso. Y es por eso que estamos agrupados juntos. Así nos vemos cuando nos damos cuenta de que nos están mintiendo, cuando te das cuenta de que todas las fábulas de la Biblia comenzaron… en los corazones de los primitivos supersticiosos que las inventaron. Es mitología creada por el hombre y no hay verdad en ella. No hay Cielo, ni Infierno, ni tampoco Eden, y no hay un Diablo. Fue inventado por los persas, adaptado por judíos y adornado por los cristianos. Nunca fue la serpiente ni un ángel caído y no puede robar tu alma… ¡porque no tenemos almas! El exorcismo no es real, porque los demonios no son reales, porque la magia no es real. No estamos malditos, no hemos caído. Hemos surgido y no necesitamos salvación porque a Dios literalmente le importa un carajo lo que suceda luego de que mueras porque entonces, ¡ninguno de ustedes existe! No hay un maldito Diablo porque no hay Dios, ¡maldición! ¡Simplemente mueres, y eso es todo!</p>
<p><p>No eres inmortal. No eres eterno. Y creer lo contrario es menospreciar todo lo que realmente tienes. La vida es preciosa porque es corta y no hay nada después de ella. No hay destino y no hay ningún propósito más que el que le des tú mismo. Si quieres tu vida signifique algo… intenta hacer que la vida de otro sea significativa. —Gracias. Porque independientemente de lo que creas, la historia será nuestro juez. Y deja de esperar y preguntarte sobre alguna promesa póstuma o condenación divina y aprende a vivir y amar la vida.</p>
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		<title>La evolución del Génesis</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 05 Jan 2020 21:34:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
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					<description><![CDATA[Conferencia de Aron Ra sobre el origen de las fábulas bíblicas, presentada ante la Secular Student Alliance de la Universidad de North Texas en Denton, el 11 de abril de 2013, subtitulada en español. A continuación, la transcripción completa. Como un niño que creció en los Estados Unidos se me enseñó que la Biblia era &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2020/01/05/la-evolucion-del-genesis/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">La evolución del Génesis</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Conferencia de <a href="">Aron Ra</a> sobre el origen de las fábulas bíblicas, presentada ante la Secular Student Alliance de la Universidad de North Texas en Denton, el 11 de abril de 2013, subtitulada en español.</em></p>
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<p><em>A continuación, la transcripción completa.</em></p>
<p><span id="more-4408"></span></p>
<p>Como un niño que creció en los Estados Unidos se me enseñó que la Biblia era la palabra de Dios y una cronología exacta e incuestionable de los acontecimientos en la historia humana. Ken Ham de «Answers in Genesis» resume esto como Dios diciendo: «Lo sé todo, siempre he estado allí, esto es lo que sucedió en el pasado». Por supuesto, la Biblia no se lee de esa manera. Se lee como la mitología hecha por el hombre, de una deidad ignorante en una jungla de fábulas discordantes de la especulación humana sin relevancia moral o fáctica.</p>
<p>Ciertamente no hay ningún indicio de inspiración divina. Pero como supuestamente fue inspirada por Dios, se supone que debemos tratarla como la verdad absoluta y la máxima autoridad, incluso cuando se contradice cientos de veces y se ha demostrado que contiene, como dijo Mark Twain: «más de mil mentiras”. Ni siquiera Dios puede salvar la Biblia en este punto, porque incluso si Dios existe, la Biblia no puede ser su palabra, no solo no dice nada de lo que debería —si un creador cósmico benevolente realmente la hubiera escrito—, sino que lo que dice está tan equivocado acerca de tanto que obviamente no fue escrita por nadie que tuviera alguna idea de lo que estaba hablando, sobre cualquier tema. La Biblia fue compuesta y compilada claramente por ignorantes e intolerantes salvajes supersticiosos y perpetuada por una cultura que intentaba afirmar su superioridad y justificar su inhumanidad, pretendiendo hablar en nombre de su dios.</p>
<p>Me enseñaron que la Biblia era el libro más antiguo jamás escrito y la historia más antigua jamás contada… En realidad, el primer libro jamás escrito y la historia más antigua jamás contada, y si la Biblia fuera cierta, todo esto también debería ser cierto, pero sabemos que no lo es. Hay muchas otras obras de religiones ya establecidas que son mucho más antiguas que eso.</p>
<p>El consenso académico es que Génesis fue compilado probablemente por Esdras a partir de varias tradiciones orales no relacionadas hace menos de 2500 años. Otros documentos más antiguos o de la misma época, todos ellos atribuidos a autores humanos, principalmente entre los siglos VI y II a. C. El libro más antiguo de la Biblia que aparentemente no está adaptado del politeísmo anterior es el Libro de Job, y proviene de alrededor del año 1500 a. C. Es aún siglos más joven que el Rig Veda, la más antigua de las escrituras védicas, típicamente datada entre 1700 y 1900 a. C., lo que hace del hinduismo la religión más antigua en práctica continua. Los Rollos del Mar Muerto son el texto arqueológico más antiguo conocido como la base del judaísmo rabínico, datado por radiocarbono entre 335 a. C. y 122 a. C., pero relacionado con eventos del siglo VII a. C. Curiosamente, las religiones zoroastriana, budista, hindú, helena, druídica, china y egipcia o bien empezaron en el siglo VII a. C. o sufrieron importantes revisiones en esta época. Por ejemplo, aquí es donde tenemos el Avesta de Zarathustra, aquí es donde dataron la versión actual del Bhagavad-gita, y aquí es cuando Lao Tzu escribió el Tao Te Ching. Este florecimiento de las filosofías también incluyó el ateísmo y el surgimiento del naturalismo científico entre los griegos jonios del mismo período.</p>
<p>Aquí en los Estados Unidos mucha gente aún cree que el comienzo de los tiempos fue solo hace unos 6000 años. Esta estimación se basa solamente en la mala matemática de un monje del siglo XVIII extrapolando suposiciones sin más información que una única fuente: un libro de cuentos sagrado. La totalidad del conocimiento moderno en todos los campos relevantes, todo lo que sabemos sobre historia, arqueología, geología, antropología e incluso mitología antigua, de expertos de todo el mundo, demuestra que este monje desinformado se equivocó. Las migraciones humanas se han trazado usando genómica, sobre estos otros campos, como así también la datación radiométrica de objetos arqueológicos, y ahora sabemos con certeza que hace 6000 años, y mucho tiempo antes, los nativos americanos ya estaban diseminados por ambos continentes americanos, los aborígenes ya estaban en Australia, y ya existían civilizaciones complejas establecidas en Oriente, en India, en África del Norte y emergiendo en Oriente Medio. Los antepasados de cada uno de los nichos culturales en esos lugares ya estaban allí en aquel momento, y ya hablaban muchos idiomas diferentes, porque también es posible hacer un seguimiento de la evolución del lenguaje.</p>
<p>Leyendo la literatura de la antigüedad es bastante fácil ver toda la transición que muestra cómo el latín evolucionó en el español, el francés y el italiano, por ejemplo. También es posible rastrear el influjo de nuevas palabras o contracciones para mostrar tendencias similares, sin tener necesariamente toda la literatura para mostrar cuándo evolucionan los idiomas. Patrones similares de ese idioma también están en las lenguas indias de Avesta y así sucesivamente. Al igual que el rastreo de mutaciones en un genoma en evolución.</p>
<p>Entonces, ¿qué pasa con esta Torre de Babel, de donde se supone que provenían todos estos idiomas originales? Esa historia es literalmente legendaria, el relato bíblico no es cierto en absoluto, pero se basa en un núcleo de verdad. La Torre inacabada de Babilonia todavía existe, y todavía es visible desde el sitio de la ciudad original. Fue iniciada por Hammurabi alrededor de 1750 a. C. y originalmente fue dedicada a Marduk, uno de los dioses más antiguos del panteón mesopotámico. El proyecto fue reanudado en el milenio siguiente por el rey Nabucodonosor y finalmente fue abandonado por segunda vez, pero es la razón del primer abandono la que proporciona el paralelismo para la parábola. Parece que los reinos cambiantes de Sumeria, Babilonia, Akkad y Caldea publicaron y compartieron los primeros textos silábicos que se inventaron. Vivían en ciudades-estado sofisticadas, enviaban a sus hijos a escuelas formales donde se les enseñaba a leer y escribir en cuneiforme. Esta fue una herramienta especial hecha para prensar letras en tabletas de arcilla que luego eran horneadas como documentos permanentes. Estas personas estaban completamente alfabetizadas hasta la caída del Imperio Mesopotámico, o en este caso la parte correspondiente a Hammurabi. Luego se cerraron las escuelas, se abandonó la educación pública y pronto ya nadie pudo leer cuneiforme. Esto habría sido más o menos concordante con la construcción inicial de Hammurabi del zigurat de Marduk, que aparentemente fue re-dedicado bajo Nabucodonosor y hoy se conoce más popularmente como la Torre de Babel. La base de la torre todavía está allí, pero la pérdida de alfabetización puede ser el único elemento de verdad que tiene la fábula.</p>
<p>Esta es la parte importante. Luego de que se cerraron todas las escuelas, las historias se mantuvieron vivas mediante memorización y recreación. No importa qué tan fiel a la palabra se intente ser, cambios sutiles ocurrirán ocasionalmente o eventualmente con este proceso, ya sea en la traducción o la interpretación, y ambos sucederán todo el tiempo, incluso cuando la Biblia fue escrita en tinta supuestamente indeleble. Es por eso que tenemos innumerables denominaciones, a pesar de su devoción, a una palabra supuestamente invariable. E independientemente de nuestro entendimiento y acceso a la información por otros medios. Imaginen cómo era en la Edad de Bronce, cuando ya no estaban grabadas en piedra, estas leyendas originalmente no relacionadas de este pueblo colectivo, estaban más fácilmente sujetas al adorno en la integración cultural. Durante varios siglos, esto sucedió con cada generación transmitiendo las historias a la siguiente.</p>
<p>Por la época en que los fenicios reinventaron el texto silábico, alrededor del siglo X a. C., todas las leyendas antiguas han evolucionado, se han mejorado, se han exagerado o se han visto influidas por las religiones vecinas y las dinámicas políticas. Algunos expertos actualmente reconocen cuatro fuentes solo para el Pentateuco, los cinco libros de Moisés. De acuerdo con la hipótesis documental de Wellhausen, estos colaboradores olvidados hoy se conocen como los Yahwistas del 950 a. C. en el reino del sur de Judá, los Elohistas del 850 a. C. en el reino del norte de Israel, los Deuteronomistas del 600 a. C. en Jerusalén durante un período de reforma religiosa y los escritores sacerdotales —que incluirían a Esdras— que eran los sacerdotes judíos en el exilio en Babilonia.</p>
<p>La erudición moderna no acredita a Moisés como el autor de nada. Una de las razones es que Moisés no pudo haber escrito póstumamente sobre su propia muerte en retrospectiva, como se detalla en Deuteronomio, y peor aún, evidentemente Moisés nunca existió tal como se lo describe. A medida que el folklore cambia con el tiempo y se traspasa a través de diferentes grupos tribales, muy a menudo hasta los nombres de los personajes centrales cambian, así como Roma tenía nombres diferentes para los dioses y héroes de los mismos mitos que tenían en Grecia, lo mismo sucede también en la mitología semítica antigua. Por ejemplo, parece que el personaje ahora conocido como Moisés es en realidad una compilación de varios antecesores de mitos anteriores, el más obvio de estos es Hammurabi el dador de leyes de Babilonia. Recibió la estela de la ley del dios sol Shamash unos 500 años antes de que supuestamente viviera Moisés, que generalmente se estima en alrededor de 1250 a. C. Por otra parte, la principal diferencia entre estas dos figuras es que la estela de la ley es un obelisco real de ocho pies de altura y que se exhibe en el Museo de Londres, mientras que el Arca de la Alianza es una de esas cosas que parece que solo existe en las películas.</p>
<p>Egipto proporcionó otro precursor en la forma de Djadjamankh, el sacerdote ritual del faraón Seneferu, de la Cuarta Dinastía del Imperio Antiguo en el siglo 25 a. C. Uno de los cinco cuentos incluidos en el Papiro Westcar detalla un viaje en el que Seneferu tomó una veintena de jóvenes hermosas, las desnudó a todas, y las puso en su largo bote para poder apreciar la vista mientras remaban por el lago. (¡Es bueno ser el rey!). Una de estas chicas accidentalmente dejó caer un adorno de turquesa por la borda y se molestó tanto al respecto, que Seneferu llamó a Djadjamankh, que era este mago sacerdotal, y Djadjamankh lanzó un hechizo que tomó el lago y lo plegó sobre sí mismo, como mirando debajo de una manta, para que Seneferu pudiera juntar el adorno de turquesa y convertirse en un héroe para una doncella esclava en topless. OK, esto no es del todo Cecil B. DeMille… Pero hace que uno se pregunte cómo la historia de Moisés abriendo el Mar Rojo pudo haber sido tan significativa en la misma tierra donde ya habían escrito esta farsa satírica más de mil años antes. Y pienso que la historia original era mejor.</p>
<p>En su libro «Engaños y mitos de la Biblia», Lloyd y Elizabeth Graham describen paralelos entre las historias de Moisés y Sargón. A continuación, la lectura: “El mito tejido sobre el legendario Sargón I, 2750 a. C., se asemeja sorprendentemente a la historia temprana de Moisés, es decir, su infancia. Esta parte es dada solamente por la fuente elohista: «Cuando ella, la madre de Moisés, ya no pudo ocultarlo, lo puso en un arca de juncos y la cubrió con lodo y brea. Ella puso al niño allí y lo dejó en la orilla del río.» —Eso es Éxodo 2:3—. Y en las tablas de Kouyunjik, Sargón cuenta su historia: «Mi madre, la princesa, me concibió; con dificultad me dio a luz. Ella me puso en un arca de juncos, con betún selló mi salida. Ella me lanzó a un río que no me ahogó. El río me llevó hacia Akki, la aguatera. Akki, la aguatera, con ternura me recogió…». En reconocimiento, Sargón nombró a su capital Acadia, llamada por los semitas Akkad, y Akkad estaba cerca de la ciudad de Sippara. Recuerden que la esposa de Moisés se llamaba Zipora». Demasiadas coincidencias.</p>
<p>Partes de la historia también se repitieron en el Nuevo Testamento, excepto que esta vez fue el rey Herodes quien trató de matar a todos los bebés para matar a Jesús. Hay muchos paralelismos entre Jesús y otros dioses pre-cristianos, pero no tengo tiempo para entrar en eso, solo estamos hablando del Génesis hoy. También es importante saber que algunos paralelismos no son precisos. He leído a Kersey Graves, he visto «Zeitgeist», ambos están llenos de errores, pero hay algunos predecesores como Dioniso, Prometeo y Krishna que pueden confirmarse positivamente.</p>
<p>Luego tenemos un descubrimiento, un descubrimiento significativo, a mediados del siglo XIX, donde tenemos 22.000 tabletas de cuneiforme descubiertas en Nínive, y tuvimos a George Smith trabajando en el Museo de Londres quien estaba aprendiendo cuneiforme y comienza a traducir todo esto, y se encuentra con historias sumerias. Se encuentra con historias de la Biblia, pero son más que los nombres lo que cambia, es el significado de la historia en algunos casos lo que cambia. Y encontró mucho más que la historia de Noé, encontró varias otras, Voy a mencionar algunas de ellas.</p>
<p>Noé, por ejemplo, originalmente fue conocido como Ziusudra en Sumeria, Atrahasis en Acadia, Utnapishtim en Babilonia, y cada uno de estos relatos varía entre sí y también respecto de la Biblia, aunque muchos pasajes literales son compartidos por la mayoría, todos claramente hablan del mismo evento al que refiere la Biblia. Un diluvio local centrado en la ciudad de Shuruppak al final del período Yemdet Nasr, alrededor de 2900 a. C. Estos tres mitos, o al menos dos de ellos, describen la profundidad de la inundación como de 15 codos, que son aproximadamente 22 pies (8 metros). Y en llanura aluvial iraquí bajo 22 pies de agua, no verías nada más que las copas de los árboles. Y en la versión de Gilgamesh —es un poco más horrenda que la versión de la Biblia porque describe el agua embalsada por cuerpos flotantes cuando las barcazas se detienen por ahí, y liberan al cuervo para encontrar la tierra y todo eso. Hay tantos paralelismos que no puede estar hablando de algo diferente… Ahora, en lugares cercanos hallarán otros mitos, como en Grecia donde hablan del Gran Diluvio, pero el diluvio del que hablan es diferente porque la gente huye de él refugiándose en las cimas de las colinas, y otros mitos como en China. No tienen los mismos mitos en todo el mundo: en China, tenían un rey que perdió una batalla y se enfureció, así que subió a la cima de una montaña, lanzó su lanza con furia, golpeó el cielo y abrió un agujero en el firmamento que dejó caer toda el agua que inundó China. Y luego tuvieron que llamar a la diosa Nüwa para que viniera a limpiar todo.</p>
<p>Entonces, hay mucha evidencia geológica del diluvio en Shuruppak, pero también tenemos evidencia arqueológica, una de ellas es la Lista Real Sumeria, en tres copias, una de las cuales estaba en la Biblioteca de Asurbanipal. Este es un documento increíblemente antiguo, uno de ellos es un cilindro cuneiforme y dice que la realeza descendió del cielo —o cuando la realeza descendió del cielo—, Alulim se convirtió en el primer rey y gobernó durante 28.800 años. El siguiente rey gobernó durante 36.000 años y fue seguido por media docena de otros que gobernaron de 43.200 a 18.600 años cada uno. Luego, las inundaciones arrasaron, y luego tenemos un par de docenas de reyes más que rara vez gobernaron por más de mil años. Uno de ellos solo gobierna durante 140 años. El más reciente de los reyes predinásticos fue confirmado de manera independiente a través de evidencia epigráfica como perteneciente al 2600 a. C. No hay duda de que ninguno de estos tipos vivió tanto tiempo, y no sé si es posible calcular las edades en tiempo real, a veces se puede obtener la respuesta correcta al dividir entre 12, a veces se puede obtener al dividir por 10, es una escala móvil. Usamos un sistema numérico de base 10 —salvo que nos falten dedos—, y el suyo es un sistema increíblemente complejo de base 60. No tenían un cero, y esa era una de las complicaciones de sus matemáticas. Su sistema de base 60 estaba compuesto por “sars”, que son unidades de 3.600, “ners”, que son unidades de 600, y “soss”, que son unidades de 60. Así que pueden imaginarse tratando de calcular la edad de las personas. De repente… —¿Cómo era? ¿Matusalén, 900? ¡Vaya cosa!</p>
<p>Enûma Elish, uno de los mitos más antiguos de la creación —creo que es el más antiguo— habla de la creación no en siete días, sino que está escrito en siete tablas y detalla siete generaciones de dioses. La clave es que la sexta generación creó al hombre para completar la creación, por lo que la séptima generación de dioses podría descansar. —¿Ven un paralelismo allí?— El tema se repite en la Epopeya de Atra-Hasis donde Elohim esencialmente dijo: «hagamos al hombre a nuestra imagen» y lo hicieron usando un hechizo de golem, que es un hechizo semítico tradicional donde se hace una estatuilla de arcilla y luego, o pones un hechizo o pones una cruz ansada en su boca y respiras en ella el aliento de la vida y de esa manera la animas. Este es un paralelismo con Génesis 1, porque estaba este dios sacrificado, y luego había 7 hombres y 7 mujeres que fueron hechos de las estatuillas de arcilla que fueron limpiadas y empapadas en la sangre del dios sacrificado. Esto es opuesto a Génesis 2 donde… En Génesis 1 tenemos a hombres y mujeres siendo creados juntos, y en Génesis 2 tenemos a un hombre siendo creado por sí mismo, y su consorte siendo creada como una ocurrencia tardía de un dios distraído y no del todo omnisciente.</p>
<p>Recuerden que el nombre «Adamah» significa «hombre de la tierra roja o arcilla roja». También en una colección de documentos cuneiformes está la leyenda de Adapa, también conocido como Adamu: «La «semilla de la humanidad» fue llamada ante los dioses, se le advirtió que no comiera ni bebiera nada que se le ofreciera, porque se pensaba que los dioses lo envenenarían, pero en vez de darle la comida de la muerte, le ofrecieron la comida de la vida eterna y se negó, como le ordenaron hacer. Le ofrecieron al agua vida eterna, y él la rechazó también. Le ofrecieron ropa y él se vistió. En consecuencia, se le negó la inmortalidad y regresó a la Tierra para llevar la enfermedad y el mal a los cuerpos de todas las personas».</p>
<p>Ahora pasemos a Eva. En la Epopeya de Gilgamesh, el hombre salvaje Enkidu se da cuenta de que está desnudo por primera vez en su vida luego de haber sido seducido por una ramera que se convirtió en su Eva. El dios Enki —en otra historia— incursiona en el jardín sagrado de Inanna y come varias frutas prohibidas. Es atrapado por la guardiana del jardín —no se sabe bien, creo que es Ninhursag. La diosa Ninhursag perdona su transgresión y tiene varias hijas para curar cada una de sus heridas. Una de ellas se llama Ninti, «hija nacida de la costilla», porque fue creada para cerrar la herida de su costado. En la leyenda del árbol Huluppu, Gilgamesh, el dios-rey, interpreta el papel de Dios en Génesis mientras camina por el jardín secreto —esta vez atribuido a Inanna— donde se encuentra a la doncella oscura Lilit junto a «una serpiente que no podía ser domada”, ambas en un árbol divinamente elegido. Lilit fue finalmente elegida como la primera esposa de Adán en la leyenda talmúdica. Gilgamesh sacó su hacha, abatió a la serpiente que no conoce encanto y, en el medio, la doncella Lilit derribó su casa y huyó.</p>
<p>El personaje de Lilit es interesante porque finalmente fue integrado en la historia del Jardín del Edén, en dos lugares, —como una interpretación muy parecida a la de Satanás. En algún momento la historia fue que hubo hombres y mujeres creados al mismo tiempo y Eva —o Lilit, mejor dicho— quería estar en la misma posición, —estas son las historias dadas por los rabinos— y Eva quería —o Lilit quería— una posición de igualdad. Adán quería que ella fuera servil, él quería ser dominante, y ella escapó del Jardín porque sabía el nombre secreto de Dios y eso le dio la capacidad de volar. Y luego, más tarde, la vemos haciendo el amor con demonios en la orilla del Mar Rojo y hay todo tipo de historias descabelladas sobre ella, pero luego regresa como una mujer despreciada por la mujer más joven, —que es la verdadera Eva, que fue creada más tarde— y luego Lilit es presentada como la serpiente.</p>
<p>En ningún lugar la Biblia implica que se suponía que la serpiente en el Jardín fuera algo más que una serpiente parlanchina, —pero hoy es una creencia común— ni tampoco el contexto de la historia permite que pudiera haber sido Satanás. En la Edad Media hubo una interpretación muy diferente, que fue sostenida por muchos judíos y cristianos. Virtualmente cada interpretación renacentista de la tentación de Eva, de un relieve en la Catedral de Notre-Dame hasta el techo de la Capilla Sixtina, la serpiente es típicamente representada como una mujer, por lo general en forma de una naga. Tenemos el torso de una mujer saliendo del cuerpo de una serpiente. Pero el Talmud viene más tarde que la Biblia y se supone que solo estoy hablando de los orígenes de la Biblia.</p>
<p>Muchos de los elementos del Nuevo Testamento se encuentran también entre las antigüedades semíticas y sumerias. Por ejemplo, notamos que la idea de que Satanás gobierna sobre el infierno proviene de Ereshkigal, la diosa mesopotámica del inframundo, básicamente al igual que el Hades griego que gobierna la tierra subterránea de los muertos. Originalmente, todos los que morían iban al mismo lugar, luego, después del siglo VII a. C., el Zend Avesta de Zarathustra ofrece una selección de opciones según los juicios de tus obras en vida. Los buenos y los justos ascenderán al reino de justicia y verdad gobernado por Ahura Mazda, también conocido como Ormuz, mientras que los hombres malvados descienden al reino de la mentira gobernado por Ahriman «el adversario», y se considera que la religión zoroástrica ha influido profundamente en la desarrollo del judaísmo posterior más que cualquier otra secta, y en hebreo el término «el adversario» se pronuncia «ha-shatán», Satanás. El concepto de Satanás es un compuesto de múltiples personajes también, pero aquí solo estamos hablando de Génesis.</p>
<p>Así que, además de las referencias talmúdicas y renacentistas a Lilit, noten que cada uno de estos elementos destacados de los mitos del Génesis apareció en una colección de fábulas originalmente no relacionadas, de al menos mil años antes, y que a menudo fueron escritas por los tatarabuelos de los autores bíblicos. Noten también que la investigación moderna, tan crítica de la creencia cristiana, no está vinculada en ninguno de estos aspectos. Así que no es posible que el Génesis contenga los acontecimientos originales íntegros o precisos. Las versiones actuales de estas historias claramente no existían en esa forma inicialmente. La mitología mesopotámica antigua evidentemente evolucionó a lo largo de muchos siglos de mejoras ocasionales, de modo que las antiguas leyendas se adaptaron e integraron con la cultura emergente del judaísmo. De modo que cuando los fenicios escribieron versiones más recientes de estas historias, hace unos 3000 años, las revisiones más familiares finalmente surgieron como un plagio del politeísmo anterior.</p>
<p>También hubo un mito de creación egipcio —el dios cabeza de toro Jnum— que formaba a personas y animales en una rueda de alfarero, y luego su consorte Heqet les ofrecía el aliento de vida a sus golems de arcilla, representado por una cruz anzada, apoyándola contra la nariz. Entonces, esto también es un precedente de Génesis 2, y aquí es donde llegamos a de dónde surgieron los dioses y los espíritus.</p>
<p>La arqueología del politeísmo pre-judaico muestra que Yahweh, —o Yahwah, Yahwho, Jehová— fue originalmente parte del panteón semítico descendido del dios padre El. Érase una vez, hace unos 2800 años, incluso se lo describió con una esposa: Asera, aunque eso puede haber sido parte de su asociación unificada con El. La consorte de El, Athirat, puede haberse convertido en Asera, tal como El y Yahweh se fusionaron en Yahweh-El, a quien los musulmanes llaman Alá, «El Dios», y los cristianos llaman a Abba «El Padre». Los dioses compuestos eran bastante comunes, por ejemplo el concepto trinitario de Jesús comparte una identidad con El-Alá-Abba-Yahweh, y de manera similar, en la trimurti hindú, Krishna es la Suprema Personalidad de la Divinidad de Rama Rama Shiva. En una época todos los dioses, incluido Yahweh, o eran mágicamente vueltos mortales, como la sexta generación divina en Enûma Elish, o eran elementales antropomorfizados, como el río Apsu que se hundía en su amante Tiamat, la diosa espiritual del océano. Amón fue ambos en distintas épocas, al igual que Yahweh.</p>
<p>A medida que la deidad se hacía más poderosa a los ojos de los devotos, la esposa se convirtió en una especie de estorbo, restringiendo el aspecto elemental en forma humana. Eventualmente, las esposas de ambos dioses fueron descartadas y las deidades siguieron caminos paralelos, a pesar de que Yahweh fue más típicamente representado como un dios volcánico y Amón era un dios del aire tebano. En su estado elemental completo se volvió invisible, lo que significaba que podía estar en cualquier parte, lo que significaba que también podía estar en todas partes, y así es como te vuelves omnipresente. Sentimos que la brisa se mueve contra nuestros cuerpos todo el tiempo. Como nadie entendía aún que el aire estaba compuesto de partículas químicas, pero todos sabían que morirías si no podías respirar, entonces se creía que el movimiento del aire era de alguna forma espiritual. A Yahweh también se le concedió este aspecto, de modo que cuando Génesis 1:2 dice: “solo el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”, están hablando del viento.</p>
<p>El faraón Amenhotep es comúnmente reconocido por haber creado la primera religión verdaderamente monoteísta. Lo hizo con un compuesto de dos dioses, como Yahweh-El. Amenhotep combinó a Amón, el dios del aire, con Ra, el dios del disco solar Atón. Así, creó Amón-Ra, algo que siempre nos estaba mirando desde arriba, y que tenía el espíritu para tocarnos en cualquier parte del mundo. Entonces Amenhotep cambió su propio nombre a Akhenatón. Este dios podía ser visto y sentido. ¿Qué otra deidad podría competir con esto?</p>
<p>Hay muchos paralelismos entre muchos dioses y héroes distintos, tantos, que es obvio que los creadores de mitos toman prestados poderes y aventuras de tradiciones antiguas, por lo que la caja de Pandora se lee como un paralelo de la historia de Eva. También parece que el pueblo hebreo exageró a su dios todo lo necesario para hacerlo más grande y mejor que el de todos los demás. “Oh sí, bueno, mi dios puede hacer lo que quiera. Si quiere que una cosa sea, la expresará, se manifestará de la nada”. Algo como eso.</p>
<p>Las deidades del desierto a menudo se representaban como un djinn —cuyo plural es djinni. La literatura islámica primitiva describe los djinni como elementales de aire tortuosos, usualmente confinados en botellas o lámparas. Pero a menudo se los describía como espíritus nómadas que vagaban libremente, por lo que los torbellinos errantes se llaman «demonios de polvo». También hay una fuerte similitud entre la versión medieval del djinn y nuestra versión de Dios. ¿Recuerdan cómo Elías fue llevado al cielo? En un torbellino. Así que la transición es fácil para Yahweh porque su nombre siempre funcionó perfectamente para un dios del aire. Supuestamente decimos su nombre cada vez que respiramos por la boca. Y a lo largo del tiempo, cuando se compuso la Biblia, sus autores comúnmente creían que el primer aliento de un niño era cuando se infundía con el espíritu, y por lo tanto se convertía en un ser vivo. Y, por supuesto, el diluvio en Génesis 7 estaba destinado a ahogar todo lo que tenía el aliento de la vida.</p>
<p>De hecho, el único comentario sabio que pude encontrar en la totalidad de la Biblia, muestra una vez más, mejor que cualquier otro pasaje, cómo nuestra noción de espiritualidad en realidad proviene de un malentendido sobre los aspectos naturales del aire: «Me dije a mí mismo acerca de los hijos de los hombres, Dios los ha probado para que vean que no son más que bestias. Porque el destino de los hijos de los hombres y el destino de las bestias es el mismo. Como muere uno, así muere el otro; de hecho, todos tienen el mismo aliento y no hay ventaja para el hombre sobre la bestia, porque todo es vanidad. Todos van al mismo lugar. Todos vinieron del polvo y todos regresan al polvo. ¿Quién sabe que el aliento del hombre asciende hacia arriba y el aliento de la bestia desciende hacia la tierra? He visto que no hay nada mejor para el hombre que alegrarse con lo que hiciere, porque esa es su parte. Porque, ¿quién lo llevará a ver qué ocurrirá después de él?». Eso es Eclesiastés 3:18-22. Esto es según la New American Standard Bible. La New Revised Standard Version, la American Standard Version y la King James Version, todas reemplazan la palabra «aliento» con la palabra «espíritu». Esta traducción ilustra elocuentemente el origen gaseoso de la creencia del hombre en su propia alma. —En otras palabras, «es demasiado aire caliente».</p>
<p>En cuanto al cambio impetuoso del nombre de Yahweh o su imagen del terrorífico dios volcánico que fue descrito en el Éxodo, en el de un dios del aire relativamente sutil, un escenario probable creo que proviene de una vieja película de Arnold Schwarzenegger. Conan el bárbaro sostiene que «mi dios es fuerte, más fuerte que esta montaña», y su compañero, —que adora los cuatro vientos, que en realidad era una religión en ese momento— dice que su dios es mayor, su dios es el cielo eterno, «tu dios simplemente se sienta debajo de él».</p>
<p>Entonces, ¿qué precede a todo esto, de dónde vienen todas estas otras religiones? Lo que vemos en común es que hay involucradas estatuillas de arcilla. Entonces, lo que tenemos es gente que hace cosas de barro, y hacen algo que parece un animal y se convierte en un artista consumado, y luego fanteasean: ¿no sería genial si pudiéramos hacer que esto cobrara vida? Tal vez si pudiéramos aplastar sangre en ella, o forzar la respiración, y hacer que cobrara vida de esa manera. ¿No sería genial si pudieras hacer eso? Entonces seríamos dioses. Así es como se nos ocurre esto. Alguien, por supuesto, da el siguiente paso lógico y dice: «¡Bueno, ey! Tal vez es de donde venimos».</p>
<p>Y yo diría… que creo… que el Génesis no contiene más verdad que eso.</p>
<p>Final.</p>
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		<title>«Por qué no soy cristiano», por Bertrand Russell</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 Mar 2018 16:25:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Este artículo del filósofo Bertrand Russell («Why I Am Not a Christian», en inglés) está basado en una conferencia pública pronunciada el 6 de marzo de 1927 en el Ayuntamiento de Battersea (Londres), auspiciada por la Sociedad Secular Nacional. Está incluido como primer capítulo en el libro «Por qué no soy cristiano y otros ensayos», &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2018/03/03/por-que-no-soy-cristiano-por-bertrand-russell/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">«Por qué no soy cristiano», por Bertrand Russell</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Este artículo del filósofo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bertrand_Russell"><strong>Bertrand Russell</strong></a> (<em>«Why I Am Not a Christian»</em>, en inglés) está basado en una conferencia pública pronunciada el 6 de marzo de 1927 en el Ayuntamiento de Battersea (Londres), auspiciada por la <strong>Sociedad Secular Nacional</strong>.</p>
<div class="centerpic"><img decoding="async" src="/files/russell/russell_cristianismo.jpg" alt="Bertrand Russell" /></div>
<p>Está incluido como primer capítulo en el libro <a href="https://idialectica.files.wordpress.com/2014/03/archivo_365.pdf"><em>«Por qué no soy cristiano y otros ensayos»</em></a>, publicado en el año 1957.</p>
<p><span id="more-3846"></span></p>
<h3>Por qué no soy cristiano</h3>
<p>Como ha dicho su presidente, el tema acerca del cual voy a hablar esta noche es «Por qué no soy cristiano». Quizás sería conveniente, antes que todo, tratar de averiguar lo que uno quiere dar a entender con la palabra «cristiano». En estos días, la emplean muy ligeramente muchas personas. Hay quienes entienden por ello la persona que trata de vivir virtuosamente. En tal sentido, supongo que habría cristianos de todas las sectas y credos; pero no creo que sea el sentido adecuado de la palabra, aunque sólo sea por implicar que toda la gente que no es cristiana —todos los budistas, confucianos, mahometanos, etc.—, no trata de vivir virtuosamente. Yo no entiendo por cristiano la persona que trata de vivir decentemente, de acuerdo con sus luces. Creo que debe tenerse una cierta cantidad de creencia definida antes de tener el derecho de llamarse cristiano. La palabra no tiene ahora un significado tan completo como en los tiempos de San Agustín y Santo Tomás de Aquino. En aquellos días, si un hombre decía que era cristiano, se sabía lo que quería dar a entender. Se aceptaba una colección completa de credos promulgados con gran precisión, y se creía cada sílaba de esos credos con todas las fuerzas de las convicciones de uno.</p>
<h4>¿Qué es un cristiano?</h4>
<p>En la actualidad no es así. Tenemos que ser un poco más vagos en nuestra idea del cristianismo. Creo, sin embargo, que hay dos cosas diferentes completamente esenciales a todo el que se llame cristiano. La primera es de naturaleza dogmática; a saber, que hay que creer en Dios y en la inmortalidad. Si no se cree en esas dos cosas, no creo que uno pueda llamarse propiamente cristiano. Luego, más aún, como el nombre implica, hay que tener alguna clase de creencia acerca de Cristo. Los mahometanos, por ejemplo, también creen en Dios y en la inmortalidad, pero no se llaman cristianos. Creo que hay que tener, aunque sea en una proporción mínima, la creencia de que Cristo era, si no divino, al menos el mejor y el más sabio de los hombres. Si no se cree eso acerca de Cristo, no creo que se tenga el derecho de llamarse cristiano. Claro está que hay otro sentido que se encuentra en el <em>Whitakers Almanack</em> y en los libros de geografía, donde se dice que la población del mundo está dividida en cristianos, mahometanos, budistas, fetichistas, etc.; y en ese sentido, todos nosotros somos cristianos. Los libros de geografía nos incluyen a todos, pero en un sentido puramente geográfico, que supongo podemos pasar por alto. Por lo tanto, entiendo que cuando yo digo que no soy cristiano, tengo que decir dos cosas diferentes; primera, por qué no creo en Dios ni en la inmortalidad; y segunda, por qué no creo que Cristo fuera el mejor y el más sabio de los hombres, aunque le concedo un grado muy alto de virtud moral.</p>
<p>De no haber sido por los triunfantes esfuerzos de los incrédulos del pasado, yo no haría una definición tan elástica del cristianismo. Como dije antes, en los tiempos pasados, tenían un sentido mucho más completo. Por ejemplo, comprendía la creencia en el infierno. La creencia en el fuego eterno era esencial de la fe cristiana hasta hace muy poco. En este país, como es sabido, dejó de ser esencial mediante una decisión del Consejo Privado, de cuya decisión disintieron el Arzobispo de Canterbury, y el Arzobispo de York; pero, en este país, nuestra religión se establece por Ley del Parlamento y, por lo tanto, el Consejo Privado pudo imponerse a ellos, y el infierno ya no fue necesario al cristiano. Por consiguiente no insistiré en que el cristiano tenga que creer en el infierno.</p>
<h4>La existencia de Dios</h4>
<p>La cuestión de la existencia de Dios es una cuestión amplia y seria, y si yo intentase tratarla del modo adecuado, tendría que retenerles aquí hasta el Día del Juicio, por lo cual deben excusarme por tratarla en forma resumida. Saben, claro está, que la Iglesia Católica ha declarado dogma que la existencia de Dios puede ser probada mediante la razón sin ayuda. Este es un dogma algo curioso, pero es uno de sus dogmas. Tenían que introducirlo porque, en un tiempo, los librepensadores adoptaron la costumbre de decir que había tales y cuales argumentos que la razón podía esgrimir contra la existencia de Dios, pero que, claro está, ellos sabían, como cuestión de fe, que Dios existía. Los argumentos y las razones fueron expuestos con gran detalle y la Iglesia Católica comprendió que había que ponerles coto. Por lo tanto, estableció que la existencia de Dios puede ser probada por la razón sin ayuda, y dieron los argumentos para probarlo. Son varios, claro está, pero sólo citaré unos pocos.</p>
<h4>El argumento de la Primera Causa</h4>
<p>Quizás el más fácil y sencillo de comprender es el argumento de la Primera Causa. (Se mantiene que todo cuanto vemos en este mundo tiene una causa, y que al ir profundizando en la cadena de las causas llegamos a una Primera Causa, y que a esa Primera Causa le damos el nombre de Dios).</p>
<p>Ese argumento, supongo, no tiene mucho peso en la actualidad, porque, en primer lugar, causa no es ya lo que solía ser. Los filósofos y los hombres de ciencia han estudiado la causa y ésta ya no posee la vitalidad que tenía; pero, aparte de eso, se ve que el argumento de que tiene que haber una Primera Causa no encierra ninguna validez. (Puedo decir que cuando era joven y debatía muy seriamente estas cuestiones en mi mente, había aceptado el argumento de la Primera Causa, hasta el día en que, a los 18 años, leí la Autobiografía de John Stuart MilL, y hallé allí esta frase: «Mi padre me enseñó que la pregunta &#8216;¿Quién me hizo?&#8217; no puede responderse, ya que inmediatamente sugiere la pregunta &#8216;¿Quién hizo a Dios?&#8217;». Esa sencilla frase me mostró, como aún pienso, la falacia del argumento de la Primera Causa. Si todo tiene que tener alguna causa, entonces Dios debe tener una causa. Si puede haber algo sin causa, igual puede ser el mundo que Dios, por lo cual no hay validez en ese argumento. Es exactamente de la misma naturaleza que la opinión hindú de que el mundo descansaba sobre un elefante, y el elefante sobre una tortuga; y, cuando le dijeron: «¿Y la tortuga?», el indio dijo: «¿Y si cambiásemos de tema?» El argumento no es realmente mejor que ése. No hay razón por la cual el mundo no pudo haber nacido sin causa; tampoco, por el contrario, hay razón de que hubiera existido siempre. No hay razón para suponer que el mundo haya tenido un comienzo. La idea de que las cosas tienen que tener un principio se debe realmente a la pobreza de nuestra imaginación). Por lo tanto, quizás, no necesito perder más tiempo con el argumento de la Primera Causa.</p>
<h4>El argumento de la ley natural</h4>
<p>Luego hay un argumento muy común derivado de la ley natural. Fue un argumento favorito durante el siglo <span style="font-variant: small-caps;">xviii</span>, especialmente bajo la influencia de Sir Isaac Newton y su cosmogonía. La gente observó los planetas que giraban en torno del sol, de acuerdo con la ley de gravitación, y pensó que Dios había dado un mandato a aquellos planetas para que se moviesen así y que lo hacían por aquella razón. Aquella era, claro está, una explicación sencilla y conveniente que evitaba el buscar nuevas explicaciones de la ley de la gravitación en la forma un poco más complicada que Einstein ha introducido. Yo no me propongo dar una conferencia sobre la ley de la gravitación, de acuerdo con la interpretación de Einstein, porque eso también llevaría algún tiempo; sea como fuere, ya no se trata de la ley natural del sistema newtoniano, donde, por alguna razón que nadie podía comprender, la naturaleza actuaba de modo uniforme. Ahora sabemos que muchas cosas que considerábamos como leyes naturales son realmente convencionalismos humanos. Sabemos que incluso en las profundidades más remotas del espacio estelar la yarda sigue teniendo tres pies. Eso es, sin duda, un hecho muy notable, pero no se le puede llamar una ley natural. Y otras muchas cosas que se han considerado como leyes de la naturaleza son de esa clase. Por el contrario, cuando se tiene algún conocimiento de lo que los átomos hacen realmente, se ve que están menos sometidos a la ley de lo que se cree la gente y que las leyes que se formulan no son más que promedios estadísticos producto del azar. Hay, como es sabido, una ley según la cual en los dados sólo se obtiene el seis doble aproximadamente cada treinta y seis veces, y no consideramos eso como la prueba de que la caída de los dados esté regulada por un plan; por el contrario, si el seis doble saliera cada vez, pensaríamos que había un plan. Las leyes de la naturaleza son así en gran parte de los casos. Hay promedios estadísticos que emergen de las leyes del azar; y esto hace que la idea de la ley natural sea mucho menos impresionante de lo que era anteriormente. Y aparte de eso, que representa el momentáneo estado de la ciencia que puede cambiar mañana, la idea de qué las leyes naturales implican un legislador se debe a la confusión entre las leyes naturales y las humanas. Las leyes humanas son preceptos que le mandan a uno proceder de una manera determinada, preceptos que pueden obedecerse o no; pero las leyes naturales son una descripción de cómo ocurren realmente las cosas y, como son una mera descripción, no se puede argüir que tiene que haber alguien que les dijo que actuasen así, porque, si arguyéramos tal cosa, nos veríamos enfrentados con la pregunta «¿Por qué Dios hizo esas leyes naturales y no otras?» Si se dice que lo hizo por su propio gusto y sin ninguna razón, se hallará entonces que hay algo que no está sometido a la ley, y por lo tanto el orden de la ley natural queda interrumpido. Si se dice, como hacen muchos teólogos ortodoxos, que, en todas las leyes divinas, hay una razón de que sean ésas y no otras —la razón, claro está, de crear el mejor universo posible, aunque al mirarlo uno no lo pensaría así—; si hubo alguna razón de las leyes que dio Dios, entonces el mismo Dios estaría sometido a la ley y, por lo tanto, no hay ninguna ventaja en presentar a Dios pomo un intermediario. Realmente, se tiene una ley exterior y anterior a los edictos divinos y Dios no nos sirve porque no es el último que dicta la ley. En resumen, este argumento de la ley natural ya no tiene la fuerza que solía tener. Estoy realizando cronológicamente mi examen de los argumentos. Los argumentos usados en favor de la existencia de Dios cambian de carácter con el tiempo. Al principio, eran duros argumentos intelectuales que representaban ciertas falacias completamente definidas. Al llegar a la época moderna, se hicieron menos respetables intelectualmente y estuvieron cada vez más influidos por una especie de vaguedad moralizadora.</p>
<h4>El argumento del plan</h4>
<p>El paso siguiente nos lleva al argumento del plan. Todos conocen el argumento del plan: todo en el mundo está hecho para que podamos vivir en él, y si el mundo variase un poco, no podríamos vivir. Ese es el argumento del plan. A veces toma una forma curiosa; por ejemplo se arguyó que los conejos tienen las colas blancas con el fin de que se pueda disparar más fácilmente contra ellos. Es fácil parodiar este argumento. Todos conocemos la observación de Voltaire de que la nariz estaba destinada a sostener las gafas. Esa clase de parodia no ha resultado tan desatinada como parecía en el siglo <span style="font-variant: small-caps;">xviii</span>, porque, desde Darwin, entendemos mucho mejor por qué las criaturas vivas se adaptan al medio. No es que el medio fuera adecuado para ellas, sino que ellas se hicieron adecuadas al medio, y esa es la base de la adaptación. No hay en ello ningún indicio de plan.</p>
<p>Cuando se examina el argumento del plan, es asombroso que la gente pueda creer que este mundo, con todas las cosas que hay en él, con todos sus defectos, fuera lo mejor que la omnipotencia y la omnisciencia han logrado producir en millones de años. Yo realmente no puedo creerlo. Creen que, si tuvieran la omnipotencia y la omnisciencia y millones de años para perfeccionar el mundo, no producirían nada mejor que el Ku-Klux-Klan o los fascistas? Además, si se aceptan las leyes ordinarias de la ciencia, hay que suponer que la vida humana y la vida en general de este planeta desaparecerán a su debido tiempo: es una fase de la decadencia del sistema solar; en una cierta fase de decadencia se tienen las condiciones y la temperatura adecuadas al protoplasma, y durante un corto período hay vida en la vida del sistema solar. La luna es el ejemplo de lo que le va a pasar a la tierra; se va a convertir en algo muerto, frío y sin vida.</p>
<p>Me dicen que este criterio es deprimente, y que si la gente lo creyese no tendría ánimo para seguir viviendo. Eso es una tontería. Nadie se preocupa por lo que va a ocurrir dentro de millones de años. Aunque crean que se están preocupando por ello, en realidad se engañan a sí mismos. Se preocupan por cosas mucho más mundanas aunque sólo sea una mala digestión; pero nadie es realmente desdichado al pensar lo que le va a ocurrir a este mundo dentro de millones de años. Por lo tanto, aunque es una triste opinión el suponer que va a desaparecer la vida —al menos se puede pensar así, aunque a veces, cuando contemplo las cosas que hace la gente con su vida, es casi un consuelo—, no es lo bastante para hacer la vida miserable. Sólo hace que la atención se vuelva hacia otras cosas.</p>
<h4>Los argumentos morales de la deidad</h4>
<p>Ahora llegamos a una fase más allá en lo que yo llamaré la incursión intelectual que los teístas han hecho en sus argumentaciones, y nos vemos ante los llamados argumentos morales de la existencia de Dios. Saben, claro está, que antiguamente solía haber tres argumentos intelectuales de la existencia de Dios, los cuales fueron suprimidos por Kant en la <em>Crítica de la Razón Pura</em>; pero no bien había terminado con estos argumentos cuando encontró otro nuevo, un argumento moral, que le convenció. Era como mucha gente: en las materias intelectuales era escéptico, pero en las morales creía implícitamente en las máximas que su madre le había enseñado. Eso ilustra lo que los psicoanalistas ponen tanto de relieve: la fuerza inmensamente mayor que tienen en nosotros las asociaciones primitivas sobre las posteriores.</p>
<p>Kant, como dije, inventó un nuevo argumento moral de la existencia de Dios, el cual en diversas formas fue extremadamente popular durante el siglo <span style="font-variant: small-caps;">xix</span>. Tiene toda clase de formas. Una de ellas es decir que no habría bien ni mal si Dios no existiera. Por el momento no me importa el que haya o no una diferencia entre el bien o el mal: esa es otra cuestión. Lo que me importa es que, si se está plenamente convencido de que hay una diferencia entre el bien y el mal entonces uno se encuentra en esta situación: ¿esa diferencia se debe o no al mandato de Dios? Si se debe al mandato de Dios, entonces para Dios no hay diferencia entre el bien y el mal, y ya no tiene significado la afirmación de que Dios es bueno. Si se dice, como hacen los teólogos, que Dios es bueno, entonces hay que decir que el bien y el mal deben tener un significado independiente del mandato de Dios, porque los mandatos de Dios son buenos y no malos independientemente del mero hecho de que Él los hiciera. Si se dice eso, entonces hay que decir que el bien y el mal no se hicieron por Dios, sino que son en esencia lógicamente anteriores a Dios. Se puede, claro está, si se quiere, decir que hubo una deidad superior que dio órdenes al Dios que hizo este mundo, o, para seguir el criterio de algunos gnósticos —un criterio que yo he considerado muy plausible—, que, en realidad, el mundo que conocemos fue hecho por el demonio en un momento en que Dios no estaba mirando. Hay mucho que decir en cuanto a esto, y no pienso refutarlo.</p>
<h4>El argumento del remedio de la injusticia</h4>
<p>Luego hay otra forma muy curiosa de argumento moral que es la siguiente: se dice que la existencia de Dios es necesaria para traer la justicia al mundo. En la parte del universo que conocemos hay gran injusticia, y con frecuencia sufre el bueno, prospera el malo, y apenas se sabe qué es lo más enojoso de todo esto; pero si se va a tener justicia en el universo en general, hay que suponer una vida futura para compensar la vida de la tierra. Por lo tanto, dicen que tiene que haber un Dios, y que tiene que haber un cielo y un infierno con el fin de que a la larga haya justicia. Ese es un argumento muy curioso. Si se mira el asunto desde un punto de vista científico, se diría: «Después de todo, yo sólo conozco este mundo. No conozco el resto del universo, pero, basándome en probabilidades, puedo decir que este mundo es un buen ejemplo, y que si hay injusticia aquí, lo probable es que también haya injusticia en otra parte». Supongamos que se tiene un cajón de naranjas, y al abrirlas la capa superior resulta mala; uno no dice: «Las de abajo estarán buenas en compensación». Se diría: «Probablemente todas son malas»; y eso es realmente lo que una persona científica diría del universo. Diría así: «En este mundo hay gran cantidad de injusticia y esto es una razón para suponer que la justicia no rige el mundo; y en este caso proporciona argumentos morales contra la deidad, no en su favor». Claro que yo sé que la clase de argumentos intelectuales de que he hablado no son realmente los que mueven a la gente. Lo que realmente hace que la gente crea en Dios no son los argumentos intelectuales. La mayoría de la gente cree en Dios porque les han enseñado a creer desde su infancia, y esa es la razón principal. Luego, creo que la razón más poderosa e inmediata después de ésta es el deseo de seguridad, la sensación de que hay un hermano mayor que cuidará de uno. Esto desempeña un papel muy profundo en provocar el deseo de la gente de creer en Dios.</p>
<h4>El carácter de Cristo</h4>
<p>Ahora tengo que decir unas pocas palabras acerca de un asunto que creo que no ha sido suficientemente tratado por los racionalistas, y que es la cuestión de si Cristo era el mejor y el más sabio de los hombres. Generalmente, se da por sentado que todos debemos estar de acuerdo en que era así. Yo no lo estoy. Creo que hay muchos puntos en que estoy de acuerdo con Cristo, muchos más que aquellos en que lo están los cristianos profesos. No sé si podría seguirle todo el camino, pero iría con Él mucho más lejos de lo que irían la mayoría de los cristianos profesos. Recuérdese que Él dijo: «Yo, empero, os digo, que no hagáis resistencia al agravio; antes, si alguno te hiriese en la mejilla derecha, vuelve también la otra». No es un precepto ni un principio nuevos. Lo usaron Lao-Tsé y Buda quinientos o seiscientos años antes de Cristo, pero este principio no lo aceptan los cristianos. No dudo que el actual primer ministro, por ejemplo, es un cristiano muy sincero, pero no les aconsejo que vayan a abofetearlo. Creo que hallarían que él pensaba que el texto tenía un sentido figurado.</p>
<p>Luego, hay otro punto que considero excelente. Se recordará que Cristo dijo: «No juzguéis a los demás si no queréis ser juzgados». Ese principio creo que no se hallará en los tribunales de los países cristianos. Yo he conocido en mi tiempo muchos jueces que eran cristianos sinceros, y ninguno de ellos creía que actuaba en contra de los principios cristianos haciendo lo que hacia. Luego Cristo dice: «Al que te pide, dale: y no le tuerzas el rostro al que pretenda de ti algún préstamo». Ese es un principio muy bueno.</p>
<p>El presidente ha recordado que no estamos aquí para hablar de política, pero no puedo menos de observar que las últimas elecciones generales se disputaron en torno a lo deseable que era torcer el rostro al que pudiera pedirnos un préstamo, de modo que hay que suponer que los liberales y los conservadores de este país son personas que no están de acuerdo con las enseñanzas de Cristo, porque, en dicha ocasión, se apartaron definitivamente de ellas.</p>
<p>Luego, hay otra máxima de Cristo que yo considero muy valiosa, pero que no es muy popular entre algunos de nuestros amigos cristianos. Él dijo: «Si quieres ser perfecto, anda y vende cuanto tienes y dáselo a los pobres». Es una máxima excelente, pero, como dije, no se practica mucho. Considero que todas estas máximas son buenas, aunque un poco difíciles de practicarse. Yo no hago profesión de practicarlas; pero, después de todo, no es lo mismo que si se tratase de un cristiano.</p>
<h4>Defectos de las enseñanzas de Cristo</h4>
<p>Concediendo la excelencia de estas máximas, llego a ciertos puntos en los cuales no creo que uno pueda ver la superlativa virtud ni la superlativa bondad de Cristo, como son pintadas en los Evangelios; y aquí puedo decir que no se trata de la cuestión histórica. Históricamente, es muy dudoso el que Cristo existiera, y, si existió, no sabemos nada acerca de Él, por lo cual no me ocupo de la cuestión histórica que es muy difícil. Me ocupo de Cristo tal como aparece en los Evangelios, aceptando la narración como es, y allí hay cosas que no parecen muy sabias. Una de ellas es que Él pensaba que Su segunda venida se produciría, en medio de nubes de gloria, antes que la muerte de la gente que vivía en aquella época. Hay muchos textos que prueban eso. Dice, por ejemplo: «No acabaréis de pasar por las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del hombre». Luego dice: «En verdad os digo que hay aquí algunos que no han de morir antes que vean al Hijo del hombre aparecer en el esplendor de su reino»; y hay muchos lugares donde está muy claro que Él creía que su segundo advenimiento ocurriría durante la vida de muchos que vivían entonces. Tal fue la creencia de sus primeros discípulos, y fue la base de una gran parte de su enseñanza moral. Cuando dijo: «No andéis, pues, acongojados por el día de mañana» y cosas semejantes, lo hizo en gran parte porque creía que su segunda venida iba a ser muy pronto, y que los asuntos mundanos ordinarios carecían de importancia. En realidad, yo he conocido a algunos cristianos que creían que la segunda venida era inminente. Yo conocí a un sacerdote que aterró a su congregación diciendo que la segunda venida era inminente, pero todos quedaron muy consolados al ver que estaba plantando árboles en su jardín. Los primeros cristianos lo creían realmente, y se abstuvieron de cosas como la plantación de árboles en sus jardines, porque aceptaron de Cristo la creencia de que la segunda venida era inminente. En tal respecto, evidentemente, no era tan sabio como han sido otros, y desde luego, no fue superlativamente sabio.</p>
<h4>El problema moral</h4>
<p>Luego, se llega a las cuestiones morales. Para mí, hay un defecto muy serio en el carácter moral de Cristo, y es que creía en el infierno. Yo no creo que ninguna persona profundamente humana pueda creer en un castigo eterno. Cristo, tal como lo pintan los Evangelios, sí creía en el castigo eterno, y uno halla repetidamente una furia vengativa contra los que no escuchaban sus sermones, actitud común en los predicadores y que dista mucho de la excelencia superlativa. No se halla, por ejemplo, esa actitud en Sócrates. Es amable con la gente que no le escucha; y eso es, a mi entender, más digno de un sabio que la indignación. Probablemente todos recuerdan las cosas que dijo Sócrates al morir y lo que decía generalmente a la gente que no estaba de acuerdo con él.</p>
<p>Se hallará en el Evangelio que Cristo dijo: «¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo será posible que evitéis el ser condenados al fuego del infierno?» Se lo decía a la gente que no escuchaba sus sermones. A mi entender este no es realmente el mejor tono, y hay muchas cosas como éstas acerca del infierno. Hay, claro está, el conocido texto acerca del pecado contra el Espíritu Santo: «Pero quien hablase contra el Espíritu Santo, despreciando su gracia, no se le perdonará ni en esta vida ni en la otra». Ese texto ha causado una indecible cantidad de miseria en el mundo, pues las más diversas personas han imaginado que han cometido pecados contra el Espíritu Santo y pensado que no serían perdonadas en este mundo ni en el otro. No creo que ninguna persona un poco misericordiosa ponga en el mundo miedos y terrores de esta clase.</p>
<p>Luego, Cristo dice: «Enviará el Hijo del hombre a sus ángeles, y quitarán de su reino a todos los escandalosos y a cuantos obran la maldad; y los arrojarán en el horno del fuego: allí será el llanto y el crujir de dientes». Y continúa extendiéndose con los gemidos y el rechinar de dientes. Esto se repite en un versículo tras otro, y el lector se da cuenta de que hay un cierto placer en la contemplación de los gemidos y el rechinar de dientes, pues de lo contrario no se repetiría con tanta frecuencia. Luego, todos ustedes recuerdan, claro está, lo de las ovejas y los cabritos; cómo, en la segunda venida, para separar a las ovejas y a los cabritos dirá a éstos: «Apartaos de mi, malditos: id al fuego eterno». Y continúa: «Y éstos irán al fuego eterno». Luego, dice de nuevo: «Y si es tu mano derecha la que te sirve de escándalo o te incita a pecar, córtala y tírala lejos de ti; pues mejor te está que perezca uno de tus miembros, que no el que vaya todo tu cuerpo al infierno, al fuego que no se extingue jamás». Esto lo repite una y otra vez. Debo declarar que toda esta doctrina, que el fuego del infierno es un castigo del pecado, es una doctrina de crueldad. Es una doctrina que llevó la crueldad al mundo y dio al mundo generaciones de cruel tortura; y el Cristo de los Evangelios, si se le acepta tal como le representan sus cronistas, tiene que ser considerado en parte responsable de eso.</p>
<p>Hay otras cosas de menor importancia. Está el ejemplo de los puercos de Gadara, donde ciertamente no fue muy compasivo para los puercos el meter demonios en sus cuerpos y precipitarlos colina abajo hasta el mar. Hay que recordar que si era omnipotente, simplemente pudo hacer que los demonios se fueran; pero eligió meterlos en los cuerpos de los cerdos. Luego está la curiosa historia de la higuera, que siempre me ha intrigado. Recuerdan lo que ocurrió con la higuera. «Tuvo hambre. Y como viese a lo lejos una higuera con hojas, encaminose allá por ver si encontraba en ella alguna cosa: y llegando, nada encontró sino follaje; porque no era aún tiempo de higos; y hablando a la higuera le dijo: «Nunca jamás coma ya nadie fruto de ti», y Pedro le dijo: «Maestro, mira cómo la higuera que maldijiste se ha secado»». Esta es una historia muy curiosa, porque aquella no era la época de los higos, y en realidad, no se puede culpar al árbol. Yo no puedo pensar que, ni en virtud ni en sabiduría, Cristo esté tan alto como otros personajes históricos. En estas cosas, pongo por encima de Él a Buda y a Sócrates.</p>
<h4>El factor emocional</h4>
<p>Como dije antes, no creo que la verdadera razón por la cual la gente acepta la religión tenga nada que ver con la argumentación. Se acepta la religión emocionalmente. Con frecuencia se nos dice que es muy malo atacar la religión porque la religión hace virtuosos a los hombres. Eso dicen; yo no lo he advertido. Conocen, claro está, la parodia de ese argumento en el libro de Samuel Butler, <em>Erewhon Revisited</em>. Recordarán que en Erewhon hay un tal Higgs que llega a un país remoto y, después de pasar algún tiempo allí, se escapa en un globo. Veinte años después, vuelve a aquel país y halla una nueva religión, en la que él mismo es adorado bajo el nombre de Niño Sol, que se dice ascendió a los cielos. Ve que se va a celebrar la Fiesta de la Ascensión y que los profesores Hanky y Panky se dicen que nunca han visto a Higgs, y esperan no verlo jamás; pero son los sumos sacerdotes de la religión del Niño Sol. Higgs se indigna y se acerca a ellos y dice: «Voy a descubrir toda esta farsa y a decir al pueblo de Erewhon que fui únicamente yo, Higgs, que subí en un globo». Y le dijeron: «No puede hacer eso, porque toda la moral de este país gira en torno de ese mito, y si supieran que no subió a los cielos se harían malos»; y con ello le persuadieron para que se marchase silenciosamente.</p>
<p>Esa es la idea, que todos seríamos malos si no tuviéramos la religión cristiana. A mi me parece que la gente que la tiene es, en su mayoría, extremadamente mala. Existe este hecho curioso: cuanto más intensa ha sido la religión de cualquier periodo, y más profunda la creencia dogmática, han sido mayor la crueldad y peores las circunstancias. En las llamadas edades de la fe, cuando los hombres realmente creían en la religión cristiana en toda su integridad hubo la Inquisición con sus torturas; hubo muchas desdichadas mujeres quemadas por brujas; y toda clase de crueldades practicadas en toda clase de gente en nombre de la religión.</p>
<p>Uno halla, al considerar el mundo, que todo el progreso del sentimiento humano, que toda mejora de la ley penal, que todo paso hacia la disminución de la guerra, que todo paso hacia un mejor trato de las razas de color, que toda mitigación de la esclavitud, que todo progreso moral realizado en el mundo, ha sido obstaculizado constantemente por las iglesias organizadas del mundo. Digo deliberadamente que la religión cristiana, tal como está organizada en sus iglesias ha sido, y es aún, la principal enemiga del progreso moral del mundo.</p>
<h4>Cómo las iglesias han retardado el progreso</h4>
<p>Se puede pensar que voy demasiado lejos cuando digo que aún sigue siendo así. Yo no lo creo. Basta un ejemplo. Serán más indulgentes conmigo si lo menciono. No es un hecho agradable, pero las iglesias le obligan a uno a mencionar hechos que no son agradables. Supongamos que en el mundo actual una joven sin experiencia se casa con un sifilítico; en tal caso, la Iglesia Católica dice; «Este es un sacramento indisoluble. Hay que estar juntos durante toda la vida». Y la mujer no puede dar ningún paso para no traer al mundo hijos sifilíticos. Eso es lo que dice la Iglesia Católica. Yo digo que ésa es una diabólica crueldad, y nadie cuya compasión natural no haya sido alterada por el dogma, o cuya naturaleza moral no sea absolutamente insensible al sufrimiento, puede mantener que es bueno y conveniente que continúe ese estado de cosas.</p>
<p>Este no es más que un ejemplo. Hay muchos modos por los cuales, en el momento actual, la Iglesia, por su insistencia en lo que ha decidido en llamar moralidad, inflige a la gente toda clase de sufrimientos inmerecidos e innecesarios. Y claro está, como es sabido, en su mayor parte se opone al progreso y al perfeccionamiento en todos los medios de disminuir el sufrimiento del mundo, porque ha decidido llamar moralidad a ciertas estrechas reglas de conducta que no tienen nada que ver con la felicidad humana; y cuando se dice que se debe hacer esto o lo otro, porque contribuye a la dicha humana, estima que es algo completamente extraño al asunto. «¿Qué tiene que ver con la moral la felicidad humana? El objeto de la moral no es hacer feliz a la gente».</p>
<h4>El miedo, fundamento de la religión</h4>
<p>La religión se basa, principalmente, a mi entender, en el miedo. Es en parte el miedo a lo desconocido, y en parte, como dije, el deseo de pensar que se tiene un hermano mayor que va a defenderlo a uno en todas sus cuitas y disputas. El miedo es la base de todo: el miedo de lo misterioso, el miedo de la derrota, el miedo de la muerte. El miedo es el padre de la crueldad y, por lo tanto, no es de extrañar que la crueldad y la religión vayan de la mano. Se debe a que el miedo es la base de estas dos cosas. En este mundo, podemos ahora comenzar a entender un poco las cosas y a dominarlas un poco con ayuda de la ciencia, que se ha abierto paso frente a la religión cristiana, frente a las iglesias, y frente a la oposición de todos los antiguos preceptos. La ciencia puede ayudarnos a librarnos de ese miedo cobarde en el cual la humanidad ha vivido durante tantas generaciones. La ciencia puede enseñarnos a no buscar ayudas imaginarias, a no inventar aliados celestiales, sino más bien a hacer con nuestros esfuerzos que este mundo sea un lugar habitable, en lugar de ser lo que han hecho de él las iglesias en todos estos siglos.</p>
<h4>Lo que debemos hacer</h4>
<p>Tenemos que mantenernos de pie y mirar al mundo a la cara: sus cosas buenas, sus cosas malas, sus bellezas y sus fealdades; ver el mundo tal cual es y no tener miedo de él. Conquistarlo mediante la inteligencia y no sólo sometiéndose al terror que emana de él. Todo el concepto de Dios es un concepto derivado del antiguo despotismo oriental. Es un concepto indigno de los hombres libres. Cuando se oye en la iglesia a la gente humillarse y proclamarse miserables pecadores, etc., parece algo despreciable e indigno de seres humanos que se respetan. Debemos mantenernos de pie y mirar al mundo a la cara. Tenemos que hacer el mundo lo mejor posible, y si no es tan bueno como deseamos, después de todo será mejor que lo que esos otros han hecho de él en todos estos siglos. Un mundo bueno necesita conocimiento, bondad y valor; no necesita el pesaroso anhelo del pasado, ni el aherrojamiento de la inteligencia libre mediante las palabras proferidas hace mucho por hombres ignorantes. Necesita un criterio sin temor y una inteligencia libre. Necesita la esperanza del futuro, no el mirar hacia un pasado muerto, que confiamos será superado por el futuro que nuestra inteligencia puede crear.</p>
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		<title>Carl Sagan sobre el aborto</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 Feb 2018 19:33:29 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
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					<description><![CDATA[Capítulo del libro «Miles de Millones» de Carl Sagan, escrito en colaboración con su esposa Ann Druyan con un análisis de los argumentos a favor y en contra de la penalización del aborto. (Juro que no había leído este artículo cuando escribí esto hace más de 3 años). Tanto si se está a favor como &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2018/02/20/carl-sagan-sobre-el-aborto/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">Carl Sagan sobre el aborto</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Capítulo del libro <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Miles_de_millones"><em>«Miles de Millones»</em></a> de <strong>Carl Sagan</strong>, escrito en colaboración con su esposa <strong>Ann Druyan</strong> con un análisis de los argumentos a favor y en contra de la penalización del aborto.</p>
<div class="centerpic"><img decoding="async" src="/files/sagan/miles.jpg" alt="Carl Sagan - Miles de millones" /></div>
<p>(Juro que no había leído este artículo cuando <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2014/11/08/sobre-el-aborto/">escribí esto hace más de 3 años</a>). Tanto si se está a favor como en contra, vale la pena leerlo y pensar.</p>
<p><span id="more-3835"></span></p>
<h3>Aborto: ¿es posible tomar al mismo tiempo partido por «la vida» y «la elección»?</h3>
<p><strong>Por Carl Sagan <a href="#nota0" id="cita0"><sup>[0]</sup></a></strong></p>
<blockquote>
<p><em>La humanidad gusta de pensar en términos de extremos opuestos. Está acostumbrada a formular sus creencias bajo la forma de «o esto o lo otro», entre los que no reconoce posibilidades intermedias. Cuando se la fuerza a reconocer que no cabe optar por los extremos, todavía sigue inclinada a mantener que son válidos en teoría, pero que en las cuestiones prácticas las circunstancias nos obligan a llegar a un compromiso.</em></p>
<p>John Dewey, Experience and Education, I, 1938</p>
</blockquote>
<p>La cuestión quedó zanjada hace años. El poder judicial optó por el término medio. Uno pensaría que la polémica había concluido, pero sigue habiendo concentraciones masivas, bombas e intimidación, muertes de trabajadores de clínicas abortistas, detenciones, intensas campañas, drama legislativo, audiencias del Congreso, decisiones del Tribunal Supremo, grandes partidos políticos que casi se definen sobre la materia y eclesiásticos que amenazan con la perdición a los políticos. Los adversarios se lanzan acusaciones de hipocresía y asesinato. Se invocan por igual el espíritu de la Constitución y la voluntad de Dios. Se recurre a argumentos dudosos como si fueran certidumbres. Los bandos en liza apelan a la ciencia para fortalecer sus posiciones. Se dividen las familias, maridos y mujeres deciden no hablar del asunto, viejos amigos dejan de hablarse. Los políticos examinan los últimos sondeos para descubrir qué les dicta la conciencia. Entre tanto grito, resulta difícil que los adversarios se escuchen. Las opiniones se polarizan. Las mentes se cierran.</p>
<p>¿Es ilícito interrumpir un embarazo? ¿Siempre? ¿A veces? ¿Nunca? ¿Cómo decidir? Escribimos este artículo para entender mejor cuáles son las posturas enfrentadas y para ver si conseguimos hallar una posición que satisfaga ambas. ¿No existe término medio? Hay que sopesar los argumentos de uno y otro bando para determinar su consistencia y plantear supuestos prácticos, puramente hipotéticos en más de un caso. Si pareciera que algunos de estos supuestos van demasiado lejos, solicitamos del lector que tenga paciencia, pues estamos tratando de forzar las diversas posturas hasta su punto de ruptura a fin de advertir sus debilidades y fallos.</p>
<p>Cuando se reflexiona sobre ello, casi todo el mundo reconoce que no hay una respuesta tajante. Vemos que muchos partidarios de posturas divergentes experimentan cierta inquietud o incomodidad cuando se dualiza lo que hay detrás de los argumentos enfrentados (en parte por eso se rehuyen tales confrontaciones). La cuestión afecta con seguridad a interrogantes más hondos: ¿cuáles son nuestras responsabilidades mutuas?, ¿debemos permitir que el Estado intervenga en los aspectos más íntimos y personales de nuestra vida?, ¿dónde están los límites de la libertad?, ¿qué significa ser humano?</p>
<p>Respecto de los múltiples puntos de vista, existe la extendida opinión —sobre todo en los medios de comunicación, que rara vez tienen el tiempo o la inclinación debidos para establecer distinciones sutiles— de que sólo existen dos: «pro elección» y «pro vida». Así es como se autodenominan los dos bandos contendientes y así los llamaremos aquí. En la caracterización más simple, un partidario de la elección sostendrá que la decisión de interrumpir un embarazo sólo corresponde a la mujer y que el Estado no tiene derecho a intervenir, en tanto que un antiabortista mantendrá que el embrión o feto está vivo desde el momento de la concepción, que esta vida nos impone la obligación moral de preservarla y que el aborto equivale a un asesinato. Ambas denominaciones —pro elección y pro vida— se eligieron pensando en influir sobre quienes aún no se habían decidido: pocos desearán ser incluidos entre los adversarios de la libertad de elección o los enemigos de la vida. La libertad y la vida son, desde luego, dos de nuestros valores más apreciados, y aquí parecen hallarse en un conflicto fundamental.</p>
<p>Consideraremos sucesivamente estas dos posiciones absolutistas. Un bebé recién nacido es con seguridad el mismo ser que justo antes de nacer. Existen pruebas sólidas de que un feto ya bien desarrollado reacciona a los sonidos, incluyendo la música, pero en especial a la voz de su madre. Puede chuparse el pulgar o sobresaltarse. De vez en cuando genera ondas cerebrales de adulto. Hay quienes afirman recordar su nacimiento o incluso el entorno uterino. Quizá se piense dentro del útero. Resulta difícil sostener que en el momento del parto sobreviene abruptamente una transformación hacia la personalidad plena. ¿Por qué, pues, debería considerarse asesinato matar a un bebé el día después de nacer pero no el día antes?</p>
<p>En términos prácticos, esto es poco importante. Menos del 1 % de los abortos registrados en Estados Unidos tienen lugar en los tres últimos meses de embarazo (y tras una investigación más atenta se descubre que la mayoría corresponden a abortos naturales o errores de cálculo). Sin embargo, los abortos realizados durante el tercer trimestre proporcionan una prueba de los límites del punto de vista «pro elección». ¿Abarca el «derecho innato de una mujer a controlar su propio cuerpo» el de matar a un feto casi completamente desarrollado y que, a todos los fines, resulta idéntico a un recién nacido?</p>
<p>Creemos que muchos de quienes defienden la libertad reproductiva se sienten, al menos en ocasiones, inquietos ante esta pregunta, pero son reacios a planteársela porque es el comienzo de una pendiente resbaladiza. Si resulta inadmisible suspender un embarazo en el noveno mes, ¿qué sucede con el octavo, el séptimo, el sexto&#8230;? ¿No cabe deducir que el Estado puede intervenir en cualquier momento si reconocemos su capacidad para actuar en un determinado momento del embarazo? Esto invoca el espectro de unos legisladores, predominantemente varones y opulentos, decidiendo que mujeres que viven en la pobreza carguen con unos niños que no pueden permitirse el lujo de criar; obligando a adolescentes a traer al mundo hijos para los que no están emocionalmente preparadas; diciendo a las mujeres que aspiran a una carrera profesional que deben renunciar a sus sueños, quedarse en casa y criar niños; y, lo peor de todo, condenando a las víctimas de violaciones e incestos a aceptar sin más la prole de sus agresores <a href="#nota1" id="cita1"><sup>[1]</sup></a>. Las prohibiciones legislativas del aborto suscitan la sospecha de que su auténtico propósito sea controlar la independencia y la sexualidad de las mujeres. ¿Con qué derecho los legisladores se permiten decir a las mujeres qué deben hacer con su cuerpo? La privación de la libertad de reproducción es degradante. Las mujeres ya están hartas de ser avasalladas.</p>
<p>Sin embargo, todos estamos de acuerdo en que es justo que se prohíba el asesinato y que se imponga una pena a quien lo comete. Muy débil sería la defensa del asesino si alegara que se trataba de algo entre su víctima y él, y que eso no concernía a los poderes públicos. ¿No es deber del Estado impedir que se elimine un feto si ese acto constituye de hecho el asesinato de un ser humano? Se supone que una de las funciones del Estado es proteger al débil frente al fuerte.</p>
<p>Si no nos oponemos al aborto en alguna etapa del embarazo, ¿no existe el peligro de considerar a toda una categoría de seres humanos indigna de nuestra protección y respeto? ¿No es esa una de las características del sexismo, el racismo, el nacionalismo y el fanatismo religioso? ¿Acaso quienes se dedican a combatir tales injusticias no deberían evitar escrupulosamente que se cometa otra?</p>
<p>Hoy por hoy no existe el derecho a la vida en ninguna sociedad de la Tierra, ni ha existido en el pasado (con unas pocas excepciones, como los jainistas de la India): criamos animales de granja para su sacrificio, destruimos bosques, contaminamos ríos y lagos hasta que ningún pez puede vivir en ellos, matamos ciervos y alces por deporte, leopardos por su piel y ballenas para hacer abono, atrapamos delfines que se debaten faltos de aire en las grandes redes para atunes, matamos cachorros de foca a palos, y cada día provocamos la extinción de una especie. Todas esas bestias y plantas son seres vivos como nosotros. Lo que (supuestamente) está protegido no es la vida en sí, sino la vida humana.</p>
<p>Aún con esa protección, el homicidio ocasional es un hecho corriente en las ciudades y libramos guerras «convencionales» con un coste tan elevado que por lo general preferimos no pensardemasiado en ello. (Significativamente, suelen justificarse las matanzas en masa organizadas por los estados redefiniendo como subhumanos a nuestros adversarios de raza, nacionalidad, religión o ideología). Esa protección, ese derecho a la vida, no reza para los 40.000 niños menores de cinco años que mueren cada día en el planeta por causa de inanición, deshidratación, enfermedades y negligencias que habrían podido evitarse.</p>
<p>La mayoría de quienes defienden el «derecho a la vida» no se refieren a cualquier tipo de vida, sino, especial y singularmente, a la vida humana. También ellos, como los partidarios de la elección, deben decidir qué distingue a un ser humano de otros animales y en qué momento de la gestación emergen esas cualidades específicamente humanas, sean cuales fueren.</p>
<p>Pese a las numerosas afirmaciones en contra, la vida no comienza en el momento de la concepción; es una cadena ininterrumpida que se remonta a los orígenes de la Tierra, hace 4.600 millones de años. Tampoco la vida humana comienza en la concepción, sino que es una cadena ininterrumpida que se remonta a los orígenes de nuestra especie, hace cientos de miles de años. Más allá de toda duda, cada espermatozoide y cada óvulo humanos están vivos. Es obvio que no son seres humanos, pero lo mismo podría decirse de un óvulo fecundado.</p>
<p>En algunos animales, un óvulo puede desarrollarse hasta convertirse en un adulto sano sin la contribución de un espermatozoide. No sucede así, por lo que sabemos, entre los seres humanos. Un espermatozoide y un óvulo no fecundado comprenden conjuntamente toda la dotación genética de una persona. En ciertas circunstancias, tras la fecundación pueden llegar a convertirse en un bebé. Sin embargo, la mayoría de óvulos fecundados aborta de modo espontáneo. La conclusión del desarrollo no está garantizada. Ni el espermatozoide ni el óvulo aislados, como así tampoco el óvulo fecundado, pasan de ser un bebé o un adulto potenciales. ¿Por qué, pues, no se considera asesinato destruir un espermatozoide o un óvulo si uno y otro son tan humanos como el óvulo fecundado producido por su unión, y en cambio sí se considera asesinato destruir un óvulo fecundado, aunque sólo sea un bebé en potencia?</p>
<p>De una eyaculación humana media surgen centenares de millones de espermatozoides (agitando la cola y a una velocidad de 12 centímetros por hora). Un hombre joven y sano puede producir en una o dos semanas espermatozoides suficientes para doblar la población humana de la Tierra. ¿Significa esto que la masturbación es un asesinato en masa? ¿Qué decir, entonces, de las poluciones nocturnas o del simple acto sexual? ¿Muere alguien cuando cada mes se expulsa el óvulo no fecundado? ¿Deberíamos llorar todos esos abortos espontáneos? Muchos animales inferiores pueden desarrollarse en laboratorio a partir de una sola célula corporal. Las células humanas pueden ser objeto de clonación. (La cepa más famosa quizá sea la HeLa, bautizada así por Helen Lane, su donante). A la luz de tal tecnología, ¿sería un crimen en masa la destrucción de células potencialmente clonables? ¿Y el derramamiento de una gota de sangre?</p>
<p>Todos los espermatozoides y óvulos humanos son mitades genéticas de seres humanos potenciales. ¿Es preciso hacer esfuerzos heroicos por salvar y preservar a todos y cada uno, en razón de ese «potencial»? ¿Es inmoral o criminal no hacerlo? Existe, desde luego, una diferencia entre suprimir una vida y no salvarla. También es muy distinta la probabilidad de supervivencia de un espermatozoide de la de un óvulo fecundado. Sin embargo, el absurdo de un cuerpo de ínclitos conservadores de semen nos lleva a preguntarnos si el simple «potencial» que tiene un óvulo fecundado de convertirse en un bebé convierte realmente su destrucción en un asesinato.</p>
<p>A los enemigos del aborto les preocupa que, una vez autorizado el inmediato a la concepción, ninguna argumentación lo impida en cualquier momento subsiguiente del embarazo. Temen que un día resulte admisible matar a un feto que sea, inequívocamente, un ser humano. Tanto los partidarios de la elección como los de la vida (al menos algunos) se ven empujados a posiciones tajantes por su temor compartido a esa pendiente resbaladiza.</p>
<p>Otra pendiente resbaladiza es aquella a la que llegan los antiabortistas dispuestos a hacer una excepción en el caso angustioso de un embarazo fruto de la violación o el incesto. Ahora bien, ¿por qué debería depender el derecho a la vida de las circunstancias de la concepción? ¿Puede el Estado decidir la vida para la prole de una unión legítima y la muerte para la concebida por la fuerza o la coerción, cuando en ambos casos se trata de la vida de un niño? ¿Cómo puede ser esto justo? Por otra parte, ¿por qué no hacer extensiva a cualquier otro feto la excepción que se aplica a éstos? A tal motivo se debe en parte el que algunos antiabortistas adopten la postura, considerada indignante por muchas otras personas, de oponerse al aborto en cualquier  circunstancia (excepto, quizá, cuando corre peligro la vida de la madre <a href="#nota2" id="cita2"><sup>[2]</sup></a>).</p>
<p>En todo el mundo, la causa más frecuente de aborto es, con mucho, el control de la natalidad. ¿No deberían, entonces, los adversarios del aborto distribuir anticonceptivos y enseñar su uso a los escolares? Ése sería un medio eficaz de reducir los abortos. Por el contrarío, Estados Unidos se halla muy por detrás de otras naciones en el desarrollo de métodos seguros y eficaces de control de la natalidad y, en muchos casos, la oposición a tales investigaciones (y a la educación sexual) ha procedido de las mismas personas que se oponen al aborto <a href="#nota3" id="cita3"><sup>[3]</sup></a>.</p>
<p>La búsqueda de un criterio éticamente sólido y no ambiguo acerca de si el aborto es admisible en algún momento tiene profundas raíces históricas. Con frecuencia, y sobre todo en la tradición cristiana, esta búsqueda estuvo ligada a la cuestión del instante en que el alma penetra en el cuerpo, materia no demasiado susceptible de investigación científica y tema polémico incluso entre teólogos eruditos. Se ha afirmado que la infusión del alma tenía lugar en el semen antes de la concepción, durante ésta, en el momento en que la madre percibe por vez primera los movimientos del feto en su seno y en el nacimiento mismo o incluso más tarde.</p>
<p>Cada religión tiene su doctrina. Entre los cazadores-recolectores no suele haber prohibiciones contra el aborto, y también era corriente en la Grecia y la Roma antiguas. Por el contrario, los asirios, más severos, empalaban en estacas a las mujeres que trataban de abortar. El Talmud judío enseña que el feto no es una persona y, en consecuencia, carece de derechos. Tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo —que abundan en prohibiciones en extremo minuciosas respecto a la indumentaria, dieta y palabras— no aparece una sola mención que prohíba de modo específico el aborto. El único pasaje que menciona algo relevante en este sentido (Éxodo 21: 22) declara que si surge una pelea y una mujer resulta accidentalmente lesionada y aborta, el responsable debe pagar una multa. Ni san Agustín ni santo Tomás de Aquino consideraban homicidio el aborto en fase temprana (el último basándose en que el embrión no «parece» humano). Esta idea fue adoptada por la Iglesia en el Concilio de Vienne (Francia) en 1312 y nunca ha sido repudiada. La primera recopilación de derecho canónico de la Iglesia católica, vigente durante mucho tiempo (de acuerdo con el notable historiador de las enseñanzas eclesiásticas sobre el aborto, John Connery, S. J.) sostenía que el aborto era homicidio sólo después de que el feto estuviese ya «formado», aproximadamente hacia el final del primer trimestre.</p>
<p>Sin embargo, cuando en el siglo XVII se examinaron los espermatozoides a través de los primeros microscopios, parecían mostrar un ser humano plenamente formado. Se resucitó así la vieja idea del homúnculo, según la cual cada espermatozoide era un minúsculo ser humano plenamente formado, dentro de cuyos testículos había otros innumerables homúnculos, y así ad infinitum.</p>
<p>En parte por obra de esta mala interpretación de datos científicos, el aborto, en cualquier momento y por cualquier razón, se convirtió en motivo de excomunión a partir de 1869. Para la mayoría de católicos resulta sorprendente que la fecha no sea más remota.</p>
<p>Desde la época colonial hasta el siglo XIX, en Estados Unidos la mujer era libre de decidir hasta que «el feto se movía». Un aborto en el primer trimestre de embarazo, e incluso en el segundo, constituía, en el peor de los casos, una infracción. Rara vez se solicitaba una condena al respecto, y resultaba casi imposible de obtener, en parte porque dependía por entero del propio testimonio de la mujer acerca de si había sentido los movimientos del feto, y en parte por la repugnancia del jurado a declararla culpable por haber ejercido su derecho a elegir. Se sabe que en 1800 no existía en Estados Unidos una sola disposición concerniente al aborto. En la práctica totalidad de los periódicos (y hasta en muchas publicaciones eclesiásticas) aparecían anuncios de productos abortivos, aunque el lenguaje empleado fuese convenientemente eufemístico.</p>
<p>Hacia 1900, en cambio, en todos los estados de la Unión, el aborto estaba vedado en cualquier momento del embarazo, excepto cuando fuese necesario para salvar la vida de la mujer. ¿Qué sucedió para que se produjera un cambio tan extraordinario? La religión tuvo poco que ver. Las drásticas transformaciones económicas y sociales que se producían en Estados Unidos estaban transformando la sociedad agraria en otra urbana e industrializada. Norteamérica estaba pasando de una de las tasas más altas de natalidad del mundo a una de las más bajas. Es innegable que el aborto desempeñó un papel en ello y estimuló fuerzas para su supresión.</p>
<p>Una de las más significativas fue la profesión médica. Hasta mediado el siglo XIX la medicina constituía una actividad sin reconocimiento oficial y sin supervisión. Cualquiera podía colocar un cartel a la puerta de su casa y auto titularse médico. Con el auge de una nueva élite médica de formación universitaria, ansiosa de incrementar el rango y la influencia de los facultativos, se constituyó la Asociación Médica Americana. Durante su primera década la AMA empezó a presionar para que el aborto sólo pudiera ser efectuado por quienes poseyesen título facultativo. Los nuevos conocimientos en embriología, afirmaban los médicos, habían revelado que el feto era humano incluso antes de que la madre sintiese su presencia.</p>
<p>El asalto de la profesión médica contra el aborto no se debió a una inquietud por la salud de la mujer, sino, según se decía, por el bienestar del feto. Había que ser médico para saber cuándo resultaba moralmente justificable un aborto, porque la cuestión dependía de hechos científicos y médicos que sólo los facultativos comprendían. Al mismo tiempo, las mujeres quedaban excluidas de las facultades de medicina, donde habrían podido adquirir conocimientos tan arcanos.</p>
<p>Tal como se desarrollaban las cosas, las mujeres nada tenían que decir acerca de la interrupción de sus propios embarazos. También correspondía a los médicos determinar si la gestación planteaba un riesgo para la mujer y quedaba enteramente a su discreción decidir qué era arriesgado y qué no lo era. Para la mujer rica, podía tratarse de un peligro para su tranquilidad emocional o incluso para su estilo de vida. La mujer pobre se veía a menudo obligada a recurrir al aborto clandestino.</p>
<p>Así fue la ley hasta la década de los sesenta de este siglo, cuando una coalición de individuos y organizaciones, entre las que figuraba la AMA, trató de abolirla y restablecer los valores más tradicionales, que se encarnarían en el caso Roe contra Wade.</p>
<p>Si uno mata deliberadamente a un ser humano, se dice que ha cometido un asesinato. Si el muerto es un chimpancé —nuestro más próximo pariente biológico, con el que compartimos el 99,6 % de genes activos— cualquiera, entonces no es asesinato. Hasta la fecha, el asesinato se aplica sólo al hecho de matar seres humanos. Por eso resulta clave en el debate sobre el aborto la cuestión del momento en que surge la personalidad (o, si se prefiere, el alma). ¿Cuándo se hace humano el feto? ¿Cuándo emergen las cualidades distintivamente humanas?</p>
<p>Reconocemos que la fijación de un momento exacto tiene que pasar por alto las diferencias individuales. Por ese motivo, si hay que trazar una línea, se debe proceder con cautela, es decir, pecar más por exceso que por defecto. Hay personas que se oponen al establecimiento de un límite numérico, y compartimos su inquietud, pero si tiene que existir una ley sobre esta materia, que represente un compromiso útil entre las dos posiciones extremas, hay que determinar, al menos aproximadamente, un periodo de transición hacia la personalidad.</p>
<p>Cada uno de nosotros partió de un punto. Un óvulo fecundado tiene aproximadamente el tamaño del punto que hay al final de esta frase. La unión trascendental de espermatozoide y óvulo suele tener lugar en una de las dos trompas de Falopio. Una célula se convierte en dos, dos se convierten en cuatro, etc. (una aritmética exponencial de base 2). Hacia el décimo día el óvulo fecundado se ha trocado en una especie de esfera hueca que se encamina hacia otro reino, el útero. A su paso destruye tejidos, absorbe sangre de los vasos capilares, se baña en la sangre materna, de la que extrae oxígeno y nutrientes, y se fija como una especie de parásito a la pared del útero.</p>
<ul>
<li>Hacia la tercera semana, para cuando se produce la primera falta, el embrión en formación tiene unos dos milímetros de longitud y desarrolla varias partes del cuerpo. Sólo en esta etapa  comienza a depender de una placenta rudimentaria. Recuerda algo a un gusano segmentado <a href="#nota4" id="cita4"><sup>[4]</sup></a>.</li>
<li>Hacia el final de la cuarta semana ya mide unos 5 milímetros. Es reconocible ahora como vertebrado, su corazón en forma de tubo comienza a latir, se advierte algo parecido a los arcos branquiales de un pez o un anfibio, y una cola pronunciada. Parece más bien una lagartija acuática o un renacuajo. Éste es el final del primer mes de gestación.</li>
<li>Hacia la quinta semana, cabe distinguir las grandes divisiones del cerebro. Se evidencia lo que más tarde serán los ojos y aparecen unos pequeños brotes que luego se transformarán en brazos y piernas.</li>
<li>Hacia la sexta semana el embrión mide 13 milímetros. Los ojos permanecen todavía a los lados de la cabeza, como en la mayor parte de los animales, y la cara reptiliana posee unas hendiduras unidas que más tarde darán lugar a la boca y la nariz.</li>
<li>Hacia el final de la séptima semana la cola casi ha desaparecido y se advierten ya caracteres sexuales (aunque ambos sexos parecen femeninos). La cara es de mamífero, pero un tanto porcina.</li>
<li>Hacia el final de la octava semana la cara semeja la de un primate, si bien aún no es del todo humana. En sus elementos esenciales ya están presentes la mayoría de las partes del cuerpo. La anatomía del cerebro inferior está bien desarrollada. El feto revela respuestas reflejas<br />
a estímulos sutiles.</li>
<li>Hacia la décima semana la cara tiene ya un aspecto inconfundiblemente humano. Comienza a ser posible distinguir niños de niñas. Las uñas y las grandes estructuras óseas no resultan evidentes hasta el tercer mes.</li>
<li>Hacia el cuarto mes se puede diferenciar la cara de un feto de la de otro. En el quinto mes la madre suele sentir sus movimientos. Los bronquiolos pulmonares no empiezan a desarrollarse hasta aproximadamente el sexto mes y los alvéolos aún más tarde.</li>
</ul>
<p>¿Cuándo accede, pues, un feto a la personalidad, habida cuenta de que sólo una persona puede ser asesinada? ¿Cuando la cara se torna claramente humana, cerca del final del primer trimestre? ¿Cuando reacciona ante los estímulos, también al final del primer trimestre? ¿Cuando se torna lo bastante activo para que la madre lo sienta, hacia la mitad del segundo trimestre? ¿Cuando los pulmones alcanzan un grado de desarrollo suficiente para que el feto pueda respirar por sí mismo, llegado el caso, el aire exterior?</p>
<p>Lo malo de estos hitos del desarrollo no es sólo que sean arbitrarios: más inquietante resulta el hecho de que ninguno implica características exclusivamente humanas, al margen de la cuestión superficial de la apariencia facial. Todos los animales reaccionan ante los estímulos y se mueven a su antojo. Muchos son capaces de respirar. Sin embargo, eso no impide que los matemos por miles de millones. Los reflejos, el movimiento y la respiración no son lo que nos hace humanos.</p>
<p>Otros animales nos superan en velocidad, fuerza, resistencia, a la hora de trepar, excavar o camuflarse, en vista, olfato, oído, o en el dominio del aire o del agua. Nuestra única gran ventaja es el pensamiento. Somos capaces de reflexionar, de imaginar acontecimientos que todavía no han sucedido, de concebir cosas. Así fue como inventamos la agricultura y la civilización. El pensamiento es nuestra bendición y nuestra maldición, y nos hace ser lo que somos.</p>
<p>El pensamiento tiene lugar, desde luego, en el cerebro, sobre todo en las capas superiores de la «materia gris» replegada que llamamos corteza cerebral. Cerca de 100.000 millones de neuronas cerebrales constituyen la base material del pensamiento. Las neuronas están unidas entre sí y sus conexiones desempeñan un papel crucial en lo que llamamos pensamiento, pero la conexión a gran escala de las neuronas no empieza hasta el sexto mes de embarazo.</p>
<p>Mediante la colocación de electrodos inofensivos en la cabeza de un individuo, los científicos pueden medir la actividad eléctrica emanada de la red de neuronas cerebrales. Diferentes tipos de acción mental revelan distintas clases de ondas cerebrales, pero las pautas regulares típicas del cerebro humano de un adulto no aparecen en el feto hasta cerca de la trigésima semana del embarazo, hacia el comienzo del tercer trimestre. Hasta entonces, los fetos, por vivos y activos que parezcan, carecen de la necesaria arquitectura cerebral. Todavía no pueden pensar. Aceptar que se puede matar cualquier criatura viva, en especial una que más tarde tal vez se convierta en un bebé, es problemático y doloroso, pero hemos rechazado los extremos «siempre» y «nunca», y eso nos coloca, querámoslo o no, en la pendiente resbaladiza. Si tenemos que optar por un criterio de desarrollo, aquí es donde hay que trazar la raya: cuando se hace posible un mínimo asomo de pensamiento característicamente humano.</p>
<p>Se trata, en realidad, de una definición muy conservadora: rara vez se encuentran en un feto ondas cerebrales regulares. Serían útiles nuevas investigaciones (también comienzan tardíamente las ondas cerebrales bien definidas durante la gestación de fetos de babuinos y ovejas). Si pretendemos que el criterio sea todavía más estricto para tomar en consideración el desarrollo cerebral precoz de algún feto, podemos trazar la raya a los seis meses. Ahí es en donde la trazó el Tribunal Supremo de Estados Unidos en 1973, aunque por razones completamente diferentes.</p>
<p>Su decisión en el caso Roe contra Wade modificó la legislación estadounidense sobre el aborto, que lo permite a petición de la mujer sin limitaciones durante el primer trimestre y, con ciertas restricciones encaminadas a proteger su salud, en el segundo trimestre, y autoriza a los estados a prohibir el aborto en el tercer trimestre, excepto cuando exista una seria amenaza para la vida o la salud de la mujer. En la decisión de Webster de 1989, el Tribunal Supremo se negó explícitamente a revocar la sentencia del caso Roe contra Wade, pero de hecho invitó a las 50 legislaturas estatales a que decidiesen por su cuenta.</p>
<p>¿Cuál fue el razonamiento en el caso Roe contra Wade? No reconocía peso legal a lo que suceda con los niños una vez nacidos o con la familia. El tribunal determinó, en cambio, que el derecho de una mujer a la libertad de reproducción se halla protegido por la garantía constitucional de su intimidad. Ahora bien, ese derecho no es omnímodo. Hay que sopesar la garantía de intimidad de la mujer y el derecho a la vida del feto, y cuando el tribunal consideró la cuestión otorgó prioridad a la intimidad en el primer trimestre y a la vida en el tercero. La transición no se estableció según las consideraciones tratadas hasta ahora en este capítulo: cuándo sucede la «infusión del alma» o en qué momento reviste el feto suficientes rasgos humanos para ser protegido por la legislación contra el asesinato. El criterio adoptado fue, por el contrario, si el feto podía vivir fuera de la madre. Esto es lo que se denomina «viabilidad», y depende en parte de la capacidad de respirar. Sencillamente, los pulmones no están desarrollados y el feto no puede respirar —por muy perfeccionado que fuese el pulmón artificial de que se le dotase— hasta cerca de la vigésimo cuarta semana, hacia el comienzo del sexto mes. Es por esto por lo que la legislación estadounidense permite a los estados prohibir los abortos en el tercer trimestre. Se trata de un criterio muy pragmático.</p>
<p>Según la argumentación, si en una cierta etapa de la gestación pudiese ser viable el feto fuera del útero, entonces su derecho a la vida se impondría al derecho de la mujer a la intimidad. Ahora bien, ¿qué significa «viable»? Incluso un recién nacido a término no es viable sin cuidado y cariño considerables. Hace tan sólo unas décadas, antes de las incubadoras, la viabilidad de los bebés nacidos en el séptimo mes era improbable. ¿Hubiera sido admisible entonces abortar en el séptimo mes? ¿Se tornaron de repente inmorales los abortos en el séptimo mes tras la invención de las incubadoras? ¿Qué sucederá si en el futuro se desarrolla una nueva tecnología que permita a un útero artificial mantener un feto vivo incluso antes del sexto mes, proporcionándole oxígeno y nutrientes a través de la sangre (como hace la madre a través de la placenta)? Reconocemos que es improbable que vaya a existir esa tecnología a corto plazo o que llegue a estar al alcance de gran número de personas, pero ¿sería entonces inmoral abortar antes del sexto mes cuando antes no lo era? Una moralidad que depende de la tecnología y cambia con ésta es una moralidad frágil y, para algunos, inaceptable.</p>
<p>Es más, ¿por qué han de ser la respiración, el funcionamiento de los riñones o la capacidad de resistir las enfermedades, por ejemplo, justificativos de la protección legal? ¿Sería admisible matar un feto que revelase pensamientos y sentimientos pero que no fuera capaz de respirar? A nuestro juicio, el argumento de la viabilidad no puede determinar de manera coherente cuándo son admisibles los abortos. Se requiere otro criterio. Una vez más, ofrecemos la consideración del primer atisbo de pensamiento humano.</p>
<p>Puesto que, por término medio, el pensamiento fetal comienza a manifestarse incluso después del desarrollo fetal de los pulmones, creemos que la sentencia del caso Roe contra Wade fue una decisión buena y prudente respecto de una cuestión compleja y difícil. Con la prohibición del aborto en el último trimestre —excepto en los casos de grave necesidad médica— se alcanza un equilibrio justo entre las reivindicaciones enfrentadas de la libertad y de la vida.</p>
<p>Cuando apareció este artículo en Parade, iba acompañado de un recuadro con un número de teléfono al que podían llamar los lectores para manifestar sus opiniones sobre el aborto. Se recibieron nada menos que 380.000 llamadas. Había cuatro opciones: «el aborto tras la concepción es un asesinato», «una mujer tiene derecho a optar por el aborto en cualquier momento de su embarazo», «debería permitirse el aborto durante los tres primeros meses de embarazo» y «debería permitirse el aborto durante los seis primeros meses de embarazo». Parade aparece en domingo, y para el lunes las opiniones estaban bien repartidas entre estas cuatro opciones. Luego Pat Roberton, un evangelista integrista aspirante a la candidatura presidencial republicana de 1992, compareció en su programa diario de televisión apremiando al público a tirar Parade a la basura y lanzando con claridad el mensaje de que matar un cigoto humano es asesinato. Se salieron con la suya. A la actitud de la mayoría de norteamericanos, por lo general favorable a la elección —como repetidamente muestran los sondeos de opinión demográficamente controlados y reflejada en los primeros resultados de las llamadas— se impuso de manera abrumadora una organización política.</p>
<h4>Referencias</h4>
<p id="nota0"><a href="#cita0"><strong>[0]</strong></a> Escrito en colaboración con Ann Druyan y publicado por vez primera el 22 de abril de 1990 en la revista Parade con el título de «The Question of Abortion: A Search for Answers» (La cuestión del aborto: una búsqueda de respuestas).</p>
<p id="nota1"><a href="#cita1"><strong>[1]</strong></a> Dos de los más enérgicos antiabortistas de todos los tiempos fueron Hitler y Stalin, quienes inmediatamente después de asumir el poder declararon delito la comisión de abortos antes legales. Otro tanto hicieron Mussolini, Ceausescu e incontables dictadores y tiranos nacionalistas. Claro que, en sí mismo, éste no es un argumento en favor de la elección, pero nos previene sobre el hecho de que estar en contra del aborto no tiene por qué ser muestra de un compromiso profundo con la vida humana.</p>
<p id="nota2"><a href="#cita2"><strong>[2]</strong></a> Martín Lutero, fundador del protestantismo, se mostró opuesto incluso a esta excepción: «No importa si se fatigan o incluso mueren por parir hijos. Perezcan en aras de su fertilidad, para eso están aquí.» (Lutero, Vom Ebelichen Leben, 1522).</p>
<p id="nota3"><a href="#cita3"><strong>[3]</strong></a> ¿No deberían igualmente los partidarios de la vida fijar los cumpleaños de acuerdo con el momento de la concepción y no la fecha de nacimiento? ¿Acaso no tendrían que interrogar minuciosamente a sus padres acerca de su historia sexual? Existiría, desde luego, una cierta incertidumbre irreducible: después del coito pueden pasar horas o días antes de que se produzca la concepción (lo que constituye una dificultad especial para los adversarios del aborto a quienes también interese la astrología).</p>
<p id="nota4"><a href="#cita4"><strong>[4]</strong></a> Cierto número de publicaciones de derechas y cristianas integristas han criticado este argumento, afirmando que se basa en una doctrina obsoleta, denominada recapitulación, de Ernst Haeckel, un biólogo alemán del siglo XIX, quien postuló que los pasos en el desarrollo embrionario individual de un animal reproducían (o «recapitulaban») las etapas de la evolución de sus antepasados. La recapitulación ha sido estudiada de forma exhaustiva y escéptica por el biólogo Stephen Jay Gould (en su libro Ontogeny and Phylogeny, Harvard University Press, 1997). Pero en nuestro artículo no decíamos una palabra de la recapitulación, como puede juzgar el lector. Las comparaciones del feto humano con otros animales (adultos) se basan en su apariencia (véanse ilustraciones). La clave de la argumentación de estas páginas no reside en la historia de su evolución, sino en su forma no humana.</p>
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		<title>«Discurso inspiracional» de Tim Minchin</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 04 May 2016 04:04:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Internet]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Música]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
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					<description><![CDATA[Discurso del músico y comediante australiano Tim Minchin al recibir su doctorado honoris causa en la University of Western Australia, en septiembre de 2013. A continuación, la transcripción: Discurso de Tim Minchin en la OWA ﻿En tiempos más oscuros, realicé una actuación corporativa en una conferencia para una gran empresa que hacía y vendía software &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2016/05/04/discurso-inspiracional-de-tim-minchin/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">«Discurso inspiracional» de Tim Minchin</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Discurso del músico y comediante australiano <a href="https://twitter.com/timminchin"><strong>Tim Minchin</strong></a> al recibir su doctorado <em>honoris causa</em> en la <a hfref="http://www.news.uwa.edu.au/201309176069/alumni/tim-minchin-stars-uwa-graduation-ceremony">University of Western Australia</a>, en septiembre de 2013.</p>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="600" height="338" src="https://www.youtube.com/embed/SKedZxHhgOA?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<p>A continuación, la transcripción:</p>
<p><span id="more-2449"></span></p>
<h3>Discurso de Tim Minchin en la OWA</h3>
<p>﻿En tiempos más oscuros, realicé una actuación corporativa en una conferencia para una gran empresa que hacía y vendía software de contabilidad. En un intento, supongo, de inspirar a sus vendedores a lograr metas más altas pusieron US$12.000 para un conferenciante inspiracional que era alguien que hacía deporte extremo y había perdido un par de extremidades congeladas cuando se quedó atrapado en el saliente de alguna montaña. Fue raro. Creo que los vendedores de software deben escuchar a alguien que haya tenido una larga y exitosa carrera en venta de software, no a un ex-montañista demasiado optimista. El pobre hombre que llegara por la mañana esperando aprender más sobre técnicas para mejorar las ventas acabaría yendo a casa preocupado por el flujo sanguíneo a sus extremidades. No es inspirador, es confuso. Y si la montaña supuestamente era un símbolo de los retos de la vida, y la pérdida de extremidades una metáfora para el sacrificio, el informático no la va a captar, ¿o sí? Porque no tiene una licenciatura en artes, ¿no? Debería tenerla. Las licenciaturas en artes son geniales. Y te ayudan a encontrar un significado cuando no hay ninguno. Y permítanme asegurárselo: no hay ninguno. No vayan a buscarlo. Buscar un significado es como buscar la rima de un libro de cocina: no lo vas a encontrar y vas a joder tu soufflé. (Si no les gustó esa metáfora no les va a gustar el resto).</p>
<p>El punto es: no soy un conferenciante inspiracional. Nunca he perdido una extremidad en una montaña, metafóricamente o de otra forma. Y ciertamente no estoy aquí para dar consejos profesionales, porque&#8230; bueno, nunca he tenido lo que la mayoría consideraría un trabajo. Sin embargo, he tenido grandes grupos de gente escuchando lo que digo por varios años ya y eso me ha dado un sentido exagerado de auto-importancia. Así que ahora, a la excelente edad de 37,9 les voy a conferir 9 lecciones de vida. Imitando, por supuesto, las 9 lecciones de los villancicos tradicionales en Navidad, lo cual es también bastante oscuro. Puede que encuentren algo de esto inspirador, van a encontrar algo de esto aburrido, y definitivamente van a olvidarlo todo dentro de una semana. Y les advierto, habrá muchas analogías y oscuros aforismos que empiezan bien pero terminan sin tener ningún sentido. Así que escuchen bien, o se perderán como un ciego aplaudiendo en una farmacia intentando eco-localizar el líquido para los lentes de contacto. (Busco a mi antiguo profesor de poesía&#8230;). Allá vamos. ¿Preparados?</p>
<h4>1) No tienes que tener un sueño.</h4>
<p>Los estadounidenses en concursos de talentos siempre hablan de sus sueños. Bien, si tienes algo que siempre quisiste hacer, en lo que siempre has soñado, como de corazón, ¡ve a por ello! Después de todo, es algo que hacer con tu tiempo, perseguir un sueño. Y si es uno suficientemente grande, te llevará la mayor parte de tu vida alcanzarlo, así que para cuando lo consigas y estés observando el abismo de la falta de sentido de tu logro estarás casi muerto, así que no importará. Yo nunca tuve realmente uno de esos grandes sueños. Así que abogo por la dedicación apasionada a la consecución de metas de corto plazo. Sé micro-ambicioso. Agacha la cabeza y trabaja con orgullo en lo que tengas delante tuyo. Nunca sabes dónde podrás acabar. Sólo ten en cuenta que la próxima meta valiosa probablemente aparecerá en tu periferia, que es por lo que deberías tener cuidado con los sueños a largo plazo. Si enfocas muy lejos hacia adelante, no verás esa cosa brillante por el rabillo del ojo. ¿Cierto? Bien. Consejo. Metáfora. Miren qué bien voy.</p>
<h4>2) No busques la felicidad.</h4>
<p>La felicidad es como un orgasmo: si piensas mucho en ella, se va. Ocúpate de tratar de hacer feliz a alguien, y quizá te llegue también como efecto secundario. No evolucionamos para estar constantemente contentos. Se comieron al <em>Contentus Australophithecus Afarensis</em> antes de que transmitiera sus genes.</p>
<h4>3) Recuerda, todo es suerte.</h4>
<p>Tienes suerte de estar aquí. Tuviste una suerte incalculable de haber nacido, y una suerte increíble de haber sido criado en una buena familia que ayudó a que tuvieras una educación y te animó a ir a la Uni. O si naciste en una familia horrible, eso es desafortunado y tienes mi simpatía pero aun así, eres afortunado: afortunado porque de casualidad has sido hecho del tipo de ADN que hizo el tipo de cerebro que cuando se le sitúa en un entorno infantil horrible toma las decisiones que te llevan, finalmente, a graduarte en la Uni. Bien hecho por arrastrarte a ti mismo de los cordones de los zapatos, pero has tenido suerte. Tú no has creado la parte de ti que te empujó. Ni siquiera son tus cordones de los zapatos. Supongo que yo trabajé duro para conseguir los dudosos logros que he conseguido pero no hice la parte de mí que trabaja duro, más de lo que hice la parte de mí que comía demasiadas hamburguesas en vez de ir a clase mientras estuve aquí en la UWA. Comprender que no puedes en realidad aceptar el crédito por tus éxitos, ni tampoco culpar a otros de sus fracasos, te hará humilde y más compasivo. La empatía es intuitiva, pero es también algo que puedes trabajar, intelectualmente.</p>
<h4>4) Haz deporte.</h4>
<p>Lo siento, pastosos, pálidos, fumadores graduados en filosofía que arquean sus cejas en una curva cartesiana mientras ven a la muchedumbre en movimiento serpenteando a través de los conos de tráfico de su existencia: ustedes están equivocados y ellos tienen razón. Bueno, ustedes tienen parte de razón. Piensas, luego existes, pero también: haces footing, luego duermes bien, luego no te agobias por una agonía existencial. No puedes ser Kant, y no quieres serlo. Haz deporte, haz yoga, levanta pesas, corre, lo que sea, pero cuida tu cuerpo. Lo vas a necesitar. La mayoría de ustedes van a vivir hasta casi los 100, e incluso el más pobre de ustedes conseguirá un nivel de riqueza que la mayoría de humanos a través de la historia no podría haber soñado. Y esta larga y lujosa vida que tienen por delante va a hacer que se depriman. ¡Pero no desesperen! Hay una correlación inversa entre depresión y ejercicio. Háganlo. Corran, mis bellos intelectuales, corran.</p>
<h4>5) Sé duro con tus opiniones.</h4>
<p>Un famoso dicho afirma que las opiniones son como los agujeros del culo porque todo el mundo tiene uno. Hay una gran sabiduría ahí, pero yo añadiría que las opiniones difieren significativamente de los agujeros del culo, en que los tuyos deberían ser constante y exhaustivamente examinados. (Yo solía hacer exámenes aquí. Es mi venganza). Debemos pensar críticamente, y no sólo sobre las ideas de otros. Sé duro con tus creencias. Sácalas a la calle y pégales con un bate de críquet. Sé intelectualmente riguroso. Identifica tus sesgos, tus prejuicios, tus privilegios. La mayoría de los argumentos de la sociedad se mantienen vivos por una falta de reconocimiento de los matices. Tendemos a generar falsas dicotomías, tratando luego de mantener un argumento usando dos conjuntos de asunciones completamente diferentes, como dos jugadores de tenis tratando de ganar un partido dando golpes perfectamente ejecutados desde extremos opuestos de canchas de tenis separadas.</p>
<p>Por cierto, ya que tengo enfrente mío a graduados de ciencias y de letras: por favor no cometan el error de pensar que las letras y las ciencias son cosas opuestas. Esa es una idea reciente, estúpida y dañina. No tienes que ser acientífico para hacer buen arte, para escribir cosas bonitas. Si necesitas pruebas: Twain, Douglas Adams, Vonnegut, McEwen, Sagan, Shakespeare, Dickens&#8230; para empezar. No necesitas ser supersticioso para ser poeta. No necesitas odiar la manipulación genética para preocuparte por la belleza del planeta. No tienes que reivindicar un alma para promover la compasión. La ciencia no es un cuerpo de conocimiento ni un sistema de creencias; es sólo un término que describe de adquisición incremental de comprensión de la humanidad mediante la observación. La ciencia es genial. Las letras y las ciencias deben trabajar juntas para mejorar cómo se comunica el conocimiento. La idea de que muchos australianos (incluyendo nuestro nuevo primer ministro y mi primo lejano, Nick Minchin) crean que la ciencia detrás del calentamiento global antropogénico es controvertida es un fuerte indicador de la magnitud de nuestro fracaso en la comunicación. El hecho de que el 30% de las personas de esta sala se haya ofendido es todavía mayor evidencia. El hecho de que eso se deba más a la política que a la ciencia es aún más desesperanzador.</p>
<h4>6) Sé un maestro.</h4>
<p>Por favor, ¿por favor?, por favor, sé un maestro. Los maestros son las personas más admirables e importantes del mundo. No tienes que hacerlo para siempre, pero si estás en la duda de qué hacer, sé un maestro estupendo. Sólo durante tus veinte, sé un maestro. Sé un maestro de educación infantil. Especialmente si eres hombre, necesitamos maestros hombres en educación infantil. Incluso si no eres un maestro, sé un maestro. Comparte tus ideas. No des por sentada tu educación. Regocíjate en lo que aprendes, y difúndelo.</p>
<h4>7) Defínete por lo que amas.</h4>
<p>Me he dado cuenta de que últimamente yo mismo hago esto a veces, si alguien me pregunta qué tipo de música me gusta, digo <em>«bueno, no escucho la radio porque la letra de la música pop me molesta»</em>. O si alguien me pregunta qué comida me gusta, digo: <em>«creo que el aceite de trufa se usa en exceso y es ligeramente desagradable»</em>. Y lo veo constantemente en Internet: gente cuya idea de ser parte de una subcultura es odiar a Coldplay o al fútbol o a las feministas o al Partido Liberal. Tenemos tendencia a definirnos en oposición a cosas; como comediante, me gano la vida con eso. Pero traten de expresar también su pasión por las cosas que les gustan. Sean efusivos y generosos en sus elogios a aquellos que admiran. Manden tarjetas de agradecimiento y den ovaciones de pie. Sean pro-cosas, no sólo anti-cosas.</p>
<h4>8) Respeta a la gente con menos poder que tú.</h4>
<p>En el pasado, he tomado decisiones importantes sobre la gente con que trabajo (agentes y productores) basándome en gran medida en cómo tratan al personal en los restaurantes en que nos reuníamos. No me importa si eres el gato más poderoso en la habitación. Te juzgaré según como trates a los que tienen menos poder. Ahí queda eso.</p>
<h4>9) Finalmente, no tengas prisa.</h4>
<p>No necesitas saber ya lo que vas a hacer con el resto de tu vida. No digo que te quedes fumando porros todo el día, pero&#8230; no tengas pánico. La mayoría de la gente que conozco que estaba segura del camino a seguir a los 20 años ahora tiene una crisis de mediana edad.</p>
<p>Dije al principio de esta divagación que la vida no tiene sentido. No era una afirmación ligera. Creo que es absurdo: la idea de buscar «un sentido» en el conjunto de circunstancias que existen casualmente luego de 13,8 miles de millones de años de eventos sin rumbo, dejando a los humanos pensar que el Universo tiene un propósito para ellos. Sin embargo, no soy nihilista. Ni siquiera soy cínico. Soy, de hecho, más bien romántico. Y esta es mi idea de romanticismo: pronto estarás muerto. La vida a veces parecerá larga y difícil y «Dios&#8230; es agotadora». Y a veces estarás feliz y a veces triste. Y después estarás viejo. Y después estarás muerto.</p>
<p>Hay sólo una cosa sensata que hacer con esta existencia vacía, y es: llenarla. (No llevarla. Lle-nar-la). Y en mi opinión (hasta que la cambie), la mejor forma de llenar la vida es aprendiendo todo lo que puedas sobre todo lo que puedas, estar orgulloso de lo que sea que hagas, siendo compasivo, compartiendo tus ideas, corriendo, siendo entusiasta. Y también está amar, viajar, el vino, el sexo, el arte, los niños, dar, y escalar montañas, pero ya saben todas esas cosas. Es una cosa increíblemente excitante esta vida tuya única y sin sentido.</p>
<p>Buena suerte. Y gracias por complacerme.</p>
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		<title>Grandes ideas en 30 segundos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 17 Apr 2016 20:22:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Frases, planteos, conclusiones y razones brillantes, expresados en 30 segundos. Al final del artículo, los videos completos. Carl Sagan Sobre el pensamiento científico Carl Sagan sobre el pensamiento científico:pic.twitter.com/uiWAvvNpC2 &#8212; Javier Smaldone (@mis2centavos) April 17, 2016 Bertrand Russell Sobre las creencias Bertrand Russell sobre las creencias.pic.twitter.com/I2C9C63hGo &#8212; Javier Smaldone (@mis2centavos) April 17, 2016 Más sobre &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2016/04/17/grandes-ideas-en-30-segundos/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">Grandes ideas en 30 segundos</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Frases, planteos, conclusiones y razones brillantes, expresados en 30 segundos. Al final del artículo, los videos completos.</p>
<h3>Carl Sagan</h3>
<h4>Sobre el pensamiento científico</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Carl Sagan sobre el pensamiento científico:<a href="https://t.co/uiWAvvNpC2">pic.twitter.com/uiWAvvNpC2</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721782167550955521">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<p><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></p>
<p><span id="more-2363"></span></p>
<p></p>
<h3>Bertrand Russell</h3>
<h4>Sobre las creencias</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="en" dir="ltr">Bertrand Russell sobre las creencias.<a href="https://t.co/I2C9C63hGo">pic.twitter.com/I2C9C63hGo</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721782393301049344">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Más sobre las creencias</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Más de Bertrand Russell sobre las creencias: <a href="https://t.co/VLAlrD01TO">pic.twitter.com/VLAlrD01TO</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721830451921489921">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la tolerancia</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="und" dir="ltr">Bertrand Russell sobre la tolerancia. <a href="https://t.co/xFE1fvYnKo">pic.twitter.com/xFE1fvYnKo</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721837889022201856">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<p></p>
<h3>Christopher Hitchens</h3>
<h4>Sobre los dogmas</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="en" dir="ltr">Christopher Hitchens sobre los dogmas.<a href="https://t.co/dOfP2rFvVz">pic.twitter.com/dOfP2rFvVz</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721783006357295104">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la blasfemia</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="und" dir="ltr">Christopher Hitchens sobre la blasfemia.<a href="https://t.co/huOus82eRp">pic.twitter.com/huOus82eRp</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721783438324469760">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la muerte</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Christopher Hitchens sobre la muerte.<a href="https://t.co/KBDz2btkQT">pic.twitter.com/KBDz2btkQT</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721783750238019586">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre Dios</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="tl" dir="ltr">Christopher Hitchens sobre Dios.<a href="https://t.co/wnqmjq6YMV">pic.twitter.com/wnqmjq6YMV</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721784098499530752">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la moral y la religión</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Christopher Hitchens sobre la moral y la religión.<a href="https://t.co/neW6UxEJPK">pic.twitter.com/neW6UxEJPK</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721784371074723842">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la difusión del cristianismo</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Christopher Hitchens sobre la difusión del cristianismo.<a href="https://t.co/pKYSxC9AEz">pic.twitter.com/pKYSxC9AEz</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721784720443502593">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<p></p>
<h3>Stephen Fry</h3>
<h4>Sobre la Iglésica Católica y el sexo</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Stephen Fry sobre la Iglesia Católica y el sexo. <a href="https://t.co/qHoVLZOAAa">pic.twitter.com/qHoVLZOAAa</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721776255457222656">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<p></p>
<h3>Matt Dillahunty</h3>
<h4>Sobre lo divisivo de las religiones</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Matt Dillahunty sobre lo divisivo en las religiones. <a href="https://t.co/yFEtgacGpP">pic.twitter.com/yFEtgacGpP</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721776579727265794">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<p></p>
<h3>Sam Harris</h3>
<h4>Sobre las creencias religiosas en los EE.UU.</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Sam Harris sobre las creencias religiosas en los Estados Unidos (en 2005). <a href="https://t.co/fNZpz5h0xH">pic.twitter.com/fNZpz5h0xH</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721777014286512128">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la Iglesia Católica y el uso de condones</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Sam Harris sobre la política de la Iglesia Católica sobre el uso de condones y sus consecuencias. <a href="https://t.co/E74PUQgzF1">pic.twitter.com/E74PUQgzF1</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721777464830246912">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre las creencias y los avances científicos</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Sam Harris y un ejemplo real del daño que ocasionan las creencias religiosas. <a href="https://t.co/ukoFxeTite">pic.twitter.com/ukoFxeTite</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721777843299028992">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la moderación religiosa</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Sam Harris sobre la &quot;moderación religiosa&quot;. <a href="https://t.co/KAaH1zIqGb">pic.twitter.com/KAaH1zIqGb</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721778138515128320">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre el respeto por las creencias religiosas</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Sam Harris sobre el respeto por las creencias religiosas. <a href="https://t.co/qowopm6otV">pic.twitter.com/qowopm6otV</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721778418703077376">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre los textos sagrados</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Sam Harris sobre los &quot;textos sagrados&quot;. <a href="https://t.co/b6VbjacRRT">pic.twitter.com/b6VbjacRRT</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721778861386637312">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<p></p>
<h3>Videos completos</h3>
<h4>Carl Sagan</h4>
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<h4>Bertrand Russell</h4>
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<h4>Christopher Hitchens</h4>
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<h4>Matt Dillahunty</h4>
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<h4>Sam Harris</h4>
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		<title>El fin de la fe</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 25 Mar 2016 02:39:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Conferencia del filósofo y neurocientífico Sam Harris en el año 2005, basada en su libro «El fin de la fe», sobre el enfrentamiento entre las creencias religiosas y el pensamiento racional. A continuación, la transcripción: Moses Znaimer: En un mundo cada vez más secularizado, parece que los únicos religiosos que quedan son fanáticos. Y francamente &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2016/03/24/el-fin-de-la-fe/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">El fin de la fe</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Conferencia del filósofo y neurocientífico <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sam_Harris"><strong>Sam Harris</strong></a> en el año 2005, basada en su libro <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_fin_de_la_fe"><em>«El fin de la fe»</em></a>, sobre el enfrentamiento entre las creencias religiosas y el pensamiento racional.</p>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="600" height="338" src="https://www.youtube.com/embed/OndH2FXQKGg?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<p>A continuación, la transcripción:</p>
<p><span id="more-2251"></span></p>
<p><strong>Moses Znaimer:</strong></p>
<p>En un mundo cada vez más secularizado, parece que los únicos religiosos que quedan son fanáticos. Y francamente me tienen harto. Si observamos cualquier acto de atrocidad cruel, exagerada y gratuita en el mundo hoy,  y lo más probable es que nos encontremos con algún desquiciado que se apoya en escrituras, juzgando, condenando, castigando y matando alegremente personas inocentes, escondidos tras la máscara de la fe. Predican el amor, pero practican la exclusión, y demuestran una tóxica intolerancia a las opiniones diferentes. No sé ustedes, pero para mí, la propia definición de arrogancia es alguien que presume de conocer la voluntad de Dios y hablar en nombre de ella.</p>
<p><p>Así que nuestro próximo orador, Sam Harris, cree que es hora de enfrentar el rol de la religión perpetuando conflictos humanos.</p>
<p><p><strong>Sam Harris:</strong></p>
<p>Gracias, Moses. ¿Está encendido, me escuchan?</p>
<p><p>Voy a hablar sobre las creencias. Específicamente, el problema de la creencia religiosa. Porque yo pienso que la forma en que enfrentamos la creencia, cómo criticamos, o erramos al no criticar las creencias de otros seres humanos, en este momento, tiene más relación con la supervivencia de la civilización que cualquier otra cosa que esté dentro de nuestro poder de influencia. Nuestro mundo ha sido balcanizado, como Moses lo acaba de decir, por dogmas religiosos incompatibles. Tenemos cristianos, contra musulmanes, contra judíos… Sus propios libros presentan afirmaciones incompatibles. Tenemos esta noción fundamental de que Dios escribió uno de nuestros libros. Desafortunadamente, tenemos muchos de estos libros a disposición.</p>
<p><p>Antes de comenzar con mi herejía, quiero advertirles desde el comienzo que voy a ofender a algunas personas aquí, sé que es muy probable que ustedes sean un grupo más bien secular. Yo vengo de un país al sur del suyo, que rápidamente se está cegando por la locura religiosa, como los salvajes de Afganistán. Pero aún así, creo que algunas personas en este auditorio se sentirán ofendidas por lo que digo. Quiero decir desde ya que mi intención realmente no es ofender a nadie. No estoy siendo provocador deliberadamente. Simplemente estoy preocupado. Me voy a preocupar en voz alta durante los próximos 20 minutos. Porque no veo razón para que esperemos sobrevivir a nuestras diferencias religiosas indefinidamente.</p>
<p><p>Me parece transparentemente obvio que el matrimonio de tecnología del siglo XXI… Olviden las armas nucleares y biológicas. Incluso la tecnología computacional de la que oímos esta mañana, el hecho de que dentro de unos pocos años, podrás sentarte en una cueva en Afganistán y con tu laptop de mil dólares, tendrás esencialmente una supercomputadora que puede infectar con sus algoritmos genéticos, su código malicioso, al resto de la sociedad. Sólo esto, hace que esta balcanización de nuestro mundo, las identidades morales separadas, el hecho de que no nos identificamos sólo como seres humanos, sino que somos musulmanes y judíos… Lo hace insostenible.</p>
<p><p>Entonces… brevemente, ¿qué es una creencia? ¿Qué significa creer que algo es cierto? Claramente las creencias son representaciones del mundo. Pero son más que eso. La diferencia entre creencia y esperanza, por ejemplo. Puedo tener la esperanza de ganar la lotería. Ésa es una representación del mundo, una representación de un estado posible del mundo. Pero creer que he ganado la lotería, es lo único que realmente abre las compuertas de la emoción y del comportamiento, a los comportamientos y emociones que serían apropiados si realmente hubiera ganado la lotería, cuando sales en una loca juerga de compras y ofendes a todos tus amigos. Lo que hace la diferencia es creer que tus pensamientos, ciertas proposiciones dentro de la mente, se ajustan verdaderamente a la realidad.</p>
<p><p>Si creen que esto es una abstracción, sólo imaginen la transformación en su fisiología en ese momento, en su neurología, en su psicología, si llegaran a creer que su hijo ha sido tomado como rehén. Primero tienen que tener un hijo, ese hijo debe estar en algún lugar en guerra, pero dadas las condiciones requeridas, si reciben una llamada, puro lenguaje. Una sola frase a sus oídos, si le otorgan credibilidad, transformaría sus vidas completamente. Todo el pánico que generaría esa experiencia, vendría de creer en cierta representación del mundo. Por esto las creencias son mecanismos para conducir nuestro comportamiento y emociones en el tiempo.</p>
<p><p>Aún no entendemos esto a nivel cerebral, estoy intentando entenderlo a través de imágenes cerebrales funcionales, pero a nivel de conversación con nosotros mismos, a nivel de pensamiento, es bastante claro que estamos hablando de representaciones lingüísticas del mundo.</p>
<p><p>Entonces, ¿qué cree la gente? Bueno, de donde yo vengo, EE.UU., un 22% de la población afirma tener la certeza, literalmente la certeza, de que Jesús bajará de las nubes a salvarlos en algún momento de los próximos 50 años. La certeza. Otro 22% piensa que «probablemente» volverá dentro de los próximos 50 años. Esto es un 44% del electorado. Esta gente no solo elige a nuestros parlamentarios y presidentes, ellos son elegidos como parlamentarios y presidentes. Esto debería ser aterrador para todos nosotros. Esta creencia obviamente no existe en forma aislada. No es un accidente que un 44% de EE.UU. también quiera que se enseñe el creacionismo en las escuelas, y que la evolución se deje de enseñar. En realidad, un 62% de los estadounidenses quiere que se enseñe el creacionismo en las escuelas, pero el 44% quiere que se enseñe en forma exclusiva.</p>
<p><p>Estamos construyendo una civilización de ignorantes. Un 44% de los estadounidenses también cree, que el creador del universo literalmente les prometió la tierra de Israel a los judíos, en su rol de agente inmobiliario omnisciente. Es claro que esta creencia tiene consecuencias geopolíticas, esto no es… Estas creencias no existen únicamente los domingos, cuando nos reunimos a hablar de Dios y de la Biblia.</p>
<p><p>Tomemos otra creencia que aparentemente tendría consecuencias muy menores. Consideremos la creencia católica de que el uso de condones es pecado. Esto es obviamente, desde mi punto de vista, una completa falsificación de la moralidad. Una cosa que el dogma religioso hace es separar los asuntos de moralidad de asuntos de verdadero sufrimiento. Sufrimiento humano, animal… Aquí no tenemos sufrimiento discernible en absoluto, y sin embargo nos dicen que es una proposición moral, que el uso de condones es éticamente problemático. ¿Cuáles son las posibles consecuencias aquí? Bueno, tenemos a millones de personas muriendo de SIDA cada año, solo en el África subsahariana. Y tenemos, literalmente, sacerdotes católicos predicando el pecado de los condones en pueblos donde la única información sobre el uso de condones, es la representación religiosa. Me parece que no deberíamos… El tiempo para respetar creencias religiosas de este tipo se acabó hace mucho tiempo.</p>
<p><p>Si tomamos otro efecto del dogma religioso en mi propio país, tenemos políticos con educación universitaria, oponiéndose a la investigación con células madre. Ciertamente impiden su desarrollo, no la financian, ponen una barrera tras otra. Probablemente uno de los campos de investigación más prometedores en la biología, para generar terapias médicas, está siendo impedido por esta noción medieval de que el alma entra al cigoto al momento de la concepción, y por lo tanto, a los blastocitos en una cápsula de Petri, literalmente, a cúmulos de células no diferenciadas, tenemos que darles el mismo tipo de consideración moral, tienen los mismos intereses, tienen el mismo… Nadie habla de sufrimiento, pero presumiblemente nos preocupa su experiencia a cierto nivel… Y que el interés de estas células está por sobre el interés de niñas de 8 años con diabetes, u hombres de 40 años con Parkinson.</p>
<p><p>La conversación nunca ocurre, los argumentos morales ni siquiera tienen que hacerse a nivel político, porque es un tabú fundamental criticar las creencias religiosas de alguien. La fe es realmente algo que detiene todas las conversaciones.</p>
<p><p>Ahora, en respuesta a este tipo de problemas, muchos de nosotros, muchas personas de buenas intenciones, han llegado a pensar que la acomodación apropiada a la modernidad es desarrollar lo que se llama moderación religiosa, en general. Puedes tener tu dios, puedes hablar de él o ella en alguna manera no especificada, se considera impropio estar demasiado seguro de lo que pasa después de la muerte, y de la estructura moral de este universo, pero… no tiremos el bebé con el agua de la bañera. La moderación religiosa es la solución, y la verdadera esencia de la moderación religiosa, es esta corrección política, donde todos deben ser libres de creer lo que quieran sobre Dios, no hay daño ni falta, las creencias son privadas.</p>
<p><p>Déjenme decirles un momento por qué pienso que esto es un camino sin salida. En primer lugar, la moderación religiosa da cobertura al fundamentalismo religioso. Porque no podemos criticar al extremismo religioso, al literalismo religioso, porque es políticamente tabú, se considera incivil. Y esto de verdad lo hacen cumplir los religiosos moderados. Los fundamentalistas religiosos critican todos los credos, excepto el suyo. Los fundamentalistas religiosos de mi país dirían que el Islam es una religión perversa. Los religiosos moderados evitan decir eso.</p>
<p><p>Así que ahora no podemos… George Bush puede llamar a una conferencia de prensa, y anunciar al mundo que designará «jueces con sentido común», lo citaré: «Designaré jueces con sentido común, que entiendan que nuestros derechos provienen de Dios» Ahora, imaginen… Me parece que la pregunta sensata inmediata, de cualquier periodista en ese lugar, sería: «Sr. Presidente, ¿qué diferencia hay entre eso y designar jueces con sentido común que entiendan que nuestros derechos provienen de Poseidón?». No es como si alguien en el siglo III hubiera descubierto que el dios bíblico existe, pero Poseidón no. Esto no son datos que tengamos. Obviamente esa sería la última pregunta que haría ese periodista.</p>
<p><p>No podemos llamar al pan, pan y al vino, vino, porque es… A causa de este tabú alrededor de la crítica a las religiones. Y yo diría que los religiosos moderados son realmente los mayores culpables aquí. La mayor fuerza que genera este tabú. Otro problema con la moderación religiosa es que en realidad es una bancarrota intelectual. Sólo consideremos por un momento esta noción de que deberíamos respetar las creencias de las personas. ¿En qué otro ámbito discursivo encontramos esto? ¿Cuándo fue la última vez que alguien en este auditorio fue amonestado porque tenía que respetar las creencias de otra persona sobre historia, o biología, o física?</p>
<p><p>No respetamos las creencias de los demás. Evaluamos sus razones. Si mis razones son lo suficientemente buenas, para creer lo que creo, inevitablemente creerás lo que yo creo, te daré mis razones, y las razones son contagiosas. Eso es lo que significa ser un ser humano racional. El respeto a las creencias ajenas no tiene cabida alguna.</p>
<p><p>Noten lo fácil de ver que es esto, cuando cambiamos de tema, de Dios, a alguna otra afirmación mundana ostentosa. Esto en realidad es un ejemplo de mi libro. Si les dijera que creo que hay un diamante enterrado en mi patio, del tamaño de un refrigerador. Tal vez pensarían en preguntarme por qué. Si les diera el tipo de respuestas que se oyen de parte de religiosos moderados, respuestas que describen el efecto positivo de creer en esto que yo creo, si dijera cosas como: «Bueno, esta creencia realmente da mucho significado a mi vida». O: «No quisiera vivir en un universo donde no hubiera un diamante del porte de un refrigerador en mi patio». Es bastante claro que respuestas de este tipo son completamente inadecuadas. Son peores que eso. Son las respuestas de un lunático, o de un idiota. Al responder de esa manera, me habría descalificado para cualquier puesto de responsabilidad en una sociedad de primer mundo. Excepto que si cambiamos el tema a la religión, a las demandas morales de una superinteligencia invisible, a lo que pasa después de la muerte, y luego se eliminan todos los límites. Entonces puedes decir lo que quieras.</p>
<p><p>Otro problema de la moderación religiosa, es que no solo es una bancarrota intelectual, también es una bancarrota teológica. Porque los fundamentalistas realmente han leído los libros. Y tienen razón sobre ellos. Estos libros son exactamente igual de intolerantes, igual de divisivos, que como los Osama Bin Laden del mundo, o los Jerry Falwell del mundo dicen que son. Y no estoy equiparando a ambos necesariamente, en términos morales. Una vez que dignificamos la afirmación de que la Biblia o el Corán, conspicuamente, es un libro y una comunicación fundamentalmente diferente a cualquier otro libro, ya sean las obras de Shakespeare, o La Ilíada… Estos libros no son literatura, son los mejores libros que tenemos en términos morales.</p>
<p><p>Una vez que dignificamos esas afirmaciones, Nos volvemos verdaderos rehenes de sus contenidos. El creador del universo realmente odia a los homosexuales. Si leen la Biblia, cuando menos los hombres homosexuales, el sexo gay, es una abominación. Está escrito claramente en Levítico. Este edicto está ramificado en Romanos. Muchos cristianos imaginan que el Nuevo Testamento repudia fundamentalmente toda la barbarie del Antiguo Testamento, en libros como Levítico, Deuteronomio, 2ª Samuel, Éxodo… Eso no es verdad. Puedes tomar a Jesús en la mitad de sus humores, y obtener algunos preceptos éticos hermosos, como la regla de oro, pero Jesús también dijo cosas como, en Lucas 19, «Cualquiera que no quiere que yo reine sobre él, tráiganlo y mátenlo ante mí».</p>
<p><p>Les garantizo que los inquisidores de la Edad Media, que quemaron vivos a los herejes durante cinco siglos, habían leído completo el Nuevo Testamento. Ellos leyeron el «Sermón en el Monte», y encontraron alguna forma de cuadrar su comportamiento, con el ministerio de Jesús. No es casualidad que las mayores lumbreras de la Iglesia, gente como Santo Tomás de Aquino y San Agustín, gente que sigue siendo enseñada a cada estudiante en cada seminario de Literatura Universal, ciertamente en mi país. En el caso de Aquino, él pensaba que los herejes abiertamente debían ser asesinados. En el caso de Agustín, decía que debían ser torturados. El argumento de Agustín para el uso de la tortura, en realidad sentó las bases para la fundación de la Inquisición.</p>
<p><p>Cuando recordamos estos eventos, y pensamos que la gente era quemada viva… Eruditos siendo torturados hasta la locura por especular sobre la naturaleza de las estrellas. Lo miramos desde nuestro lugar en el siglo XXI, y pensamos: «Bueno, estas sociedades estaban desquiciadas, estos hombres eran lunáticos». No es verdad. Esto era un comportamiento totalmente razonable, dado lo que se creía. La herejía… Piénsenlo: Si hay algo que tu vecino le puede decir a tu hijo, que es tan incontrolable espiritualmente, que podría poner en riesgo el futuro de tu hijo durante toda la eternidad, eso es mucho peor que el violador de niños que vive al lado. Estamos hablando de una eternidad de sufrimiento, porque tu hijo aprendió a llamar a Dios por el nombre incorrecto, o cree que Dios no existe. Lo que está en juego es extremadamente valioso.</p>
<p><p>Y otro problema con la moderación, incidentalmente, es que los moderados, y ciertamente los secularistas, tienden a estar cegados por su propia moderación. Es muy difícil para los moderados, creer que la gente realmente cree en estas cosas. Es difícil para un moderado, cuando ve las noticias en televisión, ve a los jihadistas mirando a la cámara de vídeo, diciendo cosas como «amamos la muerte más de lo que el infiel ama la vida». Y luego se hacen explotar. Los religiosos moderados, no los fundamentalistas, los moderados tienden a pensar: «No, no, no fue por eso que hizo estallar su bomba», «No tiene que ver con la religión, es económico, es falta de oportunidades de educación…».  No sé cuantos ingenieros y arquitectos más tendrán que estrellarse contra un muro a 700 km/h, para que nos demos cuenta de que esto no es simplemente un asunto de educación.</p>
<p><p>La verdad de nuestras circunstancias es bastante más siniestra que eso. En realidad es posible ser tan bien educado, que eres capaz de construir una bomba nuclear, y seguir creyendo que obtendrás las 72 vírgenes. Así de balcanizado está nuestro discurso. Así de fácilmente se particiona la mente humana. Les digo, no hay ningún lugar en la currícula para convertirse en científico, que diga: «Esto es basura. Tienes que dejar de creerlo».</p>
<p><p>Así que para resumir, ya que mi tiempo se agota inmisericordemente, Sólo quiero decir que lo que sea verdad, espiritual y éticamente, sobre nuestra circunstancia, no hay duda de que existen verdades espirituales, hay experiencias espirituales que los seres humanos pueden tener, y existen verdades éticas. Lo que sea verdad de eso, tiene que trascender la cultura, tiene que trascender nuestras diferencias culturales. Hay una razón por la cual no hablamos de «física cristiana» o «matemáticas musulmanas». Porque estas verdades son… Un experimento realizado aquí y en Bagdad, de hecho funciona en ambos lugares, si demuestra algo fundamental sobre la naturaleza del universo, que es verdadero éticamente, y que es verdadero espiritualmente.</p>
<p><p>Y lo único que garantiza que nuestra conversación humana sea ampliable, es la voluntad de actualizar y revisar las creencias sobre la realidad, por medio de la conversación. Porque cuando hay tanto en juego, tenemos una opción entre la conversación y la violencia, tanto a nivel de individuos como de sociedades.</p>
<p><p>Así que lo que les propongo hoy es que la meta final de la civilización no es la corrección política y tolerar todo tipo de absurdos. Es la razón, y ser razonables y abiertos a la evidencia. Muchas gracias.</p>
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		<title>Dios no existe (y eso es algo bueno)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 16 Jan 2016 21:09:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Fragmento de la intervención de Christopher Hitchens en el debate con su hermano Peter Hitchens sobre la existencia de Dios, realizado en abril de 2008. A continuación, la transcripción: Bien, veamos&#8230; No creo que vaya a llevarme 10 minutos refutar la existencia de Dios. La proposición atea es la siguiente (la mayoría de las veces): &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2016/01/16/dios-no-existe-y-eso-es-algo-bueno/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">Dios no existe (y eso es algo bueno)</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Fragmento de la intervención de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Christopher_Hitchens"><strong>Christopher Hitchens</strong></a> en el debate con su hermano <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Peter_Hitchens"><strong>Peter Hitchens</strong></a> sobre la existencia de Dios, realizado en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ngjQs_QjSwc">abril de 2008</a>.</p>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="640" height="360" src="https://www.youtube.com/embed/UQnqf3XF_2Q?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<p>A continuación, la transcripción:</p>
<p><span id="more-2114"></span></p>
<p>Bien, veamos&#8230; No creo que vaya a llevarme 10 minutos refutar la existencia de Dios. La proposición atea es la siguiente (la mayoría de las veces): <em>No puede decirse que no haya un dios, puede decirse que no hay razón para pensar que hay uno</em>.</p>
<p>Esa fue la situación luego de que Lucrecio y Demócrito y los pensadores antiteístas originales comenzaran su crítica de la religión. Y les pediría a ustedes que tengan en mente una leve distinción mientras seguimos. Puede que deseen ser deístas, como lo fueron mis héroes Thomas Jefferson y Thomas Payne, puede que no quieran dejar la idea de que debe haber alguna causa primera o próxima, o un primer motor del universo conocido y observable. Pero incluso si pueden llegar a esa posición —que los no creyentes sostenemos está siempre sujeta a explicaciones mejores, más perfectas y más elegantes— incluso si pueden llegar a esa posición, aún tienen todo el trabajo por delante. Para pasar de ser deísta a ser teísta, o sea alguien que dice: «Dios se preocupa por ti, sabe quién eres, le importa lo que haces, responde a tus oraciones, le importa qué partes de tu pene o clítoris has cortado o te han cortado, le importa con quién te acuestas y de qué forma, le importa qué días sagrados celebras, le importa qué comes, le importa qué posiciones usas para obtener placer. Tienen todo el trabajo por delante, y les deseo mucha suerte. Porque no hay nadie&#8230; Incluso Aquino tuvo que rendirse. No hay nadie que pueda llegar desde la primera postura a la segunda.</p>
<p>Así que podría —y estoy realmente tentado a hacerlo— dejarlo ahí, pero no está en mi naturaleza dejar a una audiencia cautiva con tanta facilidad. Así que añadiré un par de cosas. Las razones por las que me alegro de que esto no sea cierto, supongo que serán las quejas más importantes de mi caso.</p>
<p>Algunas personas que conozco, que son ateas, dirán que les gustaría poder creer. Algunas personas que conozco, ex creyentes, dicen que les gustaría volver a tener fe. La extrañan. Yo no lo entiendo en absoluto. Pienso que es excelente que no haya razones para creer en las proposiciones absurdas, como las que acabo de exponerles brevemente. La razón principal de esto es que pienso que es una creencia totalitaria. Es el deseo de ser un esclavo. Es el deseo de que haya una autoridad tiránica inalterable e indesafiable, que puede condenarte por un crimen mental mientras duermes. Que puede someterte —de hecho debe hacerlo— a una vigilancia absoluta, a toda hora, a cada minuto te tu vida —¿dije de tu vida?— antes de que nacieras y, aún peor, y donde empieza lo realmente divertido: después de que mueras. Una Corea del Norte celestial. ¿Quién desea que esto sea cierto? ¿Quién sino un esclavo desea tal espantoso destino?</p>
<p>Yo he estado en Corea del Norte. Tienen a un nombre muerto como su presidente. Kim Jong-il sólo es jefe del partido y del ejército; no del Gobierno ni del Estado. Ese puesto le pertenece a su difunto padre, Kim Il-sung. Es una necrocracia. Una tanatocracia. Es una abreviatura de la trinidad, agregaría. El hijo es la reencarnación del padre. Es la más repugnante, total, absoluta y despiadada tiranía que la especie humana ha desarrollado jamás. Pero al menos, te puedes cagar muriendo y abandonar Corea del Norte. ¿El Corán o la Biblia les ofrecen esa libertad? ¡No! ¡No! La tiranía, la miseria, la posesión absoluta de toda tu personalidad, el aplastamiento de tu individualidad, sólo empiezan en el momento de la muerte. Esto es maligno. Esta es una prédica malvada. Así que eso es lo primero.</p>
<p>Segundo: nos ataca en nuestra en nuestra más profunda integridad esencial. Es un insulto para nosotros, en otras palabras. Dice que nosotros —ustedes y yo— no podemos, individual o colectivamente, decidir sobre una acción correcta, sin el celestial permiso divino. No diferenciaríamos el bien del mal si no tuviéramos permiso del Cielo para hacerlo. ¿De dónde o cómo podríamos diferenciarlos? Nuestra solidaridad humana, nuestro conocimiento innato del bien y del mal, nuestro agudo conocimiento de lo que es merecido o inmerecido, lo que es justo&#8230; no tiene valor para nosotros. Esto también nos es dado como regalos del gran incuestionable dictador entronizado. ¿Qué podría abolir nuestra integridad, qué podría abolir nuestra honestidad, decencia e dignidad, más que eso?</p>
<p>Lo segundo&#8230; ¡tercero!&#8230; es un poco más pragmático. La religión es nuestra primera —y es por eso que estoy tan fascinado con ella— es nuestra primera versión de la verdad. Es nuestro primer intento como especie. Es lo que intentamos cuando no sabíamos nada. No sabíamos que vivíamos en un planeta esférico, no sabíamos que nuestro planeta giraba alrededor del Sol. No sabíamos que había microorganismos que explicaban las enfermedades. Pensábamos que las enfermedades provenían de maldiciones o de brujas, o los que deseaban el mal, o demonios, «remolinos de polvo». No sabíamos nada. De los infantiles, aterrorizados e ignorantes orígenes de nuestra especie animal primate, de allí viene la religión. También fue nuestro primer intento de filosofía, nuestro primer intento de moral, nuestro primer intento de atención sanitaria —de hecho—, pero&#8230; debido a que fue nuestro primer intento, fue el peor. Ahora tenemos mejores explicaciones para todos esos temores. Y hemos explicado todos estos misterios. Sin embargo seguimos preocupándonos, y en algunos países, en algunas sociedades, no sólo preocupándonos, sino viviendo bajo un régimen totalitario que nos prohíbe pensar en el progreso que se ha hecho, o nos niega el conocimiento de que esos avances en realidad han ocurrido. Así que se ha convertido —bien, probablemente alguna vez la Biblia fue una ayuda— en un gran peligro para nuestra capacidad de vivir como una especie civilizada.</p>
<p>Esto me parece que se debe a su propuesta de una solución totalitaria —que es, después de todo, nuestro verdadero problema— a su espantosa dependencia en lo sobrenatural, en vez de las mucho más milagrosas, mucho más bellas, mucho más elegantes, mucho más numinosas, mucho más armoniosas, explicaciones naturales. Piensen cuánto más hermosas son las de Einstein y Darwin. Piensen cuánto más elegantes y persuasivas son, en vez de la idea del arbusto ardiente, o la exigencia de que sin circuncisión no puede haber salvación. Sólo imagínenlo.</p>
<p>Y luego les daré un último ejercicio mental. Esto es lo que tienen que creer hoy, si es que son monoteístas, porque ahora sabemos cosas que antes no sabíamos: Sabemos que la especie humana podría tener hasta 200 mil años de edad, cuando se separó de los cromañones y las especies pre-humanas primitivas. Podrían ser sólo 100 mil. Richard Dawkins piensa que son 200 mil, Francis Collins, del Proyecto Genoma Humano —y que por cierto es un cristiano al estilo de C.S. Lewis— piensa que son 100 mil. Bien, acepto 100 mil años. Acepto 100 mil años. Esto es lo que tienen que creer: Durante 100.000 años, los humanos nacen como una especie primate. Expectativa de vida, ¿unos 25 años, por las primeras decenas de miles de años? Mortalidad infantil: abundante. Enfermedades por microorganismos: aterrador. Terremotos&#8230; volcanes: extraordinario. Y peleas por tierra, por territorio, por comida, por mujeres, por tribalismo: aterrador, también. Durante 95-96 mil años, el Cielo observa esto&#8230; Con los brazos cruzados. Con indiferencia. Con frialdad. Y luego, unos 3 o 4 mil años atrás, pero sólo&#8230; en lugares realmente brutales e iletrados de Medio Oriente ¡No en China! No en China, donde la gente puede leer, pensar, hacer ciencia, ¡no, no!, en lugares bárbaros analfabetos y atrasados de Medio Oriente, decide: «Esto no puede seguir así, mejor intervenimos». ¿Y qué mejor manera de hacerlo que con sacrificios humanos y plagas y asesinatos en masa? Y si eso no los hace comportarse moralmente, ¡no sabemos qué otra cosa podrá hacerlo! Si hay una sola persona en esta sala, que pueda llegar a creer algo remotamente parecido a esto, se condena a sí mismo a ser —primero— muy estúpido y —segundo— muy inmoral.</p>
<p>Y por lo tanto, me parece que el caso de la intervención divina o lo sobrenatural, se cae. Y deberíamos alegrarnos de que se caiga. Y gracias.</p>
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		<title>Debate entre Richard Dawkins y el cardenal George Pell</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Oct 2015 04:49:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Debate entre el biólogo evolucionista Richard Dawkins (ateo militante y divulgador científico) y el cardenal George Pell (integrante de los últimos dos cónclaves papales y del actual sínodo sobre la familia, y Prefecto de la Secretaría de Economía del Vaticano), en el programa televisivo Q&#038;A del canal australiano ABC TV (Australia), 9 de abril de &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2015/10/14/debate-entre-richard-dawkins-y-el-cardenal-george-pell/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">Debate entre Richard Dawkins y el cardenal George Pell</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Debate entre el biólogo evolucionista <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Dawkins"><strong>Richard Dawkins</strong></a> (ateo militante y divulgador científico) y el cardenal <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/George_Pell"><strong>George Pell</strong></a> (integrante de los últimos dos cónclaves papales y del actual <a href="http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1351156?sp=y">sínodo sobre la familia</a>, y Prefecto de la Secretaría de Economía del Vaticano), en el programa televisivo <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Q%26A_(Australian_talk_show)"><strong>Q&#038;A</strong></a> del canal australiano ABC TV (Australia), 9 de abril de 2012.</p>
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<p>A continuación, la transcripción completa.</p>
<p><span id="more-1981"></span></p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Buenas noches y bienvenidos a Q&#038;A. Soy Tony Jones y responderán a sus preguntas esta noche: De renombre mundial, biólogo evolutivo y autor de «El Espejismo de Dios», Richard Dawkins. Y…</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Esperen un minuto. Guarden sus aplausos sólo por un momento. Y el sacerdote australiano católico de más alto rango, el arzobispo de Sydney, cardenal George Pell. Por favor démosle la bienvenida a nuestros invitados especiales.</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy bien, Q&#038;A está en vivo desde las 09:35 (hora del este) y simultáneamente en News 24 y News Radio. Visiten nuestro sitio web para enviar preguntas o únanse a la conversación en Twitter usando el hashtag en pantalla. Y permanezcan atentos a la oportunidad de unirse a QandaVote. Pueden registrarse en su smartphone en la dirección que aparece en la pantalla. La dirección es qanda.vote —qandavote.tv, quise decir.</p>
<p>Y nuestra primera pregunta de esta noche viene de Naomi Roseth.</p>
<p><strong>Público:</strong> —En el Este, los líderes religiosos de Australia invocan el nombre de Dios para predicar paz, tolerancia, integridad política, fortaleza social y moral, todos, obviamente, valores positivos. Mi pregunta es: ¿De qué manera la práctica de estos valores dependen de un dios existente? ¿Es posible para un ateo ser una persona amante de la paz y socialmente responsable?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Richard Dawkins, vamos a empezar por usted.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, obviamente la respuesta a esa pregunta es sí. Quiero decir que no podía ser de otra manera. Es cierto que el cristianismo ha adoptado muchos de los mejores valores de la humanidad, pero ellos no pertenecen al cristianismo o a cualquier otra religión. Creo que sería muy triste si fuese verdad que realmente hiciera falta la religión para poder ser bueno, porque si lo piensas bien, significaría o que obtienes tu moral y tus valores de la Biblia o del Corán o de algún otro libro sagrado, o que eres bueno sólo porque tienes miedo de Dios, porque no quieres ir al infierno o quieres ir al cielo. Ahora bien, ¿cómo obtendrías tu moral de la Biblia? ¡Sinceramente espero que nadie obtenga su moral de la Biblia! Es cierto que pueden hallar un buen verso ocasional —el Sermón de la Montaña podría ser un ejemplo— pero se pierde en medio de las cosas horribles que se reparten por todo el Antiguo Testamento, y de hecho en todo el Nuevo Testamento. Porque la idea fundamental del cristianismo del Nuevo Testamento, de que Jesús es el hijo de Dios, quien redime a la humanidad del pecado original —la idea de que nacemos en pecado— y la única manera en que podemos ser redimidos del pecado es a través de la muerte de Jesús, es una idea horrible. Es una idea horrible que Dios, ese modelo de sabiduría, conocimiento y poder, no pudo pensar en una mejor forma para perdonar nuestros pecados que bajar a la Tierra —en su alter ego como su propio hijo— y ser él mismo torturado y ejecutado horriblemente para poder perdonarse a sí mismo.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bien, dejemos a George Pell, sobre eso.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, hay algunas cosas que podrían decirse. En primer lugar nuestra tradición se remonta a unos 4.000 años, así que lo que estos valores que hemos adoptado sean, tenemos que retroceder un poco en la distancia. Y es interesante mirar a la Roma pagana antes de que existiera la influencia cristiana. El cuarenta por ciento eran esclavos. Los hombres y mujeres lucharon entre sí hasta la muerte, en —ya sabes— el Circo Máximo o el Coliseo. Las mujeres no tenían derechos de ningún tipo. El infanticidio era una práctica regular. Las familias de la nobleza no quería niñas. El cristianismo cambió eso. Tal vez no por sí mismo, pero sí en gran medida. Y en la historia cristiana… somos cristianos, somos gente del Nuevo Testamento. Hubo una evolución en el Antiguo Testamento. Hay algunas cosas horribles allí. Se desarrolló. La noción de Dios fue purificada al pasar por el Antiguo Testamento.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puedo interrumpirlo sólo para llevarlo al punto de la pregunta? En realidad era sobre si los ateos pueden llevar una buena vida, ser buenas personas, socialmente responsables, etcétera…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Si, absolutamente.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Usted acepta eso.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Si, absolutamente. Creo que eso ayuda a creer en Dios, Porque… Hay un poeta polaco, Milosz que dice que el opio de los pueblos de hoy en día, es la creencia de que no serán juzgados por Dios cuando mueran, los que hayan cometido grandes crímenes y hecho cosas terribles van a salirse con la suya, y que las personas que han sufrido injustamente, y tuvieron vidas terribles&#8230; bueno, eso es todo.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bueno, vamos a pasar rápidamente a nuestra segunda pregunta. Es de Clare Bonner.</p>
<p><strong>Público:</strong> —La religión es precisamente, a menudo acusada de ser la raíz de la guerra y el conflicto, pero ¿qué pasa con todo lo bueno que ha hecho por la sociedad? Centrándose en Dios, la religión ha sido el lugar de nacimiento de escuelas, universidades, hospitales y un sinnúmero de desarrollos en ciencia. Richard, si usted cree que la conducta humana de buscar la verdad y de constantemente mejorarnos a nosotros mismos no es más que un mecanismo de supervivencia, entonces ¿cuál es el punto y por qué habría de molestarme?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¡Ja!… Es una idea sorprendente decir: «¿por qué habría de importarme?», solo porque tenemos una comprensión científica de por qué estamos aquí. Tenemos una comprensión científica de por qué estamos aquí y por lo tanto debemos construir nuestro propio significado a la vida. Tenemos que encontrar nuestros propios propósitos en la vida, que no derivan directamente de nuestra historia científica. Cuando usted dice que el cristianismo ha sido responsable de una gran cantidad de bien, incluyendo la ciencia —lo que, por cierto, resulta algo irónico. Creo que la mayoría de los grandes beneficios de la humanidad, como la abolición de la esclavitud, como la emancipación de la mujer —ambos mencionados por el cardenal— fueron superados en la historia cristiana sin demasiado apoyo del cristianismo. Yo, como ateo —mis amigos, como ateos… Vale la pena llevar una buena vida —en nuestra opinión— porque nos ponemos de pie, miramos al mundo a la cara, enfrentamos el hecho de que no va a durar para siempre, debemos hacer lo más que podamos en el poco tiempo que tenemos en este planeta, tenemos que hacer este planeta tan bueno como nos sea posible y tratar de dejarlo un lugar mejor del que encontramos.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Ahora, en cierta medida ya respondió a esta, pero hay una pregunta relacionada. Voy a dirigirme a esa ahora mismo. Viene de Rebeca Ray.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Bueno, mi pregunta para usted es: sin religión, ¿dónde está la base de nuestros valores y con el tiempo, no volveríamos a la idea de Darwin de la supervivencia del más apto?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Richard Dawkins, puede responder a eso y luego voy a pasar al cardenal Pell.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Espero que no se vuelva a la idea de la supervivencia del más apto en cuanto a la planificación de nuestra política, nuestros valores y nuestra forma de vida. A menudo he dicho que soy un darwiniano apasionado a la hora de explicar por qué existimos. Es, sin duda, la razón de por qué estamos aquí y por qué todos los seres vivos están aquí. Pero vivir nuestras vidas de una manera darwiniana, convertir a una sociedad en una sociedad darwiniana, sería en cierto modo una sociedad muy desagradable en la que vivir. Sería una especie de «sociedad thatcheriana». Quiero decir, en cierto modo, siento que una de las razones para aprender acerca de la evolución darwiniana, es obtener una lección de cómo no se deben configurar nuestros valores y vidas sociales.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —George Pell.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, resulta interesante porque creo que en alrededor de dos minutos, Richard ha dicho dos cosas distintas, una de ellas es que la ciencia no puede decirnos por qué estamos aquí y luego en el minuto siguiente, intenta decir que sí lo hace.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —No, no. Yo dije que sí nos puede decir por qué estamos aquí.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¡No puede!</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, simplemente le contradiré en ese caso.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, ¿cuál es la razón que la ciencia nos da del por qué estamos aquí? La ciencia nos dice cómo suceden las cosas, pero la ciencia no nos dice nada acerca de por qué se produjo el Big Bang. ¿Por qué hay una transición desde materia inanimada a materia viva? La ciencia calla…. Podríamos resolver la mayoría de las preguntas de la ciencia y aún quedarían todos los problemas de la vida casi completamente intactos. ¿Por qué ser buenos?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Hay una… El por qué ser bueno es una cuestión aparte, que también tiene que ver. «Por qué existimos», está usando la palabra «por qué» allí. La ciencia está investigando el problema de los factores antecedentes que llevan a nuestra existencia. Ahora, «por qué» en otro sentido, «por qué» en el sentido de un propósito —en mi opinión— no es una pregunta significativa. No se puede hacer una pregunta del tipo: «¿Por qué existen las montañas?», como si las montañas tuvieran algún tipo de propósito. Lo que se puede decir es: «¿cuáles son los factores causales que llevan a la existencia de las montañas?», lo mismo con la vida y lo mismo con el Universo. La ciencia, a lo largo de los siglos, ha reconstruido poco a poco las respuestas a estas preguntas: «¿Por qué?» en ese sentido. Es cierto que todavía hay algunos vacíos, pero sin duda cardenal, no irá a caer en la trampa del «Dios de los vacíos», al decir que la religión va a llenar esos vacíos que la ciencia aún no ha respondido aún.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, yo no voy a desviar el tema en absoluto. Me alegro de volver a eso.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Vamos a volver a ella porque sé que hay preguntas que se relacionan con algunos asuntos más importantes que han estado discutiendo, pero usted puede responder y luego pasaremos a la siguiente pregunta.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Espero que me lo permita.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Por supuesto.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Gracias. Es parte del ser humano preguntarse por qué existimos. El cuestionarnos nos distingue de los animales. Para preguntar por qué estamos aquí, repito —y esto es cosa frecuente en la ciencia— la ciencia no tiene nada que decir al respecto. Es… Lo que sea que podamos decir sobre las montañas, no podemos decir cuál es el propósito de la vida humana y no es Maggie Thatcher quien se encontró personificando el darwinismo social. Fueron Hitler y Stalin.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Yo he dicho…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Debido a que es la lucha por la supervivencia, los fuertes toman lo que pueden, los débiles dan lo que deben y no hay nada que lo detenga, y hemos visto eso en los dos grandes movimientos ateos del siglo pasado.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Oh, eso es ridículo. Eso es ridículo. Esta es la audiencia más imparcial que han podido reunir aquí por cierto… Bien, vamos a distinguir claramente dos cosas aquí. En primer lugar, el ateísmo no tiene nada que ver con Hitler y Stalin. Stalin… Stalin era ateo y Hitler no lo era. No importa lo que eran respecto al ateísmo, hicieron cosas horribles por razones completamente diferentes. Ahora, tiene razón cuando dice que ciertos aspectos de lo que Hitler trató de hacer, podrían ser considerados como algo que surge de la selección natural darwiniana. Exactamente por eso es que yo dije que desprecio la selección natural darwiniana como lema para la forma en que debiésemos vivir. Traté de decir que no deberíamos vivir según los principios darwinistas, pero los principios darwinianos explican cómo hemos llegado hasta aquí y por qué existimos en el sentido científico. Ahora, el cardenal, dijo que es parte de la naturaleza humana el querer hacer la pregunta de «por qué» en sentido de propósito. Puede muy bien ser parte de la naturaleza humana, pero eso no significa que sea una pregunta válida. Hay todo tipo de preguntas que se pueden hacer.</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Risas)</em></p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Qué hay de gracioso en eso? ¿Qué es lo gracioso?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bueno, nos gustaría que el público no grite. Si podemos hacer eso, sería genial. Sigamos adelante.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —No he terminado, lo siento…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bien, termine su punto. Ya que hay un montón de preguntas relativas a esto y volveremos.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —La pregunta «por qué» no es necesariamente una pregunta que merece ser respondida. Hay todo tipo de preguntas que la gente puede hacer, como: «¿De qué color son los celos?». Esa es una pregunta tonta.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Exactamente.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —»¿Por qué?» es una pregunta tonta. «¿Por qué?» es una pregunta tonta. Usted puede preguntar: ¿Cuáles son los factores que llevaron a que algo empezara a existir? Esa es una pregunta sensata. Pero: «¿Cuál es el propósito del Universo?» Es una pregunta tonta. No tiene ningún significado.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¿Puedo intervenir muy brevemente?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy brevemente.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Creo que es muy conmovedor y real el preguntar: «¿Por qué existe el sufrimiento?».</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Vamos a hacer esa pregunta, aunque no lo crean. Esto es Q&#038;A, en vivo e interactivo. Hoy vamos a experimentar con «qandavote», una nueva forma de compartir las opiniones de los espectadores sobre los temas que discutimos. Pueden ir a la página web qandavote.tv en su smartphone, tablet o computadora para votar sobre nuestra primera pregunta, que es: ¿Las creencias religiosas hacen del mundo un lugar mejor? Vamos a compartir más tarde sus puntos de vista.</p>
<p>Primero, vamos a pasar a la siguiente pregunta de nuestro panel. Se trata de Paul Hanrahan.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Mi pregunta es para Richard Dawkins. Usted ha dicho que no puede probar que Dios no existe y dice ser más bien agnóstico antes que ateo. ¿Por qué aparece como el campeón del ateísmo alrededor del mundo? ¿Por qué acepta ofertas para aparecer como el campeón del ateísmo y por qué se vuelve tan evangélico en la persecución de su causa? ¿No es eso un poco hipócrita y poco científico?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Sí, Richard Dawkins. Estoy un poco confundido acerca de eso porque usted acaba de referirse a sí mismo hace unos momentos como ateo y sin embargo, con el arzobispo de Canterbury, se ha referido a sí mismo como un agnóstico?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —En «El espejismo de Dios» hice una escala de siete puntos. El primero de ellos es: «estoy totalmente seguro de que hay un Dios». El séptimo es: «estoy totalmente seguro de que no hay un Dios». El sexto: «es a todos los efectos prácticos, soy ateo. Vivo mi vida como si Dios no existiese», pero cualquier científico de cualquier tipo, no podría afirmar positivamente que puede refutar la existencia de cualquier cosa. No puedo refutar la existencia del Conejo de Pascua, y por eso soy agnóstico sobre el Conejo de Pascua. De la misma forma yo soy agnóstico con respecto a Dios.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Entonces ¿que prueba, por cierto, lo haría cambiar de opinión?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Esa es una pregunta muy difícil e interesante, porque —quiero decir— yo solía pensar que si de alguna manera, ya sabes, que un gran gigante de 900 pies de altura, Jesús, con una voz como la de Paul Robeson, de repente se acerque y diga: «Yo existo. ¡Aquí estoy!» Pero aun me pregunto a veces si lo haría…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Yo creo que estaría alucinando.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¡Exactamente! ¡Estoy de acuerdo!</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bueno, ¿puedo hacerle una pregunta a usted? ¿Podría alguna vez ofrecerle Richard Dawkins, algún tipo de prueba necesaria para creer? ¿La prueba científica de la existencia de Dios?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, porque creo que él sólo acepta la prueba basada en la experiencia sensorial. En otras palabras, excluye el mundo de la metafísica, como por ejemplo el principio de contradicción, y excluye la posibilidad de argumentos, que van no en contra de la razón, sino más allá de ella. Sin embargo, podría hacer una pequeña sugerencia de por qué Richard se llama a sí mismo ateo. Debido a que en uno de sus blogs en el año 2002, se estaba discutiendo si es agnóstico o «no teísta», dijo que prefiere utilizar el término ateo, porque es más explosivo. Es más dinámico. Puedes sacudir a la gente, mientras que si vas por ahí diciendo que eres agnóstico o «no teísta», no… Estas son sus propias palabras.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bueno, vamos a dejar que Richard Dawkins responda.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Yo no recuerdo haber dicho eso. No dejaría de sorprenderme.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Fue en 2002.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es un tema recurrente, cuál es la mejor forma… Hay un problema con la palabra ateo, especialmente en los EE.UU. No sé si es igual en Australia. Hay una mujer encantadora… —se me olvida su nombre, porque tengo jet lag. Es una mujer irlando-americana… ¿Alguien me puede ayudar?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Hay un buen número de mujeres irlando-americanas. Lo siento.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Perdón?… No. Eh… De todas formas, le pido disculpas personalmente por olvidar su nombre. Ella es actriz e hizo una película sobre cómo se escapó de la Iglesia Católica Romana, es una película muy conmovedora y al final su madre descubre que era atea. Y su madre la llama por teléfono y dice: «Bueno, no me importa que no creas en Dios… ¡¿Pero atea?!». Su nombre es Julia Sweeney. De pronto lo recordé. La recomiendo muchísimo. Ahora, el punto es que la palabra ateo, a diferencia de simplemente no creer en Dios, tiene connotaciones negativas. Por lo tanto, en cierta medida las personas han querido apartarse de ella y cambiarse el nombre a «no teísta», secularista o «no creyente», y vacilo una y otra vez sobre cuál es el mejor nombre para usar. A veces me llamo a mí mismo ateo, a veces «no teísta» y a veces sólo «no creyente».</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —George Pell, vuelvo a usted sobre la cuestión de la existencia de Dios. ¿Por qué Dios azarosamente decide presentar pruebas de su existencia a un pequeño grupo de judíos hace 2.000 años y posteriormente no proporciona ninguna prueba luego de eso?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, no creo que haya habido ninguna prueba científica. No creo que Dios haga nada azarosamente, a pesar de que él podría establecer un sistema que funcione, al parecer a través de —ya sabe— de la casualidad o a través del azar. Pero si quieres que algo se haga, tienes que pedírselo a alguien. No estaría bien, por ejemplo, que yo pidiera a todos en la congregación que hicieran algo. Normalmente, no irías a una persona ocupada porque sabes que no lo haría, y así por alguna razón extraordinaria, Dios escogió a los judíos. Ellos no estaban intelectualmente a la altura de los egipcios o los…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Intelectualmente?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Intelectualmente, moralmente…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Cómo puede saber que intelectualmente?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Porque pueden ver los frutos de su civilización. Egipto fue el gran poder durante miles de años antes del cristianismo. Persia era una gran potencia… Caldea. Los pobres —el pequeño pueblo judío—, originalmente eran pastores. Ellos estaban atrapados —todavía están atrapados— entre las grandes potencias.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Pero eso no es un reflejo de la capacidad intelectual, el si uno es o no un pastor.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno…</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, no lo es, pero es un reconocimiento de un reflejo de su desarrollo intelectual, al igual que como mucha gente es muy inteligente y no altamente intelectual, pero mi punto es…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Lo siento, ¿puedo interrumpir? ¿Usted está incluyendo a Jesús en eso, quien obviamente era judío y fue parte de esa comunidad?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Exactamente.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Así que no estaba intelectualmente a la altura?</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Risas)</em></p>
<p><strong>Pell:</strong> —Ah…</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, eso es un buen intento Tony.</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Risas)</em></p>
<p><strong>Pell:</strong>  —La gente, en términos de sofisticación. Los salmos son notables en términos de sus construcciones y ese tipo de cuestiones. Ellos no pueden compararse con las grandes potencias. Pero Jesús no vino como un filósofo de élite. Él vino a los pobres y los luchadores, y por alguna razón eligió, muy difícilmente… Pero en realidad ahora son una elite intelectual, ya que a lo largo de los siglos han sido expulsados a otras formas de trabajo. Son un… —quiero decir— Jesús, creo, es el más grande hijo de Dios. Pero, dejando eso de lado, es el hombre más grande que alguna vez haya vivido, —aunque tengo una gran admiración por los judíos— pero no hay que exagerar su contribución en sus primeros días.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bien. Estás viendo Q&#038;A. Recuerda que puedes enviar tu pregunta en vídeo o web desde nuestro sitio web. La dirección está en pantalla para saber cómo hacerlo. Nuestra siguiente pregunta es un vídeo. Se trata de Andrew Watson, en Blackburn Victoria.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Pregunta para Richard Dawkins. Los creyentes del Big Bang, asumen que una vez no hubo nada, y de repente… ¡Puf! El Universo fue creado a partir de un Big Bang. Si no tengo nada en la palma de mi mano, cierro los dedos y digo la palabra «¡Bang!», luego abro los dedos otra vez, me parece que no habrá nada allí. Le pido que nos explique en términos legos, ¿cómo es posible que, algo tan enorme como el Universo, surgió de la nada?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Richard Dawkins…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, es obvio que no es un físico y… y yo tampoco lo soy. Y estoy encantado de decir que durante mi estancia en Australia, mantendré una serie de charlas —charlas públicas— con mi colega Lawrence Krauss. Una de ellas en la Ópera de Sydney, más adelante, creo que es la próxima semana… Y él ha escrito un libro sobre exactamente ese tema de cómo se puede conseguir algo de la nada y lo interrogaré sobre ese tema. ¡Por supuesto que es contrario a la intuición el que se pueda obtener algo desde la nada! Por supuesto, el sentido común no permite que usted consiga algo de la nada. Por eso resulta interesante. Tiene que ser interesante para dar lugar a la totalidad del Universo. Algo muy misterioso tiene que haber dado lugar al origen del Universo. Ahora, si deseas reemplazar… Si se desea reemplazar una explicación física por un dios inteligente, eso resultaría una peor explicación. Es aún una explicación más difícil. Lo que los científicos están tratando de hacer es explicar cómo se puede obtener no sólo algo, sino la inmensa complejidad del mundo, del Universo y de la vida. Y la ciencia está yendo por muy buen camino respecto a eso. La vida está completamente resuelta, exceptuando detalles. Esa fue la contribución de Darwin y de los sucesores de Darwin. Los físicos están trabajando en el origen del cosmos. Uno de ellos es Lawrence Krauss, que es con quien hablaré la próxima semana. Ahora bien, es muy misterioso cómo llegó a existir el Universo. Es una cuestión profundamente misteriosa e interesante…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Y ¿puedo interrumpir? Es una vieja pregunta, una pregunta muy antigua. Tomás de Aquino en el siglo 13 se preguntaba lo mismo. Dijo que debe haber habido un momento en que no existían las cosas físicas, pero algo no puede venir de la nada. Ese fue su punto de vista. Y ha sido repetido por…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, algo puede venir de la nada y eso es lo que los físicos nos dicen ahora. Le podría dar… Se me pidió que diera una interpretación lega. Una interpretación muy, muy lega… Si tienes materia y antimateria y las pones juntas, se anulan mutuamente y dan lugar a la nada. Lo que Lawrence Krauss está sugiriendo es que si comienzas con la nada, el proceso puede ir en reversa y producir materia y antimateria. La teoría todavía se está elaborando. Es una teoría muy difícil, una teoría matemática. No estoy capacitado para responder a la pregunta, pero de lo que estoy seguro es que seguramente no se resuelve postulando una inteligencia —una inteligencia creativa—, que motiva preguntas incluso más grandes sobre su propia existencia. Esa seguramente no va a ser la respuesta, sea lo que sea.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —George Pell…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Gracias. El inconveniente es que —hay muchos problemas con las enseñanzas de Richard—… pero uno fundamental es que acalla a Dios y «hace sopas de nada».</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Pell:</strong> —Continuamente habla como si Dios fuese una especie de figura lujosa dentro del espacio y el tiempo. Ahora, a partir del 450 y 500 antes de Cristo, con los filósofos griegos, Dios está por fuera del espacio y el tiempo. Dios es necesario, auto-suficiente, sin causa e incondicionado. Esa es la hipótesis con la que hay que lidiar. La segunda cosa es que Krauss no dice nada sobre que el Big Bang viene de la nada y ciertamente se sincera en alrededor de las últimas seis páginas al final de su libro. Y no sé si Richard lo ha leído hasta ese punto, por lo que dio esa introducción. Lo que dice es… Lo que Richard describe como «la nada» es algo así de mezcla de partículas —y quizás también vacío— con fuerzas electromagnéticas trabajando en él. De eso es de lo que Krauss habla bajo el título de «la nada». Hay una muy buena crítica sobre esto en el New York Times, no como algo pro religioso en absoluto, en el que Krauss es absolutamente refutado y destruido, aunque especialmente por sus seguidores, afirmando que él dice que las cosas vienen de la nada. Él no dice eso.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es una cuestión…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puede usted responder rápidamente a eso?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Puede disputar qué signifique exactamente «de la nada» pero sea lo que sea resultará muy, muy simple.</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Risas)</em></p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Qué es lo gracioso?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, creo que es un poco gracioso el intentar definir «la nada».</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bueno, ¿puedo planteárselo como una pregunta? ¿Es igualmente factible —ya que no puede probar la existencia de Dios— que la «nada» de la que estamos hablando sea, de hecho, una fuerza creadora?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Si hablas de un dios que es una inteligencia creativa, resulta algo muy complicado y muy improbable. Y es algo que por sí mismo requiere explicación. «La nada» de la que Lawrence Krauss está hablando, sea o no lo que una persona naive conciba como «nada», o lo que un físico sofisticado pueda concebir como «nada», será algo mucho, pero mucho más simple que una inteligencia creativa. Estamos luchando —todos estamos luchando, los científicos están luchando— para explicar cómo se obtiene el fantástico orden y complejidad del Universo a partir de principios muy simples y, por lo tanto, fáciles de entender y de explicar. Lawrence Krauss llama «la nada» al sustrato de su explicación. Es posible discutir si «nada» es la palabra correcta, pero sea lo que sea, es muy, muy simple y por lo tanto es una buena premisa para una explicación. Mientras que un dios —una inteligencia creativa— no es un sustrato meritorio de una explicación porque en sí ya es algo muy complicado. Y no aporta invocar a Tomás de Aquino y decir que ese dios se «define» por fuera del tiempo y del espacio. Eso es escabullirse. Eso es sólo una evasión de la responsabilidad de explicar. Eso es sólo predefinir lo que se quiere probar antes de haber siquiera comenzado.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bueno, vamos a pasar a una pregunta… Vamos a pasar a una pregunta sobre evolución para el cardenal Pell. Viene de parte de Jo Blades.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Como una joven científica católica, me gustaría pedirle al cardenal que aclare la posición de la Iglesia Católica Romana<br />
sobre la evolución y su comentario sobre si la dicotomía entre ciencia y religión es, de hecho, real.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Pues bien, ciencia y religión son dos actividades diferentes y en la Iglesia Católica se puede creer, en cierta medida, lo que le guste acerca de la evolución. Creo que Darwin hizo una gran contribución. Recuerdo haber hablado con Julius Kornberg, un biólogo muy distinguido, que ha trabajado con las hormigas durante años y dijo que ha logrado cambiarlas, alterando sus condiciones, pero hay una serie de cosas que la evolución no explica. Darwin se dio cuenta de eso. Darwin era un teísta, porque dijo que no podía creer que el inmenso cosmos y todas las cosas bellas del mundo se produjeron por mero azar o por necesidad. Dijo: «Tengo que ser clasificado como un teísta».</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¡Eso no es verdad! Simplemente eso no es cierto.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Discúlpeme, eso… está en la página 92 de su autobiografía. Puede ir y echar un vistazo.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Lo siento, ¿puedo ponerlo en forma de pregunta? ¿Usted acepta que los humanos evolucionaron de los simios?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Sí, probablemente. De los neandertales, sí… Lo que sea…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¡¿De los neandertales?!</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Probablemente…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Por qué de los neandertales?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, ¿de quién propondría usted?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Los neandertales fueron nuestros primos. No descendemos de ellos y ambos descendemos de…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¿Ellos son primos nuestros existentes? ¿Dónde voy a encontrar un hombre de Neanderthal hoy, si ellos son mis primos?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Ellos no existen, ¡están extintos!</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¡Exactamente ese es mi punto!</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Su punto es que porque ya no… porque están extintos no pueden ser nuestros primos?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Realmente no me preocupa mucho.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Eso está muy claro.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Algo en la historia de la evolución parece haber llegado antes que los humanos. Mucha gente dice que es el hombre de Neanderthal…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Pero, podemos decir lo siguiente: los seres humanos… usted acepta que los humanos evolucionaron a partir de los no-humanos, así que déjeme ponérselo a usted como pregunta: ¿En qué punto en esta escala evolutiva, el alma fue impartida a los seres humanos por medio de Dios?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Mira, el alma no es como poner un poco de ginebra al agua tónica. El alma es el principio de la vida. Así que en algún momento apareció un principio de vida —que podía cuestionar, que podía estar abierto a la admiración, que era capaz de comunicarse— y entonces tuvimos el primer ser humano. Ahora, creemos que los primeros seres humanos se desarrollaron en Sudáfrica. No estoy muy seguro de cuánto tiempo atrás y luego todo… los humanos se desarrollaron a partir de eso. Sabemos más acerca de eso. No hay restos. Sabemos más acerca de ello debido a los dibujos que dejaron en las paredes y cuevas… y esas cosas. No hay tales cosas de los neandertales. Así que no podemos decir exactamente cuándo se produjo el primer ser humano, sino que podemos decir si hay seres humanos, esos deben haber sido los primeros. Pudieron haber sido iguales al principio, pero si hay una progresión, tienen que haber sido los primeros.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Está usted hablando de una especie de escenario de «Jardín del Edén» con unos «Adán y Eva» reales?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bien… Adán y Eva son términos que quieren decir: la vida y la Tierra. Es como cada hombre. Esa es una versión hermosa, sofisticada y mitológica. No es ciencia, sino que está ahí para decirnos dos o tres cosas. Primero que todo, que Dios creó el mundo y el Universo. En segundo lugar, que la clave para todo el Universo, lo realmente importante, son los seres humanos. Y en tercer lugar, es una mitología muy sofisticada para tratar de explicar el mal y el sufrimiento en el mundo.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Pero no es una verdad literal. No debe verse de ninguna manera como una verdad histórica o literal.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Ciertamente no es una verdad científica, y es una historia religiosa relatada con fines religiosos.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Entonces rápidamente, porque el Antiguo Testamento —en particular— está lleno de este tipo de historias, ¿en qué punto cabe distinguir entre metáfora y realidad? Por ejemplo: Moisés recibiendo los Diez Mandamientos escritos directamente por Dios en una montaña…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No estoy seguro de que el Antiguo Testamento diga que Dios escribió los Diez Mandamientos, pero dejando eso de lado, es difícil saber exactamente cómo pasó, pero Moisés fue un gran hombre, mantuvo un gran encuentro con lo divino. En realidad, con Moisés pudimos conseguir la clave que permite que nos unamos con los griegos mediante la razón, porque Moisés dijo «quién diré a los egipcios que eres», y él le dijo: «mi nombre es &#8216;Soy quien soy'».</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bien, ahora voy a dirigirme a… Voy a regresar de nuevo a Richard Dawkins porque hemos pasado de la evolución, obviamente, a las versiones bíblicas de la misma. Su respuesta.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, tengo curiosidad por saber ¿si Adán y Eva nunca existieron, de dónde vino el pecado original? Pero también me gustaría aclarar el punto acerca de si alguna vez hubo un primer ser humano. Esa es una pregunta bastante difícil y desconcertante, porque sabemos que la especie anterior de la que hemos descendido es probable el Homo Erectus, y antes de eso, de algún tipo de Australopiteco, pero nunca hubo un último Homo Erectus que diera a luz al primer Homo Sapiens. Cada criatura nacida pertenecía a la misma especie que sus padres. El proceso de evolución es tan gradual que nunca se puede decir: «¡Ajá! Ahora de repente tenemos el primer ser humano». Siempre se trata de sólo poquísimas diferencias con la anterior generación. Ese es un punto de vista científico que creo que es bastante interesante. No estoy seguro de que si tiene un significado teológico, excepto que creo que los sucesivos papas han tratado de sugerir que el alma fue efectivamente añadida como la ginebra a la tónica, en algún momento en particular durante la evolución. «En algún momento de la evolución no había alma, y luego hubo una…» por lo que es un asunto muy interesante para indagar. Ahora tenemos mucho mejor registro fósil de África sobre la descendencia de los seres humanos de los Australopitecos a varias especies de Homo, tal vez Homo Habilis, tal vez el Homo Erectus, y luego el Homo Sapiens arcaico al posterior Homo Sapiens moderno. ¿En qué momento se inyecta el alma y qué significa la idea del pecado original si Adán y Eva no existieron?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Rápidamente voy a permitirle que responda a eso George.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Sí, bien, quiero decir que Dios no andaba corriendo por ahí aplicando inyecciones. Y si no hay una primera persona, no somos seres humanos.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿De dónde viene el alma entonces desde el punto de la evolución?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¡El alma es el principio de la vida! Hay almas animales.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿La tienen las medusas?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Todos los seres vivos tienen un principio de vida. Los… eh… Un animal tiene un principio de vida. Un ser humano tiene un alma, un principio de vida, que es inmensamente más sofisticado. Incluso tenemos una caja de voz, que es uno de los más grandes milagros, por lo que podemos comunicar nuestros pensamientos el uno al otro en lugar de sólo gruñir.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Me alegro de que no estemos gruñendo esta noche. Seguimos adelante. Por cierto no te olviden que todavía pueden votar en qanda.tv. La pregunta es: ¿Las creencias religiosas hacen del mundo un lugar mejor? Más de 15.000 espectadores ya han votado y antes de que finalice el programa revisaremos los resultados.</p>
<p>Nuestra siguiente pregunta para el profesor Dawkins y el cardenal Pell es un vídeo que nos envía Kieran Dennis, en Ferntree Gully, Victoria.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Mi pregunta es para George Pell. George, como un escéptico del cambio climático usted exige un alto nivel de evidencia para apoyar la hipótesis de que el calentamiento global tiene una causa antropogénica. Mi pregunta es: ¿Por qué no se exige el mismo nivel de evidencia sobre la existencia de Dios?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿George Pell?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Estoy muy, pero muy feliz de responder a eso. En primer lugar yo no soy un escéptico sobre el cambio climático. Yo crecí en Ballarat. El clima era siempre… He trabajado durante años en Melbourne. Si no te gusta el clima en Melbourne, espera 20 minutos. Piensa en los disparates que vienen de personas, como Flannery que nos habló de años de sequía y aquí y ahora estamos haciendo frente a las inundaciones.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Entonces, ¿puedo aclarar simplemente que usted es un escéptico sobre que el calentamiento global conduce al cambio climático?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Soy escéptico… soy escéptico acerca de que la contribución humana conduce al cambio climático peligroso. Creo que eso no se ha establecido.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Y es porque usted es escéptico acerca del consenso científico, en parte por lo que los científicos creen acerca de la religión?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, no tiene nada que ver con eso. Sobre la cuestión del clima, me baso en la evidencia. Cuando se trata de hablar de Dios, no es una cuestión científica. Los científicos lo admiten. Es una cuestión que está abierta —creo yo— a la razón. Hay que razonar sobre los hechos de la ciencia, preguntarse si se cree en la sugerencia de que —ya sabe— la selección aleatoria es suficiente y además la mayoría de los biólogos evolucionistas hoy en día no lo creen.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿No creen en qué?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No creen en el azar para esta versión cruda y fundamental de la selección al azar que usted propone.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Yo no propongo eso, y niego rotundamente que la evolución sea selección aleatoria. La evolución es selección no aleatoria. No aleatoria.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¿Así que tiene un propósito de ser?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —No.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¿Podría explicar lo que significa «no aleatorio»?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¡Sí, por supuesto que puedo, es el trabajo de mi vida!</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Resulta difícil decir esto, pero sea breve.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Hay variación genética aleatoria, supervivencia no aleatoria y reproducción no aleatoria, por lo que —a medida que pasan las generaciones— los animales mejoran haciendo lo que hacen. Esa es la quintaesencia de lo «no aleatorio». Esto no quiere decir que haya un propósito en el sentido de «propósito humano», en el sentido de un «principio rector» que esté pensado de antemano. En retrospectiva se podría decir algo así como que un ala de pájaro se ve como si tuviera un propósito, un ojo humano luce como si tuviera un propósito, pero eso se ha logrado mediante el proceso de la selección natural no aleatoria. No hay un propósito en sentido humano. Hay una clase de pseudo-propósito, pero no un propósito en el sentido humano de alguna guía consciente. Pero sobre todo debo destacar que la evolución darwiniana es un proceso no aleatorio. Uno de los mayores malentendidos —que lamento decir que el cardenal ha cometido— es que la evolución es un proceso aleatorio. Es lo contrario de un proceso aleatorio.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puede dar una breve respuesta?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Sí, eh… Eso es fascinante, porque la mayoría de los biólogos evolutivos hoy creen que el mundo animal está desarrollado de acuerdo a patrones que estamos empezando a conocer más y más.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Usted se refiere al diseño inteligente?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, no lo hago. Estoy dejando eso de lado.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Usted cree en el diseño inteligente, o que hay un diseñador inteligente?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Yo creo que Dios es inteligente.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —No pero… es obviamente es una pregunta complicada, pero ¿usted cree en el diseño inteligente y un diseñador inteligente?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Todo depende de lo que quieras decir. Yo creo que Dios creó el mundo. No estoy del todo seguro de cómo funciona científicamente. Pero me pregunto —ya sabe— si Richard considera que el orden, los patrones que vemos en la naturaleza, son reales o son una ilusión.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Voy a dejarle esa pregunta a…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Son reales.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy bien. Está bien. Eso es una respuesta rápida. Vamos a la siguiente pregunta. Esta es un vídeo de Matthew Thompson en Toowong, Victoria.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Soy ateo. ¿Qué cree que pasará cuando muera y cómo lo sabe?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —George Pell, vamos a empezar con usted. Usted debe tener autoridad en esto, me imagino.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, sé que desde el punto de vista cristiano, Dios ama a todos, pero cada marcha genuina hacia la verdad es un movimiento hacia Dios y cuando muere un ateo, como todo el mundo, será juzgado en la medida en que ha marchado hacia el bien, la verdad y la belleza. Pero desde el punto de vista cristiano, Dios ama a todos, excepto los que le dan la espalda a través de actos malignos.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Entonces el ateísmo no es un acto malvado?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, no. Bueno… no, en la mayoría de los casos no lo es.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Entonces trataré de llegar al punto de la pregunta. Yo supongo… —creo que él podría tener una pequeña apuesta aquí—<br />
pero ¿es posible que un ateo vaya al cielo?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, eso no es asunto mío.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —No pero… Usted es la única autoridad que tenemos aquí.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Yo diría que seguramente. ¡Seguramente!</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Sobre el asunto del «cielo», si se quiere, ¿cuál es su concepto de lo que es «el cielo»?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, incluso San Pablo era severamente agnóstico, aunque de una manera en que los cristianos se diferencian de los griegos, los griegos creían en la inmortalidad del alma. Nosotros los cristianos creemos —con una parte del pueblo judío— en la resurrección del cuerpo. Así que en cierto sentido, vamos a estar ahí como personas que continúan. En cierto sentido con un cielo nuevo y una tierra nueva, todas las cosas buenas que hemos hecho se incorporarán en el nuevo cielo y la nueva tierra. Cómo funcionará no lo sé porque —creo yo— tanto física como moral e intelectualmente, estamos en la cima de las distintas etapas de nuestra vida. Yo tengo idea de cómo va a funcionar, pero ese es el esquema general de la enseñanza cristiana.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Sin embargo, usted piensa en ello como una especie de colección de almas individuales, de hecho, miles de millones de almas individuales con personalidad propia existiendo en un espacio galáctico.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Creo que ese es un aspecto tradicional, que es sin duda el punto de vista cristiano tradicional. Es la visión que acepto y es también la visión de algunos de los judíos.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Richard Dawkins.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, la respuesta a la pregunta de qué va a pasar cuando muramos, depende de si somos enterrados, incinerados o si damos nuestros cuerpos a la ciencia. Yo… yo eh…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puedo decir algo? Si es realmente agnóstico y mantiene una pequeña porción de su cerebro para una prueba subsiguiente, es posible que se dé con la prueba cuando usted muera.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —El cerebro es con lo que pensamos. El cerebro se va a pudrir. Eso es todo. Estoy intrigado por lo que el cardenal dice de que los cristianos creen que serán resucitado en cuerpo. Quiero decir que es una idea increíble y no creo que realmente quiera decir eso, igualmente pienso que no creo que quiera decir que la hostia se convierte en el cuerpo de Cristo. Usted se referirá al cuerpo, en cierto sentido bastante especial.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Eh… señor Dawkins, yo no digo cosas que no quiera significar.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bien, ¿entonces a qué se refiere?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Se lo diré, y acabo de explicar lo que significa la resurrección corporal, hasta donde puedo entenderla. Creo firmemente que cuando se pronuncian las palabras de la consagración, se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo. Ahora bien, una vez un niño pequeño se me acercó cuando se lo expliqué y me dijo: «¿Puedo echar un vistazo en el cáliz y ver si se ha convertido en sangre?» ¡Por supuesto que no! No creemos eso. No es en contra de la razón. Yo creo eso porque creo que el hombre que nos lo dijo era también el hijo de Dios, dijo: «Esto es mi cuerpo, esta es mi sangre». Y prefiero mucho más escucharlo a él y su palabra que a la suya.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Pero otras denominaciones cristianas son muy felices de tomar eso como un sentido metafórico simbólico. Los católicos lo toman como un significado literal y lo tomo… Trato de ser benévolo, intentando sugerir que es en ese mismo sentido en que dicen que el cuerpo es resucitado porque el cuerpo resucitado no lo es ciertamente en términos de células, protoplasma, proteínas y ADN. Eso no ocurre más de lo que ocurre cuando la hostia se convierte en «eso». Tiene razón cuando le dijo eso al niño. Así que no quiere decir que la hostia se convierte en cuerpo en ningún sentido en que pudiese entenderse en el uso normal del idioma inglés. Querrá decirlo en algún otro sentido, que pueda tomarse en el mismo sentido como que el cuerpo resucita.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puedo preguntarle si usted quiere decirlo en un sentido metafórico, de la misma manera que usted cree que Adán y Eva son criaturas metafóricas?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Es… No, no lo hago. Eh… Lo sigo, lo interpreto, de acuerdo a un sistema metafísico. Fue escrito por los griegos antes de que Cristo viniera, lo cual hemos adoptado, y allí está la sustancia que es el núcleo del ser y se nos reveló mediante lo que llamamos «accidentes». Ahora, yo creo que el núcleo de la existencia se convierte en el pan, se convierte en el cuerpo y la sangre de Cristo, y y sigue viéndose exactamente como antes. Eh… Creemos eso en la Iglesia Católica. Ahora, sé que usted es culturalmente anglicano y no podemos culpar a los anglicanos… </p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —De hecho soy un racionalista. Yo uso… El inglés es mi lengua materna. La hostia no se convierte en el cuerpo de nadie en el idioma inglés.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Está bien. Creo que ambos desacuerdan en este punto sustancialmente. Vamos a ir a la siguiente pregunta de Michael Matty.</p>
<p><strong>Público:</strong> —¿Está bien decirle a un niño que Dios no existe?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Richard Dawkins…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Creo que está bien decirle a un niño la verdad, pero yo prefiero estimular a un niño a animar su propia mente y a pensar acerca de la evidencia y creer las cosas cuando existe una evidencia. Lo que creo que no está bien, lo que creo que es profundamente inmoral, es decirle a una niña que cuando muera, si no es buena, que ella va a ir al infierno. Eso me parece un abuso mental infantil y una vergüenza absoluta.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy bien…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Recuerdo que cuando estuve en Inglaterra estuvimos preparando algunos jóvenes ingleses, que eran de muy…</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Risas)</em></p>
<p><strong>Pell:</strong> —Preparándolos para…</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Abucheo)</em></p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Adelante…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Gracias. Preparándolos para la primera comunión. Y… Eran unos muchachos muy patriotas, y… uno de ellos me anunció muy despreocupadamente que él no creía en el infierno. Y me refiero desde luego a la idea de que cualquier niño sea enviado al infierno. Estoy de acuerdo que eso es grotesco y que eso no pertenece al Dios cristiano, pero de todos modos le dije a este chico… Le dije simplemente: «Hitler… ¿Crees que Hitler podría estar en el infierno? Inició la Segunda Guerra Mundial, causó la muerte de 50 millones… ¿O prefieres un sistema en el que Hitler se salió con la suya gratuitamente?» De todos modos el pequeño era muy patriota y dijo: «Hum…». Se dio cuenta el infierno podía tener sentido, si Hitler iba a ir allí.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Y qué tal un sistema donde él fuera simplemente borrado y no existiera más?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, se habría salido con la suya, en lo que a mí respecta.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Así que en realidad… bien, prefiere la idea del infierno como un lugar de castigo, pero ¿Para quién? ¿Dónde se traza la línea? ¿Los no creyentes van al infierno?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, no, no… Las únicas personas… Bien, primero… espero que nadie esté en el infierno. Nosotros, los católicos en general creemos que hay un infierno. Espero que no haya nadie allí. Creo firmemente en un lugar de purificación. Creo que será como el levantarse por la mañana, abrir las cortinas y la luz es demasiada, la luz de Dios sería demasiada para nosotros. Pero creo que, a favor de las víctimas inocentes en la historia, que las escalas de la justicia deberían funcionar. Y si no lo hacen, la vida es radicalmente injusta. La ley del más fuerte prevalece.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bien, voy a ir a la siguiente pregunta de la cual podrán responder a algunas de estas cuestiones. Es una pregunta en vídeo. Viene de Mick Walsh en Nyngan, Nueva Gales del Sur.</p>
<p><strong>Público:</strong> —¿Cómo puede haber un Dios compasivo, todopoderoso, que nos ha creado, pero sin embargo sufrimos? ¿Por qué crear tal mundo, en primer lugar?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Richard Dawkins, ¿puede reflexionar sobre eso y sobre la pregunta anterior?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, no es de mi incumbencia el decir cómo puede existir un Dios compasivo como ese. El propio Darwin dijo que le resultaba imposible creer en un Dios que fue capaz de crear tanto sufrimiento. En realidad estaba hablando del sufrimiento en el reino animal.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Usted asume que el sufrimiento es una parte natural de la condición humana?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es una parte natural de la condición de vida. Es una parte natural de la selección natural darwiniana, es una de las razones por las que enfaticé que yo no querría vivir por los principios darwinianos. Hay gran cantidad de sufrimiento en el mundo natural, una enorme cantidad de sufrimiento y me parece que es una consecuencia casi inevitable de la selección natural darwiniana. Estoy más interesado —sin embargo— en lo que es verdad que en lo que me gustaría que fuese verdad. Sería muy bueno si no hubiera sufrimiento en el mundo. Sería muy bueno si hubiera una especie de escala natural de justicia —como dijo el cardenal— pero estoy más interesado en lo que es verdad, por lo que no es de incumbencia para un ateo el justificar los caminos de Dios para el hombre. Es de incumbencia de un cardenal.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy bien, dirijámonos al cardenal. La pregunta era: «¿Cómo puede haber un Dios compasivo, que es todopoderoso y nos ha creado, pero sin embargo sufrimos? ¿Por qué crear tal mundo en primer lugar?»</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Ah… Creo que es, probablemente, la pregunta más difícil de contestar para nosotros.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Usted lidia con eso?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Si. Eh… Si tengo la oportunidad de hacer una pregunta cuando muera, creo que le preguntaré al buen Dios: ¿por qué existe tanto sufrimiento? Eso es un problema para nosotros. Creo que es el problema más grande —y voy a regresar a la pregunta, ya que es muy buena y está en el corazón de lo que somos. Creo que es un problema mucho mayor para el ateo explicar por qué existe el bien, la verdad y la belleza. Nuestro problema es hacerle frente al sufrimiento. Una de las únicas —creo yo— características especiales concernientes a la enseñanza cristiana es el valor del sufrimiento redentor y ese es el significado del sufrimiento de Cristo con nosotros y muriendo en la cruz. Eso ayuda a la gente. Mi primera Pascua después de que fuese sacerdote, estuve en las colinas de Italia. Un pueblo muy triste. Todos los hombres se habían ido a Alemania o Suiza, recibiendo mucho dinero, volvían a su hogar sólo por tres semanas al año. Y las personas que venían, llegaban a confesarse y venían en busca de consuelo. Yo era aún más inexperto de lo que soy ahora. Yo no sabía qué decir. Y finalmente le dije a alguien: «Bueno mira, Cristo también sufrió. Cristo tuvo una mala racha. Cristo murió en la cruz y creemos que a través de su sufrimiento el bien eventualmente triunfará».</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puedo llevarlo a un nivel mayor que en ese pueblo? ¿Al Holocausto? Eh… ¿Al genocidio? ¿A la hambruna? Si hay un Dios omnipotente y todo poderoso, ¿por qué permite estas cosas?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Esa es una pregunta muy buena, pero si Dios va a permitir que seamos buenos tiene que darnos libertad. No hay alternativas a eso y…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Pero él eligió intervenir en distintos momentos de la historia, para salvar a los judíos cuando iban por el río Jordán… Quiero decir que hay muchas veces en las que, al parecer, Dios ha intervenido en los tiempos bíblicos. ¿Por qué no ahora?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno es… creo que la revelación está completa. Esa es una pregunta fuerte. Él ayudó a los judíos, probablemente a través de causas secundarias, a escapar y continuar. Eh… Es interesante que a través de estas causas secundarias, probablemente no hay gente en la historia que haya sido castigada como lo fueron los alemanes. Eh… Se trata de un terrible… Un misterio terrible.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Sería un fuerte argumento decir que los judíos de Europa sufrieron más que los alemanes.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Eh… Sí, eso podría… eso podría ser cierto… Ciertamente, el sufrimiento en ambos casos… O sea, los judíos no tenían ninguna razón por la cual debieran sufrir.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bien. Nos estamos quedando sin tiempo. Voy a ir a otra pregunta. Es sobre un tema diferente. Y es de Anita Wu.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Jesús predica amar al prójimo como a uno mismo, entonces cardenal Pell: ¿cómo se puede estar en contra de dar a nuestros prójimos homosexuales derechos matrimoniales, cuando la igualdad y el respeto son las bases fundamentales de amar y difundir el amor?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, es bastante engañoso y desleal sugerir que los cristianos odian a los homosexuales. Los cristianos aman a todos. Eh… Nosotros… Nosotros creemos que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, y que sirve para la continuidad de la raza humana. Creemos que los hombres y las mujeres fueron hechos el uno para el otro, espiritual, psicológica y físicamente. Creemos que un hombre y una mujer, un padre con sus hijos, es por lejos el mejor sistema, el más eficiente y económico para criar a los niños, y los gobiernos deberían apoyarlo. Para las… eh… parejas homosexuales tener una unión… eh… está bien. No hay ninguna razón por la que no puedan ser…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puedo hacer una pregunta rápida sobre este tema? Nos estamos quedando sin tiempo. Quiero decir, ¿usted cree que la homosexualidad, ya que no es una cuestión de elección, es parte del orden natural de Dios?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —La creación es confusa. Creo que es de los fabricantes de alfombras orientales siempre tienen una pequeña falla en su alfombra, ya que sólo Dios es perfecto.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Usted está sugiriendo que los homosexuales son seres humanos imperfectos?</p>
<p><strong>Pell:</strong> No necesariamente, pero lo que estoy diciendo es que no creo que la actividad homosexual sea simplemente el resultado de la composición genética, porque somos libres. Podemos controlar nuestros instintos y como con la herencia y el medio ambiente, muchas de esas prácticas son adquiridas. Pero sea lo que esto sea, tenemos que tratar de apoyar a estas… estas personas, demostrar compasión, la Iglesia Católica tiene grandes antecedentes allí. Cuidamos más afectados por el VIH que cualquier otra organización no gubernamental, pero no creemos que sea posible tener un matrimonio homosexual.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Casi estamos sin tiempo. Tenemos tiempo para una pregunta más que ambos invitados pueden responder. Es de Katherine Shen.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Como ateo, profesor Dawkins: ¿Usted cree que el creer en Dios para un apoyo emocional es aceptable, al menos temporalmente? Investigaciones han demostrado que las personas que creen en Dios tienen una mejor oportunidad de sobrevivir a enfermedades terminales, como el cáncer, así como que viven más tiempo cuando van a la iglesia. Entonces: ¿Usted cree que creer en Dios es beneficioso para nuestro bienestar, incluso si Dios es una ilusión?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es perfectamente posible eso, como dice, que creer en Dios tenga efectos beneficiosos sobre la salud. Es posible que se tenga menos probabilidad de sufrir una úlcera o algo por el estilo. Pero debo recalcarlo: ese es un argumento totalmente trivial comparado con la verdad de si Dios realmente existe o no. Y esa es es una pregunta muy grande. Es una pregunta importante, en lo que el cardenal y yo estaríamos de acuerdo. Si hay algún beneficio menor para la salud de alguna manera u otra —la evidencia no es buena por cierto—, pero incluso haciendo lo imposible para sugerir que la evidencia está ahí, que la enfermedad psicosomática puede ser curada, ser aliviada —o lo que sea— por la creencia en Dios, la medicina psicosomática es muy conocida. Los placebos funcionan. Si Dios es sólo un placebo está bien, pero me interesa saber si él está realmente allí.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy bien. Cardenal Pell, su opinión final.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Yo también. Es una cuestión de verdad. Los cristianos no representan a Dios como a Papá Noel, algo así como un mito útil para los niños, y creer en Dios y ser cristianos es un arma de doble filo. Muchas más personas murieron por su fe cristiana en el siglo pasado que en cualquier otro siglo, y probablemente, más que en todos los otros siglos juntos. Murieron por el principio de ser fieles a Jesús, por lo que podrían obtener ciertos beneficios. Se sabe que tal vez no se contraen úlceras, que se podría vivir un poco más, o que esto podría tener más que ver con nuestra herencia. Eh… Pero seguimos a Cristo, porque creemos que es la verdad. Yo creo que sí trae tranquilidad de espíritu. Que sí nos ayuda, pero a veces se adentra en mi vida, y resultaría mucho más simple y mucho más fácil si no tuviera que enfrentar una serie de principios cristianos.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Alguna vez ha lamentado hacerlo?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —A veces me lo pregunto. ¡Je!</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿En serio?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, no, no…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy bien. Esto es todo por esta noche. Antes de irnos, vamos a ver los resultados finales de qandavote de esta noche, con más de 20.000 votantes. Tenemos un 76% diciendo que no: la creencia religiosa no hace del mundo un lugar mejor. Por favor, agradezcamos a nuestros invitados especiales: el profesor Richard Dawkins y el cardenal George Pell.</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Conductor:</strong>Y… la próxima semana en el Q&#038;A volveremos a los temas que ocupan al mundo con el procurador general Nicola Roxon, el líder de la oposición parlamentaria Christopher Pyne, el abogado internacional de derechos humanos Geoffrey Robertson, el filósofo humanista AC Grayling y la analista de Medio Oriente, Lydia Khalil. Hasta entonces, buenas noches.</p>
<h3>Resumen</h3>
<p>A continuación, un resumen con los puntos más interesantes del debate.</p>
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