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	<title>Religión &#8211; Blog de Javier Smaldone</title>
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	<description>Todos los días se aprende algo viejo</description>
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		<title>Sobre la libertad de expresión y el «discurso de odio»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Feb 2020 18:49:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Censura]]></category>
		<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Participación de Christopher Hitchens en el debate organizado por el Hart House Debating Club de la Universidad de Toronto: «Sea resuelto: la libertad de expresión incluye la libertad de odiar», en el año 2006. A continuación, la transcripción completa. ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego! Lo escucharon. No lo he gritado en un teatro lleno de gente, &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2020/02/07/sobre-la-libertad-de-expresion-y-el-discurso-de-odio/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">Sobre la libertad de expresión y el «discurso de odio»</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Participación de Christopher Hitchens en el <a href="https://www.tvo.org/video/archive/christopher-hitchens">debate organizado por el Hart House Debating Club</a> de la Universidad de Toronto: «Sea resuelto: la libertad de expresión incluye la libertad de odiar», en el año 2006.</em></p>
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<p><em>A continuación, la transcripción completa.</em></p>
<p><span id="more-4494"></span></p>
<p>¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego! Lo escucharon. No lo he gritado en un teatro lleno de gente, ciertamente. Me percato ahora que parece que lo he gritado en el comedor de Hogwarts. Pero he marcado el punto. Todos conocen el fatuo veredicto del muy sobrevalorado juez Oliver Wendell Holmes quien al pedírsele un ejemplo de cuándo sería apropiado limitar un discurso o definirlo como una acción, dio ese de gritar «fuego» en un teatro repleto. Muy a menudo se olvida que lo que él hizo en ese caso fue enviar a prisión a un grupo de socialistas de habla yidis —cuya literatura estaba en un idioma que la mayoría de estadounidenses no podía leer— oponiéndose a la participación del presidente Wilson en la Primera Guerra Mundial y a arrastrar a los Estados Unidos a este conflicto sanguinario del cual los socialistas de habla yidis habían escapado huyendo de Rusia. De hecho, se podría argumentar igualmente que los socialistas de habla yidis que fueron encarcelados por el excelente y sobrevalorado juez Oliver Wendell Holmes fueron los auténticos bomberos, los que estaban gritando «fuego» donde realmente había fuego, en un teatro repleto, ciertamente.</p>
<p>¿Y quién va a decidir? Bien, tengan esa pregunta si pueden —damas y caballeros, hermanos y hermanas, espero poder decir camaradas y amigos— en sus mentes. Me eximo de la amable oferta de protección del orador que se ofreció tan generosamente durante la apertura esta noche. Cualquiera que quiera decir algo abusivo sobre o para mí  es libre de hacerlo, y de hecho es bienvenido, bajo su propio riesgo. Pero antes de hacerlo, deben haber tomado —como estoy seguro de que todos deberíamos— un breve repaso de los textos clásicos en esta materia, que son la «Areopagítica» de John Milton —»Areopagítica» por la gran colina en Atenas de la discusión y la libre expresión—, la introducción de Thomas Paine a «La edad de la razón» y diría que el ensayo de John Stuart Mill «Sobre la libertad», en los cuales está dicho, de diversas maneras —seré muy atrevido y resumiré a estos tres grandes caballeros de la gran tradición especialmente inglesa de la libertad, de un tirón. Lo que dicen es que no es solo el derecho de la persona que habla a ser escuchada, es el derecho de todos en la audiencia a escuchar y oír. Y cada vez que silencias a alguien, te vuelves prisionero de tu propia acción porque te niegas el derecho de oír algo. En otras palabras, tu propio derecho a escuchar y estar expuesto está tan involucrado en todos estos casos, como lo está el derecho del otro a expresar sus puntos de vista. En efecto, como dijo John Stuart Mill, si todos en la sociedad estuvieran de acuerdo sobre la verdad, la belleza y el valor de una proposición,  todos excepto una persona, sería más importante —de hecho, se volvería aún más importante— que ese hereje sea escuchado, porque aún podríamos beneficiarnos de su quizá escandaloso o espantoso punto de vista. En tiempos más modernos creo que esto ha sido mejor expresado por una heroína mía, Rosa Luxemburgo, quien dijo que la libertad de expresión carece de sentido a menos que signifique la libertad de la persona que piensa distinto.</p>
<p>Mi gran amigo John O&#8217;Sullivan —ex director del National Review, y creo que probablemente mi amigo católico más conservador y reaccionario— dijo una vez, en un pequeño experimento mental: «Si escuchas al Papa decir que él cree en Dios pensarás, bueno, el Papa está haciendo su trabajo de nuevo hoy. Si escuchas al Papa decir que está empezando a dudar de la existencia de Dios, comienzas a pensar que podría andar en algo». Bueno… Si todos en Norteamérica son obligados a asistir en la escuela a cursos de sensibilización sobre el Holocausto y se les enseña a estudiar la «solución final» —sobre la cual nada se hizo realmente por este país, ni por Norteamérica, ni por el Reino Unido mientras estaba ocurriendo— pero digamos que como compensación por eso, todo el mundo ahora está obligado a tragarse una historia oficial e inalterable y se la enseña como el gran ejemplo moral, el equivalente moral de los elementos moralmente deficientes de la Segunda Guerra Mundial, una forma de calmar nuestra conciencia incómoda acerca de ese combate. Si ese es el caso con todos, como lo es más o menos, y una persona se pusiera de pie y dijera: «¿Saben qué? Este Holocausto, no estoy seguro que ocurriera. De hecho, estoy bastante seguro de que no ocurrió. En realidad, me empiezo a preguntar si lo que pasó es que los judíos provocaron un poco  de violencia contra ellos». Esa persona no solo tiene el derecho de expresarse, al derecho a expresarse de esa persona debe otorgársele protección extra. Porque lo que tiene que decir —debe haberle llevado cierto esfuerzo llegar a ello— podría ser, podría contener un grano de verdad histórica. Podría, en todo caso, darle a la gente algo que pensar sobre por qué saben lo que ya creen saber. ¿Cómo sé que sé sobre esto, excepto porque me lo han enseñado y nunca escuché nada más? Siempre vale la pena establecer los primeros principios. Siempre vale la pena decir: «¿Qué harías si conoces a un miembro de la Sociedad de la Tierra Plana?». «Piénsalo, ¿cómo podría probar que la Tierra es redonda?». «¿Estoy seguro sobre la teoría de la evolución? Sé que se supone que es verdad. Aquí hay alguien que dice que no hay tal cosa, que todo es diseño inteligente». «¿Qué tan seguro estoy de mis propios puntos de vista?». No se refugien en la falsa seguridad del consenso y en el sentimiento de que lo que piensan debe estar bien, porque están en la mayoría moral segura.</p>
<p>Uno de los momentos de mayor orgullo en mi vida en el pasado reciente, ha sido la defensa del historiador británico David Irving, quien ahora está en prisión en Austria, por nada más que por el potencial de pronunciar un pensamiento indeseable en suelo austriaco. En realidad no dijo nada en Austria. Ni siquiera fue acusado de decir algo. Fue acusado de quizás planear decir algo que violaría una ley austríaca que dice: «Solo una versión de la historia de la Segunda Guerra Mundial puede ser enseñada en nuestra valiente y pequeña república tirolesa». La república que nos dio a Kurt Waldheim como Secretario General de las Naciones Unidas, un hombre buscado en varios países por crímenes de guerra. Ya saben, el país que tiene a Jörg Heider, el líder de su propio partido fascista, en el gabinete que envió a David Irving a prisión. ¿Saben las dos cosas que hicieron a Austria famosa y le dieron su reputación, por casualidad? Mientras los tengo, espero que haya algunos austriacos aquí para molestarlos. Una pena si no. Pero los dos grandes logros de Austria son haber convencido al mundo de que Hitler era alemán y que Beethoven era vienés. A su orgulloso registro, ahora pueden agregar que finalmente tuvieron el coraje de enfrentar su pasado y encerrar a un historiador británico que no ha cometido crimen alguno, excepto aquellos de pensar y escribir. Y eso es escandaloso. Usualmente no puedo encontrar a alguien que me secunde en esto, pero no me importa. No necesito apoyo. Mi propia opinión es suficiente para mí y reclamo el derecho de defenderla contra cualquier consenso cualquier mayoría, en cualquier lugar, en cualquier momento. Y cualquiera que no esté de acuerdo puede sacar un número, ponerse en la fila… y besarme el culo.</p>
<p>Ahora… No sé cuántos de ustedes no se sienten lo suficientemente maduros para decidir esto por ustedes mismos y piensan que deben ser protegidos de la edición de David Irving de los diarios de Goebbels, por ejemplo —de los cuales he aprendido más sobre el Tercer Reich que estudiando a Hugh Trevor-Roper y A.J.P. Taylor combinados cuando estuve en Oxford. Pero para aquellos que así lo piensen, les recomendaría otro breve curso de revisión. Vayan y vean, no solo la película y la obra, sino que lean el texto de la maravillosa obra de Robert Bolt «Un hombre de dos reinos» —algunos de ustedes ya debieron haberla visto— donde Sir Thomas Moore decide que preferiría morir, antes que mentir o traicionar su fe. Y en cierto momento Moore discute con un particularmente vicioso fiscal cazador de brujas, servidor del Rey, hombre hambriento y ambicioso. Y Moore dice a este hombre: «¿Usted quebrantaría la ley para castigar al Diablo, no?» Y el fiscal, el cazador de brujas, dice: «¿Quebrantarla? La eliminaría, eliminaría cada ley en Inglaterra si pudiera lograr eso, si pudiera capturarlo». Y Moore le dice: «Sí, lo haría, ¿no? Y entonces… cuando arrincone al Diablo y el Diablo voltee para enfrentarlo, ¿a dónde correrá a protegerse? Todas las leyes de Inglaterra han sido eliminadas y aplastadas, ¿quién lo protegerá entonces?». Tengan en mente, damas y caballeros, que cada vez que violen o propongan violar la libertad de expresión de alguien más, en potencia, se están cavando la fosa.</p>
<p>Porque la otra cuestión planteada por el juez Oliver Wendell Holmes es simplemente esta: ¿Quién va a decidir? ¿A quién le otorgan el derecho de decidir qué discurso es nocivo o quién es el orador nocivo, o determinar por adelantado cuáles serán las consecuencias perjudiciales que conocemos con suficiente antelación para prevenir? ¿A quién le darían este trabajo? ¿A quién van a adjudicar el trabajo de ser el censor? ¿No es famosa la vieja historia de que el hombre que tenía que leer toda la pornografía para decidir qué es apto para pasar y qué no lo es, es el hombre más propenso a ser pervertido? ¿Escucharon a algún ponente opuesto a esta moción, tan elocuente que… —uno de ellos lo fue— a quien le delegarían la tarea de decidir por ustedes lo que pueden leer? ¿A quien le darían el trabajo de decidir por ustedes, aliviarlos de la responsabilidad de escuchar lo que podrían tener que escuchar? ¿Conocen a alguien? Levanten la mano. ¿Conocen a alguien a quien le darían este trabajo? ¿Alguien tiene a un nominado? ¿Quieren decir que nadie en Canadá es suficientemente bueno para decidir lo que puedo leer o escuchar? No tenía ni idea. Pero hay una ley que dice que debe existir tal persona. O hay una subsección de alguna ley insignificante que lo dice. Bueno, al demonio con esa ley entonces. Los está invitando a ser mentirosos e hipócritas y negar lo que evidentemente ya saben.</p>
<p>Sobre el instinto censor, sabemos básicamente todo lo que necesitamos saber, y lo hemos sabido por mucho tiempo. Viene de una vieja historia sobre otro gran inglés —lamento sonar tan distintivo en esto esta noche— el Doctor Samuel Johnson, el gran lexicógrafo, autor del primer —compilador, mejor dicho— del primer gran diccionario del idioma inglés. Cuando lo completó, el Doctor Johnson fue esperado por varias delegaciones para felicitarlo, de la nobleza, de los Comunes, de los Lores y también por una delegación de respetables damas de Londres, que lo atendían en sus alojamientos de Fleet Street, y lo felicitaron: «Doctor Johnson» —le dijeron— «estamos encantadas de encontrar que no incluyó ninguna palabra indecente ni obscena en su diccionario». «Damas» —dijo el Doctor Johnson— «las felicito por ser capaces de buscarlas». Cualquiera que pueda entender esa broma —y me complace ver que el 10% de ustedes puede— capta el punto sobre la censura, especialmente sobre «censura previa», como se la conoce en los Estados Unidos, donde está prohibida por la Primera Enmienda de la Constitución. No serán determinadas por adelantado qué palabras son aptas o no. Nadie tiene el conocimiento requerido para tomar esa decisión. Y más aún, uno tiene que sospechar de los motivos de aquellos que lo hagan. En particular, los motivos de aquellos que están decididos a ofenderse, aquellos que irán a través de una casa de tesoros del inglés, como el primer diccionario del Doctor Johnson, en búsqueda de palabras soeces, para satisfacerse a sí mismos y algún instinto sobre el cual prefiero no especular.</p>
<p>Ahora, estoy absolutamente convencido de que la principal fuente de odio en el mundo es la religión y la religión organizada. Absolutamente convencido de ello. Y me alegra que aplaudan porque es un gran problema para aquellos que se oponen a esta moción. ¿Cómo van a prohibir la religión? ¿Cómo van a detener la expresión de la aversión, el odio y el fanatismo religiosos? Hablo como alguien que es un objetivo bastante regular de esto y no solo en una forma retórica. He sido el objetivo de muchas amenazas de muerte. Conozco… A poca distancia de donde vivo actualmente en Washington puedo nombrar dos o tres personas, cuyos nombres probablemente conocen, que no pueden ir a ningún lugar sin personal de seguridad, debido a las críticas que han hecho de un monoteísmo en particular. Y esto es en la ciudad capital de los Estados Unidos. Así que sé de lo que estoy hablando, y también debo hacer notar que la clase de personas que me llaman y dicen saber a qué escuela van mis hijos —y sin duda saben el número de mi casa y adónde vivo— y dicen lo que les van a hacer a ellos, a mi esposa y a mí —a quienes tengo que tomar en serio porque se lo han hecho a personas que conozco—, es justo la gente que buscará la protección de la ley contra los discursos de odio, si digo lo que pienso sobre su religión.</p>
<p>Lo cual voy a hacer ahora. Porque no tengo ningún… No tengo ninguno de los que ustedes llamarían «sesgos étnicos». No tengo rencores de ese tipo. Me puedo rozar con casi cualquier persona de cualquier —por decirlo así— origen, orientación sexual o grupo lingüístico, excepto con gente de Yorkshire, por supuesto —son completamente intratables. Y empiezo a sentirme agraviado por la confusión que se nos impone sobre esto —y hubo algo de eso esta noche— entre creencia religiosa, blasfemia, etnia, profanidad y lo que podríamos llamar «etiqueta multicultural». Es muy común para muchos usar ahora la expresión, por ejemplo, «racismo anti-islámico» como si un ataque a una religión fuera un ataque a un grupo étnico. La palabra «islamofobia», de hecho, ha comenzado a adquirir el oprobio que alguna vez estuvo reservado para el prejuicio racial. Esta es una insinuación muy sutil y desagradable que debe ser enfrentada. Ahora, quién dijo: «¿Qué pasa si Falwell dice que odia a los maricas? ¿Qué pasa si la gente actúa en base a eso?» ¡La Biblia dice que tienen que odiar a los maricas! Si Falwell alega que lo dice porque está en La Biblia, él tiene razón. Sí, quizás haga que la gente salga y usen la violencia. ¿Qué van hacer sobre eso? Se enfrentan a un grupo de personas que dicen: «No pongan sus manos sobre nuestra Biblia o llamamos a la policía del discurso de odio». ¿Qué van a hacer cuando hayan cavado esa trampa para ustedes mismos? Alguien dijo que el antisemitismo y Kristallnacht en Alemania fueron el resultado de diez años de hostigamiento a los judíos. ¿Diez años? Deben estar bromeando. Fue el resultado de dos mil años de cristianismo, basado en un versículo de un capítulo del Evangelio de Juan, que condujo a un pogromo después de cada sermón de Pascua, cada año, durante cientos de años, porque asegura que los judíos demandaron que la sangre de Cristo cayera sobre sus cabezas y las de sus hijos hasta la más remota generación. Esa es la orden y la licencia para —y la incitación a— los pogromos anti-judíos. ¿Qué van a hacer al respecto? ¿Dónde está su insignificante párrafo legal ahora? ¿Dice que el Evangelio de Juan debe ser censurado? ¿Yo —que he leído a Freud y sé cuál es realmente el futuro de una ilusión y sé que la creencia religiosa es imposible de erradicar mientras seamos una estúpida y pobremente evolucionada especie de mamíferos— creo que alguna ley canadiense va a resolver este problema? ¡Por favor! No, el problema es este: nuestros lóbulos prefrontales son muy pequeños, y nuestras glándulas de adrenalina son muy grandes, y nuestros pulgares no están tan opuestos como podrían, y tenemos miedo de la oscuridad, y tenemos miedo de morir, y creemos en las verdades de libros sagrados que son tan estúpidos y tan inventados, que un niño puede —y todos los niños lo hacen, como pueden ver por sus preguntas— ver a través de ellos. Y pienso que la religión debería ser tratada con escarnio, odio y desprecio. Y yo reclamo ese derecho.</p>
<p>Ahora, no demos vueltas. No todos los monoteísmos son exactamente lo mismo en este momento. Están basados en la misma ilusión y han sido plagiados unos de otros, pero hay uno en particular que por el momento plantea una amenaza no solo a la libertad de expresión sino a muchas otras libertades también. Es la religión que exhibe el horrible trío de odio a sí mismo, autojustificación y autocompasión. Estoy hablando del Islam militante. Globalmente es un poder gigantesco, controla una enorme cantidad de riqueza petrolera, muchos países y estados grandes, con una enorme fortuna. Está bombeando la ideología del wahabismo y el salafismo por todo el mundo, envenenando sociedades a donde vaya, arruinando las mentes de los niños, aturdiendo a los jóvenes en sus madrasas, entrenando a las personas en la violencia, haciendo un culto a la muerte, el suicidio y el asesinato. Eso es lo que hace globalmente, es bastante fuerte. En nuestra sociedad se presenta como una minoría atemorizada cuya fe podrías ofender, que merece toda la protección que un grupo pequeño y vulnerable pueda necesitar. Ahora… Hace grandes afirmaciones para sí misma. ¿No es así? Dice que es la revelación final, dice que Dios le habló a un comerciante iletrado en la Península Arábiga, tres veces a través de un arcángel y que el material resultante —que como pueden ver al leerlo, es en gran parte plagiado del Antiguo y Nuevo Testamento, casi todo plagiado, ineptamente, del Antiguo y Nuevo Testamento— debe ser aceptado como una revelación divina, y como la última e inalterable, y aquellos que no acepten esta revelación califican para ser tratados como ganado, infieles, potenciales bienes muebles, esclavos y víctimas. Les diré que no creo que Mahoma jamás escuchara esas voces. No lo creo. Y la probabilidad de que tenga razón, en oposición a la probabilidad de que un pastor… un comerciante que no sabía leer recibiera pedazos del Antiguo y Nuevo Testamento re-dictados por un arcángel, creo me coloca mucho más cerca de la posición de estar objetivamente en lo cierto.</p>
<p>¿Pero quién es el que está bajo amenaza? La persona que difunde esto y dice: «mejor escucho, porque si no estoy en peligro», o yo, que digo: «no, pienso que esto es tan tonto que incluso podrían publicar una caricatura sobre ello». Y se levantan las pancartas, y los alaridos, y los aullidos, y los gritos: «Decapiten a…» —esto es en Londres, esto es en Toronto, esto es en Nueva York, es justo entre nosotros ahora— «¡Decapítenlos! ¡Decapiten a aquellos que caricaturizan al Islam!» ¿Son arrestados por discurso de odio? No. ¿Estaré en problemas por lo que acabo de decir sobre el profeta Mahoma? Sí, quizás lo esté. ¿Dónde están sus prioridades, damas y caballeros? Están entregando lo que es más precioso en su propia sociedad, y lo están entregando sin pelear. E incluso están elogiando a la gente que quiere negarles el derecho a resistirlo. Debería darles vergüenza hacer eso. Aprovechen al máximo el tiempo que les queda. Esto es realmente serio.</p>
<p>Ahora… Si miran hacia donde gusten —porque hemos recibido implicaciones bastante aburridas y enfermizas esta noche sobre nuestra compasión: «qué hay de los pobres maricas, qué hay de los pobres judíos, las desgraciadas mujeres que no pueden soportar el abuso, y los esclavos y sus descendientes, y las tribus que no lo lograron, y la tierra que perdieron?». Busquen adonde quieran la justificación para la esclavitud, la subyugación de la mujer como propiedad, para la quema y las golpizas a homosexuales, para la limpieza étnica, para el antisemitismo, para todo eso, no busquen más allá de un libro famoso que está en cada púlpito en esta ciudad y en cada sinagoga y en cada mezquita. Y luego vean si pueden cuadrar el hecho de que la fuerza que es la principal fuente de odio, es también la principal invocadora de la censura.</p>
<p>Y cuando se den cuenta de que, por lo tanto, esta noche se enfrentan a una gigantesca antítesis falsa, espero que eso no les impida dar a la moción frente a ustedes el rotundo respaldo que merece.</p>
<p>Mil gracias, buenas noches. Mantengan la calma.</p>
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		<title>Ser justos hasta con el Diablo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 23 Jan 2020 00:50:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Charlas]]></category>
		<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Conferencia de Aron Ra sobre el Diablo (Satanás) según el cristianismo, presentada en la SkeptOKon en Edmond, Oklahoma, en 2014. A continuación, la transcripción completa. Mi charla de hoy será en homenaje al Dakhma de Angra Mainyu, que es el templo satánico que demandó al estado de Oklahoma por múltiples causales de libertad religiosa. Y &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2020/01/22/ser-justos-hasta-con-el-diablo/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">Ser justos hasta con el Diablo</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Conferencia de <a href="">Aron Ra</a> sobre el Diablo (Satanás) según el cristianismo, presentada en la SkeptOKon en Edmond, Oklahoma, en 2014.</em></p>
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<p><em>A continuación, la transcripción completa.</em></p>
<p><span id="more-4414"></span></p>
<p>Mi charla de hoy será en homenaje al Dakhma de Angra Mainyu, que es el templo satánico que demandó al estado de Oklahoma por múltiples causales de libertad religiosa. Y sé que todos en la sala probablemente sepan la historia completa, pero tengo que resumirla para aquellos que puedan estar viéndola en vídeo.</p>
<p>Bien, la Corte Suprema dijo que el estado no puede erigir íconos religiosos en propiedad gubernamental, y la Corte de Oklahoma dijo que eso podría hacerse si era financiado con fondos privados, así que por supuesto representantes de la derecha religiosa inmediatamente financiaron un monumento a los mal llamados… ¡ups! —ya estoy fuera de secuencia— los mal llamados Diez Mandamientos. E inicialmente… Por supuesto, cuando hicieron esto encontraron cómo evadir la ley tal como usualmente hacen. Inicialmente, grupos seculares —ateos, la ACLU, etc.— no pudieron hacer nada al respecto, sobre todo porque esto había sido apoyado por judíos, masones y católicos. Y parecería —esto es una apuesta segura— que si se permite a los ciudadanos religiosos o si se permite a los ciudadanos poner sus propios íconos religiosos, siempre van a ser cristianos, porque «todos aquí somos cristianos», ¿verdad?</p>
<p>Y nadie esperaba… a los satanistas de Oklahoma. Juntaron US$25.000 para erigir esta estatua de Baphomet también en el Tribunal, al lado de los Diez Mandamientos. Y el estado no sabe cómo decirles que no porque ya sentaron un precedente. Pero se pone más divertido, porque luego de que los satanistas propusieran esta estatua los hindúes propusieron una estatua en homenaje a Hánuman, el dios mono. Y hay otro grupo que también peticionó por el Monstruo de Espagueti Volador.</p>
<p>Pero todo esto está actualmente en suspenso por dos razones. Una: el estado está nuevamente en los tribunales con la ACLU, dirigida por un ministro bautista, meritoriamente. Sorprendentemente, parece que la única forma en que el estado puede evitar tener este y un montón de otros monumentos dedicados a las diversas religiones por todo el Palacio de Justicia es recordar lo que significa la Primera Enmienda y deshacerse de estos Diez Mandamientos. El otro problema es uno desafortunado. Ayer recibimos la noticia de que un loco inoportuno… condujo su automóvil sobre los Diez Mandamientos. Y para empeorar las cosas, el conductor confesó que era un satanista, obedeciendo las órdenes de Satanás que escuchó en su cabeza. Literalmente le dijo a la policía: «El Diablo me hizo hacerlo». También confesó estar mentalmente inestable y sin tomar su medicación. Y anoche contacté al Dastur del Dakhma de Angra Mainyu y ellos dicen que nunca oyeron hablar de este tipo. Y la madre del sospechoso que confesó dijo:»mi hijo no haría eso», —así que estoy seguro de que tienen al tipo equivocado, ¿no?— y dijo que él es un buen cristiano y todo eso&#8230; Entonces no sabemos qué es, pero sabemos cómo los medios tratarán esto y entonces&#8230; esto no va a ayudar a la imagen pública satanista en este punto y no va a ayudar tampoco a nuestro caso colectivo.</p>
<p>Pero como digo, vine aquí para aplaudir a los satanistas por lo que habían logrado antes de este incidente, porque obtuvieron mucha más atención de la que los ateos podrían tener. Lo mejor que podríamos haber hecho era erigir un monumento a la ciencia, y la mayoría de gente en los estados conservadores sureños no lo habría entendido. Esta escena me recuerda a Moisés rompiendo los Diez Mandamientos originales. ¿No es así? Y por supuesto la derecha religiosa dice que van a reemplazar esas tablas rotas. Y creo que deberían hacerlo tal como dice la Biblia. Para que el próximo juego hable sobre sacrificar tu primogénito y hervir cabritos en la leche de sus madres. ¿Y no es extraño que los satanistas hayan tenido la ventaja en este tema? ¡Eso nunca pasa! Entonces, el Diablo mismo envía otro de sus esbirros para frustrar sus propios esfuerzos? ¿Por qué haría eso? Es como si Satanás se contradijera tanto como lo hace Dios. «Moisés, quiero que saques a tu pueblo de Egipto, pero para hacerlo interesante también voy a endurecer el corazón del faraón. ¡Jajajaja!».</p>
<p>Los satanistas lo hicieron tan bien que incluso se garantizaron el derecho de celebrar su misa negra en el Centro Cívico de la Ciudad de Oklahoma. ¿Qué tan genial es eso? Y prometieron adherir a los requerimientos legales y los códigos de salud pública reemplazando vinagre o… reemplazando la orina por vinagre en algunas de sus ceremonias sacrílegas. También me gustó que 42 personas asistieran a la misa negra. La numerología judeocristiana se emociona alrededor de 40 de esto y 7 de aquello, pero los ateos que han leído sus guías obtienen un cierto gozo del número 42. Así que solo hay unas pocas docenas de satanistas asistiendo a la misa negra, pero hay 600 manifestantes cristianos afuera, algunos de los cuales habían tomado autobuses alquilados desde otros estados. Y lo hermoso fue… que eran todos de distintas denominaciones, así que tenemos a todos estos grupos cristianos dispares unidos contra un enemigo común… solo para comenzar a atacarse entre ellos por diferencias triviales de interpretación. Y es irónico, porque los satanistas en realidad están tratando de ser ofensivos y no pueden competir con los cristianos que están afuera y en la web. Hay muchos canales cristianos —todos tenemos nuestros favoritos— que no difunden más que prejuicios vitriólicos y odio reaccionario paranoico.</p>
<p>Y es irónico que todo esto sucediera en Oklahoma, y es irónico que yo deba estar hablando en una conferencia de escépticos en Oklahoma, porque la primera vez que estuve en este estado, por casualidad vi un cartel publicitario como éste en la banquina de la carretera. Ahora, la ironía es… que cuando conducía hacia el norte por la I-35 y vi este letrero —estaba nervioso porque, primero, nunca había estado antes en Oklahoma y esto fue exactamente lo que me dijeron que esperara, pero también porque usaba todos estos collares. Tenía un par de pináculos, un par de cristales, un par de piezas de hematita, y, por supuesto, el Mjölnir de Thor con un doble martillo de cuarzo turmalina. Si me hubieran detenido, ni siquiera me habría salvado con el símbolo de paz, porque aunque es la Runa nórdica de la cosecha, algunos cristianos me han dicho que piensan que es una cruz invertida con los brazos rotos. No bromeo. Incluso el símbolo de paz es satánico para ellos. —No es de extrañar que gasten tanto en el ejército. Estos fueron regalos principalmente de novias y demás. Esta fue una encarnación anterior de mí mismo, de hace décadas, no el hombre que ven ante ustedes hoy.</p>
<p>La mayoría de los oradores antiteístas con los que están familiarizados antes eran cristianos, si es que tuvieron alguna fe, esa religión en particular era probablemente el aspecto más relevante de su personalidad previa a rechazar su fe. Para mí no es así. No he creído en Dios desde que era un adolescente, y desde entonces estuve más comúnmente asociado con los espiritistas neopaganos muchos de los cuales practicaban brujería. Ahora, me han dicho que los brujos adoran al Diablo, pero todos los que conocí que se auto-identificaban como brujos dijeron que no, que esa palabra solo se refiere a devotos del politeísmo pagano. Y nunca me identifiqué como Wicca, yo era más un Jedi. Si hubiera leído el Daodejing en ese momento de la vida, probablemente me habría identificado como taoísta. Pero busqué comunidad con paganos, panteístas, druidas, etc., porque estaban reclutando y porque compartían algunas de las creencias que yo tenía en ese momento. Una vez creí que toda vida estaba infundida de una fuerza vital —como una fuerza de vida, un espíritu vivo— algo que fusionaría el mundo material con un inframundo etéreo, como una conciencia colectiva de una biósfera. Y creía que los poderes psiónicos como la telepatía y la telequinesis y la proyección astral eran posibles gracias a esto.</p>
<p>Ahora, antes de juzgarme, recuerden que realmente no había mucho movimiento ateo o escéptico allá por la década de los &#8217;80. Pueden ver todos los episodios de Star Trek, notarán que casi todo el mundo creía en algo sobrenatural. Entonces, cuando alguien protestaba por la imposición de la derecha religiosa, se identificaban como paganos, o se identificaban como satánicos. En cualquier caso, ibas al mismo peluquero. Ahora… levanten sus manos. ¿A cuantos de ustedes les ha dicho algún cristiano que en realidad creen en Dios, pero lo odian? ¡Esos son los satanistas, no los ateos! Los cristianos no pueden distinguirnos. Para ser justos, los ateos tampoco pueden notar siempre la diferencia. El satanismo es más bien como el budismo: algunos budistas adoran al Buda como dios, otros no. Lo mismo pasa con los distintos tipos de satanismo. Y los satanistas que conocí no creían en Dios o en el Diablo, no eran intelectuales educados, eran como estos tipos, eran ateos que no sabían lo que era un ateo —nadie sabía qué lo que era un ateo por aquel entonces— solo sabían que había algo realmente mal con la religión y querían estar tan lejos del cristianismo como fuera posible, y el satanismo era la única etiqueta que conocían que los pondría en el lado opuesto.</p>
<p>A todos nos han dicho que los ateos no creen en nada, como si fuéramos todos nihilistas, como si no creer que cosas imaginarias son reales fuera lo mismo que no creer que nada es real, incluidos nosotros mismos. O… nos dijeron que los ateos rechazan cualquier posibilidad de que exista algo que no se pueda probar —algo que no creería ninguna persona razonable. Es como cuando Oprah dijo que no puedes ser ateo si experimentas asombro y admiración, como si ella supiera algo al respecto. El problema es: si todos siguen repitiendo la misma mentira, sistemáticamente, por décadas, la gente lo creerá. Fui ateo durante 15 años, antes de saber lo que significaba esa palabra y que se aplicaba a mí. Carl Sagan vivió toda su vida sin darse cuenta de que él también era ateo. Porque él y yo fuimos alimentados con la misma mentira. Nos dieron definiciones de ateísmo que no solo eran falsas sino muy estúpidas.</p>
<p>La mayoría de los ateos se refieren a sí mismos como agnósticos, en cambio, y cualquiera que se autodenomine agnóstico hoy… es ateo. Simplemente no usarán esa etiqueta, porque han sido condicionados para aborrecerla. Mentir a los ateos sobre lo que es el ateísmo, y ensuciar esa etiqueta de forma tal que la mayoría de los ateos se nieguen a usarla, es una de las más exitosas campañas de supresión de la derecha religiosa, porque mantiene nuestra demografía realmente baja en las encuestas. Y el hecho es que si no crees que hay un ser mágico antropomórfico, inmortal, espiando secretamente cualquier cosa que hagas… entonces eres ateo. Incluso si eres agnóstico al respecto, sigues siendo ateo. La mayoría de los ateos son agnósticos. Puedes ser un teísta agnóstico o un ateo gnóstico, pero al revés es mucho más común. Tristemente, ser ateo no necesariamente significa que seas un sabio académico erudito, o que seas un apistevista escéptico racional. Algunos ateos pueden creer en otras formas de supercherías sobrenaturales pero simplemente no en Dios, porque es lo único a lo que se aplica la definición. Una creencia es una convicción. Y una falta de creencia es una falta de convicción. Entonces, si no estás convencido que una deidad concreta realmente existe… eres ateo. Realmente es así de simple, y no hay término medio aquí. Ya sea que estés convencido o no, y sea que te guste o no, si no puedes profesar una creencia en Dios… entonces la «palabra A» se te aplica.</p>
<p>Pero no lo sabíamos en ese entonces. Nos dijeron que los ateos eran adoradores del Diablo y que si no creías en el dios cristiano entonces eras aliado de Satanás. A menudo he escuchado a gente decir que si no viene de Dios, es del Diablo. Y cuando era un muchacho… todo era del Diablo. Sexo, drogas y cualquier cosa que sabía bien o se sentía bien o hacía la vida interesante o divertida, el Diablo la había hecho. Entonces… escuchamos lo que nos dijeron era la música del Diablo y vendimos nuestra alma a cambio de rock and roll. Esa es mi historia. Aunque no creo en Satanás, he sido acusado reiteradamente de adorarlo porque… iba «Corriendo con el Diablo», en la «Autopista al Infierno» y «Violando la ley», «Sin remordimiento». Pero peor que eso… Peor que todo eso es que por aquellos días… jugué «Calabozos y Dragones» (Dungeons and Dragons). Para cualquiera que no entienda ese chiste —posiblemente los que ven el vídeo— hubo un tiempo en que la derecha religiosa persiguió a los nerds de D&#038;D advirtiendo que si jugabas este juego te convertiría en aliado de Satanás.</p>
<p>Como pueden imaginar, la crítica que recibo de los cristianos hoy rara vez supera mi apariencia, de acuerdo a sus típicos estereotipos intolerantes y límites de ingenio de nivel de jardín de infantes. Pero aplicaron esta misma generalización a todos. Por ejemplo, este es mi amigo Jerry DeWitt. Fue el primer participante en The Clergy Project, lo que ahora es una larga lista de pastores que se dieron cuenta de que ya no creen en todas estas tonterías indefendibles. Pero… Jerry todavía cree en la comunidad y el compañerismo. Incluso si no puede fingir que hay un dios, todavía hay gente, y la gente necesita gente, y eso es lo de Jerry. Pero cada vez que alguien se da cuenta de que el emperador no tiene ropa, los crédulos reaccionan yendo en una cacería de brujas. Especialmente en Louisiana, así que hace unas semanas Jerry comenzó a recibir «correos de odio». Y no sé si pueden leer en la parte superior, dice que Jerry tiene la capacidad de alejar al único Dios verdadero. Imaginen a Max von Sydow en «El exorcista» diciendo: «El poder de Jerry te obliga». Si creyera en Dios, y creyera que Jerry podría alejar a Dios, yo no le enviaría «correos de odio». Pero lo hacen, y en realidad dicen —en la carta— que si él no permite que el amor de este correo de odio se difunda, si no aprende a amar a un déspota despreciable que condena a todos, o si no simula creer tonterías contradictorias atribuidas a un ser imaginario, entonces el trabajo tan misterioso de Dios será hecho por estos perdedores anónimos en Louisiana. Porque Dios no puede hacer nada por sí mismo. Es tan patético que necesita la ayuda de esbirros supersticiosos que ni siquiera pueden escribir a un nivel de octavo grado. Incluso le dijeron que no acuda a la policía, y creo que tal vez sospechan que la policía tiene «carros de hierro». El punto es que Jerry no… Ellos saben, saben que Jerry no cree en Dios o en el Diablo, sin embargo, todavía lo acusan de ser un satánico adorador del Diablo.</p>
<p>Y eso es porque el Diablo puso toda la evidencia allí para engañar a los hombres haciendo que no crean en Dios, ¿verdad? El mayor truco que el Diablo hizo jamás fue convencer al mundo de que no existe. Un creacionista me dijo que si mi argumento comienza a tener sentido es solo porque el Diablo está hablando a través de mí, porque él es el Señor de las Mentiras. Otro me dijo que si yo no creía en el Diablo eso significaba que lo adoraba. Le dije «¿cómo te imaginas?» Él dijo «bueno… el Diablo es mencionado en la Biblia, y la Biblia es la palabra de Dios, así que si no crees en la Biblia no crees en Dios y Dios dice «o estás conmigo o estás contra mí», así que si no crees en Dios, eso significa que crees en el Diablo, adoras al tipo en el que no crees». Le dije que tenía un intelecto vertiginoso, y luego dije: «tampoco creo en el Pato Lucas, ¿eso significa que también lo adoro?».</p>
<p>Entonces, si no crees en la Biblia, no crees en Dios. Eso no solo se aplica a los ateos, eso significa que… si crees en cualquier otro dios además del dios cristiano vas a conseguir el mismo trato. Incluso he visto cristianos referirse a los musulmanes como ateos, porque si no creen en su dios es como si no creyeran en ningún dios en absoluto. Y según los cristianos cualquier otra religión de alguna manera es guiada por el Diablo. Llevé a mis hijos a un templo cristiano —oh, perdón— a un templo de Krishna porque quería que supieran que hay el doble de hindúes en el mundo hoy que cristianos protestantes, y al día siguiente estábamos en una pequeña tienda que vendía incienso, esperando en la caja, y les señalé a mis hijos: «miren, ese en el paquete es Krishna», y alguien que estaba en la cola dijo —ella quería saber de qué estábamos hablando, y tan pronto como se dio cuenta de que hablaba de otra religión, levantó sus manos y dijo: «si no es de Jesús, es del Diablo». Y eso es lo que enseña su religión.</p>
<p>Esta es una página de uno de esos ignorantes y fanáticos tratados religiosos que la gente pone debajo de tu limpiaparabrisas. Como pueden ver dice que Satanás creó a todos los dioses de la India, lo cual es un buen truco considerando que el hinduismo es la religión más antigua en práctica continua, anterior a Satanás y a la religión de la que proviene. Los Textos Védicos son anteriores incluso a los libros más antiguos de la Biblia y lo mismo vale para los dioses de Grecia, Egipto y el Oriente Próximo. Hubo un tiempo en el que nadie creía en el Cielo o el Infierno, el Dios judío o el Diablo cristiano. En cambio, muchas de estas religiones más antiguas, incluyendo las religiones del antiguo Israel, creían que cuando alguien moría su alma descendía al inframundo de los muertos, y todas parecen tener la misma idea. Aquí lo vemos representado por una interpretación moderna de Plutón —también conocido como Hades— excepto que los griegos no consideraban a Hades como un señor del mal, era solo el gobernante del reino menos glamoroso. Todavía no era un lugar de juicio, no importaba quién eras o cómo viviste, todos iban al mismo laberinto en el inframundo. Entonces, cuando las Escrituras hebreas se tradujeron al griego, por el año 200 a. C., la palabra «Hades» se cambió por «Sheol», y la «Tierra de los muertos» se convirtió en la «Tierra de los muertos malvados».</p>
<p>Pero la primera representación de lo que sería el concepto moderno del Infierno fue la versión sumeria del Reino de los muertos. Se creía que la gobernante de este dominio era Ereshkigal, diosa de la oscuridad, la tristeza y la muerte. Y se decía que era terriblemente malvada, pero de alguna manera su reinado fue derrocado por Nergal, dios de la guerra y la pestilencia. A través de un extraño conjunto de circunstancias, Nergal nació en el Reino de los muertos y eventualmente violó a Ereshkigal, tomándola como su esposa, porque así fue como se hacía en ese entonces —la violación era un preludio del matrimonio, y ese es el tipo de moralidad de pacotilla que logró colarse en la Biblia. Finalmente, Nergal fue representado como juez de las almas muertas y así tenemos los primeros indicios del tormento de la bestia en el pozo. Pero ninguno de estos personajes son lo mismo que Satanás, el Diablo.</p>
<p>Entonces, ¿de dónde provino este personaje? Porque cada vez que miro estas imágenes antiguas —todas ellas contradictorias— me da la impresión de que alguien simplemente inventó esto. Recientemente publiqué videos de David Fitzgerald y Richard Carrier —ambos historiadores, estudiosos de la Biblia y expertos en mitología antigua— que dicen que Jesús nunca existió. Y el mes pasado testifiqué ante la Junta de Educación del Estado de Texas en el sentido de que Moisés evidentemente nunca existió tampoco, que claramente era un compuesto adornado de cuatro personajes antiguos. Me temo que tengo que decir lo mismo sobre el Diablo cristiano. Por ejemplo, sabemos que Beelzebub, —El Señor de las Moscas— es una bastardización del Nuevo Testamento de Ba`al`Ze`Bul —el Señor en las Alturas— patrono de la ciudad de Ugarit alrededor de 1500 a. C. Los estudiosos reconocen que esta fue una distorsión deliberada de su nombre. Sabemos que sucedió, y sucedió mucho. Por ejemplo, a los cristianos les gusta decir que Lucifer era un ángel caído, pero esa historia es una interpretación equivocada adaptada accidentalmente de otra cultura.</p>
<p>Isaías 14 no hablaba de Satanás, estaba criticando la astrología babilónica, en la que el planeta Venus —también conocido como la estrella de la mañana— jugaba el rol de un destacado dios pagano llamado Athtar, o Helel bin Shahar —el nombre se traduce como Lucifer. Jesús también era conocido como Lucifer —el portador de la luz— y una de las denominaciones cristianas más tempranas fueron los luciferinos. Pero en este caso, Lucifer se refiere a un príncipe rebelde, el hijo de Shahar —el amanecer— hermano de Shalim —el anochecer. Ellos son los hijos gemelos de El. Y eso hace… El es el dios original del pueblo semita, típicamente personificado como el Sol. Y esto significa que Lucifer es el nieto de Dios. También tenía docenas de tíos, ninguno de los cuales se llamaba Jesús. Oh… «¡Cómo has caído del cielo, oh lucero de la mañana, hijo del alba!» La parte más importante de teología cristiana acerca del Diablo se basa en este pasaje, ¡y se equivocaron de tipo!</p>
<p>El problema es que los cristianos muy a menudo leen en la Biblia cosas que no dice, y luego no leen lo que sí dice. Es como si leyeran entre líneas y luego no leyeran las líneas. Por ejemplo, en ninguna parte la Biblia dice que la serpiente del Jardín fuera algo más que una serpiente. Cristianos dirán que Revelaciones 12 nombra a Satanás como «aquella serpiente antigua», pero no dice que sea «esa» serpiente antigua, ¡no la del Jardín! Jesús se refirió a los fariseos como una «generación de víboras» y de la prole de Satanás. ¿Eso significa que eran esa serpiente antigua también? Y si es así, ¿por qué no andaban arrastrándose sobre sus vientres y comiendo polvo, de acuerdo a la maldición del Señor? Si se suponía que la serpiente en el jardín era Satanás, entonces la Biblia debería decirlo justo allí, en el primer libro del Antiguo Testamento, pero la primera pista que tenemos de eso no es hasta el último libro del Nuevo Testamento, que fue escrito en otro tiempo, en otro lugar, en otro idioma, por personas con un sistema de creencias completamente distinto, no el cristianismo, ni siquiera el judaísmo.</p>
<p>Las fábulas en Génesis llegan a nosotros de los mitos mesopotámicos. Y la serpiente del Jardín y muchos de los otros elementos de Génesis 3 aparecen por primera vez en la Epopeya de Gilgamesh, donde Gilgamesh va caminando por el jardín sagrado y se encuentra con… la doncella oscura Lilit, y ella vivía en el árbol prohibido con una compañera que era «la serpiente que no podía ser domesticada». Y eso le da otra vuelta a la mitología. Así como los cristianos de hoy comúnmente asumen que se supone que la serpiente era Satanás, los cristianos en la Edad Media a menudo confundían a la serpiente con Lilit. ¿Quien es ella? Ella fue la primera esposa de Adán —según la leyenda talmúdica. Y una de las historias es que Adán y Lilit fueron creados simultáneamente —como iguales— y ella quería permanecer igual y Adán quería dominarla, sin embargo… Lilit sabía el nombre secreto de Dios y esto le dio la habilidad de volar, y así ella escapó del Jardín del Edén. Y luego, se rumorea que ella aparentemente regresó al Jardín, encontró a Adán con la mujer más joven y luego adoptó la apariencia de una serpiente. Y pensamos esto porque en prácticamente cada representación de esa época la serpiente es representada como una mujer.</p>
<p>Este es de un manuscrito del siglo XV. Aquí hay un par más del mismo periodo A veces solo se ve la cabeza de una mujer. Y esto proviene de todas las fuentes principales de la época. Duc de Berry la representó como una naga —mitad mujer, mitad serpiente—, Rafael hizo lo mismo y Hieronymus Bosch convirtió su serpiente en una dama lagarto. Estos eran hombres religiosos, estos artistas… eran cristianos, cristianos creyentes. Pero esta imagen de la serpiente femenina también aparece en las iglesias —grandes e importantes— como este relieve de piedra en la pared de la catedral de Notre Dame e incluso el techo de la Capilla Sixtina, de Miguel Ángel. Entonces, esta naga —esta mitad mujer, mitad serpiente— ¿para ustedes se parece a Satanás? Claramente, las interpretaciones infundadas de los cristianos modernos no son las mismas que las de los cristianos predominantes de aquellos tiempos.</p>
<p>Ahora, la adaptación moderna de Génesis 3 proviene de sacerdotes babilonios de alrededor del año 450 a. C. Dos veces dice que la serpiente fue creada como un animal salvaje y dice que fue maldecida para arrastrarse sobre su vientre «todos los días de su vida». Así que también es un animal mortal. No poseída por Satanás, sino actuando por su propia cuenta, porque era más inteligente que las otras bestias, y por eso fue maldecida. Tampoco puede ser el Señor de las Mentiras, porque si recuerdan, en esa historia la serpiente fue la única que dijo la verdad, mientras Dios mintió. E incluso si combinamos todas estas fábulas inconexas en una sola narrativa, el libro de Job aún viene después de Génesis, y allí dice que Satanás camina, no que se arrastra sobre su vientre o come polvo. Hecho: Satanás es un siervo de Dios. Se muestran como si fueran amigos que nunca tuvieron una pelea, lo que ni siquiera sería posible si Satanás hubiera sido antes la serpiente. Este es también el único momento en que Satanás hace algo malo, y solo lo hace bajo la voluntad de Dios porque hizo una apuesta con un ser omnisciente. ¿Y la única excusa de Dios para eso? El Diablo lo obligó a hacerlo.</p>
<p>Amén de eso, ¿qué es lo peor que hizo Satanás? Trató de razonar con Jesús. No intenten usar la razón con esta gente, lo consideran maligno. ¿Alguna vez trataron de razonar con una persona religiosa devota, que cree que Dios piensa que ella es realmente especial, y que realmente escucha la voz de Dios hablándole? Por eso estamos agrupados junto con los satanistas. Dios y Satanás no se pelearon hasta el libro de Zacarías, y allí Satanás sigue siendo un agente de Dios, y no solo está parado a la diestra del ángel de Dios para acusar a Josué, porque ese es realmente Satanás: «ha-satan», el acusador. «Diabolos». Creo que «ha-satan» es el enemigo, y «diabolos» es el acusador. Y esta idea está basada en el concepto zoroastriano de Ahriman el adversario, también conocido como Angra Mainyu, y esta es en realidad la deidad patrona de los satanistas de Oklahoma.</p>
<p>El zoroastrismo es la religión monoteísta más antigua. El profeta persa Zoroastro estableció esta religión al menos por el siglo VI a. C., si no antes. Antes del desarrollo del judaísmo rabínico. Antes de eso, las religiones del antiguo Israel eran politeístas, y de acuerdo a la Enciclopedia Judía la mayoría de los eruditos —tanto judíos como no judíos— opinan que el judaísmo fue fuertemente influenciado por el zoroastrismo con paralelos sorprendentes aparentemente adaptados por cada creencia abrahámica de allí en adelante. Lo que significa que los cristianos y musulmanes, ambos adoptaron teología del profeta de un dios diferente. Y una de las ideas que se originan con Zaratustra (Zoroastro) fue la noción del castigo y la condena póstumos. Los hombres justos ascenderían al reino de la justicia y la verdad bajo el sabio señor Ahura Mazda, mientras los hombres malvados descenderían al reino de la mentira gobernado por Ahriman el adversario, también conocido como «ha-satan». El Satanás. Y esta descripción del inframundo no solo fue la primera literatura en toda la historia en hacer referencia a un juicio eterno después de la muerte, también se decía que estaba poblado por devas malignos.</p>
<p>Esta no es la forma en la que la Biblia describe el Infierno. Esta representación proviene del Infierno de Dante y obras posteriores que en películas y cosas así, muestran al Diablo gobernando sobre el Infierno. Pero eso no es lo que dice la teología cristiana. Según las Revelaciones, Jesús es quien aplasta a los incrédulos en el sangriento lagar. Pero todos piensan que hay un demonio castigando pecadores en el Infierno como si fuera un carcelero trabajando para Dios. Pero mirando esta imagen, y cualquier otra representación del infierno de Hieronymus Bosch en adelante, todo me parece completamente inútil y estúpido. Ningún ser superior construiría un infierno ni lo mantendría, no aprobaría el tormento como castigo y no permitiría un castigo eterno por ninguna razón. Ningún dios digno de adoración permitiría condenar a nadie de acuerdo a si «creyó» o no. Este no es el criterio de nada que realmente exista. Este es un requisito de mentirosos que quieren que creas que es real porque ellos mismos lo quieren creer —no pueden mantener su propio delirio si te permiten cuestionarlo— o porque no pueden ejercer fuerza si no pueden evocar miedo.</p>
<p>Varios cristianos me han dicho —mucho después de que rechazaran sus creencias religiosas— que se aferraban a este persistente miedo al Infierno. Pero honestamente, el Infierno fue una de las primeras cosas de las que desistí porque no tenía ningún sentido ni tampoco el Diablo. Si Satanás es enemigo de Dios, entonces, ¿cuál es su motivación? Esa fue la primera pregunta que hice cuando era un niñito y mi madre me habló por primera vez de Satanás. Porque incluso después de escuchar todas las excusas cristianas tratando de justificar a este tipo, él todavía es el personaje más increíblemente unidimensional del que he oído hablar. Los cristianos no han pensado en esto. Solo miren… ¿De verdad creen que hay un demonio… que ha existido durante miles de años… y nunca ha leído ese libro? ¿Y se trata de él? ¿Realmente piensan que si hay un demonio, ese demonio no tendría que saber mucho más sobre todo esto que cualquier cristiano?</p>
<p>Lo que me hace pensar… Bien puede haber un Señor de las Mentiras y tengo la evidencia para probarlo. Porque si hubiera un mal inherente —tal como todos quieren creer— tendría que reunir seguidores para que le llevaran el diezmo. Y gobernaría con «el palo y la zanahoria» con promesas imposibles que no se pueden cumplir sopesadas contra la amenaza de un destino peor que la muerte para todos los que no creyeron, y la herejía también sería condenable. Si hubiera una iglesia del mal sería sentenciosa y prohibitiva, inhibiendo los impulsos naturales de todos sus ahora disfuncionales devotos y sería manejada por reaccionarios prejuiciosos y paranoicos, perpetuamente perpe… perpetuamente persiguiendo a otros, mientras fingen ser perseguidos ellos mismos. Y sin permitir ninguna desviación de sus mandatos, el Señor de las Mentiras restringiría estrictamente toda forma de aprendizaje: los libros serían quemados, la curiosidad aplastada y la ciencia atacada sobre todo, en medio de una guerra perpetua contra todas las demás denominaciones religiosas. Y no lo haría… Vanidad, celos, venganza e ira, serían los apodos de una deidad malvada. Y esto es lo peor de todo: Obligaría a los creyentes a someterse a condiciones irrazonables. Ordenaría cruzadas, iniciaría inquisiciones y llevaría a los aldeanos a cazas de brujas. Protegería y promovería —o permitiría— a abusadores de niños y pederastas, buscando la mutilación genital. Y manipularía a las masas solo para oprimirlas. Cada una de las atrocidades ordenadas por Dios en la Biblia es más demoníaca que divina. No se rindan ante el menor de dos males, rechacen ambos. En una civilización educada, donde la civilidad se basa en la humanidad —en oposición a la superstición y el miedo— los conceptos de Dios y el Diablo son superfluos.</p>
<p>¿Todos saben quién es esta chica? Miren a esta niña. ¿Es esta la cara del demonio, o es la cara de un escéptico que no está comprando tu mierda? El problema es que es la misma apariencia en cualquier caso. Y es por eso que estamos agrupados juntos. Así nos vemos cuando nos damos cuenta de que nos están mintiendo, cuando te das cuenta de que todas las fábulas de la Biblia comenzaron… en los corazones de los primitivos supersticiosos que las inventaron. Es mitología creada por el hombre y no hay verdad en ella. No hay Cielo, ni Infierno, ni tampoco Eden, y no hay un Diablo. Fue inventado por los persas, adaptado por judíos y adornado por los cristianos. Nunca fue la serpiente ni un ángel caído y no puede robar tu alma… ¡porque no tenemos almas! El exorcismo no es real, porque los demonios no son reales, porque la magia no es real. No estamos malditos, no hemos caído. Hemos surgido y no necesitamos salvación porque a Dios literalmente le importa un carajo lo que suceda luego de que mueras porque entonces, ¡ninguno de ustedes existe! No hay un maldito Diablo porque no hay Dios, ¡maldición! ¡Simplemente mueres, y eso es todo!</p>
<p><p>No eres inmortal. No eres eterno. Y creer lo contrario es menospreciar todo lo que realmente tienes. La vida es preciosa porque es corta y no hay nada después de ella. No hay destino y no hay ningún propósito más que el que le des tú mismo. Si quieres tu vida signifique algo… intenta hacer que la vida de otro sea significativa. —Gracias. Porque independientemente de lo que creas, la historia será nuestro juez. Y deja de esperar y preguntarte sobre alguna promesa póstuma o condenación divina y aprende a vivir y amar la vida.</p>
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		<title>La evolución del Génesis</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 05 Jan 2020 21:34:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
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					<description><![CDATA[Conferencia de Aron Ra sobre el origen de las fábulas bíblicas, presentada ante la Secular Student Alliance de la Universidad de North Texas en Denton, el 11 de abril de 2013, subtitulada en español. A continuación, la transcripción completa. Como un niño que creció en los Estados Unidos se me enseñó que la Biblia era &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2020/01/05/la-evolucion-del-genesis/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">La evolución del Génesis</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Conferencia de <a href="">Aron Ra</a> sobre el origen de las fábulas bíblicas, presentada ante la Secular Student Alliance de la Universidad de North Texas en Denton, el 11 de abril de 2013, subtitulada en español.</em></p>
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<p><em>A continuación, la transcripción completa.</em></p>
<p><span id="more-4408"></span></p>
<p>Como un niño que creció en los Estados Unidos se me enseñó que la Biblia era la palabra de Dios y una cronología exacta e incuestionable de los acontecimientos en la historia humana. Ken Ham de «Answers in Genesis» resume esto como Dios diciendo: «Lo sé todo, siempre he estado allí, esto es lo que sucedió en el pasado». Por supuesto, la Biblia no se lee de esa manera. Se lee como la mitología hecha por el hombre, de una deidad ignorante en una jungla de fábulas discordantes de la especulación humana sin relevancia moral o fáctica.</p>
<p>Ciertamente no hay ningún indicio de inspiración divina. Pero como supuestamente fue inspirada por Dios, se supone que debemos tratarla como la verdad absoluta y la máxima autoridad, incluso cuando se contradice cientos de veces y se ha demostrado que contiene, como dijo Mark Twain: «más de mil mentiras”. Ni siquiera Dios puede salvar la Biblia en este punto, porque incluso si Dios existe, la Biblia no puede ser su palabra, no solo no dice nada de lo que debería —si un creador cósmico benevolente realmente la hubiera escrito—, sino que lo que dice está tan equivocado acerca de tanto que obviamente no fue escrita por nadie que tuviera alguna idea de lo que estaba hablando, sobre cualquier tema. La Biblia fue compuesta y compilada claramente por ignorantes e intolerantes salvajes supersticiosos y perpetuada por una cultura que intentaba afirmar su superioridad y justificar su inhumanidad, pretendiendo hablar en nombre de su dios.</p>
<p>Me enseñaron que la Biblia era el libro más antiguo jamás escrito y la historia más antigua jamás contada… En realidad, el primer libro jamás escrito y la historia más antigua jamás contada, y si la Biblia fuera cierta, todo esto también debería ser cierto, pero sabemos que no lo es. Hay muchas otras obras de religiones ya establecidas que son mucho más antiguas que eso.</p>
<p>El consenso académico es que Génesis fue compilado probablemente por Esdras a partir de varias tradiciones orales no relacionadas hace menos de 2500 años. Otros documentos más antiguos o de la misma época, todos ellos atribuidos a autores humanos, principalmente entre los siglos VI y II a. C. El libro más antiguo de la Biblia que aparentemente no está adaptado del politeísmo anterior es el Libro de Job, y proviene de alrededor del año 1500 a. C. Es aún siglos más joven que el Rig Veda, la más antigua de las escrituras védicas, típicamente datada entre 1700 y 1900 a. C., lo que hace del hinduismo la religión más antigua en práctica continua. Los Rollos del Mar Muerto son el texto arqueológico más antiguo conocido como la base del judaísmo rabínico, datado por radiocarbono entre 335 a. C. y 122 a. C., pero relacionado con eventos del siglo VII a. C. Curiosamente, las religiones zoroastriana, budista, hindú, helena, druídica, china y egipcia o bien empezaron en el siglo VII a. C. o sufrieron importantes revisiones en esta época. Por ejemplo, aquí es donde tenemos el Avesta de Zarathustra, aquí es donde dataron la versión actual del Bhagavad-gita, y aquí es cuando Lao Tzu escribió el Tao Te Ching. Este florecimiento de las filosofías también incluyó el ateísmo y el surgimiento del naturalismo científico entre los griegos jonios del mismo período.</p>
<p>Aquí en los Estados Unidos mucha gente aún cree que el comienzo de los tiempos fue solo hace unos 6000 años. Esta estimación se basa solamente en la mala matemática de un monje del siglo XVIII extrapolando suposiciones sin más información que una única fuente: un libro de cuentos sagrado. La totalidad del conocimiento moderno en todos los campos relevantes, todo lo que sabemos sobre historia, arqueología, geología, antropología e incluso mitología antigua, de expertos de todo el mundo, demuestra que este monje desinformado se equivocó. Las migraciones humanas se han trazado usando genómica, sobre estos otros campos, como así también la datación radiométrica de objetos arqueológicos, y ahora sabemos con certeza que hace 6000 años, y mucho tiempo antes, los nativos americanos ya estaban diseminados por ambos continentes americanos, los aborígenes ya estaban en Australia, y ya existían civilizaciones complejas establecidas en Oriente, en India, en África del Norte y emergiendo en Oriente Medio. Los antepasados de cada uno de los nichos culturales en esos lugares ya estaban allí en aquel momento, y ya hablaban muchos idiomas diferentes, porque también es posible hacer un seguimiento de la evolución del lenguaje.</p>
<p>Leyendo la literatura de la antigüedad es bastante fácil ver toda la transición que muestra cómo el latín evolucionó en el español, el francés y el italiano, por ejemplo. También es posible rastrear el influjo de nuevas palabras o contracciones para mostrar tendencias similares, sin tener necesariamente toda la literatura para mostrar cuándo evolucionan los idiomas. Patrones similares de ese idioma también están en las lenguas indias de Avesta y así sucesivamente. Al igual que el rastreo de mutaciones en un genoma en evolución.</p>
<p>Entonces, ¿qué pasa con esta Torre de Babel, de donde se supone que provenían todos estos idiomas originales? Esa historia es literalmente legendaria, el relato bíblico no es cierto en absoluto, pero se basa en un núcleo de verdad. La Torre inacabada de Babilonia todavía existe, y todavía es visible desde el sitio de la ciudad original. Fue iniciada por Hammurabi alrededor de 1750 a. C. y originalmente fue dedicada a Marduk, uno de los dioses más antiguos del panteón mesopotámico. El proyecto fue reanudado en el milenio siguiente por el rey Nabucodonosor y finalmente fue abandonado por segunda vez, pero es la razón del primer abandono la que proporciona el paralelismo para la parábola. Parece que los reinos cambiantes de Sumeria, Babilonia, Akkad y Caldea publicaron y compartieron los primeros textos silábicos que se inventaron. Vivían en ciudades-estado sofisticadas, enviaban a sus hijos a escuelas formales donde se les enseñaba a leer y escribir en cuneiforme. Esta fue una herramienta especial hecha para prensar letras en tabletas de arcilla que luego eran horneadas como documentos permanentes. Estas personas estaban completamente alfabetizadas hasta la caída del Imperio Mesopotámico, o en este caso la parte correspondiente a Hammurabi. Luego se cerraron las escuelas, se abandonó la educación pública y pronto ya nadie pudo leer cuneiforme. Esto habría sido más o menos concordante con la construcción inicial de Hammurabi del zigurat de Marduk, que aparentemente fue re-dedicado bajo Nabucodonosor y hoy se conoce más popularmente como la Torre de Babel. La base de la torre todavía está allí, pero la pérdida de alfabetización puede ser el único elemento de verdad que tiene la fábula.</p>
<p>Esta es la parte importante. Luego de que se cerraron todas las escuelas, las historias se mantuvieron vivas mediante memorización y recreación. No importa qué tan fiel a la palabra se intente ser, cambios sutiles ocurrirán ocasionalmente o eventualmente con este proceso, ya sea en la traducción o la interpretación, y ambos sucederán todo el tiempo, incluso cuando la Biblia fue escrita en tinta supuestamente indeleble. Es por eso que tenemos innumerables denominaciones, a pesar de su devoción, a una palabra supuestamente invariable. E independientemente de nuestro entendimiento y acceso a la información por otros medios. Imaginen cómo era en la Edad de Bronce, cuando ya no estaban grabadas en piedra, estas leyendas originalmente no relacionadas de este pueblo colectivo, estaban más fácilmente sujetas al adorno en la integración cultural. Durante varios siglos, esto sucedió con cada generación transmitiendo las historias a la siguiente.</p>
<p>Por la época en que los fenicios reinventaron el texto silábico, alrededor del siglo X a. C., todas las leyendas antiguas han evolucionado, se han mejorado, se han exagerado o se han visto influidas por las religiones vecinas y las dinámicas políticas. Algunos expertos actualmente reconocen cuatro fuentes solo para el Pentateuco, los cinco libros de Moisés. De acuerdo con la hipótesis documental de Wellhausen, estos colaboradores olvidados hoy se conocen como los Yahwistas del 950 a. C. en el reino del sur de Judá, los Elohistas del 850 a. C. en el reino del norte de Israel, los Deuteronomistas del 600 a. C. en Jerusalén durante un período de reforma religiosa y los escritores sacerdotales —que incluirían a Esdras— que eran los sacerdotes judíos en el exilio en Babilonia.</p>
<p>La erudición moderna no acredita a Moisés como el autor de nada. Una de las razones es que Moisés no pudo haber escrito póstumamente sobre su propia muerte en retrospectiva, como se detalla en Deuteronomio, y peor aún, evidentemente Moisés nunca existió tal como se lo describe. A medida que el folklore cambia con el tiempo y se traspasa a través de diferentes grupos tribales, muy a menudo hasta los nombres de los personajes centrales cambian, así como Roma tenía nombres diferentes para los dioses y héroes de los mismos mitos que tenían en Grecia, lo mismo sucede también en la mitología semítica antigua. Por ejemplo, parece que el personaje ahora conocido como Moisés es en realidad una compilación de varios antecesores de mitos anteriores, el más obvio de estos es Hammurabi el dador de leyes de Babilonia. Recibió la estela de la ley del dios sol Shamash unos 500 años antes de que supuestamente viviera Moisés, que generalmente se estima en alrededor de 1250 a. C. Por otra parte, la principal diferencia entre estas dos figuras es que la estela de la ley es un obelisco real de ocho pies de altura y que se exhibe en el Museo de Londres, mientras que el Arca de la Alianza es una de esas cosas que parece que solo existe en las películas.</p>
<p>Egipto proporcionó otro precursor en la forma de Djadjamankh, el sacerdote ritual del faraón Seneferu, de la Cuarta Dinastía del Imperio Antiguo en el siglo 25 a. C. Uno de los cinco cuentos incluidos en el Papiro Westcar detalla un viaje en el que Seneferu tomó una veintena de jóvenes hermosas, las desnudó a todas, y las puso en su largo bote para poder apreciar la vista mientras remaban por el lago. (¡Es bueno ser el rey!). Una de estas chicas accidentalmente dejó caer un adorno de turquesa por la borda y se molestó tanto al respecto, que Seneferu llamó a Djadjamankh, que era este mago sacerdotal, y Djadjamankh lanzó un hechizo que tomó el lago y lo plegó sobre sí mismo, como mirando debajo de una manta, para que Seneferu pudiera juntar el adorno de turquesa y convertirse en un héroe para una doncella esclava en topless. OK, esto no es del todo Cecil B. DeMille… Pero hace que uno se pregunte cómo la historia de Moisés abriendo el Mar Rojo pudo haber sido tan significativa en la misma tierra donde ya habían escrito esta farsa satírica más de mil años antes. Y pienso que la historia original era mejor.</p>
<p>En su libro «Engaños y mitos de la Biblia», Lloyd y Elizabeth Graham describen paralelos entre las historias de Moisés y Sargón. A continuación, la lectura: “El mito tejido sobre el legendario Sargón I, 2750 a. C., se asemeja sorprendentemente a la historia temprana de Moisés, es decir, su infancia. Esta parte es dada solamente por la fuente elohista: «Cuando ella, la madre de Moisés, ya no pudo ocultarlo, lo puso en un arca de juncos y la cubrió con lodo y brea. Ella puso al niño allí y lo dejó en la orilla del río.» —Eso es Éxodo 2:3—. Y en las tablas de Kouyunjik, Sargón cuenta su historia: «Mi madre, la princesa, me concibió; con dificultad me dio a luz. Ella me puso en un arca de juncos, con betún selló mi salida. Ella me lanzó a un río que no me ahogó. El río me llevó hacia Akki, la aguatera. Akki, la aguatera, con ternura me recogió…». En reconocimiento, Sargón nombró a su capital Acadia, llamada por los semitas Akkad, y Akkad estaba cerca de la ciudad de Sippara. Recuerden que la esposa de Moisés se llamaba Zipora». Demasiadas coincidencias.</p>
<p>Partes de la historia también se repitieron en el Nuevo Testamento, excepto que esta vez fue el rey Herodes quien trató de matar a todos los bebés para matar a Jesús. Hay muchos paralelismos entre Jesús y otros dioses pre-cristianos, pero no tengo tiempo para entrar en eso, solo estamos hablando del Génesis hoy. También es importante saber que algunos paralelismos no son precisos. He leído a Kersey Graves, he visto «Zeitgeist», ambos están llenos de errores, pero hay algunos predecesores como Dioniso, Prometeo y Krishna que pueden confirmarse positivamente.</p>
<p>Luego tenemos un descubrimiento, un descubrimiento significativo, a mediados del siglo XIX, donde tenemos 22.000 tabletas de cuneiforme descubiertas en Nínive, y tuvimos a George Smith trabajando en el Museo de Londres quien estaba aprendiendo cuneiforme y comienza a traducir todo esto, y se encuentra con historias sumerias. Se encuentra con historias de la Biblia, pero son más que los nombres lo que cambia, es el significado de la historia en algunos casos lo que cambia. Y encontró mucho más que la historia de Noé, encontró varias otras, Voy a mencionar algunas de ellas.</p>
<p>Noé, por ejemplo, originalmente fue conocido como Ziusudra en Sumeria, Atrahasis en Acadia, Utnapishtim en Babilonia, y cada uno de estos relatos varía entre sí y también respecto de la Biblia, aunque muchos pasajes literales son compartidos por la mayoría, todos claramente hablan del mismo evento al que refiere la Biblia. Un diluvio local centrado en la ciudad de Shuruppak al final del período Yemdet Nasr, alrededor de 2900 a. C. Estos tres mitos, o al menos dos de ellos, describen la profundidad de la inundación como de 15 codos, que son aproximadamente 22 pies (8 metros). Y en llanura aluvial iraquí bajo 22 pies de agua, no verías nada más que las copas de los árboles. Y en la versión de Gilgamesh —es un poco más horrenda que la versión de la Biblia porque describe el agua embalsada por cuerpos flotantes cuando las barcazas se detienen por ahí, y liberan al cuervo para encontrar la tierra y todo eso. Hay tantos paralelismos que no puede estar hablando de algo diferente… Ahora, en lugares cercanos hallarán otros mitos, como en Grecia donde hablan del Gran Diluvio, pero el diluvio del que hablan es diferente porque la gente huye de él refugiándose en las cimas de las colinas, y otros mitos como en China. No tienen los mismos mitos en todo el mundo: en China, tenían un rey que perdió una batalla y se enfureció, así que subió a la cima de una montaña, lanzó su lanza con furia, golpeó el cielo y abrió un agujero en el firmamento que dejó caer toda el agua que inundó China. Y luego tuvieron que llamar a la diosa Nüwa para que viniera a limpiar todo.</p>
<p>Entonces, hay mucha evidencia geológica del diluvio en Shuruppak, pero también tenemos evidencia arqueológica, una de ellas es la Lista Real Sumeria, en tres copias, una de las cuales estaba en la Biblioteca de Asurbanipal. Este es un documento increíblemente antiguo, uno de ellos es un cilindro cuneiforme y dice que la realeza descendió del cielo —o cuando la realeza descendió del cielo—, Alulim se convirtió en el primer rey y gobernó durante 28.800 años. El siguiente rey gobernó durante 36.000 años y fue seguido por media docena de otros que gobernaron de 43.200 a 18.600 años cada uno. Luego, las inundaciones arrasaron, y luego tenemos un par de docenas de reyes más que rara vez gobernaron por más de mil años. Uno de ellos solo gobierna durante 140 años. El más reciente de los reyes predinásticos fue confirmado de manera independiente a través de evidencia epigráfica como perteneciente al 2600 a. C. No hay duda de que ninguno de estos tipos vivió tanto tiempo, y no sé si es posible calcular las edades en tiempo real, a veces se puede obtener la respuesta correcta al dividir entre 12, a veces se puede obtener al dividir por 10, es una escala móvil. Usamos un sistema numérico de base 10 —salvo que nos falten dedos—, y el suyo es un sistema increíblemente complejo de base 60. No tenían un cero, y esa era una de las complicaciones de sus matemáticas. Su sistema de base 60 estaba compuesto por “sars”, que son unidades de 3.600, “ners”, que son unidades de 600, y “soss”, que son unidades de 60. Así que pueden imaginarse tratando de calcular la edad de las personas. De repente… —¿Cómo era? ¿Matusalén, 900? ¡Vaya cosa!</p>
<p>Enûma Elish, uno de los mitos más antiguos de la creación —creo que es el más antiguo— habla de la creación no en siete días, sino que está escrito en siete tablas y detalla siete generaciones de dioses. La clave es que la sexta generación creó al hombre para completar la creación, por lo que la séptima generación de dioses podría descansar. —¿Ven un paralelismo allí?— El tema se repite en la Epopeya de Atra-Hasis donde Elohim esencialmente dijo: «hagamos al hombre a nuestra imagen» y lo hicieron usando un hechizo de golem, que es un hechizo semítico tradicional donde se hace una estatuilla de arcilla y luego, o pones un hechizo o pones una cruz ansada en su boca y respiras en ella el aliento de la vida y de esa manera la animas. Este es un paralelismo con Génesis 1, porque estaba este dios sacrificado, y luego había 7 hombres y 7 mujeres que fueron hechos de las estatuillas de arcilla que fueron limpiadas y empapadas en la sangre del dios sacrificado. Esto es opuesto a Génesis 2 donde… En Génesis 1 tenemos a hombres y mujeres siendo creados juntos, y en Génesis 2 tenemos a un hombre siendo creado por sí mismo, y su consorte siendo creada como una ocurrencia tardía de un dios distraído y no del todo omnisciente.</p>
<p>Recuerden que el nombre «Adamah» significa «hombre de la tierra roja o arcilla roja». También en una colección de documentos cuneiformes está la leyenda de Adapa, también conocido como Adamu: «La «semilla de la humanidad» fue llamada ante los dioses, se le advirtió que no comiera ni bebiera nada que se le ofreciera, porque se pensaba que los dioses lo envenenarían, pero en vez de darle la comida de la muerte, le ofrecieron la comida de la vida eterna y se negó, como le ordenaron hacer. Le ofrecieron al agua vida eterna, y él la rechazó también. Le ofrecieron ropa y él se vistió. En consecuencia, se le negó la inmortalidad y regresó a la Tierra para llevar la enfermedad y el mal a los cuerpos de todas las personas».</p>
<p>Ahora pasemos a Eva. En la Epopeya de Gilgamesh, el hombre salvaje Enkidu se da cuenta de que está desnudo por primera vez en su vida luego de haber sido seducido por una ramera que se convirtió en su Eva. El dios Enki —en otra historia— incursiona en el jardín sagrado de Inanna y come varias frutas prohibidas. Es atrapado por la guardiana del jardín —no se sabe bien, creo que es Ninhursag. La diosa Ninhursag perdona su transgresión y tiene varias hijas para curar cada una de sus heridas. Una de ellas se llama Ninti, «hija nacida de la costilla», porque fue creada para cerrar la herida de su costado. En la leyenda del árbol Huluppu, Gilgamesh, el dios-rey, interpreta el papel de Dios en Génesis mientras camina por el jardín secreto —esta vez atribuido a Inanna— donde se encuentra a la doncella oscura Lilit junto a «una serpiente que no podía ser domada”, ambas en un árbol divinamente elegido. Lilit fue finalmente elegida como la primera esposa de Adán en la leyenda talmúdica. Gilgamesh sacó su hacha, abatió a la serpiente que no conoce encanto y, en el medio, la doncella Lilit derribó su casa y huyó.</p>
<p>El personaje de Lilit es interesante porque finalmente fue integrado en la historia del Jardín del Edén, en dos lugares, —como una interpretación muy parecida a la de Satanás. En algún momento la historia fue que hubo hombres y mujeres creados al mismo tiempo y Eva —o Lilit, mejor dicho— quería estar en la misma posición, —estas son las historias dadas por los rabinos— y Eva quería —o Lilit quería— una posición de igualdad. Adán quería que ella fuera servil, él quería ser dominante, y ella escapó del Jardín porque sabía el nombre secreto de Dios y eso le dio la capacidad de volar. Y luego, más tarde, la vemos haciendo el amor con demonios en la orilla del Mar Rojo y hay todo tipo de historias descabelladas sobre ella, pero luego regresa como una mujer despreciada por la mujer más joven, —que es la verdadera Eva, que fue creada más tarde— y luego Lilit es presentada como la serpiente.</p>
<p>En ningún lugar la Biblia implica que se suponía que la serpiente en el Jardín fuera algo más que una serpiente parlanchina, —pero hoy es una creencia común— ni tampoco el contexto de la historia permite que pudiera haber sido Satanás. En la Edad Media hubo una interpretación muy diferente, que fue sostenida por muchos judíos y cristianos. Virtualmente cada interpretación renacentista de la tentación de Eva, de un relieve en la Catedral de Notre-Dame hasta el techo de la Capilla Sixtina, la serpiente es típicamente representada como una mujer, por lo general en forma de una naga. Tenemos el torso de una mujer saliendo del cuerpo de una serpiente. Pero el Talmud viene más tarde que la Biblia y se supone que solo estoy hablando de los orígenes de la Biblia.</p>
<p>Muchos de los elementos del Nuevo Testamento se encuentran también entre las antigüedades semíticas y sumerias. Por ejemplo, notamos que la idea de que Satanás gobierna sobre el infierno proviene de Ereshkigal, la diosa mesopotámica del inframundo, básicamente al igual que el Hades griego que gobierna la tierra subterránea de los muertos. Originalmente, todos los que morían iban al mismo lugar, luego, después del siglo VII a. C., el Zend Avesta de Zarathustra ofrece una selección de opciones según los juicios de tus obras en vida. Los buenos y los justos ascenderán al reino de justicia y verdad gobernado por Ahura Mazda, también conocido como Ormuz, mientras que los hombres malvados descienden al reino de la mentira gobernado por Ahriman «el adversario», y se considera que la religión zoroástrica ha influido profundamente en la desarrollo del judaísmo posterior más que cualquier otra secta, y en hebreo el término «el adversario» se pronuncia «ha-shatán», Satanás. El concepto de Satanás es un compuesto de múltiples personajes también, pero aquí solo estamos hablando de Génesis.</p>
<p>Así que, además de las referencias talmúdicas y renacentistas a Lilit, noten que cada uno de estos elementos destacados de los mitos del Génesis apareció en una colección de fábulas originalmente no relacionadas, de al menos mil años antes, y que a menudo fueron escritas por los tatarabuelos de los autores bíblicos. Noten también que la investigación moderna, tan crítica de la creencia cristiana, no está vinculada en ninguno de estos aspectos. Así que no es posible que el Génesis contenga los acontecimientos originales íntegros o precisos. Las versiones actuales de estas historias claramente no existían en esa forma inicialmente. La mitología mesopotámica antigua evidentemente evolucionó a lo largo de muchos siglos de mejoras ocasionales, de modo que las antiguas leyendas se adaptaron e integraron con la cultura emergente del judaísmo. De modo que cuando los fenicios escribieron versiones más recientes de estas historias, hace unos 3000 años, las revisiones más familiares finalmente surgieron como un plagio del politeísmo anterior.</p>
<p>También hubo un mito de creación egipcio —el dios cabeza de toro Jnum— que formaba a personas y animales en una rueda de alfarero, y luego su consorte Heqet les ofrecía el aliento de vida a sus golems de arcilla, representado por una cruz anzada, apoyándola contra la nariz. Entonces, esto también es un precedente de Génesis 2, y aquí es donde llegamos a de dónde surgieron los dioses y los espíritus.</p>
<p>La arqueología del politeísmo pre-judaico muestra que Yahweh, —o Yahwah, Yahwho, Jehová— fue originalmente parte del panteón semítico descendido del dios padre El. Érase una vez, hace unos 2800 años, incluso se lo describió con una esposa: Asera, aunque eso puede haber sido parte de su asociación unificada con El. La consorte de El, Athirat, puede haberse convertido en Asera, tal como El y Yahweh se fusionaron en Yahweh-El, a quien los musulmanes llaman Alá, «El Dios», y los cristianos llaman a Abba «El Padre». Los dioses compuestos eran bastante comunes, por ejemplo el concepto trinitario de Jesús comparte una identidad con El-Alá-Abba-Yahweh, y de manera similar, en la trimurti hindú, Krishna es la Suprema Personalidad de la Divinidad de Rama Rama Shiva. En una época todos los dioses, incluido Yahweh, o eran mágicamente vueltos mortales, como la sexta generación divina en Enûma Elish, o eran elementales antropomorfizados, como el río Apsu que se hundía en su amante Tiamat, la diosa espiritual del océano. Amón fue ambos en distintas épocas, al igual que Yahweh.</p>
<p>A medida que la deidad se hacía más poderosa a los ojos de los devotos, la esposa se convirtió en una especie de estorbo, restringiendo el aspecto elemental en forma humana. Eventualmente, las esposas de ambos dioses fueron descartadas y las deidades siguieron caminos paralelos, a pesar de que Yahweh fue más típicamente representado como un dios volcánico y Amón era un dios del aire tebano. En su estado elemental completo se volvió invisible, lo que significaba que podía estar en cualquier parte, lo que significaba que también podía estar en todas partes, y así es como te vuelves omnipresente. Sentimos que la brisa se mueve contra nuestros cuerpos todo el tiempo. Como nadie entendía aún que el aire estaba compuesto de partículas químicas, pero todos sabían que morirías si no podías respirar, entonces se creía que el movimiento del aire era de alguna forma espiritual. A Yahweh también se le concedió este aspecto, de modo que cuando Génesis 1:2 dice: “solo el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”, están hablando del viento.</p>
<p>El faraón Amenhotep es comúnmente reconocido por haber creado la primera religión verdaderamente monoteísta. Lo hizo con un compuesto de dos dioses, como Yahweh-El. Amenhotep combinó a Amón, el dios del aire, con Ra, el dios del disco solar Atón. Así, creó Amón-Ra, algo que siempre nos estaba mirando desde arriba, y que tenía el espíritu para tocarnos en cualquier parte del mundo. Entonces Amenhotep cambió su propio nombre a Akhenatón. Este dios podía ser visto y sentido. ¿Qué otra deidad podría competir con esto?</p>
<p>Hay muchos paralelismos entre muchos dioses y héroes distintos, tantos, que es obvio que los creadores de mitos toman prestados poderes y aventuras de tradiciones antiguas, por lo que la caja de Pandora se lee como un paralelo de la historia de Eva. También parece que el pueblo hebreo exageró a su dios todo lo necesario para hacerlo más grande y mejor que el de todos los demás. “Oh sí, bueno, mi dios puede hacer lo que quiera. Si quiere que una cosa sea, la expresará, se manifestará de la nada”. Algo como eso.</p>
<p>Las deidades del desierto a menudo se representaban como un djinn —cuyo plural es djinni. La literatura islámica primitiva describe los djinni como elementales de aire tortuosos, usualmente confinados en botellas o lámparas. Pero a menudo se los describía como espíritus nómadas que vagaban libremente, por lo que los torbellinos errantes se llaman «demonios de polvo». También hay una fuerte similitud entre la versión medieval del djinn y nuestra versión de Dios. ¿Recuerdan cómo Elías fue llevado al cielo? En un torbellino. Así que la transición es fácil para Yahweh porque su nombre siempre funcionó perfectamente para un dios del aire. Supuestamente decimos su nombre cada vez que respiramos por la boca. Y a lo largo del tiempo, cuando se compuso la Biblia, sus autores comúnmente creían que el primer aliento de un niño era cuando se infundía con el espíritu, y por lo tanto se convertía en un ser vivo. Y, por supuesto, el diluvio en Génesis 7 estaba destinado a ahogar todo lo que tenía el aliento de la vida.</p>
<p>De hecho, el único comentario sabio que pude encontrar en la totalidad de la Biblia, muestra una vez más, mejor que cualquier otro pasaje, cómo nuestra noción de espiritualidad en realidad proviene de un malentendido sobre los aspectos naturales del aire: «Me dije a mí mismo acerca de los hijos de los hombres, Dios los ha probado para que vean que no son más que bestias. Porque el destino de los hijos de los hombres y el destino de las bestias es el mismo. Como muere uno, así muere el otro; de hecho, todos tienen el mismo aliento y no hay ventaja para el hombre sobre la bestia, porque todo es vanidad. Todos van al mismo lugar. Todos vinieron del polvo y todos regresan al polvo. ¿Quién sabe que el aliento del hombre asciende hacia arriba y el aliento de la bestia desciende hacia la tierra? He visto que no hay nada mejor para el hombre que alegrarse con lo que hiciere, porque esa es su parte. Porque, ¿quién lo llevará a ver qué ocurrirá después de él?». Eso es Eclesiastés 3:18-22. Esto es según la New American Standard Bible. La New Revised Standard Version, la American Standard Version y la King James Version, todas reemplazan la palabra «aliento» con la palabra «espíritu». Esta traducción ilustra elocuentemente el origen gaseoso de la creencia del hombre en su propia alma. —En otras palabras, «es demasiado aire caliente».</p>
<p>En cuanto al cambio impetuoso del nombre de Yahweh o su imagen del terrorífico dios volcánico que fue descrito en el Éxodo, en el de un dios del aire relativamente sutil, un escenario probable creo que proviene de una vieja película de Arnold Schwarzenegger. Conan el bárbaro sostiene que «mi dios es fuerte, más fuerte que esta montaña», y su compañero, —que adora los cuatro vientos, que en realidad era una religión en ese momento— dice que su dios es mayor, su dios es el cielo eterno, «tu dios simplemente se sienta debajo de él».</p>
<p>Entonces, ¿qué precede a todo esto, de dónde vienen todas estas otras religiones? Lo que vemos en común es que hay involucradas estatuillas de arcilla. Entonces, lo que tenemos es gente que hace cosas de barro, y hacen algo que parece un animal y se convierte en un artista consumado, y luego fanteasean: ¿no sería genial si pudiéramos hacer que esto cobrara vida? Tal vez si pudiéramos aplastar sangre en ella, o forzar la respiración, y hacer que cobrara vida de esa manera. ¿No sería genial si pudieras hacer eso? Entonces seríamos dioses. Así es como se nos ocurre esto. Alguien, por supuesto, da el siguiente paso lógico y dice: «¡Bueno, ey! Tal vez es de donde venimos».</p>
<p>Y yo diría… que creo… que el Génesis no contiene más verdad que eso.</p>
<p>Final.</p>
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		<title>«Por qué no soy cristiano», por Bertrand Russell</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 Mar 2018 16:25:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Este artículo del filósofo Bertrand Russell («Why I Am Not a Christian», en inglés) está basado en una conferencia pública pronunciada el 6 de marzo de 1927 en el Ayuntamiento de Battersea (Londres), auspiciada por la Sociedad Secular Nacional. Está incluido como primer capítulo en el libro «Por qué no soy cristiano y otros ensayos», &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2018/03/03/por-que-no-soy-cristiano-por-bertrand-russell/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">«Por qué no soy cristiano», por Bertrand Russell</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Este artículo del filósofo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bertrand_Russell"><strong>Bertrand Russell</strong></a> (<em>«Why I Am Not a Christian»</em>, en inglés) está basado en una conferencia pública pronunciada el 6 de marzo de 1927 en el Ayuntamiento de Battersea (Londres), auspiciada por la <strong>Sociedad Secular Nacional</strong>.</p>
<div class="centerpic"><img decoding="async" src="/files/russell/russell_cristianismo.jpg" alt="Bertrand Russell" /></div>
<p>Está incluido como primer capítulo en el libro <a href="https://idialectica.files.wordpress.com/2014/03/archivo_365.pdf"><em>«Por qué no soy cristiano y otros ensayos»</em></a>, publicado en el año 1957.</p>
<p><span id="more-3846"></span></p>
<h3>Por qué no soy cristiano</h3>
<p>Como ha dicho su presidente, el tema acerca del cual voy a hablar esta noche es «Por qué no soy cristiano». Quizás sería conveniente, antes que todo, tratar de averiguar lo que uno quiere dar a entender con la palabra «cristiano». En estos días, la emplean muy ligeramente muchas personas. Hay quienes entienden por ello la persona que trata de vivir virtuosamente. En tal sentido, supongo que habría cristianos de todas las sectas y credos; pero no creo que sea el sentido adecuado de la palabra, aunque sólo sea por implicar que toda la gente que no es cristiana —todos los budistas, confucianos, mahometanos, etc.—, no trata de vivir virtuosamente. Yo no entiendo por cristiano la persona que trata de vivir decentemente, de acuerdo con sus luces. Creo que debe tenerse una cierta cantidad de creencia definida antes de tener el derecho de llamarse cristiano. La palabra no tiene ahora un significado tan completo como en los tiempos de San Agustín y Santo Tomás de Aquino. En aquellos días, si un hombre decía que era cristiano, se sabía lo que quería dar a entender. Se aceptaba una colección completa de credos promulgados con gran precisión, y se creía cada sílaba de esos credos con todas las fuerzas de las convicciones de uno.</p>
<h4>¿Qué es un cristiano?</h4>
<p>En la actualidad no es así. Tenemos que ser un poco más vagos en nuestra idea del cristianismo. Creo, sin embargo, que hay dos cosas diferentes completamente esenciales a todo el que se llame cristiano. La primera es de naturaleza dogmática; a saber, que hay que creer en Dios y en la inmortalidad. Si no se cree en esas dos cosas, no creo que uno pueda llamarse propiamente cristiano. Luego, más aún, como el nombre implica, hay que tener alguna clase de creencia acerca de Cristo. Los mahometanos, por ejemplo, también creen en Dios y en la inmortalidad, pero no se llaman cristianos. Creo que hay que tener, aunque sea en una proporción mínima, la creencia de que Cristo era, si no divino, al menos el mejor y el más sabio de los hombres. Si no se cree eso acerca de Cristo, no creo que se tenga el derecho de llamarse cristiano. Claro está que hay otro sentido que se encuentra en el <em>Whitakers Almanack</em> y en los libros de geografía, donde se dice que la población del mundo está dividida en cristianos, mahometanos, budistas, fetichistas, etc.; y en ese sentido, todos nosotros somos cristianos. Los libros de geografía nos incluyen a todos, pero en un sentido puramente geográfico, que supongo podemos pasar por alto. Por lo tanto, entiendo que cuando yo digo que no soy cristiano, tengo que decir dos cosas diferentes; primera, por qué no creo en Dios ni en la inmortalidad; y segunda, por qué no creo que Cristo fuera el mejor y el más sabio de los hombres, aunque le concedo un grado muy alto de virtud moral.</p>
<p>De no haber sido por los triunfantes esfuerzos de los incrédulos del pasado, yo no haría una definición tan elástica del cristianismo. Como dije antes, en los tiempos pasados, tenían un sentido mucho más completo. Por ejemplo, comprendía la creencia en el infierno. La creencia en el fuego eterno era esencial de la fe cristiana hasta hace muy poco. En este país, como es sabido, dejó de ser esencial mediante una decisión del Consejo Privado, de cuya decisión disintieron el Arzobispo de Canterbury, y el Arzobispo de York; pero, en este país, nuestra religión se establece por Ley del Parlamento y, por lo tanto, el Consejo Privado pudo imponerse a ellos, y el infierno ya no fue necesario al cristiano. Por consiguiente no insistiré en que el cristiano tenga que creer en el infierno.</p>
<h4>La existencia de Dios</h4>
<p>La cuestión de la existencia de Dios es una cuestión amplia y seria, y si yo intentase tratarla del modo adecuado, tendría que retenerles aquí hasta el Día del Juicio, por lo cual deben excusarme por tratarla en forma resumida. Saben, claro está, que la Iglesia Católica ha declarado dogma que la existencia de Dios puede ser probada mediante la razón sin ayuda. Este es un dogma algo curioso, pero es uno de sus dogmas. Tenían que introducirlo porque, en un tiempo, los librepensadores adoptaron la costumbre de decir que había tales y cuales argumentos que la razón podía esgrimir contra la existencia de Dios, pero que, claro está, ellos sabían, como cuestión de fe, que Dios existía. Los argumentos y las razones fueron expuestos con gran detalle y la Iglesia Católica comprendió que había que ponerles coto. Por lo tanto, estableció que la existencia de Dios puede ser probada por la razón sin ayuda, y dieron los argumentos para probarlo. Son varios, claro está, pero sólo citaré unos pocos.</p>
<h4>El argumento de la Primera Causa</h4>
<p>Quizás el más fácil y sencillo de comprender es el argumento de la Primera Causa. (Se mantiene que todo cuanto vemos en este mundo tiene una causa, y que al ir profundizando en la cadena de las causas llegamos a una Primera Causa, y que a esa Primera Causa le damos el nombre de Dios).</p>
<p>Ese argumento, supongo, no tiene mucho peso en la actualidad, porque, en primer lugar, causa no es ya lo que solía ser. Los filósofos y los hombres de ciencia han estudiado la causa y ésta ya no posee la vitalidad que tenía; pero, aparte de eso, se ve que el argumento de que tiene que haber una Primera Causa no encierra ninguna validez. (Puedo decir que cuando era joven y debatía muy seriamente estas cuestiones en mi mente, había aceptado el argumento de la Primera Causa, hasta el día en que, a los 18 años, leí la Autobiografía de John Stuart MilL, y hallé allí esta frase: «Mi padre me enseñó que la pregunta &#8216;¿Quién me hizo?&#8217; no puede responderse, ya que inmediatamente sugiere la pregunta &#8216;¿Quién hizo a Dios?&#8217;». Esa sencilla frase me mostró, como aún pienso, la falacia del argumento de la Primera Causa. Si todo tiene que tener alguna causa, entonces Dios debe tener una causa. Si puede haber algo sin causa, igual puede ser el mundo que Dios, por lo cual no hay validez en ese argumento. Es exactamente de la misma naturaleza que la opinión hindú de que el mundo descansaba sobre un elefante, y el elefante sobre una tortuga; y, cuando le dijeron: «¿Y la tortuga?», el indio dijo: «¿Y si cambiásemos de tema?» El argumento no es realmente mejor que ése. No hay razón por la cual el mundo no pudo haber nacido sin causa; tampoco, por el contrario, hay razón de que hubiera existido siempre. No hay razón para suponer que el mundo haya tenido un comienzo. La idea de que las cosas tienen que tener un principio se debe realmente a la pobreza de nuestra imaginación). Por lo tanto, quizás, no necesito perder más tiempo con el argumento de la Primera Causa.</p>
<h4>El argumento de la ley natural</h4>
<p>Luego hay un argumento muy común derivado de la ley natural. Fue un argumento favorito durante el siglo <span style="font-variant: small-caps;">xviii</span>, especialmente bajo la influencia de Sir Isaac Newton y su cosmogonía. La gente observó los planetas que giraban en torno del sol, de acuerdo con la ley de gravitación, y pensó que Dios había dado un mandato a aquellos planetas para que se moviesen así y que lo hacían por aquella razón. Aquella era, claro está, una explicación sencilla y conveniente que evitaba el buscar nuevas explicaciones de la ley de la gravitación en la forma un poco más complicada que Einstein ha introducido. Yo no me propongo dar una conferencia sobre la ley de la gravitación, de acuerdo con la interpretación de Einstein, porque eso también llevaría algún tiempo; sea como fuere, ya no se trata de la ley natural del sistema newtoniano, donde, por alguna razón que nadie podía comprender, la naturaleza actuaba de modo uniforme. Ahora sabemos que muchas cosas que considerábamos como leyes naturales son realmente convencionalismos humanos. Sabemos que incluso en las profundidades más remotas del espacio estelar la yarda sigue teniendo tres pies. Eso es, sin duda, un hecho muy notable, pero no se le puede llamar una ley natural. Y otras muchas cosas que se han considerado como leyes de la naturaleza son de esa clase. Por el contrario, cuando se tiene algún conocimiento de lo que los átomos hacen realmente, se ve que están menos sometidos a la ley de lo que se cree la gente y que las leyes que se formulan no son más que promedios estadísticos producto del azar. Hay, como es sabido, una ley según la cual en los dados sólo se obtiene el seis doble aproximadamente cada treinta y seis veces, y no consideramos eso como la prueba de que la caída de los dados esté regulada por un plan; por el contrario, si el seis doble saliera cada vez, pensaríamos que había un plan. Las leyes de la naturaleza son así en gran parte de los casos. Hay promedios estadísticos que emergen de las leyes del azar; y esto hace que la idea de la ley natural sea mucho menos impresionante de lo que era anteriormente. Y aparte de eso, que representa el momentáneo estado de la ciencia que puede cambiar mañana, la idea de qué las leyes naturales implican un legislador se debe a la confusión entre las leyes naturales y las humanas. Las leyes humanas son preceptos que le mandan a uno proceder de una manera determinada, preceptos que pueden obedecerse o no; pero las leyes naturales son una descripción de cómo ocurren realmente las cosas y, como son una mera descripción, no se puede argüir que tiene que haber alguien que les dijo que actuasen así, porque, si arguyéramos tal cosa, nos veríamos enfrentados con la pregunta «¿Por qué Dios hizo esas leyes naturales y no otras?» Si se dice que lo hizo por su propio gusto y sin ninguna razón, se hallará entonces que hay algo que no está sometido a la ley, y por lo tanto el orden de la ley natural queda interrumpido. Si se dice, como hacen muchos teólogos ortodoxos, que, en todas las leyes divinas, hay una razón de que sean ésas y no otras —la razón, claro está, de crear el mejor universo posible, aunque al mirarlo uno no lo pensaría así—; si hubo alguna razón de las leyes que dio Dios, entonces el mismo Dios estaría sometido a la ley y, por lo tanto, no hay ninguna ventaja en presentar a Dios pomo un intermediario. Realmente, se tiene una ley exterior y anterior a los edictos divinos y Dios no nos sirve porque no es el último que dicta la ley. En resumen, este argumento de la ley natural ya no tiene la fuerza que solía tener. Estoy realizando cronológicamente mi examen de los argumentos. Los argumentos usados en favor de la existencia de Dios cambian de carácter con el tiempo. Al principio, eran duros argumentos intelectuales que representaban ciertas falacias completamente definidas. Al llegar a la época moderna, se hicieron menos respetables intelectualmente y estuvieron cada vez más influidos por una especie de vaguedad moralizadora.</p>
<h4>El argumento del plan</h4>
<p>El paso siguiente nos lleva al argumento del plan. Todos conocen el argumento del plan: todo en el mundo está hecho para que podamos vivir en él, y si el mundo variase un poco, no podríamos vivir. Ese es el argumento del plan. A veces toma una forma curiosa; por ejemplo se arguyó que los conejos tienen las colas blancas con el fin de que se pueda disparar más fácilmente contra ellos. Es fácil parodiar este argumento. Todos conocemos la observación de Voltaire de que la nariz estaba destinada a sostener las gafas. Esa clase de parodia no ha resultado tan desatinada como parecía en el siglo <span style="font-variant: small-caps;">xviii</span>, porque, desde Darwin, entendemos mucho mejor por qué las criaturas vivas se adaptan al medio. No es que el medio fuera adecuado para ellas, sino que ellas se hicieron adecuadas al medio, y esa es la base de la adaptación. No hay en ello ningún indicio de plan.</p>
<p>Cuando se examina el argumento del plan, es asombroso que la gente pueda creer que este mundo, con todas las cosas que hay en él, con todos sus defectos, fuera lo mejor que la omnipotencia y la omnisciencia han logrado producir en millones de años. Yo realmente no puedo creerlo. Creen que, si tuvieran la omnipotencia y la omnisciencia y millones de años para perfeccionar el mundo, no producirían nada mejor que el Ku-Klux-Klan o los fascistas? Además, si se aceptan las leyes ordinarias de la ciencia, hay que suponer que la vida humana y la vida en general de este planeta desaparecerán a su debido tiempo: es una fase de la decadencia del sistema solar; en una cierta fase de decadencia se tienen las condiciones y la temperatura adecuadas al protoplasma, y durante un corto período hay vida en la vida del sistema solar. La luna es el ejemplo de lo que le va a pasar a la tierra; se va a convertir en algo muerto, frío y sin vida.</p>
<p>Me dicen que este criterio es deprimente, y que si la gente lo creyese no tendría ánimo para seguir viviendo. Eso es una tontería. Nadie se preocupa por lo que va a ocurrir dentro de millones de años. Aunque crean que se están preocupando por ello, en realidad se engañan a sí mismos. Se preocupan por cosas mucho más mundanas aunque sólo sea una mala digestión; pero nadie es realmente desdichado al pensar lo que le va a ocurrir a este mundo dentro de millones de años. Por lo tanto, aunque es una triste opinión el suponer que va a desaparecer la vida —al menos se puede pensar así, aunque a veces, cuando contemplo las cosas que hace la gente con su vida, es casi un consuelo—, no es lo bastante para hacer la vida miserable. Sólo hace que la atención se vuelva hacia otras cosas.</p>
<h4>Los argumentos morales de la deidad</h4>
<p>Ahora llegamos a una fase más allá en lo que yo llamaré la incursión intelectual que los teístas han hecho en sus argumentaciones, y nos vemos ante los llamados argumentos morales de la existencia de Dios. Saben, claro está, que antiguamente solía haber tres argumentos intelectuales de la existencia de Dios, los cuales fueron suprimidos por Kant en la <em>Crítica de la Razón Pura</em>; pero no bien había terminado con estos argumentos cuando encontró otro nuevo, un argumento moral, que le convenció. Era como mucha gente: en las materias intelectuales era escéptico, pero en las morales creía implícitamente en las máximas que su madre le había enseñado. Eso ilustra lo que los psicoanalistas ponen tanto de relieve: la fuerza inmensamente mayor que tienen en nosotros las asociaciones primitivas sobre las posteriores.</p>
<p>Kant, como dije, inventó un nuevo argumento moral de la existencia de Dios, el cual en diversas formas fue extremadamente popular durante el siglo <span style="font-variant: small-caps;">xix</span>. Tiene toda clase de formas. Una de ellas es decir que no habría bien ni mal si Dios no existiera. Por el momento no me importa el que haya o no una diferencia entre el bien o el mal: esa es otra cuestión. Lo que me importa es que, si se está plenamente convencido de que hay una diferencia entre el bien y el mal entonces uno se encuentra en esta situación: ¿esa diferencia se debe o no al mandato de Dios? Si se debe al mandato de Dios, entonces para Dios no hay diferencia entre el bien y el mal, y ya no tiene significado la afirmación de que Dios es bueno. Si se dice, como hacen los teólogos, que Dios es bueno, entonces hay que decir que el bien y el mal deben tener un significado independiente del mandato de Dios, porque los mandatos de Dios son buenos y no malos independientemente del mero hecho de que Él los hiciera. Si se dice eso, entonces hay que decir que el bien y el mal no se hicieron por Dios, sino que son en esencia lógicamente anteriores a Dios. Se puede, claro está, si se quiere, decir que hubo una deidad superior que dio órdenes al Dios que hizo este mundo, o, para seguir el criterio de algunos gnósticos —un criterio que yo he considerado muy plausible—, que, en realidad, el mundo que conocemos fue hecho por el demonio en un momento en que Dios no estaba mirando. Hay mucho que decir en cuanto a esto, y no pienso refutarlo.</p>
<h4>El argumento del remedio de la injusticia</h4>
<p>Luego hay otra forma muy curiosa de argumento moral que es la siguiente: se dice que la existencia de Dios es necesaria para traer la justicia al mundo. En la parte del universo que conocemos hay gran injusticia, y con frecuencia sufre el bueno, prospera el malo, y apenas se sabe qué es lo más enojoso de todo esto; pero si se va a tener justicia en el universo en general, hay que suponer una vida futura para compensar la vida de la tierra. Por lo tanto, dicen que tiene que haber un Dios, y que tiene que haber un cielo y un infierno con el fin de que a la larga haya justicia. Ese es un argumento muy curioso. Si se mira el asunto desde un punto de vista científico, se diría: «Después de todo, yo sólo conozco este mundo. No conozco el resto del universo, pero, basándome en probabilidades, puedo decir que este mundo es un buen ejemplo, y que si hay injusticia aquí, lo probable es que también haya injusticia en otra parte». Supongamos que se tiene un cajón de naranjas, y al abrirlas la capa superior resulta mala; uno no dice: «Las de abajo estarán buenas en compensación». Se diría: «Probablemente todas son malas»; y eso es realmente lo que una persona científica diría del universo. Diría así: «En este mundo hay gran cantidad de injusticia y esto es una razón para suponer que la justicia no rige el mundo; y en este caso proporciona argumentos morales contra la deidad, no en su favor». Claro que yo sé que la clase de argumentos intelectuales de que he hablado no son realmente los que mueven a la gente. Lo que realmente hace que la gente crea en Dios no son los argumentos intelectuales. La mayoría de la gente cree en Dios porque les han enseñado a creer desde su infancia, y esa es la razón principal. Luego, creo que la razón más poderosa e inmediata después de ésta es el deseo de seguridad, la sensación de que hay un hermano mayor que cuidará de uno. Esto desempeña un papel muy profundo en provocar el deseo de la gente de creer en Dios.</p>
<h4>El carácter de Cristo</h4>
<p>Ahora tengo que decir unas pocas palabras acerca de un asunto que creo que no ha sido suficientemente tratado por los racionalistas, y que es la cuestión de si Cristo era el mejor y el más sabio de los hombres. Generalmente, se da por sentado que todos debemos estar de acuerdo en que era así. Yo no lo estoy. Creo que hay muchos puntos en que estoy de acuerdo con Cristo, muchos más que aquellos en que lo están los cristianos profesos. No sé si podría seguirle todo el camino, pero iría con Él mucho más lejos de lo que irían la mayoría de los cristianos profesos. Recuérdese que Él dijo: «Yo, empero, os digo, que no hagáis resistencia al agravio; antes, si alguno te hiriese en la mejilla derecha, vuelve también la otra». No es un precepto ni un principio nuevos. Lo usaron Lao-Tsé y Buda quinientos o seiscientos años antes de Cristo, pero este principio no lo aceptan los cristianos. No dudo que el actual primer ministro, por ejemplo, es un cristiano muy sincero, pero no les aconsejo que vayan a abofetearlo. Creo que hallarían que él pensaba que el texto tenía un sentido figurado.</p>
<p>Luego, hay otro punto que considero excelente. Se recordará que Cristo dijo: «No juzguéis a los demás si no queréis ser juzgados». Ese principio creo que no se hallará en los tribunales de los países cristianos. Yo he conocido en mi tiempo muchos jueces que eran cristianos sinceros, y ninguno de ellos creía que actuaba en contra de los principios cristianos haciendo lo que hacia. Luego Cristo dice: «Al que te pide, dale: y no le tuerzas el rostro al que pretenda de ti algún préstamo». Ese es un principio muy bueno.</p>
<p>El presidente ha recordado que no estamos aquí para hablar de política, pero no puedo menos de observar que las últimas elecciones generales se disputaron en torno a lo deseable que era torcer el rostro al que pudiera pedirnos un préstamo, de modo que hay que suponer que los liberales y los conservadores de este país son personas que no están de acuerdo con las enseñanzas de Cristo, porque, en dicha ocasión, se apartaron definitivamente de ellas.</p>
<p>Luego, hay otra máxima de Cristo que yo considero muy valiosa, pero que no es muy popular entre algunos de nuestros amigos cristianos. Él dijo: «Si quieres ser perfecto, anda y vende cuanto tienes y dáselo a los pobres». Es una máxima excelente, pero, como dije, no se practica mucho. Considero que todas estas máximas son buenas, aunque un poco difíciles de practicarse. Yo no hago profesión de practicarlas; pero, después de todo, no es lo mismo que si se tratase de un cristiano.</p>
<h4>Defectos de las enseñanzas de Cristo</h4>
<p>Concediendo la excelencia de estas máximas, llego a ciertos puntos en los cuales no creo que uno pueda ver la superlativa virtud ni la superlativa bondad de Cristo, como son pintadas en los Evangelios; y aquí puedo decir que no se trata de la cuestión histórica. Históricamente, es muy dudoso el que Cristo existiera, y, si existió, no sabemos nada acerca de Él, por lo cual no me ocupo de la cuestión histórica que es muy difícil. Me ocupo de Cristo tal como aparece en los Evangelios, aceptando la narración como es, y allí hay cosas que no parecen muy sabias. Una de ellas es que Él pensaba que Su segunda venida se produciría, en medio de nubes de gloria, antes que la muerte de la gente que vivía en aquella época. Hay muchos textos que prueban eso. Dice, por ejemplo: «No acabaréis de pasar por las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del hombre». Luego dice: «En verdad os digo que hay aquí algunos que no han de morir antes que vean al Hijo del hombre aparecer en el esplendor de su reino»; y hay muchos lugares donde está muy claro que Él creía que su segundo advenimiento ocurriría durante la vida de muchos que vivían entonces. Tal fue la creencia de sus primeros discípulos, y fue la base de una gran parte de su enseñanza moral. Cuando dijo: «No andéis, pues, acongojados por el día de mañana» y cosas semejantes, lo hizo en gran parte porque creía que su segunda venida iba a ser muy pronto, y que los asuntos mundanos ordinarios carecían de importancia. En realidad, yo he conocido a algunos cristianos que creían que la segunda venida era inminente. Yo conocí a un sacerdote que aterró a su congregación diciendo que la segunda venida era inminente, pero todos quedaron muy consolados al ver que estaba plantando árboles en su jardín. Los primeros cristianos lo creían realmente, y se abstuvieron de cosas como la plantación de árboles en sus jardines, porque aceptaron de Cristo la creencia de que la segunda venida era inminente. En tal respecto, evidentemente, no era tan sabio como han sido otros, y desde luego, no fue superlativamente sabio.</p>
<h4>El problema moral</h4>
<p>Luego, se llega a las cuestiones morales. Para mí, hay un defecto muy serio en el carácter moral de Cristo, y es que creía en el infierno. Yo no creo que ninguna persona profundamente humana pueda creer en un castigo eterno. Cristo, tal como lo pintan los Evangelios, sí creía en el castigo eterno, y uno halla repetidamente una furia vengativa contra los que no escuchaban sus sermones, actitud común en los predicadores y que dista mucho de la excelencia superlativa. No se halla, por ejemplo, esa actitud en Sócrates. Es amable con la gente que no le escucha; y eso es, a mi entender, más digno de un sabio que la indignación. Probablemente todos recuerdan las cosas que dijo Sócrates al morir y lo que decía generalmente a la gente que no estaba de acuerdo con él.</p>
<p>Se hallará en el Evangelio que Cristo dijo: «¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo será posible que evitéis el ser condenados al fuego del infierno?» Se lo decía a la gente que no escuchaba sus sermones. A mi entender este no es realmente el mejor tono, y hay muchas cosas como éstas acerca del infierno. Hay, claro está, el conocido texto acerca del pecado contra el Espíritu Santo: «Pero quien hablase contra el Espíritu Santo, despreciando su gracia, no se le perdonará ni en esta vida ni en la otra». Ese texto ha causado una indecible cantidad de miseria en el mundo, pues las más diversas personas han imaginado que han cometido pecados contra el Espíritu Santo y pensado que no serían perdonadas en este mundo ni en el otro. No creo que ninguna persona un poco misericordiosa ponga en el mundo miedos y terrores de esta clase.</p>
<p>Luego, Cristo dice: «Enviará el Hijo del hombre a sus ángeles, y quitarán de su reino a todos los escandalosos y a cuantos obran la maldad; y los arrojarán en el horno del fuego: allí será el llanto y el crujir de dientes». Y continúa extendiéndose con los gemidos y el rechinar de dientes. Esto se repite en un versículo tras otro, y el lector se da cuenta de que hay un cierto placer en la contemplación de los gemidos y el rechinar de dientes, pues de lo contrario no se repetiría con tanta frecuencia. Luego, todos ustedes recuerdan, claro está, lo de las ovejas y los cabritos; cómo, en la segunda venida, para separar a las ovejas y a los cabritos dirá a éstos: «Apartaos de mi, malditos: id al fuego eterno». Y continúa: «Y éstos irán al fuego eterno». Luego, dice de nuevo: «Y si es tu mano derecha la que te sirve de escándalo o te incita a pecar, córtala y tírala lejos de ti; pues mejor te está que perezca uno de tus miembros, que no el que vaya todo tu cuerpo al infierno, al fuego que no se extingue jamás». Esto lo repite una y otra vez. Debo declarar que toda esta doctrina, que el fuego del infierno es un castigo del pecado, es una doctrina de crueldad. Es una doctrina que llevó la crueldad al mundo y dio al mundo generaciones de cruel tortura; y el Cristo de los Evangelios, si se le acepta tal como le representan sus cronistas, tiene que ser considerado en parte responsable de eso.</p>
<p>Hay otras cosas de menor importancia. Está el ejemplo de los puercos de Gadara, donde ciertamente no fue muy compasivo para los puercos el meter demonios en sus cuerpos y precipitarlos colina abajo hasta el mar. Hay que recordar que si era omnipotente, simplemente pudo hacer que los demonios se fueran; pero eligió meterlos en los cuerpos de los cerdos. Luego está la curiosa historia de la higuera, que siempre me ha intrigado. Recuerdan lo que ocurrió con la higuera. «Tuvo hambre. Y como viese a lo lejos una higuera con hojas, encaminose allá por ver si encontraba en ella alguna cosa: y llegando, nada encontró sino follaje; porque no era aún tiempo de higos; y hablando a la higuera le dijo: «Nunca jamás coma ya nadie fruto de ti», y Pedro le dijo: «Maestro, mira cómo la higuera que maldijiste se ha secado»». Esta es una historia muy curiosa, porque aquella no era la época de los higos, y en realidad, no se puede culpar al árbol. Yo no puedo pensar que, ni en virtud ni en sabiduría, Cristo esté tan alto como otros personajes históricos. En estas cosas, pongo por encima de Él a Buda y a Sócrates.</p>
<h4>El factor emocional</h4>
<p>Como dije antes, no creo que la verdadera razón por la cual la gente acepta la religión tenga nada que ver con la argumentación. Se acepta la religión emocionalmente. Con frecuencia se nos dice que es muy malo atacar la religión porque la religión hace virtuosos a los hombres. Eso dicen; yo no lo he advertido. Conocen, claro está, la parodia de ese argumento en el libro de Samuel Butler, <em>Erewhon Revisited</em>. Recordarán que en Erewhon hay un tal Higgs que llega a un país remoto y, después de pasar algún tiempo allí, se escapa en un globo. Veinte años después, vuelve a aquel país y halla una nueva religión, en la que él mismo es adorado bajo el nombre de Niño Sol, que se dice ascendió a los cielos. Ve que se va a celebrar la Fiesta de la Ascensión y que los profesores Hanky y Panky se dicen que nunca han visto a Higgs, y esperan no verlo jamás; pero son los sumos sacerdotes de la religión del Niño Sol. Higgs se indigna y se acerca a ellos y dice: «Voy a descubrir toda esta farsa y a decir al pueblo de Erewhon que fui únicamente yo, Higgs, que subí en un globo». Y le dijeron: «No puede hacer eso, porque toda la moral de este país gira en torno de ese mito, y si supieran que no subió a los cielos se harían malos»; y con ello le persuadieron para que se marchase silenciosamente.</p>
<p>Esa es la idea, que todos seríamos malos si no tuviéramos la religión cristiana. A mi me parece que la gente que la tiene es, en su mayoría, extremadamente mala. Existe este hecho curioso: cuanto más intensa ha sido la religión de cualquier periodo, y más profunda la creencia dogmática, han sido mayor la crueldad y peores las circunstancias. En las llamadas edades de la fe, cuando los hombres realmente creían en la religión cristiana en toda su integridad hubo la Inquisición con sus torturas; hubo muchas desdichadas mujeres quemadas por brujas; y toda clase de crueldades practicadas en toda clase de gente en nombre de la religión.</p>
<p>Uno halla, al considerar el mundo, que todo el progreso del sentimiento humano, que toda mejora de la ley penal, que todo paso hacia la disminución de la guerra, que todo paso hacia un mejor trato de las razas de color, que toda mitigación de la esclavitud, que todo progreso moral realizado en el mundo, ha sido obstaculizado constantemente por las iglesias organizadas del mundo. Digo deliberadamente que la religión cristiana, tal como está organizada en sus iglesias ha sido, y es aún, la principal enemiga del progreso moral del mundo.</p>
<h4>Cómo las iglesias han retardado el progreso</h4>
<p>Se puede pensar que voy demasiado lejos cuando digo que aún sigue siendo así. Yo no lo creo. Basta un ejemplo. Serán más indulgentes conmigo si lo menciono. No es un hecho agradable, pero las iglesias le obligan a uno a mencionar hechos que no son agradables. Supongamos que en el mundo actual una joven sin experiencia se casa con un sifilítico; en tal caso, la Iglesia Católica dice; «Este es un sacramento indisoluble. Hay que estar juntos durante toda la vida». Y la mujer no puede dar ningún paso para no traer al mundo hijos sifilíticos. Eso es lo que dice la Iglesia Católica. Yo digo que ésa es una diabólica crueldad, y nadie cuya compasión natural no haya sido alterada por el dogma, o cuya naturaleza moral no sea absolutamente insensible al sufrimiento, puede mantener que es bueno y conveniente que continúe ese estado de cosas.</p>
<p>Este no es más que un ejemplo. Hay muchos modos por los cuales, en el momento actual, la Iglesia, por su insistencia en lo que ha decidido en llamar moralidad, inflige a la gente toda clase de sufrimientos inmerecidos e innecesarios. Y claro está, como es sabido, en su mayor parte se opone al progreso y al perfeccionamiento en todos los medios de disminuir el sufrimiento del mundo, porque ha decidido llamar moralidad a ciertas estrechas reglas de conducta que no tienen nada que ver con la felicidad humana; y cuando se dice que se debe hacer esto o lo otro, porque contribuye a la dicha humana, estima que es algo completamente extraño al asunto. «¿Qué tiene que ver con la moral la felicidad humana? El objeto de la moral no es hacer feliz a la gente».</p>
<h4>El miedo, fundamento de la religión</h4>
<p>La religión se basa, principalmente, a mi entender, en el miedo. Es en parte el miedo a lo desconocido, y en parte, como dije, el deseo de pensar que se tiene un hermano mayor que va a defenderlo a uno en todas sus cuitas y disputas. El miedo es la base de todo: el miedo de lo misterioso, el miedo de la derrota, el miedo de la muerte. El miedo es el padre de la crueldad y, por lo tanto, no es de extrañar que la crueldad y la religión vayan de la mano. Se debe a que el miedo es la base de estas dos cosas. En este mundo, podemos ahora comenzar a entender un poco las cosas y a dominarlas un poco con ayuda de la ciencia, que se ha abierto paso frente a la religión cristiana, frente a las iglesias, y frente a la oposición de todos los antiguos preceptos. La ciencia puede ayudarnos a librarnos de ese miedo cobarde en el cual la humanidad ha vivido durante tantas generaciones. La ciencia puede enseñarnos a no buscar ayudas imaginarias, a no inventar aliados celestiales, sino más bien a hacer con nuestros esfuerzos que este mundo sea un lugar habitable, en lugar de ser lo que han hecho de él las iglesias en todos estos siglos.</p>
<h4>Lo que debemos hacer</h4>
<p>Tenemos que mantenernos de pie y mirar al mundo a la cara: sus cosas buenas, sus cosas malas, sus bellezas y sus fealdades; ver el mundo tal cual es y no tener miedo de él. Conquistarlo mediante la inteligencia y no sólo sometiéndose al terror que emana de él. Todo el concepto de Dios es un concepto derivado del antiguo despotismo oriental. Es un concepto indigno de los hombres libres. Cuando se oye en la iglesia a la gente humillarse y proclamarse miserables pecadores, etc., parece algo despreciable e indigno de seres humanos que se respetan. Debemos mantenernos de pie y mirar al mundo a la cara. Tenemos que hacer el mundo lo mejor posible, y si no es tan bueno como deseamos, después de todo será mejor que lo que esos otros han hecho de él en todos estos siglos. Un mundo bueno necesita conocimiento, bondad y valor; no necesita el pesaroso anhelo del pasado, ni el aherrojamiento de la inteligencia libre mediante las palabras proferidas hace mucho por hombres ignorantes. Necesita un criterio sin temor y una inteligencia libre. Necesita la esperanza del futuro, no el mirar hacia un pasado muerto, que confiamos será superado por el futuro que nuestra inteligencia puede crear.</p>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 17 Apr 2016 20:22:47 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Frases, planteos, conclusiones y razones brillantes, expresados en 30 segundos. Al final del artículo, los videos completos. Carl Sagan Sobre el pensamiento científico Carl Sagan sobre el pensamiento científico:pic.twitter.com/uiWAvvNpC2 &#8212; Javier Smaldone (@mis2centavos) April 17, 2016 Bertrand Russell Sobre las creencias Bertrand Russell sobre las creencias.pic.twitter.com/I2C9C63hGo &#8212; Javier Smaldone (@mis2centavos) April 17, 2016 Más sobre &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2016/04/17/grandes-ideas-en-30-segundos/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">Grandes ideas en 30 segundos</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Frases, planteos, conclusiones y razones brillantes, expresados en 30 segundos. Al final del artículo, los videos completos.</p>
<h3>Carl Sagan</h3>
<h4>Sobre el pensamiento científico</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Carl Sagan sobre el pensamiento científico:<a href="https://t.co/uiWAvvNpC2">pic.twitter.com/uiWAvvNpC2</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721782167550955521">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<p><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></p>
<p><span id="more-2363"></span></p>
<p></p>
<h3>Bertrand Russell</h3>
<h4>Sobre las creencias</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="en" dir="ltr">Bertrand Russell sobre las creencias.<a href="https://t.co/I2C9C63hGo">pic.twitter.com/I2C9C63hGo</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721782393301049344">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Más sobre las creencias</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Más de Bertrand Russell sobre las creencias: <a href="https://t.co/VLAlrD01TO">pic.twitter.com/VLAlrD01TO</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721830451921489921">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la tolerancia</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="und" dir="ltr">Bertrand Russell sobre la tolerancia. <a href="https://t.co/xFE1fvYnKo">pic.twitter.com/xFE1fvYnKo</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721837889022201856">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<p></p>
<h3>Christopher Hitchens</h3>
<h4>Sobre los dogmas</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="en" dir="ltr">Christopher Hitchens sobre los dogmas.<a href="https://t.co/dOfP2rFvVz">pic.twitter.com/dOfP2rFvVz</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721783006357295104">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la blasfemia</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="und" dir="ltr">Christopher Hitchens sobre la blasfemia.<a href="https://t.co/huOus82eRp">pic.twitter.com/huOus82eRp</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721783438324469760">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la muerte</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Christopher Hitchens sobre la muerte.<a href="https://t.co/KBDz2btkQT">pic.twitter.com/KBDz2btkQT</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721783750238019586">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre Dios</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="tl" dir="ltr">Christopher Hitchens sobre Dios.<a href="https://t.co/wnqmjq6YMV">pic.twitter.com/wnqmjq6YMV</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721784098499530752">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la moral y la religión</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Christopher Hitchens sobre la moral y la religión.<a href="https://t.co/neW6UxEJPK">pic.twitter.com/neW6UxEJPK</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721784371074723842">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la difusión del cristianismo</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Christopher Hitchens sobre la difusión del cristianismo.<a href="https://t.co/pKYSxC9AEz">pic.twitter.com/pKYSxC9AEz</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721784720443502593">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<p></p>
<h3>Stephen Fry</h3>
<h4>Sobre la Iglésica Católica y el sexo</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Stephen Fry sobre la Iglesia Católica y el sexo. <a href="https://t.co/qHoVLZOAAa">pic.twitter.com/qHoVLZOAAa</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721776255457222656">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<p></p>
<h3>Matt Dillahunty</h3>
<h4>Sobre lo divisivo de las religiones</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Matt Dillahunty sobre lo divisivo en las religiones. <a href="https://t.co/yFEtgacGpP">pic.twitter.com/yFEtgacGpP</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721776579727265794">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<p></p>
<h3>Sam Harris</h3>
<h4>Sobre las creencias religiosas en los EE.UU.</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Sam Harris sobre las creencias religiosas en los Estados Unidos (en 2005). <a href="https://t.co/fNZpz5h0xH">pic.twitter.com/fNZpz5h0xH</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721777014286512128">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la Iglesia Católica y el uso de condones</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Sam Harris sobre la política de la Iglesia Católica sobre el uso de condones y sus consecuencias. <a href="https://t.co/E74PUQgzF1">pic.twitter.com/E74PUQgzF1</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721777464830246912">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre las creencias y los avances científicos</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Sam Harris y un ejemplo real del daño que ocasionan las creencias religiosas. <a href="https://t.co/ukoFxeTite">pic.twitter.com/ukoFxeTite</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721777843299028992">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre la moderación religiosa</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Sam Harris sobre la &quot;moderación religiosa&quot;. <a href="https://t.co/KAaH1zIqGb">pic.twitter.com/KAaH1zIqGb</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721778138515128320">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre el respeto por las creencias religiosas</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Sam Harris sobre el respeto por las creencias religiosas. <a href="https://t.co/qowopm6otV">pic.twitter.com/qowopm6otV</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721778418703077376">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<h4>Sobre los textos sagrados</h4>
<blockquote class="twitter-video" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Sam Harris sobre los &quot;textos sagrados&quot;. <a href="https://t.co/b6VbjacRRT">pic.twitter.com/b6VbjacRRT</a></p>
<p>&mdash; Javier Smaldone (@mis2centavos) <a href="https://twitter.com/mis2centavos/status/721778861386637312">April 17, 2016</a></p></blockquote>
<p></p>
<h3>Videos completos</h3>
<h4>Carl Sagan</h4>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="600" height="338" src="https://www.youtube.com/embed/9d500RXYCcA?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<h4>Bertrand Russell</h4>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="480" height="360" src="https://www.youtube.com/embed/yTHXW1s1sD0?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<h4>Christopher Hitchens</h4>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="600" height="338" src="https://www.youtube.com/embed/Iz3PxuJquww?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<h4>Stephen Fry</h4>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="600" height="338" src="https://www.youtube.com/embed/mD7mtUyi1KI?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<h4>Matt Dillahunty</h4>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="600" height="338" src="https://www.youtube.com/embed/0ao8jyXQR24?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<h4>Sam Harris</h4>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="600" height="338" src="https://www.youtube.com/embed/OndH2FXQKGg?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
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		<title>El fin de la fe</title>
		<link>https://blog.smaldone.com.ar/2016/03/24/el-fin-de-la-fe/</link>
					<comments>https://blog.smaldone.com.ar/2016/03/24/el-fin-de-la-fe/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 25 Mar 2016 02:39:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Conferencia del filósofo y neurocientífico Sam Harris en el año 2005, basada en su libro «El fin de la fe», sobre el enfrentamiento entre las creencias religiosas y el pensamiento racional. A continuación, la transcripción: Moses Znaimer: En un mundo cada vez más secularizado, parece que los únicos religiosos que quedan son fanáticos. Y francamente &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2016/03/24/el-fin-de-la-fe/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">El fin de la fe</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Conferencia del filósofo y neurocientífico <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sam_Harris"><strong>Sam Harris</strong></a> en el año 2005, basada en su libro <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_fin_de_la_fe"><em>«El fin de la fe»</em></a>, sobre el enfrentamiento entre las creencias religiosas y el pensamiento racional.</p>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="600" height="338" src="https://www.youtube.com/embed/OndH2FXQKGg?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<p>A continuación, la transcripción:</p>
<p><span id="more-2251"></span></p>
<p><strong>Moses Znaimer:</strong></p>
<p>En un mundo cada vez más secularizado, parece que los únicos religiosos que quedan son fanáticos. Y francamente me tienen harto. Si observamos cualquier acto de atrocidad cruel, exagerada y gratuita en el mundo hoy,  y lo más probable es que nos encontremos con algún desquiciado que se apoya en escrituras, juzgando, condenando, castigando y matando alegremente personas inocentes, escondidos tras la máscara de la fe. Predican el amor, pero practican la exclusión, y demuestran una tóxica intolerancia a las opiniones diferentes. No sé ustedes, pero para mí, la propia definición de arrogancia es alguien que presume de conocer la voluntad de Dios y hablar en nombre de ella.</p>
<p><p>Así que nuestro próximo orador, Sam Harris, cree que es hora de enfrentar el rol de la religión perpetuando conflictos humanos.</p>
<p><p><strong>Sam Harris:</strong></p>
<p>Gracias, Moses. ¿Está encendido, me escuchan?</p>
<p><p>Voy a hablar sobre las creencias. Específicamente, el problema de la creencia religiosa. Porque yo pienso que la forma en que enfrentamos la creencia, cómo criticamos, o erramos al no criticar las creencias de otros seres humanos, en este momento, tiene más relación con la supervivencia de la civilización que cualquier otra cosa que esté dentro de nuestro poder de influencia. Nuestro mundo ha sido balcanizado, como Moses lo acaba de decir, por dogmas religiosos incompatibles. Tenemos cristianos, contra musulmanes, contra judíos… Sus propios libros presentan afirmaciones incompatibles. Tenemos esta noción fundamental de que Dios escribió uno de nuestros libros. Desafortunadamente, tenemos muchos de estos libros a disposición.</p>
<p><p>Antes de comenzar con mi herejía, quiero advertirles desde el comienzo que voy a ofender a algunas personas aquí, sé que es muy probable que ustedes sean un grupo más bien secular. Yo vengo de un país al sur del suyo, que rápidamente se está cegando por la locura religiosa, como los salvajes de Afganistán. Pero aún así, creo que algunas personas en este auditorio se sentirán ofendidas por lo que digo. Quiero decir desde ya que mi intención realmente no es ofender a nadie. No estoy siendo provocador deliberadamente. Simplemente estoy preocupado. Me voy a preocupar en voz alta durante los próximos 20 minutos. Porque no veo razón para que esperemos sobrevivir a nuestras diferencias religiosas indefinidamente.</p>
<p><p>Me parece transparentemente obvio que el matrimonio de tecnología del siglo XXI… Olviden las armas nucleares y biológicas. Incluso la tecnología computacional de la que oímos esta mañana, el hecho de que dentro de unos pocos años, podrás sentarte en una cueva en Afganistán y con tu laptop de mil dólares, tendrás esencialmente una supercomputadora que puede infectar con sus algoritmos genéticos, su código malicioso, al resto de la sociedad. Sólo esto, hace que esta balcanización de nuestro mundo, las identidades morales separadas, el hecho de que no nos identificamos sólo como seres humanos, sino que somos musulmanes y judíos… Lo hace insostenible.</p>
<p><p>Entonces… brevemente, ¿qué es una creencia? ¿Qué significa creer que algo es cierto? Claramente las creencias son representaciones del mundo. Pero son más que eso. La diferencia entre creencia y esperanza, por ejemplo. Puedo tener la esperanza de ganar la lotería. Ésa es una representación del mundo, una representación de un estado posible del mundo. Pero creer que he ganado la lotería, es lo único que realmente abre las compuertas de la emoción y del comportamiento, a los comportamientos y emociones que serían apropiados si realmente hubiera ganado la lotería, cuando sales en una loca juerga de compras y ofendes a todos tus amigos. Lo que hace la diferencia es creer que tus pensamientos, ciertas proposiciones dentro de la mente, se ajustan verdaderamente a la realidad.</p>
<p><p>Si creen que esto es una abstracción, sólo imaginen la transformación en su fisiología en ese momento, en su neurología, en su psicología, si llegaran a creer que su hijo ha sido tomado como rehén. Primero tienen que tener un hijo, ese hijo debe estar en algún lugar en guerra, pero dadas las condiciones requeridas, si reciben una llamada, puro lenguaje. Una sola frase a sus oídos, si le otorgan credibilidad, transformaría sus vidas completamente. Todo el pánico que generaría esa experiencia, vendría de creer en cierta representación del mundo. Por esto las creencias son mecanismos para conducir nuestro comportamiento y emociones en el tiempo.</p>
<p><p>Aún no entendemos esto a nivel cerebral, estoy intentando entenderlo a través de imágenes cerebrales funcionales, pero a nivel de conversación con nosotros mismos, a nivel de pensamiento, es bastante claro que estamos hablando de representaciones lingüísticas del mundo.</p>
<p><p>Entonces, ¿qué cree la gente? Bueno, de donde yo vengo, EE.UU., un 22% de la población afirma tener la certeza, literalmente la certeza, de que Jesús bajará de las nubes a salvarlos en algún momento de los próximos 50 años. La certeza. Otro 22% piensa que «probablemente» volverá dentro de los próximos 50 años. Esto es un 44% del electorado. Esta gente no solo elige a nuestros parlamentarios y presidentes, ellos son elegidos como parlamentarios y presidentes. Esto debería ser aterrador para todos nosotros. Esta creencia obviamente no existe en forma aislada. No es un accidente que un 44% de EE.UU. también quiera que se enseñe el creacionismo en las escuelas, y que la evolución se deje de enseñar. En realidad, un 62% de los estadounidenses quiere que se enseñe el creacionismo en las escuelas, pero el 44% quiere que se enseñe en forma exclusiva.</p>
<p><p>Estamos construyendo una civilización de ignorantes. Un 44% de los estadounidenses también cree, que el creador del universo literalmente les prometió la tierra de Israel a los judíos, en su rol de agente inmobiliario omnisciente. Es claro que esta creencia tiene consecuencias geopolíticas, esto no es… Estas creencias no existen únicamente los domingos, cuando nos reunimos a hablar de Dios y de la Biblia.</p>
<p><p>Tomemos otra creencia que aparentemente tendría consecuencias muy menores. Consideremos la creencia católica de que el uso de condones es pecado. Esto es obviamente, desde mi punto de vista, una completa falsificación de la moralidad. Una cosa que el dogma religioso hace es separar los asuntos de moralidad de asuntos de verdadero sufrimiento. Sufrimiento humano, animal… Aquí no tenemos sufrimiento discernible en absoluto, y sin embargo nos dicen que es una proposición moral, que el uso de condones es éticamente problemático. ¿Cuáles son las posibles consecuencias aquí? Bueno, tenemos a millones de personas muriendo de SIDA cada año, solo en el África subsahariana. Y tenemos, literalmente, sacerdotes católicos predicando el pecado de los condones en pueblos donde la única información sobre el uso de condones, es la representación religiosa. Me parece que no deberíamos… El tiempo para respetar creencias religiosas de este tipo se acabó hace mucho tiempo.</p>
<p><p>Si tomamos otro efecto del dogma religioso en mi propio país, tenemos políticos con educación universitaria, oponiéndose a la investigación con células madre. Ciertamente impiden su desarrollo, no la financian, ponen una barrera tras otra. Probablemente uno de los campos de investigación más prometedores en la biología, para generar terapias médicas, está siendo impedido por esta noción medieval de que el alma entra al cigoto al momento de la concepción, y por lo tanto, a los blastocitos en una cápsula de Petri, literalmente, a cúmulos de células no diferenciadas, tenemos que darles el mismo tipo de consideración moral, tienen los mismos intereses, tienen el mismo… Nadie habla de sufrimiento, pero presumiblemente nos preocupa su experiencia a cierto nivel… Y que el interés de estas células está por sobre el interés de niñas de 8 años con diabetes, u hombres de 40 años con Parkinson.</p>
<p><p>La conversación nunca ocurre, los argumentos morales ni siquiera tienen que hacerse a nivel político, porque es un tabú fundamental criticar las creencias religiosas de alguien. La fe es realmente algo que detiene todas las conversaciones.</p>
<p><p>Ahora, en respuesta a este tipo de problemas, muchos de nosotros, muchas personas de buenas intenciones, han llegado a pensar que la acomodación apropiada a la modernidad es desarrollar lo que se llama moderación religiosa, en general. Puedes tener tu dios, puedes hablar de él o ella en alguna manera no especificada, se considera impropio estar demasiado seguro de lo que pasa después de la muerte, y de la estructura moral de este universo, pero… no tiremos el bebé con el agua de la bañera. La moderación religiosa es la solución, y la verdadera esencia de la moderación religiosa, es esta corrección política, donde todos deben ser libres de creer lo que quieran sobre Dios, no hay daño ni falta, las creencias son privadas.</p>
<p><p>Déjenme decirles un momento por qué pienso que esto es un camino sin salida. En primer lugar, la moderación religiosa da cobertura al fundamentalismo religioso. Porque no podemos criticar al extremismo religioso, al literalismo religioso, porque es políticamente tabú, se considera incivil. Y esto de verdad lo hacen cumplir los religiosos moderados. Los fundamentalistas religiosos critican todos los credos, excepto el suyo. Los fundamentalistas religiosos de mi país dirían que el Islam es una religión perversa. Los religiosos moderados evitan decir eso.</p>
<p><p>Así que ahora no podemos… George Bush puede llamar a una conferencia de prensa, y anunciar al mundo que designará «jueces con sentido común», lo citaré: «Designaré jueces con sentido común, que entiendan que nuestros derechos provienen de Dios» Ahora, imaginen… Me parece que la pregunta sensata inmediata, de cualquier periodista en ese lugar, sería: «Sr. Presidente, ¿qué diferencia hay entre eso y designar jueces con sentido común que entiendan que nuestros derechos provienen de Poseidón?». No es como si alguien en el siglo III hubiera descubierto que el dios bíblico existe, pero Poseidón no. Esto no son datos que tengamos. Obviamente esa sería la última pregunta que haría ese periodista.</p>
<p><p>No podemos llamar al pan, pan y al vino, vino, porque es… A causa de este tabú alrededor de la crítica a las religiones. Y yo diría que los religiosos moderados son realmente los mayores culpables aquí. La mayor fuerza que genera este tabú. Otro problema con la moderación religiosa es que en realidad es una bancarrota intelectual. Sólo consideremos por un momento esta noción de que deberíamos respetar las creencias de las personas. ¿En qué otro ámbito discursivo encontramos esto? ¿Cuándo fue la última vez que alguien en este auditorio fue amonestado porque tenía que respetar las creencias de otra persona sobre historia, o biología, o física?</p>
<p><p>No respetamos las creencias de los demás. Evaluamos sus razones. Si mis razones son lo suficientemente buenas, para creer lo que creo, inevitablemente creerás lo que yo creo, te daré mis razones, y las razones son contagiosas. Eso es lo que significa ser un ser humano racional. El respeto a las creencias ajenas no tiene cabida alguna.</p>
<p><p>Noten lo fácil de ver que es esto, cuando cambiamos de tema, de Dios, a alguna otra afirmación mundana ostentosa. Esto en realidad es un ejemplo de mi libro. Si les dijera que creo que hay un diamante enterrado en mi patio, del tamaño de un refrigerador. Tal vez pensarían en preguntarme por qué. Si les diera el tipo de respuestas que se oyen de parte de religiosos moderados, respuestas que describen el efecto positivo de creer en esto que yo creo, si dijera cosas como: «Bueno, esta creencia realmente da mucho significado a mi vida». O: «No quisiera vivir en un universo donde no hubiera un diamante del porte de un refrigerador en mi patio». Es bastante claro que respuestas de este tipo son completamente inadecuadas. Son peores que eso. Son las respuestas de un lunático, o de un idiota. Al responder de esa manera, me habría descalificado para cualquier puesto de responsabilidad en una sociedad de primer mundo. Excepto que si cambiamos el tema a la religión, a las demandas morales de una superinteligencia invisible, a lo que pasa después de la muerte, y luego se eliminan todos los límites. Entonces puedes decir lo que quieras.</p>
<p><p>Otro problema de la moderación religiosa, es que no solo es una bancarrota intelectual, también es una bancarrota teológica. Porque los fundamentalistas realmente han leído los libros. Y tienen razón sobre ellos. Estos libros son exactamente igual de intolerantes, igual de divisivos, que como los Osama Bin Laden del mundo, o los Jerry Falwell del mundo dicen que son. Y no estoy equiparando a ambos necesariamente, en términos morales. Una vez que dignificamos la afirmación de que la Biblia o el Corán, conspicuamente, es un libro y una comunicación fundamentalmente diferente a cualquier otro libro, ya sean las obras de Shakespeare, o La Ilíada… Estos libros no son literatura, son los mejores libros que tenemos en términos morales.</p>
<p><p>Una vez que dignificamos esas afirmaciones, Nos volvemos verdaderos rehenes de sus contenidos. El creador del universo realmente odia a los homosexuales. Si leen la Biblia, cuando menos los hombres homosexuales, el sexo gay, es una abominación. Está escrito claramente en Levítico. Este edicto está ramificado en Romanos. Muchos cristianos imaginan que el Nuevo Testamento repudia fundamentalmente toda la barbarie del Antiguo Testamento, en libros como Levítico, Deuteronomio, 2ª Samuel, Éxodo… Eso no es verdad. Puedes tomar a Jesús en la mitad de sus humores, y obtener algunos preceptos éticos hermosos, como la regla de oro, pero Jesús también dijo cosas como, en Lucas 19, «Cualquiera que no quiere que yo reine sobre él, tráiganlo y mátenlo ante mí».</p>
<p><p>Les garantizo que los inquisidores de la Edad Media, que quemaron vivos a los herejes durante cinco siglos, habían leído completo el Nuevo Testamento. Ellos leyeron el «Sermón en el Monte», y encontraron alguna forma de cuadrar su comportamiento, con el ministerio de Jesús. No es casualidad que las mayores lumbreras de la Iglesia, gente como Santo Tomás de Aquino y San Agustín, gente que sigue siendo enseñada a cada estudiante en cada seminario de Literatura Universal, ciertamente en mi país. En el caso de Aquino, él pensaba que los herejes abiertamente debían ser asesinados. En el caso de Agustín, decía que debían ser torturados. El argumento de Agustín para el uso de la tortura, en realidad sentó las bases para la fundación de la Inquisición.</p>
<p><p>Cuando recordamos estos eventos, y pensamos que la gente era quemada viva… Eruditos siendo torturados hasta la locura por especular sobre la naturaleza de las estrellas. Lo miramos desde nuestro lugar en el siglo XXI, y pensamos: «Bueno, estas sociedades estaban desquiciadas, estos hombres eran lunáticos». No es verdad. Esto era un comportamiento totalmente razonable, dado lo que se creía. La herejía… Piénsenlo: Si hay algo que tu vecino le puede decir a tu hijo, que es tan incontrolable espiritualmente, que podría poner en riesgo el futuro de tu hijo durante toda la eternidad, eso es mucho peor que el violador de niños que vive al lado. Estamos hablando de una eternidad de sufrimiento, porque tu hijo aprendió a llamar a Dios por el nombre incorrecto, o cree que Dios no existe. Lo que está en juego es extremadamente valioso.</p>
<p><p>Y otro problema con la moderación, incidentalmente, es que los moderados, y ciertamente los secularistas, tienden a estar cegados por su propia moderación. Es muy difícil para los moderados, creer que la gente realmente cree en estas cosas. Es difícil para un moderado, cuando ve las noticias en televisión, ve a los jihadistas mirando a la cámara de vídeo, diciendo cosas como «amamos la muerte más de lo que el infiel ama la vida». Y luego se hacen explotar. Los religiosos moderados, no los fundamentalistas, los moderados tienden a pensar: «No, no, no fue por eso que hizo estallar su bomba», «No tiene que ver con la religión, es económico, es falta de oportunidades de educación…».  No sé cuantos ingenieros y arquitectos más tendrán que estrellarse contra un muro a 700 km/h, para que nos demos cuenta de que esto no es simplemente un asunto de educación.</p>
<p><p>La verdad de nuestras circunstancias es bastante más siniestra que eso. En realidad es posible ser tan bien educado, que eres capaz de construir una bomba nuclear, y seguir creyendo que obtendrás las 72 vírgenes. Así de balcanizado está nuestro discurso. Así de fácilmente se particiona la mente humana. Les digo, no hay ningún lugar en la currícula para convertirse en científico, que diga: «Esto es basura. Tienes que dejar de creerlo».</p>
<p><p>Así que para resumir, ya que mi tiempo se agota inmisericordemente, Sólo quiero decir que lo que sea verdad, espiritual y éticamente, sobre nuestra circunstancia, no hay duda de que existen verdades espirituales, hay experiencias espirituales que los seres humanos pueden tener, y existen verdades éticas. Lo que sea verdad de eso, tiene que trascender la cultura, tiene que trascender nuestras diferencias culturales. Hay una razón por la cual no hablamos de «física cristiana» o «matemáticas musulmanas». Porque estas verdades son… Un experimento realizado aquí y en Bagdad, de hecho funciona en ambos lugares, si demuestra algo fundamental sobre la naturaleza del universo, que es verdadero éticamente, y que es verdadero espiritualmente.</p>
<p><p>Y lo único que garantiza que nuestra conversación humana sea ampliable, es la voluntad de actualizar y revisar las creencias sobre la realidad, por medio de la conversación. Porque cuando hay tanto en juego, tenemos una opción entre la conversación y la violencia, tanto a nivel de individuos como de sociedades.</p>
<p><p>Así que lo que les propongo hoy es que la meta final de la civilización no es la corrección política y tolerar todo tipo de absurdos. Es la razón, y ser razonables y abiertos a la evidencia. Muchas gracias.</p>
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		<title>Bernard Law, en primera plana</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 29 Feb 2016 14:52:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Ayer la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de los EE.UU. otorgó el premio Oscar a la mejor película al film «En primera plana» (Spotlight, en inglés), que relata la investigación del equipo periodístico del diario Boston Globe en el año 2002 sobre los numerosos casos de violación de niños por parte de &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2016/02/29/bernard-law-en-primera-plana/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">Bernard Law, en primera plana</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Ayer la <strong>Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas</strong> de los EE.UU. otorgó el premio <strong>Oscar a la mejor película</strong> al film <strong><em>«En primera plana»</em></strong> (<strong><em><a href="http://www.imdb.com/title/tt1895587/">Spotlight</a></em></strong>, en inglés), que relata la investigación del equipo periodístico del diario <a href="http://www.bostonglobe.com/"><strong>Boston Globe</strong></a> en el año 2002 sobre los numerosos casos de violación de niños por parte de sacerdotes en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Arquidi%C3%B3cesis_de_Boston"><strong>Arquidiócesis de Boston</strong></a> y, lo más importante, el encubrimiento por parte de las autoridades de la <strong>Iglesia Católica</strong>. Dicha investigación recibió el <strong>Premio Pulitzer</strong>.</p>
<div class="centerpic"><img decoding="async" src="/files/spotlight/law.jpg" alt="Bernard Law, en primera plana" /><br /><em>Foto: Associated Press (febrero de 2015)</em></div>
<p>De esta manera, vuelve a estar «en primera plana» la figura del por entonces Arzobispo de Boston, el <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Bernard_Francis_Law"><strong>cardenal Bernard Francis Law</strong></a>, que pese a ser requerido por la Justicia estadounidense, fue alojado y protegido en el <strong>Vaticano</strong>.</p>
<p><span id="more-2139"></span> </p>
<h3>La película</h3>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="600" height="338" src="https://www.youtube-nocookie.com/embed/6rWVESRKo5k?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<p>La investigación del equipo <strong>Spotlight</strong> del <strong>Boston Globe</strong> reveló una lista de <strong>271 clérigos</strong> acusados públicamente de abuso sexual, con un total de más de <strong>1.000 víctimas</strong>. Esto sólo en la <strong>Arquidiócesis de Boston</strong> (que agrupa a 1.800.000 fieles). Ninguno de los casos descubiertos por los periodistas había llegado a la Justicia, debido a la intervención de las autoridades eclesiásticas (mediante un equipo de abogados e ingentes cantidades de dinero). El responsable máximo en Boston del encubrimiento de los involucrados resultó ser el <strong>cardenal Bernard Law</strong>, que en el momento en que iba a ser requerido por la Justicia, <a href="http://europe.newsweek.com/pope-should-be-questioned-sex-abuse-cases-70573">huyó para refugiarse en el <strong>Vaticano</strong></a>. Dos años más tarde, el <strong>papa Juan Pablo II</strong> lo nombró arcipreste de la basílica más grande de Roma, la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bas%C3%ADlica_de_Santa_Mar%C3%ADa_la_Mayor"><strong>Santa Maria Maggiore</strong></a> (que a pesar de estar fuera de sus límites, es considerada <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:%C3%81reas_de_Italia_con_extraterritorialidad_a_favor_de_la_Santa_Sede"><em>«zona extraterritorial del Vaticano»</em></a>).</p>
<h3>Llega Francisco</h3>
<p>Al llegar al papado el <strong>cardenal Jorge Bergoglio</strong>, una de las primeras noticias fue un supuesto «cruce» con el <strong>cardenal Law</strong>. Según la información <a href="http://www.clarin.com/mundo/Afirman-Francisco-cuestiono-presencia-pedofilos_0_883111882.html">difundida por los medios</a> el <strong>papa Francisco</strong> lo retiró de la <strong>Santa Maria Maggiore</strong>. Incluso se aseguraba que el pontífice enviaría al cardenal encubridor a un <em>«retiro espiritual»</em> como penitencia.</p>
<div class="centerpic"><img decoding="async" src="/files/spotlight/law2.jpg" alt="Bernard Francis Law" /></div>
<p>La realidad fue muy distinta: lo que <strong>Francisco</strong> ordenó fue simplemente que no se viera al <strong>Law</strong> en la basílica, pero este siguió viviendo en un cómodo departamento dentro de la <strong>Santa Maria Maggiore</strong>. En la actualidad, el cardenal cuestionado y reclamado por la Justicia estadounidense <a href="http://www.huffingtonpost.com/phillip-martin/in-search-of-cardinal-bernard-law_b_7953932.html">sigue viviendo en Roma</a>, ahora en el lujoso <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_de_la_Canciller%C3%ADa"><strong>Palazzo della Cancelleria</strong></a> (también <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:%C3%81reas_de_Italia_con_extraterritorialidad_a_favor_de_la_Santa_Sede"><em>«zona extraterritorial del Vaticano»</em></a>).</p>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="600" height="338" src="https://www.youtube-nocookie.com/embed/kSUNv4Pe1Fs?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe><br />El papa Francisco saluda a Bernard Law en el Vaticano (21/12/2015)</div>
<h3>El Vaticano, refugio de encubridores</h3>
<p>El del <strong>cardenal Law</strong> no es el único caso: actualmente se encuentra en el Vaticano el <strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/George_Pell">cardenal George Pell</a></strong>, nombrado por <strong>Francisco</strong> <em>Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede</em>. <strong>Pell</strong> está sospechado por la justicia australiana de ser encubridor de varios sacerdotes abusadores de menores. Casualmente en el momento en que se entregaban los <strong>Premios Oscar</strong>, este cardenal <a href="http://www.infobae.com/2016/02/29/1793571-cruda-revelacion-un-cardenal-cercano-al-papa-francisco-abuso-sexual-menores">estaba declarando ante las autoridades australianas</a> a través de una videoconferencia (se negó a hacerse presente <a href="http://www.abc.net.au/news/2016-02-05/cardinal-george-pell-too-ill-to-child-sex-abuse-inquiry-lawyers/7140584">aduciendo problemas cardíacos</a>).</p>
<div class="centerpic"><img decoding="async" src="/files/spotlight/pell.jpg" alt="El cardenal George Pell" /><br /><em>El cardenal George Pell</em></div>
<p>Lamentablemente, y a pesar de la euforia que muestran los medios argentinos (motivada quizás en la nacionalidad del Papa), la realidad es que <strong>Francisco no ha tomado ninguna medida</strong> en contra de los violadores de niños ni mucho menos de sus encubridores. En el resto del mundo, este tema <a href="http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/02/160216_peter_saunders_miembro_critico_comision_vaticano_abusos_sexuales_curas_iglesia_catolica_papa_francisco_v">es tratado por los principales medios</a>. Ojalá la publicidad recibida por <strong><em>«En primera plana»</em></strong> sirva para que los periodistas locales profundicen en este gravísimo asunto. Y por qué no, algún equipo periodístico se atreva a <a href="http://www.clasesdeperiodismo.com/2016/01/24/spotlight-10-datos-sobre-la-pelicula-que-todo-periodista-debe-ver/">replicar la investigación realizada</a> por el <strong>Boston Globe</strong>. Si las estimaciones de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Richard_Sipe"><strong>Richard Sipe</strong></a> (una de las fuentes de <strong>Spotlight</strong>) son correctas, podrían encontrar <strong>algunos cientos de sacerdotes violadores en la Argentina</strong>, que fueron y son <strong>encubiertos por la Iglesia Católica</strong>.</p>
<h3>Actualización</h3>
<p>En estas fotografías <a href="https://au.news.yahoo.com/a/31576556/cardinal-george-pell-downs-beer-amid-claims-of-bad-heart/">tomadas el 18 de abril de 2016</a> puede verse al <em>«enfermo cardíaco»</em> <strong>George Pell</strong> bebiendo cerveza y comiendo papas fritas.</p>
<div class="centerpic"><img decoding="async" src="/files/spotlight/pell1.jpg" alt="El cardenal George Pell" /><br /><em>George Pell tomando cerveza</em></div>
<div class="centerpic"><img decoding="async" src="/files/spotlight/pell2.jpg" alt="El cardenal George Pell" /><br /><em>George Pell comiendo papas fritas</em></div>
<p>A continuación, la canción que le dedicó <a href=""><strong>Tim Minchin</strong></a> invitándolo a acudir al llamado de la Justicia australiana (<em>activar los subtítulos en español</em>).</p>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="600" height="338" src="https://www.youtube.com/embed/t7ACbs9mTso?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
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		<title>Dios no existe (y eso es algo bueno)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 16 Jan 2016 21:09:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Fragmento de la intervención de Christopher Hitchens en el debate con su hermano Peter Hitchens sobre la existencia de Dios, realizado en abril de 2008. A continuación, la transcripción: Bien, veamos&#8230; No creo que vaya a llevarme 10 minutos refutar la existencia de Dios. La proposición atea es la siguiente (la mayoría de las veces): &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2016/01/16/dios-no-existe-y-eso-es-algo-bueno/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">Dios no existe (y eso es algo bueno)</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Fragmento de la intervención de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Christopher_Hitchens"><strong>Christopher Hitchens</strong></a> en el debate con su hermano <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Peter_Hitchens"><strong>Peter Hitchens</strong></a> sobre la existencia de Dios, realizado en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ngjQs_QjSwc">abril de 2008</a>.</p>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="640" height="360" src="https://www.youtube.com/embed/UQnqf3XF_2Q?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<p>A continuación, la transcripción:</p>
<p><span id="more-2114"></span></p>
<p>Bien, veamos&#8230; No creo que vaya a llevarme 10 minutos refutar la existencia de Dios. La proposición atea es la siguiente (la mayoría de las veces): <em>No puede decirse que no haya un dios, puede decirse que no hay razón para pensar que hay uno</em>.</p>
<p>Esa fue la situación luego de que Lucrecio y Demócrito y los pensadores antiteístas originales comenzaran su crítica de la religión. Y les pediría a ustedes que tengan en mente una leve distinción mientras seguimos. Puede que deseen ser deístas, como lo fueron mis héroes Thomas Jefferson y Thomas Payne, puede que no quieran dejar la idea de que debe haber alguna causa primera o próxima, o un primer motor del universo conocido y observable. Pero incluso si pueden llegar a esa posición —que los no creyentes sostenemos está siempre sujeta a explicaciones mejores, más perfectas y más elegantes— incluso si pueden llegar a esa posición, aún tienen todo el trabajo por delante. Para pasar de ser deísta a ser teísta, o sea alguien que dice: «Dios se preocupa por ti, sabe quién eres, le importa lo que haces, responde a tus oraciones, le importa qué partes de tu pene o clítoris has cortado o te han cortado, le importa con quién te acuestas y de qué forma, le importa qué días sagrados celebras, le importa qué comes, le importa qué posiciones usas para obtener placer. Tienen todo el trabajo por delante, y les deseo mucha suerte. Porque no hay nadie&#8230; Incluso Aquino tuvo que rendirse. No hay nadie que pueda llegar desde la primera postura a la segunda.</p>
<p>Así que podría —y estoy realmente tentado a hacerlo— dejarlo ahí, pero no está en mi naturaleza dejar a una audiencia cautiva con tanta facilidad. Así que añadiré un par de cosas. Las razones por las que me alegro de que esto no sea cierto, supongo que serán las quejas más importantes de mi caso.</p>
<p>Algunas personas que conozco, que son ateas, dirán que les gustaría poder creer. Algunas personas que conozco, ex creyentes, dicen que les gustaría volver a tener fe. La extrañan. Yo no lo entiendo en absoluto. Pienso que es excelente que no haya razones para creer en las proposiciones absurdas, como las que acabo de exponerles brevemente. La razón principal de esto es que pienso que es una creencia totalitaria. Es el deseo de ser un esclavo. Es el deseo de que haya una autoridad tiránica inalterable e indesafiable, que puede condenarte por un crimen mental mientras duermes. Que puede someterte —de hecho debe hacerlo— a una vigilancia absoluta, a toda hora, a cada minuto te tu vida —¿dije de tu vida?— antes de que nacieras y, aún peor, y donde empieza lo realmente divertido: después de que mueras. Una Corea del Norte celestial. ¿Quién desea que esto sea cierto? ¿Quién sino un esclavo desea tal espantoso destino?</p>
<p>Yo he estado en Corea del Norte. Tienen a un nombre muerto como su presidente. Kim Jong-il sólo es jefe del partido y del ejército; no del Gobierno ni del Estado. Ese puesto le pertenece a su difunto padre, Kim Il-sung. Es una necrocracia. Una tanatocracia. Es una abreviatura de la trinidad, agregaría. El hijo es la reencarnación del padre. Es la más repugnante, total, absoluta y despiadada tiranía que la especie humana ha desarrollado jamás. Pero al menos, te puedes cagar muriendo y abandonar Corea del Norte. ¿El Corán o la Biblia les ofrecen esa libertad? ¡No! ¡No! La tiranía, la miseria, la posesión absoluta de toda tu personalidad, el aplastamiento de tu individualidad, sólo empiezan en el momento de la muerte. Esto es maligno. Esta es una prédica malvada. Así que eso es lo primero.</p>
<p>Segundo: nos ataca en nuestra en nuestra más profunda integridad esencial. Es un insulto para nosotros, en otras palabras. Dice que nosotros —ustedes y yo— no podemos, individual o colectivamente, decidir sobre una acción correcta, sin el celestial permiso divino. No diferenciaríamos el bien del mal si no tuviéramos permiso del Cielo para hacerlo. ¿De dónde o cómo podríamos diferenciarlos? Nuestra solidaridad humana, nuestro conocimiento innato del bien y del mal, nuestro agudo conocimiento de lo que es merecido o inmerecido, lo que es justo&#8230; no tiene valor para nosotros. Esto también nos es dado como regalos del gran incuestionable dictador entronizado. ¿Qué podría abolir nuestra integridad, qué podría abolir nuestra honestidad, decencia e dignidad, más que eso?</p>
<p>Lo segundo&#8230; ¡tercero!&#8230; es un poco más pragmático. La religión es nuestra primera —y es por eso que estoy tan fascinado con ella— es nuestra primera versión de la verdad. Es nuestro primer intento como especie. Es lo que intentamos cuando no sabíamos nada. No sabíamos que vivíamos en un planeta esférico, no sabíamos que nuestro planeta giraba alrededor del Sol. No sabíamos que había microorganismos que explicaban las enfermedades. Pensábamos que las enfermedades provenían de maldiciones o de brujas, o los que deseaban el mal, o demonios, «remolinos de polvo». No sabíamos nada. De los infantiles, aterrorizados e ignorantes orígenes de nuestra especie animal primate, de allí viene la religión. También fue nuestro primer intento de filosofía, nuestro primer intento de moral, nuestro primer intento de atención sanitaria —de hecho—, pero&#8230; debido a que fue nuestro primer intento, fue el peor. Ahora tenemos mejores explicaciones para todos esos temores. Y hemos explicado todos estos misterios. Sin embargo seguimos preocupándonos, y en algunos países, en algunas sociedades, no sólo preocupándonos, sino viviendo bajo un régimen totalitario que nos prohíbe pensar en el progreso que se ha hecho, o nos niega el conocimiento de que esos avances en realidad han ocurrido. Así que se ha convertido —bien, probablemente alguna vez la Biblia fue una ayuda— en un gran peligro para nuestra capacidad de vivir como una especie civilizada.</p>
<p>Esto me parece que se debe a su propuesta de una solución totalitaria —que es, después de todo, nuestro verdadero problema— a su espantosa dependencia en lo sobrenatural, en vez de las mucho más milagrosas, mucho más bellas, mucho más elegantes, mucho más numinosas, mucho más armoniosas, explicaciones naturales. Piensen cuánto más hermosas son las de Einstein y Darwin. Piensen cuánto más elegantes y persuasivas son, en vez de la idea del arbusto ardiente, o la exigencia de que sin circuncisión no puede haber salvación. Sólo imagínenlo.</p>
<p>Y luego les daré un último ejercicio mental. Esto es lo que tienen que creer hoy, si es que son monoteístas, porque ahora sabemos cosas que antes no sabíamos: Sabemos que la especie humana podría tener hasta 200 mil años de edad, cuando se separó de los cromañones y las especies pre-humanas primitivas. Podrían ser sólo 100 mil. Richard Dawkins piensa que son 200 mil, Francis Collins, del Proyecto Genoma Humano —y que por cierto es un cristiano al estilo de C.S. Lewis— piensa que son 100 mil. Bien, acepto 100 mil años. Acepto 100 mil años. Esto es lo que tienen que creer: Durante 100.000 años, los humanos nacen como una especie primate. Expectativa de vida, ¿unos 25 años, por las primeras decenas de miles de años? Mortalidad infantil: abundante. Enfermedades por microorganismos: aterrador. Terremotos&#8230; volcanes: extraordinario. Y peleas por tierra, por territorio, por comida, por mujeres, por tribalismo: aterrador, también. Durante 95-96 mil años, el Cielo observa esto&#8230; Con los brazos cruzados. Con indiferencia. Con frialdad. Y luego, unos 3 o 4 mil años atrás, pero sólo&#8230; en lugares realmente brutales e iletrados de Medio Oriente ¡No en China! No en China, donde la gente puede leer, pensar, hacer ciencia, ¡no, no!, en lugares bárbaros analfabetos y atrasados de Medio Oriente, decide: «Esto no puede seguir así, mejor intervenimos». ¿Y qué mejor manera de hacerlo que con sacrificios humanos y plagas y asesinatos en masa? Y si eso no los hace comportarse moralmente, ¡no sabemos qué otra cosa podrá hacerlo! Si hay una sola persona en esta sala, que pueda llegar a creer algo remotamente parecido a esto, se condena a sí mismo a ser —primero— muy estúpido y —segundo— muy inmoral.</p>
<p>Y por lo tanto, me parece que el caso de la intervención divina o lo sobrenatural, se cae. Y deberíamos alegrarnos de que se caiga. Y gracias.</p>
<div class="centerpic"><img decoding="async" src="/files/hitch/hitch.png" alt="Cita" /></div>
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		<title>Debate entre Richard Dawkins y el cardenal George Pell</title>
		<link>https://blog.smaldone.com.ar/2015/10/14/debate-entre-richard-dawkins-y-el-cardenal-george-pell/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Oct 2015 04:49:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://blog.smaldone.com.ar/?p=1981</guid>

					<description><![CDATA[Debate entre el biólogo evolucionista Richard Dawkins (ateo militante y divulgador científico) y el cardenal George Pell (integrante de los últimos dos cónclaves papales y del actual sínodo sobre la familia, y Prefecto de la Secretaría de Economía del Vaticano), en el programa televisivo Q&#038;A del canal australiano ABC TV (Australia), 9 de abril de &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2015/10/14/debate-entre-richard-dawkins-y-el-cardenal-george-pell/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">Debate entre Richard Dawkins y el cardenal George Pell</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Debate entre el biólogo evolucionista <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Dawkins"><strong>Richard Dawkins</strong></a> (ateo militante y divulgador científico) y el cardenal <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/George_Pell"><strong>George Pell</strong></a> (integrante de los últimos dos cónclaves papales y del actual <a href="http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1351156?sp=y">sínodo sobre la familia</a>, y Prefecto de la Secretaría de Economía del Vaticano), en el programa televisivo <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Q%26A_(Australian_talk_show)"><strong>Q&#038;A</strong></a> del canal australiano ABC TV (Australia), 9 de abril de 2012.</p>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="600" height="338" src="https://www.youtube.com/embed/-vj4falKEw4?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<p>A continuación, la transcripción completa.</p>
<p><span id="more-1981"></span></p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Buenas noches y bienvenidos a Q&#038;A. Soy Tony Jones y responderán a sus preguntas esta noche: De renombre mundial, biólogo evolutivo y autor de «El Espejismo de Dios», Richard Dawkins. Y…</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Esperen un minuto. Guarden sus aplausos sólo por un momento. Y el sacerdote australiano católico de más alto rango, el arzobispo de Sydney, cardenal George Pell. Por favor démosle la bienvenida a nuestros invitados especiales.</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy bien, Q&#038;A está en vivo desde las 09:35 (hora del este) y simultáneamente en News 24 y News Radio. Visiten nuestro sitio web para enviar preguntas o únanse a la conversación en Twitter usando el hashtag en pantalla. Y permanezcan atentos a la oportunidad de unirse a QandaVote. Pueden registrarse en su smartphone en la dirección que aparece en la pantalla. La dirección es qanda.vote —qandavote.tv, quise decir.</p>
<p>Y nuestra primera pregunta de esta noche viene de Naomi Roseth.</p>
<p><strong>Público:</strong> —En el Este, los líderes religiosos de Australia invocan el nombre de Dios para predicar paz, tolerancia, integridad política, fortaleza social y moral, todos, obviamente, valores positivos. Mi pregunta es: ¿De qué manera la práctica de estos valores dependen de un dios existente? ¿Es posible para un ateo ser una persona amante de la paz y socialmente responsable?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Richard Dawkins, vamos a empezar por usted.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, obviamente la respuesta a esa pregunta es sí. Quiero decir que no podía ser de otra manera. Es cierto que el cristianismo ha adoptado muchos de los mejores valores de la humanidad, pero ellos no pertenecen al cristianismo o a cualquier otra religión. Creo que sería muy triste si fuese verdad que realmente hiciera falta la religión para poder ser bueno, porque si lo piensas bien, significaría o que obtienes tu moral y tus valores de la Biblia o del Corán o de algún otro libro sagrado, o que eres bueno sólo porque tienes miedo de Dios, porque no quieres ir al infierno o quieres ir al cielo. Ahora bien, ¿cómo obtendrías tu moral de la Biblia? ¡Sinceramente espero que nadie obtenga su moral de la Biblia! Es cierto que pueden hallar un buen verso ocasional —el Sermón de la Montaña podría ser un ejemplo— pero se pierde en medio de las cosas horribles que se reparten por todo el Antiguo Testamento, y de hecho en todo el Nuevo Testamento. Porque la idea fundamental del cristianismo del Nuevo Testamento, de que Jesús es el hijo de Dios, quien redime a la humanidad del pecado original —la idea de que nacemos en pecado— y la única manera en que podemos ser redimidos del pecado es a través de la muerte de Jesús, es una idea horrible. Es una idea horrible que Dios, ese modelo de sabiduría, conocimiento y poder, no pudo pensar en una mejor forma para perdonar nuestros pecados que bajar a la Tierra —en su alter ego como su propio hijo— y ser él mismo torturado y ejecutado horriblemente para poder perdonarse a sí mismo.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bien, dejemos a George Pell, sobre eso.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, hay algunas cosas que podrían decirse. En primer lugar nuestra tradición se remonta a unos 4.000 años, así que lo que estos valores que hemos adoptado sean, tenemos que retroceder un poco en la distancia. Y es interesante mirar a la Roma pagana antes de que existiera la influencia cristiana. El cuarenta por ciento eran esclavos. Los hombres y mujeres lucharon entre sí hasta la muerte, en —ya sabes— el Circo Máximo o el Coliseo. Las mujeres no tenían derechos de ningún tipo. El infanticidio era una práctica regular. Las familias de la nobleza no quería niñas. El cristianismo cambió eso. Tal vez no por sí mismo, pero sí en gran medida. Y en la historia cristiana… somos cristianos, somos gente del Nuevo Testamento. Hubo una evolución en el Antiguo Testamento. Hay algunas cosas horribles allí. Se desarrolló. La noción de Dios fue purificada al pasar por el Antiguo Testamento.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puedo interrumpirlo sólo para llevarlo al punto de la pregunta? En realidad era sobre si los ateos pueden llevar una buena vida, ser buenas personas, socialmente responsables, etcétera…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Si, absolutamente.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Usted acepta eso.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Si, absolutamente. Creo que eso ayuda a creer en Dios, Porque… Hay un poeta polaco, Milosz que dice que el opio de los pueblos de hoy en día, es la creencia de que no serán juzgados por Dios cuando mueran, los que hayan cometido grandes crímenes y hecho cosas terribles van a salirse con la suya, y que las personas que han sufrido injustamente, y tuvieron vidas terribles&#8230; bueno, eso es todo.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bueno, vamos a pasar rápidamente a nuestra segunda pregunta. Es de Clare Bonner.</p>
<p><strong>Público:</strong> —La religión es precisamente, a menudo acusada de ser la raíz de la guerra y el conflicto, pero ¿qué pasa con todo lo bueno que ha hecho por la sociedad? Centrándose en Dios, la religión ha sido el lugar de nacimiento de escuelas, universidades, hospitales y un sinnúmero de desarrollos en ciencia. Richard, si usted cree que la conducta humana de buscar la verdad y de constantemente mejorarnos a nosotros mismos no es más que un mecanismo de supervivencia, entonces ¿cuál es el punto y por qué habría de molestarme?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¡Ja!… Es una idea sorprendente decir: «¿por qué habría de importarme?», solo porque tenemos una comprensión científica de por qué estamos aquí. Tenemos una comprensión científica de por qué estamos aquí y por lo tanto debemos construir nuestro propio significado a la vida. Tenemos que encontrar nuestros propios propósitos en la vida, que no derivan directamente de nuestra historia científica. Cuando usted dice que el cristianismo ha sido responsable de una gran cantidad de bien, incluyendo la ciencia —lo que, por cierto, resulta algo irónico. Creo que la mayoría de los grandes beneficios de la humanidad, como la abolición de la esclavitud, como la emancipación de la mujer —ambos mencionados por el cardenal— fueron superados en la historia cristiana sin demasiado apoyo del cristianismo. Yo, como ateo —mis amigos, como ateos… Vale la pena llevar una buena vida —en nuestra opinión— porque nos ponemos de pie, miramos al mundo a la cara, enfrentamos el hecho de que no va a durar para siempre, debemos hacer lo más que podamos en el poco tiempo que tenemos en este planeta, tenemos que hacer este planeta tan bueno como nos sea posible y tratar de dejarlo un lugar mejor del que encontramos.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Ahora, en cierta medida ya respondió a esta, pero hay una pregunta relacionada. Voy a dirigirme a esa ahora mismo. Viene de Rebeca Ray.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Bueno, mi pregunta para usted es: sin religión, ¿dónde está la base de nuestros valores y con el tiempo, no volveríamos a la idea de Darwin de la supervivencia del más apto?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Richard Dawkins, puede responder a eso y luego voy a pasar al cardenal Pell.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Espero que no se vuelva a la idea de la supervivencia del más apto en cuanto a la planificación de nuestra política, nuestros valores y nuestra forma de vida. A menudo he dicho que soy un darwiniano apasionado a la hora de explicar por qué existimos. Es, sin duda, la razón de por qué estamos aquí y por qué todos los seres vivos están aquí. Pero vivir nuestras vidas de una manera darwiniana, convertir a una sociedad en una sociedad darwiniana, sería en cierto modo una sociedad muy desagradable en la que vivir. Sería una especie de «sociedad thatcheriana». Quiero decir, en cierto modo, siento que una de las razones para aprender acerca de la evolución darwiniana, es obtener una lección de cómo no se deben configurar nuestros valores y vidas sociales.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —George Pell.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, resulta interesante porque creo que en alrededor de dos minutos, Richard ha dicho dos cosas distintas, una de ellas es que la ciencia no puede decirnos por qué estamos aquí y luego en el minuto siguiente, intenta decir que sí lo hace.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —No, no. Yo dije que sí nos puede decir por qué estamos aquí.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¡No puede!</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, simplemente le contradiré en ese caso.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, ¿cuál es la razón que la ciencia nos da del por qué estamos aquí? La ciencia nos dice cómo suceden las cosas, pero la ciencia no nos dice nada acerca de por qué se produjo el Big Bang. ¿Por qué hay una transición desde materia inanimada a materia viva? La ciencia calla…. Podríamos resolver la mayoría de las preguntas de la ciencia y aún quedarían todos los problemas de la vida casi completamente intactos. ¿Por qué ser buenos?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Hay una… El por qué ser bueno es una cuestión aparte, que también tiene que ver. «Por qué existimos», está usando la palabra «por qué» allí. La ciencia está investigando el problema de los factores antecedentes que llevan a nuestra existencia. Ahora, «por qué» en otro sentido, «por qué» en el sentido de un propósito —en mi opinión— no es una pregunta significativa. No se puede hacer una pregunta del tipo: «¿Por qué existen las montañas?», como si las montañas tuvieran algún tipo de propósito. Lo que se puede decir es: «¿cuáles son los factores causales que llevan a la existencia de las montañas?», lo mismo con la vida y lo mismo con el Universo. La ciencia, a lo largo de los siglos, ha reconstruido poco a poco las respuestas a estas preguntas: «¿Por qué?» en ese sentido. Es cierto que todavía hay algunos vacíos, pero sin duda cardenal, no irá a caer en la trampa del «Dios de los vacíos», al decir que la religión va a llenar esos vacíos que la ciencia aún no ha respondido aún.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, yo no voy a desviar el tema en absoluto. Me alegro de volver a eso.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Vamos a volver a ella porque sé que hay preguntas que se relacionan con algunos asuntos más importantes que han estado discutiendo, pero usted puede responder y luego pasaremos a la siguiente pregunta.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Espero que me lo permita.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Por supuesto.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Gracias. Es parte del ser humano preguntarse por qué existimos. El cuestionarnos nos distingue de los animales. Para preguntar por qué estamos aquí, repito —y esto es cosa frecuente en la ciencia— la ciencia no tiene nada que decir al respecto. Es… Lo que sea que podamos decir sobre las montañas, no podemos decir cuál es el propósito de la vida humana y no es Maggie Thatcher quien se encontró personificando el darwinismo social. Fueron Hitler y Stalin.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Yo he dicho…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Debido a que es la lucha por la supervivencia, los fuertes toman lo que pueden, los débiles dan lo que deben y no hay nada que lo detenga, y hemos visto eso en los dos grandes movimientos ateos del siglo pasado.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Oh, eso es ridículo. Eso es ridículo. Esta es la audiencia más imparcial que han podido reunir aquí por cierto… Bien, vamos a distinguir claramente dos cosas aquí. En primer lugar, el ateísmo no tiene nada que ver con Hitler y Stalin. Stalin… Stalin era ateo y Hitler no lo era. No importa lo que eran respecto al ateísmo, hicieron cosas horribles por razones completamente diferentes. Ahora, tiene razón cuando dice que ciertos aspectos de lo que Hitler trató de hacer, podrían ser considerados como algo que surge de la selección natural darwiniana. Exactamente por eso es que yo dije que desprecio la selección natural darwiniana como lema para la forma en que debiésemos vivir. Traté de decir que no deberíamos vivir según los principios darwinistas, pero los principios darwinianos explican cómo hemos llegado hasta aquí y por qué existimos en el sentido científico. Ahora, el cardenal, dijo que es parte de la naturaleza humana el querer hacer la pregunta de «por qué» en sentido de propósito. Puede muy bien ser parte de la naturaleza humana, pero eso no significa que sea una pregunta válida. Hay todo tipo de preguntas que se pueden hacer.</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Risas)</em></p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Qué hay de gracioso en eso? ¿Qué es lo gracioso?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bueno, nos gustaría que el público no grite. Si podemos hacer eso, sería genial. Sigamos adelante.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —No he terminado, lo siento…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bien, termine su punto. Ya que hay un montón de preguntas relativas a esto y volveremos.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —La pregunta «por qué» no es necesariamente una pregunta que merece ser respondida. Hay todo tipo de preguntas que la gente puede hacer, como: «¿De qué color son los celos?». Esa es una pregunta tonta.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Exactamente.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —»¿Por qué?» es una pregunta tonta. «¿Por qué?» es una pregunta tonta. Usted puede preguntar: ¿Cuáles son los factores que llevaron a que algo empezara a existir? Esa es una pregunta sensata. Pero: «¿Cuál es el propósito del Universo?» Es una pregunta tonta. No tiene ningún significado.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¿Puedo intervenir muy brevemente?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy brevemente.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Creo que es muy conmovedor y real el preguntar: «¿Por qué existe el sufrimiento?».</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Vamos a hacer esa pregunta, aunque no lo crean. Esto es Q&#038;A, en vivo e interactivo. Hoy vamos a experimentar con «qandavote», una nueva forma de compartir las opiniones de los espectadores sobre los temas que discutimos. Pueden ir a la página web qandavote.tv en su smartphone, tablet o computadora para votar sobre nuestra primera pregunta, que es: ¿Las creencias religiosas hacen del mundo un lugar mejor? Vamos a compartir más tarde sus puntos de vista.</p>
<p>Primero, vamos a pasar a la siguiente pregunta de nuestro panel. Se trata de Paul Hanrahan.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Mi pregunta es para Richard Dawkins. Usted ha dicho que no puede probar que Dios no existe y dice ser más bien agnóstico antes que ateo. ¿Por qué aparece como el campeón del ateísmo alrededor del mundo? ¿Por qué acepta ofertas para aparecer como el campeón del ateísmo y por qué se vuelve tan evangélico en la persecución de su causa? ¿No es eso un poco hipócrita y poco científico?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Sí, Richard Dawkins. Estoy un poco confundido acerca de eso porque usted acaba de referirse a sí mismo hace unos momentos como ateo y sin embargo, con el arzobispo de Canterbury, se ha referido a sí mismo como un agnóstico?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —En «El espejismo de Dios» hice una escala de siete puntos. El primero de ellos es: «estoy totalmente seguro de que hay un Dios». El séptimo es: «estoy totalmente seguro de que no hay un Dios». El sexto: «es a todos los efectos prácticos, soy ateo. Vivo mi vida como si Dios no existiese», pero cualquier científico de cualquier tipo, no podría afirmar positivamente que puede refutar la existencia de cualquier cosa. No puedo refutar la existencia del Conejo de Pascua, y por eso soy agnóstico sobre el Conejo de Pascua. De la misma forma yo soy agnóstico con respecto a Dios.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Entonces ¿que prueba, por cierto, lo haría cambiar de opinión?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Esa es una pregunta muy difícil e interesante, porque —quiero decir— yo solía pensar que si de alguna manera, ya sabes, que un gran gigante de 900 pies de altura, Jesús, con una voz como la de Paul Robeson, de repente se acerque y diga: «Yo existo. ¡Aquí estoy!» Pero aun me pregunto a veces si lo haría…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Yo creo que estaría alucinando.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¡Exactamente! ¡Estoy de acuerdo!</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bueno, ¿puedo hacerle una pregunta a usted? ¿Podría alguna vez ofrecerle Richard Dawkins, algún tipo de prueba necesaria para creer? ¿La prueba científica de la existencia de Dios?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, porque creo que él sólo acepta la prueba basada en la experiencia sensorial. En otras palabras, excluye el mundo de la metafísica, como por ejemplo el principio de contradicción, y excluye la posibilidad de argumentos, que van no en contra de la razón, sino más allá de ella. Sin embargo, podría hacer una pequeña sugerencia de por qué Richard se llama a sí mismo ateo. Debido a que en uno de sus blogs en el año 2002, se estaba discutiendo si es agnóstico o «no teísta», dijo que prefiere utilizar el término ateo, porque es más explosivo. Es más dinámico. Puedes sacudir a la gente, mientras que si vas por ahí diciendo que eres agnóstico o «no teísta», no… Estas son sus propias palabras.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bueno, vamos a dejar que Richard Dawkins responda.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Yo no recuerdo haber dicho eso. No dejaría de sorprenderme.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Fue en 2002.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es un tema recurrente, cuál es la mejor forma… Hay un problema con la palabra ateo, especialmente en los EE.UU. No sé si es igual en Australia. Hay una mujer encantadora… —se me olvida su nombre, porque tengo jet lag. Es una mujer irlando-americana… ¿Alguien me puede ayudar?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Hay un buen número de mujeres irlando-americanas. Lo siento.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Perdón?… No. Eh… De todas formas, le pido disculpas personalmente por olvidar su nombre. Ella es actriz e hizo una película sobre cómo se escapó de la Iglesia Católica Romana, es una película muy conmovedora y al final su madre descubre que era atea. Y su madre la llama por teléfono y dice: «Bueno, no me importa que no creas en Dios… ¡¿Pero atea?!». Su nombre es Julia Sweeney. De pronto lo recordé. La recomiendo muchísimo. Ahora, el punto es que la palabra ateo, a diferencia de simplemente no creer en Dios, tiene connotaciones negativas. Por lo tanto, en cierta medida las personas han querido apartarse de ella y cambiarse el nombre a «no teísta», secularista o «no creyente», y vacilo una y otra vez sobre cuál es el mejor nombre para usar. A veces me llamo a mí mismo ateo, a veces «no teísta» y a veces sólo «no creyente».</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —George Pell, vuelvo a usted sobre la cuestión de la existencia de Dios. ¿Por qué Dios azarosamente decide presentar pruebas de su existencia a un pequeño grupo de judíos hace 2.000 años y posteriormente no proporciona ninguna prueba luego de eso?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, no creo que haya habido ninguna prueba científica. No creo que Dios haga nada azarosamente, a pesar de que él podría establecer un sistema que funcione, al parecer a través de —ya sabe— de la casualidad o a través del azar. Pero si quieres que algo se haga, tienes que pedírselo a alguien. No estaría bien, por ejemplo, que yo pidiera a todos en la congregación que hicieran algo. Normalmente, no irías a una persona ocupada porque sabes que no lo haría, y así por alguna razón extraordinaria, Dios escogió a los judíos. Ellos no estaban intelectualmente a la altura de los egipcios o los…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Intelectualmente?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Intelectualmente, moralmente…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Cómo puede saber que intelectualmente?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Porque pueden ver los frutos de su civilización. Egipto fue el gran poder durante miles de años antes del cristianismo. Persia era una gran potencia… Caldea. Los pobres —el pequeño pueblo judío—, originalmente eran pastores. Ellos estaban atrapados —todavía están atrapados— entre las grandes potencias.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Pero eso no es un reflejo de la capacidad intelectual, el si uno es o no un pastor.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno…</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, no lo es, pero es un reconocimiento de un reflejo de su desarrollo intelectual, al igual que como mucha gente es muy inteligente y no altamente intelectual, pero mi punto es…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Lo siento, ¿puedo interrumpir? ¿Usted está incluyendo a Jesús en eso, quien obviamente era judío y fue parte de esa comunidad?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Exactamente.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Así que no estaba intelectualmente a la altura?</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Risas)</em></p>
<p><strong>Pell:</strong> —Ah…</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, eso es un buen intento Tony.</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Risas)</em></p>
<p><strong>Pell:</strong>  —La gente, en términos de sofisticación. Los salmos son notables en términos de sus construcciones y ese tipo de cuestiones. Ellos no pueden compararse con las grandes potencias. Pero Jesús no vino como un filósofo de élite. Él vino a los pobres y los luchadores, y por alguna razón eligió, muy difícilmente… Pero en realidad ahora son una elite intelectual, ya que a lo largo de los siglos han sido expulsados a otras formas de trabajo. Son un… —quiero decir— Jesús, creo, es el más grande hijo de Dios. Pero, dejando eso de lado, es el hombre más grande que alguna vez haya vivido, —aunque tengo una gran admiración por los judíos— pero no hay que exagerar su contribución en sus primeros días.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bien. Estás viendo Q&#038;A. Recuerda que puedes enviar tu pregunta en vídeo o web desde nuestro sitio web. La dirección está en pantalla para saber cómo hacerlo. Nuestra siguiente pregunta es un vídeo. Se trata de Andrew Watson, en Blackburn Victoria.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Pregunta para Richard Dawkins. Los creyentes del Big Bang, asumen que una vez no hubo nada, y de repente… ¡Puf! El Universo fue creado a partir de un Big Bang. Si no tengo nada en la palma de mi mano, cierro los dedos y digo la palabra «¡Bang!», luego abro los dedos otra vez, me parece que no habrá nada allí. Le pido que nos explique en términos legos, ¿cómo es posible que, algo tan enorme como el Universo, surgió de la nada?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Richard Dawkins…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, es obvio que no es un físico y… y yo tampoco lo soy. Y estoy encantado de decir que durante mi estancia en Australia, mantendré una serie de charlas —charlas públicas— con mi colega Lawrence Krauss. Una de ellas en la Ópera de Sydney, más adelante, creo que es la próxima semana… Y él ha escrito un libro sobre exactamente ese tema de cómo se puede conseguir algo de la nada y lo interrogaré sobre ese tema. ¡Por supuesto que es contrario a la intuición el que se pueda obtener algo desde la nada! Por supuesto, el sentido común no permite que usted consiga algo de la nada. Por eso resulta interesante. Tiene que ser interesante para dar lugar a la totalidad del Universo. Algo muy misterioso tiene que haber dado lugar al origen del Universo. Ahora, si deseas reemplazar… Si se desea reemplazar una explicación física por un dios inteligente, eso resultaría una peor explicación. Es aún una explicación más difícil. Lo que los científicos están tratando de hacer es explicar cómo se puede obtener no sólo algo, sino la inmensa complejidad del mundo, del Universo y de la vida. Y la ciencia está yendo por muy buen camino respecto a eso. La vida está completamente resuelta, exceptuando detalles. Esa fue la contribución de Darwin y de los sucesores de Darwin. Los físicos están trabajando en el origen del cosmos. Uno de ellos es Lawrence Krauss, que es con quien hablaré la próxima semana. Ahora bien, es muy misterioso cómo llegó a existir el Universo. Es una cuestión profundamente misteriosa e interesante…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Y ¿puedo interrumpir? Es una vieja pregunta, una pregunta muy antigua. Tomás de Aquino en el siglo 13 se preguntaba lo mismo. Dijo que debe haber habido un momento en que no existían las cosas físicas, pero algo no puede venir de la nada. Ese fue su punto de vista. Y ha sido repetido por…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, algo puede venir de la nada y eso es lo que los físicos nos dicen ahora. Le podría dar… Se me pidió que diera una interpretación lega. Una interpretación muy, muy lega… Si tienes materia y antimateria y las pones juntas, se anulan mutuamente y dan lugar a la nada. Lo que Lawrence Krauss está sugiriendo es que si comienzas con la nada, el proceso puede ir en reversa y producir materia y antimateria. La teoría todavía se está elaborando. Es una teoría muy difícil, una teoría matemática. No estoy capacitado para responder a la pregunta, pero de lo que estoy seguro es que seguramente no se resuelve postulando una inteligencia —una inteligencia creativa—, que motiva preguntas incluso más grandes sobre su propia existencia. Esa seguramente no va a ser la respuesta, sea lo que sea.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —George Pell…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Gracias. El inconveniente es que —hay muchos problemas con las enseñanzas de Richard—… pero uno fundamental es que acalla a Dios y «hace sopas de nada».</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Pell:</strong> —Continuamente habla como si Dios fuese una especie de figura lujosa dentro del espacio y el tiempo. Ahora, a partir del 450 y 500 antes de Cristo, con los filósofos griegos, Dios está por fuera del espacio y el tiempo. Dios es necesario, auto-suficiente, sin causa e incondicionado. Esa es la hipótesis con la que hay que lidiar. La segunda cosa es que Krauss no dice nada sobre que el Big Bang viene de la nada y ciertamente se sincera en alrededor de las últimas seis páginas al final de su libro. Y no sé si Richard lo ha leído hasta ese punto, por lo que dio esa introducción. Lo que dice es… Lo que Richard describe como «la nada» es algo así de mezcla de partículas —y quizás también vacío— con fuerzas electromagnéticas trabajando en él. De eso es de lo que Krauss habla bajo el título de «la nada». Hay una muy buena crítica sobre esto en el New York Times, no como algo pro religioso en absoluto, en el que Krauss es absolutamente refutado y destruido, aunque especialmente por sus seguidores, afirmando que él dice que las cosas vienen de la nada. Él no dice eso.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es una cuestión…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puede usted responder rápidamente a eso?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Puede disputar qué signifique exactamente «de la nada» pero sea lo que sea resultará muy, muy simple.</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Risas)</em></p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Qué es lo gracioso?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, creo que es un poco gracioso el intentar definir «la nada».</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bueno, ¿puedo planteárselo como una pregunta? ¿Es igualmente factible —ya que no puede probar la existencia de Dios— que la «nada» de la que estamos hablando sea, de hecho, una fuerza creadora?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Si hablas de un dios que es una inteligencia creativa, resulta algo muy complicado y muy improbable. Y es algo que por sí mismo requiere explicación. «La nada» de la que Lawrence Krauss está hablando, sea o no lo que una persona naive conciba como «nada», o lo que un físico sofisticado pueda concebir como «nada», será algo mucho, pero mucho más simple que una inteligencia creativa. Estamos luchando —todos estamos luchando, los científicos están luchando— para explicar cómo se obtiene el fantástico orden y complejidad del Universo a partir de principios muy simples y, por lo tanto, fáciles de entender y de explicar. Lawrence Krauss llama «la nada» al sustrato de su explicación. Es posible discutir si «nada» es la palabra correcta, pero sea lo que sea, es muy, muy simple y por lo tanto es una buena premisa para una explicación. Mientras que un dios —una inteligencia creativa— no es un sustrato meritorio de una explicación porque en sí ya es algo muy complicado. Y no aporta invocar a Tomás de Aquino y decir que ese dios se «define» por fuera del tiempo y del espacio. Eso es escabullirse. Eso es sólo una evasión de la responsabilidad de explicar. Eso es sólo predefinir lo que se quiere probar antes de haber siquiera comenzado.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bueno, vamos a pasar a una pregunta… Vamos a pasar a una pregunta sobre evolución para el cardenal Pell. Viene de parte de Jo Blades.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Como una joven científica católica, me gustaría pedirle al cardenal que aclare la posición de la Iglesia Católica Romana<br />
sobre la evolución y su comentario sobre si la dicotomía entre ciencia y religión es, de hecho, real.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Pues bien, ciencia y religión son dos actividades diferentes y en la Iglesia Católica se puede creer, en cierta medida, lo que le guste acerca de la evolución. Creo que Darwin hizo una gran contribución. Recuerdo haber hablado con Julius Kornberg, un biólogo muy distinguido, que ha trabajado con las hormigas durante años y dijo que ha logrado cambiarlas, alterando sus condiciones, pero hay una serie de cosas que la evolución no explica. Darwin se dio cuenta de eso. Darwin era un teísta, porque dijo que no podía creer que el inmenso cosmos y todas las cosas bellas del mundo se produjeron por mero azar o por necesidad. Dijo: «Tengo que ser clasificado como un teísta».</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¡Eso no es verdad! Simplemente eso no es cierto.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Discúlpeme, eso… está en la página 92 de su autobiografía. Puede ir y echar un vistazo.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Lo siento, ¿puedo ponerlo en forma de pregunta? ¿Usted acepta que los humanos evolucionaron de los simios?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Sí, probablemente. De los neandertales, sí… Lo que sea…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¡¿De los neandertales?!</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Probablemente…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Por qué de los neandertales?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, ¿de quién propondría usted?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Los neandertales fueron nuestros primos. No descendemos de ellos y ambos descendemos de…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¿Ellos son primos nuestros existentes? ¿Dónde voy a encontrar un hombre de Neanderthal hoy, si ellos son mis primos?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Ellos no existen, ¡están extintos!</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¡Exactamente ese es mi punto!</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Su punto es que porque ya no… porque están extintos no pueden ser nuestros primos?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Realmente no me preocupa mucho.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Eso está muy claro.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Algo en la historia de la evolución parece haber llegado antes que los humanos. Mucha gente dice que es el hombre de Neanderthal…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Pero, podemos decir lo siguiente: los seres humanos… usted acepta que los humanos evolucionaron a partir de los no-humanos, así que déjeme ponérselo a usted como pregunta: ¿En qué punto en esta escala evolutiva, el alma fue impartida a los seres humanos por medio de Dios?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Mira, el alma no es como poner un poco de ginebra al agua tónica. El alma es el principio de la vida. Así que en algún momento apareció un principio de vida —que podía cuestionar, que podía estar abierto a la admiración, que era capaz de comunicarse— y entonces tuvimos el primer ser humano. Ahora, creemos que los primeros seres humanos se desarrollaron en Sudáfrica. No estoy muy seguro de cuánto tiempo atrás y luego todo… los humanos se desarrollaron a partir de eso. Sabemos más acerca de eso. No hay restos. Sabemos más acerca de ello debido a los dibujos que dejaron en las paredes y cuevas… y esas cosas. No hay tales cosas de los neandertales. Así que no podemos decir exactamente cuándo se produjo el primer ser humano, sino que podemos decir si hay seres humanos, esos deben haber sido los primeros. Pudieron haber sido iguales al principio, pero si hay una progresión, tienen que haber sido los primeros.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Está usted hablando de una especie de escenario de «Jardín del Edén» con unos «Adán y Eva» reales?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bien… Adán y Eva son términos que quieren decir: la vida y la Tierra. Es como cada hombre. Esa es una versión hermosa, sofisticada y mitológica. No es ciencia, sino que está ahí para decirnos dos o tres cosas. Primero que todo, que Dios creó el mundo y el Universo. En segundo lugar, que la clave para todo el Universo, lo realmente importante, son los seres humanos. Y en tercer lugar, es una mitología muy sofisticada para tratar de explicar el mal y el sufrimiento en el mundo.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Pero no es una verdad literal. No debe verse de ninguna manera como una verdad histórica o literal.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Ciertamente no es una verdad científica, y es una historia religiosa relatada con fines religiosos.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Entonces rápidamente, porque el Antiguo Testamento —en particular— está lleno de este tipo de historias, ¿en qué punto cabe distinguir entre metáfora y realidad? Por ejemplo: Moisés recibiendo los Diez Mandamientos escritos directamente por Dios en una montaña…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No estoy seguro de que el Antiguo Testamento diga que Dios escribió los Diez Mandamientos, pero dejando eso de lado, es difícil saber exactamente cómo pasó, pero Moisés fue un gran hombre, mantuvo un gran encuentro con lo divino. En realidad, con Moisés pudimos conseguir la clave que permite que nos unamos con los griegos mediante la razón, porque Moisés dijo «quién diré a los egipcios que eres», y él le dijo: «mi nombre es &#8216;Soy quien soy'».</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bien, ahora voy a dirigirme a… Voy a regresar de nuevo a Richard Dawkins porque hemos pasado de la evolución, obviamente, a las versiones bíblicas de la misma. Su respuesta.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, tengo curiosidad por saber ¿si Adán y Eva nunca existieron, de dónde vino el pecado original? Pero también me gustaría aclarar el punto acerca de si alguna vez hubo un primer ser humano. Esa es una pregunta bastante difícil y desconcertante, porque sabemos que la especie anterior de la que hemos descendido es probable el Homo Erectus, y antes de eso, de algún tipo de Australopiteco, pero nunca hubo un último Homo Erectus que diera a luz al primer Homo Sapiens. Cada criatura nacida pertenecía a la misma especie que sus padres. El proceso de evolución es tan gradual que nunca se puede decir: «¡Ajá! Ahora de repente tenemos el primer ser humano». Siempre se trata de sólo poquísimas diferencias con la anterior generación. Ese es un punto de vista científico que creo que es bastante interesante. No estoy seguro de que si tiene un significado teológico, excepto que creo que los sucesivos papas han tratado de sugerir que el alma fue efectivamente añadida como la ginebra a la tónica, en algún momento en particular durante la evolución. «En algún momento de la evolución no había alma, y luego hubo una…» por lo que es un asunto muy interesante para indagar. Ahora tenemos mucho mejor registro fósil de África sobre la descendencia de los seres humanos de los Australopitecos a varias especies de Homo, tal vez Homo Habilis, tal vez el Homo Erectus, y luego el Homo Sapiens arcaico al posterior Homo Sapiens moderno. ¿En qué momento se inyecta el alma y qué significa la idea del pecado original si Adán y Eva no existieron?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Rápidamente voy a permitirle que responda a eso George.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Sí, bien, quiero decir que Dios no andaba corriendo por ahí aplicando inyecciones. Y si no hay una primera persona, no somos seres humanos.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿De dónde viene el alma entonces desde el punto de la evolución?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¡El alma es el principio de la vida! Hay almas animales.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿La tienen las medusas?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Todos los seres vivos tienen un principio de vida. Los… eh… Un animal tiene un principio de vida. Un ser humano tiene un alma, un principio de vida, que es inmensamente más sofisticado. Incluso tenemos una caja de voz, que es uno de los más grandes milagros, por lo que podemos comunicar nuestros pensamientos el uno al otro en lugar de sólo gruñir.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Me alegro de que no estemos gruñendo esta noche. Seguimos adelante. Por cierto no te olviden que todavía pueden votar en qanda.tv. La pregunta es: ¿Las creencias religiosas hacen del mundo un lugar mejor? Más de 15.000 espectadores ya han votado y antes de que finalice el programa revisaremos los resultados.</p>
<p>Nuestra siguiente pregunta para el profesor Dawkins y el cardenal Pell es un vídeo que nos envía Kieran Dennis, en Ferntree Gully, Victoria.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Mi pregunta es para George Pell. George, como un escéptico del cambio climático usted exige un alto nivel de evidencia para apoyar la hipótesis de que el calentamiento global tiene una causa antropogénica. Mi pregunta es: ¿Por qué no se exige el mismo nivel de evidencia sobre la existencia de Dios?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿George Pell?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Estoy muy, pero muy feliz de responder a eso. En primer lugar yo no soy un escéptico sobre el cambio climático. Yo crecí en Ballarat. El clima era siempre… He trabajado durante años en Melbourne. Si no te gusta el clima en Melbourne, espera 20 minutos. Piensa en los disparates que vienen de personas, como Flannery que nos habló de años de sequía y aquí y ahora estamos haciendo frente a las inundaciones.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Entonces, ¿puedo aclarar simplemente que usted es un escéptico sobre que el calentamiento global conduce al cambio climático?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Soy escéptico… soy escéptico acerca de que la contribución humana conduce al cambio climático peligroso. Creo que eso no se ha establecido.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Y es porque usted es escéptico acerca del consenso científico, en parte por lo que los científicos creen acerca de la religión?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, no tiene nada que ver con eso. Sobre la cuestión del clima, me baso en la evidencia. Cuando se trata de hablar de Dios, no es una cuestión científica. Los científicos lo admiten. Es una cuestión que está abierta —creo yo— a la razón. Hay que razonar sobre los hechos de la ciencia, preguntarse si se cree en la sugerencia de que —ya sabe— la selección aleatoria es suficiente y además la mayoría de los biólogos evolucionistas hoy en día no lo creen.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿No creen en qué?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No creen en el azar para esta versión cruda y fundamental de la selección al azar que usted propone.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Yo no propongo eso, y niego rotundamente que la evolución sea selección aleatoria. La evolución es selección no aleatoria. No aleatoria.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¿Así que tiene un propósito de ser?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —No.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —¿Podría explicar lo que significa «no aleatorio»?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¡Sí, por supuesto que puedo, es el trabajo de mi vida!</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Resulta difícil decir esto, pero sea breve.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Hay variación genética aleatoria, supervivencia no aleatoria y reproducción no aleatoria, por lo que —a medida que pasan las generaciones— los animales mejoran haciendo lo que hacen. Esa es la quintaesencia de lo «no aleatorio». Esto no quiere decir que haya un propósito en el sentido de «propósito humano», en el sentido de un «principio rector» que esté pensado de antemano. En retrospectiva se podría decir algo así como que un ala de pájaro se ve como si tuviera un propósito, un ojo humano luce como si tuviera un propósito, pero eso se ha logrado mediante el proceso de la selección natural no aleatoria. No hay un propósito en sentido humano. Hay una clase de pseudo-propósito, pero no un propósito en el sentido humano de alguna guía consciente. Pero sobre todo debo destacar que la evolución darwiniana es un proceso no aleatorio. Uno de los mayores malentendidos —que lamento decir que el cardenal ha cometido— es que la evolución es un proceso aleatorio. Es lo contrario de un proceso aleatorio.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puede dar una breve respuesta?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Sí, eh… Eso es fascinante, porque la mayoría de los biólogos evolutivos hoy creen que el mundo animal está desarrollado de acuerdo a patrones que estamos empezando a conocer más y más.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Usted se refiere al diseño inteligente?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, no lo hago. Estoy dejando eso de lado.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Usted cree en el diseño inteligente, o que hay un diseñador inteligente?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Yo creo que Dios es inteligente.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —No pero… es obviamente es una pregunta complicada, pero ¿usted cree en el diseño inteligente y un diseñador inteligente?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Todo depende de lo que quieras decir. Yo creo que Dios creó el mundo. No estoy del todo seguro de cómo funciona científicamente. Pero me pregunto —ya sabe— si Richard considera que el orden, los patrones que vemos en la naturaleza, son reales o son una ilusión.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Voy a dejarle esa pregunta a…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Son reales.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy bien. Está bien. Eso es una respuesta rápida. Vamos a la siguiente pregunta. Esta es un vídeo de Matthew Thompson en Toowong, Victoria.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Soy ateo. ¿Qué cree que pasará cuando muera y cómo lo sabe?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —George Pell, vamos a empezar con usted. Usted debe tener autoridad en esto, me imagino.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, sé que desde el punto de vista cristiano, Dios ama a todos, pero cada marcha genuina hacia la verdad es un movimiento hacia Dios y cuando muere un ateo, como todo el mundo, será juzgado en la medida en que ha marchado hacia el bien, la verdad y la belleza. Pero desde el punto de vista cristiano, Dios ama a todos, excepto los que le dan la espalda a través de actos malignos.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Entonces el ateísmo no es un acto malvado?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, no. Bueno… no, en la mayoría de los casos no lo es.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Entonces trataré de llegar al punto de la pregunta. Yo supongo… —creo que él podría tener una pequeña apuesta aquí—<br />
pero ¿es posible que un ateo vaya al cielo?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, eso no es asunto mío.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —No pero… Usted es la única autoridad que tenemos aquí.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Yo diría que seguramente. ¡Seguramente!</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Sobre el asunto del «cielo», si se quiere, ¿cuál es su concepto de lo que es «el cielo»?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, incluso San Pablo era severamente agnóstico, aunque de una manera en que los cristianos se diferencian de los griegos, los griegos creían en la inmortalidad del alma. Nosotros los cristianos creemos —con una parte del pueblo judío— en la resurrección del cuerpo. Así que en cierto sentido, vamos a estar ahí como personas que continúan. En cierto sentido con un cielo nuevo y una tierra nueva, todas las cosas buenas que hemos hecho se incorporarán en el nuevo cielo y la nueva tierra. Cómo funcionará no lo sé porque —creo yo— tanto física como moral e intelectualmente, estamos en la cima de las distintas etapas de nuestra vida. Yo tengo idea de cómo va a funcionar, pero ese es el esquema general de la enseñanza cristiana.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Sin embargo, usted piensa en ello como una especie de colección de almas individuales, de hecho, miles de millones de almas individuales con personalidad propia existiendo en un espacio galáctico.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Creo que ese es un aspecto tradicional, que es sin duda el punto de vista cristiano tradicional. Es la visión que acepto y es también la visión de algunos de los judíos.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Richard Dawkins.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, la respuesta a la pregunta de qué va a pasar cuando muramos, depende de si somos enterrados, incinerados o si damos nuestros cuerpos a la ciencia. Yo… yo eh…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puedo decir algo? Si es realmente agnóstico y mantiene una pequeña porción de su cerebro para una prueba subsiguiente, es posible que se dé con la prueba cuando usted muera.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —El cerebro es con lo que pensamos. El cerebro se va a pudrir. Eso es todo. Estoy intrigado por lo que el cardenal dice de que los cristianos creen que serán resucitado en cuerpo. Quiero decir que es una idea increíble y no creo que realmente quiera decir eso, igualmente pienso que no creo que quiera decir que la hostia se convierte en el cuerpo de Cristo. Usted se referirá al cuerpo, en cierto sentido bastante especial.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Eh… señor Dawkins, yo no digo cosas que no quiera significar.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bien, ¿entonces a qué se refiere?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Se lo diré, y acabo de explicar lo que significa la resurrección corporal, hasta donde puedo entenderla. Creo firmemente que cuando se pronuncian las palabras de la consagración, se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo. Ahora bien, una vez un niño pequeño se me acercó cuando se lo expliqué y me dijo: «¿Puedo echar un vistazo en el cáliz y ver si se ha convertido en sangre?» ¡Por supuesto que no! No creemos eso. No es en contra de la razón. Yo creo eso porque creo que el hombre que nos lo dijo era también el hijo de Dios, dijo: «Esto es mi cuerpo, esta es mi sangre». Y prefiero mucho más escucharlo a él y su palabra que a la suya.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Pero otras denominaciones cristianas son muy felices de tomar eso como un sentido metafórico simbólico. Los católicos lo toman como un significado literal y lo tomo… Trato de ser benévolo, intentando sugerir que es en ese mismo sentido en que dicen que el cuerpo es resucitado porque el cuerpo resucitado no lo es ciertamente en términos de células, protoplasma, proteínas y ADN. Eso no ocurre más de lo que ocurre cuando la hostia se convierte en «eso». Tiene razón cuando le dijo eso al niño. Así que no quiere decir que la hostia se convierte en cuerpo en ningún sentido en que pudiese entenderse en el uso normal del idioma inglés. Querrá decirlo en algún otro sentido, que pueda tomarse en el mismo sentido como que el cuerpo resucita.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puedo preguntarle si usted quiere decirlo en un sentido metafórico, de la misma manera que usted cree que Adán y Eva son criaturas metafóricas?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Es… No, no lo hago. Eh… Lo sigo, lo interpreto, de acuerdo a un sistema metafísico. Fue escrito por los griegos antes de que Cristo viniera, lo cual hemos adoptado, y allí está la sustancia que es el núcleo del ser y se nos reveló mediante lo que llamamos «accidentes». Ahora, yo creo que el núcleo de la existencia se convierte en el pan, se convierte en el cuerpo y la sangre de Cristo, y y sigue viéndose exactamente como antes. Eh… Creemos eso en la Iglesia Católica. Ahora, sé que usted es culturalmente anglicano y no podemos culpar a los anglicanos… </p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —De hecho soy un racionalista. Yo uso… El inglés es mi lengua materna. La hostia no se convierte en el cuerpo de nadie en el idioma inglés.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Está bien. Creo que ambos desacuerdan en este punto sustancialmente. Vamos a ir a la siguiente pregunta de Michael Matty.</p>
<p><strong>Público:</strong> —¿Está bien decirle a un niño que Dios no existe?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Richard Dawkins…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Creo que está bien decirle a un niño la verdad, pero yo prefiero estimular a un niño a animar su propia mente y a pensar acerca de la evidencia y creer las cosas cuando existe una evidencia. Lo que creo que no está bien, lo que creo que es profundamente inmoral, es decirle a una niña que cuando muera, si no es buena, que ella va a ir al infierno. Eso me parece un abuso mental infantil y una vergüenza absoluta.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy bien…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Recuerdo que cuando estuve en Inglaterra estuvimos preparando algunos jóvenes ingleses, que eran de muy…</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Risas)</em></p>
<p><strong>Pell:</strong> —Preparándolos para…</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Abucheo)</em></p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Adelante…</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Gracias. Preparándolos para la primera comunión. Y… Eran unos muchachos muy patriotas, y… uno de ellos me anunció muy despreocupadamente que él no creía en el infierno. Y me refiero desde luego a la idea de que cualquier niño sea enviado al infierno. Estoy de acuerdo que eso es grotesco y que eso no pertenece al Dios cristiano, pero de todos modos le dije a este chico… Le dije simplemente: «Hitler… ¿Crees que Hitler podría estar en el infierno? Inició la Segunda Guerra Mundial, causó la muerte de 50 millones… ¿O prefieres un sistema en el que Hitler se salió con la suya gratuitamente?» De todos modos el pequeño era muy patriota y dijo: «Hum…». Se dio cuenta el infierno podía tener sentido, si Hitler iba a ir allí.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Y qué tal un sistema donde él fuera simplemente borrado y no existiera más?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, se habría salido con la suya, en lo que a mí respecta.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Así que en realidad… bien, prefiere la idea del infierno como un lugar de castigo, pero ¿Para quién? ¿Dónde se traza la línea? ¿Los no creyentes van al infierno?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, no, no… Las únicas personas… Bien, primero… espero que nadie esté en el infierno. Nosotros, los católicos en general creemos que hay un infierno. Espero que no haya nadie allí. Creo firmemente en un lugar de purificación. Creo que será como el levantarse por la mañana, abrir las cortinas y la luz es demasiada, la luz de Dios sería demasiada para nosotros. Pero creo que, a favor de las víctimas inocentes en la historia, que las escalas de la justicia deberían funcionar. Y si no lo hacen, la vida es radicalmente injusta. La ley del más fuerte prevalece.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bien, voy a ir a la siguiente pregunta de la cual podrán responder a algunas de estas cuestiones. Es una pregunta en vídeo. Viene de Mick Walsh en Nyngan, Nueva Gales del Sur.</p>
<p><strong>Público:</strong> —¿Cómo puede haber un Dios compasivo, todopoderoso, que nos ha creado, pero sin embargo sufrimos? ¿Por qué crear tal mundo, en primer lugar?</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Richard Dawkins, ¿puede reflexionar sobre eso y sobre la pregunta anterior?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, no es de mi incumbencia el decir cómo puede existir un Dios compasivo como ese. El propio Darwin dijo que le resultaba imposible creer en un Dios que fue capaz de crear tanto sufrimiento. En realidad estaba hablando del sufrimiento en el reino animal.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Usted asume que el sufrimiento es una parte natural de la condición humana?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es una parte natural de la condición de vida. Es una parte natural de la selección natural darwiniana, es una de las razones por las que enfaticé que yo no querría vivir por los principios darwinianos. Hay gran cantidad de sufrimiento en el mundo natural, una enorme cantidad de sufrimiento y me parece que es una consecuencia casi inevitable de la selección natural darwiniana. Estoy más interesado —sin embargo— en lo que es verdad que en lo que me gustaría que fuese verdad. Sería muy bueno si no hubiera sufrimiento en el mundo. Sería muy bueno si hubiera una especie de escala natural de justicia —como dijo el cardenal— pero estoy más interesado en lo que es verdad, por lo que no es de incumbencia para un ateo el justificar los caminos de Dios para el hombre. Es de incumbencia de un cardenal.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy bien, dirijámonos al cardenal. La pregunta era: «¿Cómo puede haber un Dios compasivo, que es todopoderoso y nos ha creado, pero sin embargo sufrimos? ¿Por qué crear tal mundo en primer lugar?»</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Ah… Creo que es, probablemente, la pregunta más difícil de contestar para nosotros.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Usted lidia con eso?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Si. Eh… Si tengo la oportunidad de hacer una pregunta cuando muera, creo que le preguntaré al buen Dios: ¿por qué existe tanto sufrimiento? Eso es un problema para nosotros. Creo que es el problema más grande —y voy a regresar a la pregunta, ya que es muy buena y está en el corazón de lo que somos. Creo que es un problema mucho mayor para el ateo explicar por qué existe el bien, la verdad y la belleza. Nuestro problema es hacerle frente al sufrimiento. Una de las únicas —creo yo— características especiales concernientes a la enseñanza cristiana es el valor del sufrimiento redentor y ese es el significado del sufrimiento de Cristo con nosotros y muriendo en la cruz. Eso ayuda a la gente. Mi primera Pascua después de que fuese sacerdote, estuve en las colinas de Italia. Un pueblo muy triste. Todos los hombres se habían ido a Alemania o Suiza, recibiendo mucho dinero, volvían a su hogar sólo por tres semanas al año. Y las personas que venían, llegaban a confesarse y venían en busca de consuelo. Yo era aún más inexperto de lo que soy ahora. Yo no sabía qué decir. Y finalmente le dije a alguien: «Bueno mira, Cristo también sufrió. Cristo tuvo una mala racha. Cristo murió en la cruz y creemos que a través de su sufrimiento el bien eventualmente triunfará».</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puedo llevarlo a un nivel mayor que en ese pueblo? ¿Al Holocausto? Eh… ¿Al genocidio? ¿A la hambruna? Si hay un Dios omnipotente y todo poderoso, ¿por qué permite estas cosas?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Esa es una pregunta muy buena, pero si Dios va a permitir que seamos buenos tiene que darnos libertad. No hay alternativas a eso y…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Pero él eligió intervenir en distintos momentos de la historia, para salvar a los judíos cuando iban por el río Jordán… Quiero decir que hay muchas veces en las que, al parecer, Dios ha intervenido en los tiempos bíblicos. ¿Por qué no ahora?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno es… creo que la revelación está completa. Esa es una pregunta fuerte. Él ayudó a los judíos, probablemente a través de causas secundarias, a escapar y continuar. Eh… Es interesante que a través de estas causas secundarias, probablemente no hay gente en la historia que haya sido castigada como lo fueron los alemanes. Eh… Se trata de un terrible… Un misterio terrible.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Sería un fuerte argumento decir que los judíos de Europa sufrieron más que los alemanes.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Eh… Sí, eso podría… eso podría ser cierto… Ciertamente, el sufrimiento en ambos casos… O sea, los judíos no tenían ninguna razón por la cual debieran sufrir.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Bien. Nos estamos quedando sin tiempo. Voy a ir a otra pregunta. Es sobre un tema diferente. Y es de Anita Wu.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Jesús predica amar al prójimo como a uno mismo, entonces cardenal Pell: ¿cómo se puede estar en contra de dar a nuestros prójimos homosexuales derechos matrimoniales, cuando la igualdad y el respeto son las bases fundamentales de amar y difundir el amor?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Bueno, es bastante engañoso y desleal sugerir que los cristianos odian a los homosexuales. Los cristianos aman a todos. Eh… Nosotros… Nosotros creemos que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, y que sirve para la continuidad de la raza humana. Creemos que los hombres y las mujeres fueron hechos el uno para el otro, espiritual, psicológica y físicamente. Creemos que un hombre y una mujer, un padre con sus hijos, es por lejos el mejor sistema, el más eficiente y económico para criar a los niños, y los gobiernos deberían apoyarlo. Para las… eh… parejas homosexuales tener una unión… eh… está bien. No hay ninguna razón por la que no puedan ser…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Puedo hacer una pregunta rápida sobre este tema? Nos estamos quedando sin tiempo. Quiero decir, ¿usted cree que la homosexualidad, ya que no es una cuestión de elección, es parte del orden natural de Dios?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —La creación es confusa. Creo que es de los fabricantes de alfombras orientales siempre tienen una pequeña falla en su alfombra, ya que sólo Dios es perfecto.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Usted está sugiriendo que los homosexuales son seres humanos imperfectos?</p>
<p><strong>Pell:</strong> No necesariamente, pero lo que estoy diciendo es que no creo que la actividad homosexual sea simplemente el resultado de la composición genética, porque somos libres. Podemos controlar nuestros instintos y como con la herencia y el medio ambiente, muchas de esas prácticas son adquiridas. Pero sea lo que esto sea, tenemos que tratar de apoyar a estas… estas personas, demostrar compasión, la Iglesia Católica tiene grandes antecedentes allí. Cuidamos más afectados por el VIH que cualquier otra organización no gubernamental, pero no creemos que sea posible tener un matrimonio homosexual.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Casi estamos sin tiempo. Tenemos tiempo para una pregunta más que ambos invitados pueden responder. Es de Katherine Shen.</p>
<p><strong>Público:</strong> —Como ateo, profesor Dawkins: ¿Usted cree que el creer en Dios para un apoyo emocional es aceptable, al menos temporalmente? Investigaciones han demostrado que las personas que creen en Dios tienen una mejor oportunidad de sobrevivir a enfermedades terminales, como el cáncer, así como que viven más tiempo cuando van a la iglesia. Entonces: ¿Usted cree que creer en Dios es beneficioso para nuestro bienestar, incluso si Dios es una ilusión?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es perfectamente posible eso, como dice, que creer en Dios tenga efectos beneficiosos sobre la salud. Es posible que se tenga menos probabilidad de sufrir una úlcera o algo por el estilo. Pero debo recalcarlo: ese es un argumento totalmente trivial comparado con la verdad de si Dios realmente existe o no. Y esa es es una pregunta muy grande. Es una pregunta importante, en lo que el cardenal y yo estaríamos de acuerdo. Si hay algún beneficio menor para la salud de alguna manera u otra —la evidencia no es buena por cierto—, pero incluso haciendo lo imposible para sugerir que la evidencia está ahí, que la enfermedad psicosomática puede ser curada, ser aliviada —o lo que sea— por la creencia en Dios, la medicina psicosomática es muy conocida. Los placebos funcionan. Si Dios es sólo un placebo está bien, pero me interesa saber si él está realmente allí.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy bien. Cardenal Pell, su opinión final.</p>
<p><strong>Pell:</strong> —Yo también. Es una cuestión de verdad. Los cristianos no representan a Dios como a Papá Noel, algo así como un mito útil para los niños, y creer en Dios y ser cristianos es un arma de doble filo. Muchas más personas murieron por su fe cristiana en el siglo pasado que en cualquier otro siglo, y probablemente, más que en todos los otros siglos juntos. Murieron por el principio de ser fieles a Jesús, por lo que podrían obtener ciertos beneficios. Se sabe que tal vez no se contraen úlceras, que se podría vivir un poco más, o que esto podría tener más que ver con nuestra herencia. Eh… Pero seguimos a Cristo, porque creemos que es la verdad. Yo creo que sí trae tranquilidad de espíritu. Que sí nos ayuda, pero a veces se adentra en mi vida, y resultaría mucho más simple y mucho más fácil si no tuviera que enfrentar una serie de principios cristianos.</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿Alguna vez ha lamentado hacerlo?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —A veces me lo pregunto. ¡Je!</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —¿En serio?</p>
<p><strong>Pell:</strong> —No, no, no…</p>
<p><strong>Conductor:</strong> —Muy bien. Esto es todo por esta noche. Antes de irnos, vamos a ver los resultados finales de qandavote de esta noche, con más de 20.000 votantes. Tenemos un 76% diciendo que no: la creencia religiosa no hace del mundo un lugar mejor. Por favor, agradezcamos a nuestros invitados especiales: el profesor Richard Dawkins y el cardenal George Pell.</p>
<p><strong>Público:</strong> <em>(Aplausos)</em></p>
<p><strong>Conductor:</strong>Y… la próxima semana en el Q&#038;A volveremos a los temas que ocupan al mundo con el procurador general Nicola Roxon, el líder de la oposición parlamentaria Christopher Pyne, el abogado internacional de derechos humanos Geoffrey Robertson, el filósofo humanista AC Grayling y la analista de Medio Oriente, Lydia Khalil. Hasta entonces, buenas noches.</p>
<h3>Resumen</h3>
<p>A continuación, un resumen con los puntos más interesantes del debate.</p>
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		<title>Los cuatro jinetes del ateísmo (con transcripción)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Sep 2015 21:55:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Conversación entre Sam Harris (filósofo, neurocientífico y escritor estadounidense), Richard Dawkins (biólogo evolucionista, etólogo y divulgador científico británico), Daniel Dennett (filósofo y científico cognitivo estadounidense) y Christopher Hitchens (periodista y escritor de origen británico, luego radicado en los EE.UU.), llevada a cabo en casa de este último en el año 2007. Hitchens falleció el 15 &#8230; <a href="https://blog.smaldone.com.ar/2015/09/24/los-cuatro-jinetes-del-ateismo-con-transcripcion/" class="more-link">Sigue leyendo <span class="screen-reader-text">Los cuatro jinetes del ateísmo (con transcripción)</span> <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Conversación entre <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sam_Harris"><strong>Sam Harris</strong></a> (filósofo, neurocientífico y escritor estadounidense), <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Dawkins"><strong>Richard Dawkins</strong></a> (biólogo evolucionista, etólogo y divulgador científico británico), <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Daniel_Dennett"><strong>Daniel Dennett</strong></a> (filósofo y científico cognitivo estadounidense) y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Christopher_Hitchens"><strong>Christopher Hitchens</strong></a> (periodista y escritor de origen británico, luego radicado en los EE.UU.), llevada a cabo en casa de este último en el año 2007. Hitchens falleció el 15 de diciembre de 2011.</p>
<div class="centerpic"><iframe loading="lazy" width="600" height="338" src="https://www.youtube.com/embed/A7GMFUqZ7Us?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<p>A continuación, la transcripción completa de las dos horas de conversación.</p>
<p><span id="more-1954"></span></p>
<h3>Primera hora</h3>
<p><strong>Dawkins:</strong> —A todos nos han acusado de ser estridentes o arrogantes, o vitriólicos, o chillones. ¿Qué piensan sobre eso?</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —A mí me divierte, porque hice un gran esfuerzo en mi libro por dirigirme a gente razonablemente religiosa y probé el borrador con grupos de estudiantes muy religiosos y de hecho el primer borrador provocó una considerable angustia. De modo que hice ajustes y más ajustes pero al final no sirvió de nada, porque aun así me llevé los golpes por ser ofensivo y agresivo, y me di cuenta de que es una situación sin salida, es un esfuerzo en vano. Las religiones han logrado que sea imposible disentir de ellas de un modo crítico, sin ser ofensivo. Juegan la carta de los sentimientos heridos a cada oportunidad y tienes que elegir: bien, ¿voy a ser ofensivo o voy a articular esta crítica? Es decir, ¿voy a articularla o me voy a callar la boca?</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Eso es lo que supone romper un tabú. Nos estamos encontrando con el hecho de que la religión se mantiene alejada de la mesa de la crítica racional de una manera formal, incluso por nuestros colegas laicistas o ateos. Ya sabes, deja a la gente con su propia superstición incluso si es abyecta y causa daño y no te pares a mirarla detenidamente.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —A eso me refería en el título de mi libro hay un hechizo y tenemos que romperlo.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Pero si la acusación de ofensa en general va a ser permitida en el discurso público, entonces —sin autocompasión— creo que deberíamos decir que nosotros también podemos sentirnos ofendidos e insultados. No sólo no estoy de acuerdo cuando alguien como Tariq Ramadan —aceptado ahora como portavoz en la mesa de honor en Oxford— dice que todo lo que pedirá en lo relativo a la lapidación de mujeres es una moratoria. Encuentro eso profundamente, mucho más que molesto. No sólo insultante, sino también amenazante.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Pero no estás ofendido. No veo que te lo tomes personalmente. Te alarman las consecuencias de ciertas formas de pensar, como la de Ramadan.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Pero él diría —o gente como él diría— que si dudo de la historicidad del profeta Mahoma le hiero en lo más profundo de sus sentimientos. Creo que todo el mundo debería sentirse ofendido por, digamos, la idea religiosa de que sin un dictador celestial no distinguiríamos el bien del mal.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Pero ¿estás realmente ofendido por eso?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No. Sólo digo, Sam, que si la acusación de ofensa va a ser permitida en general y arbitrada por los medios tenemos derecho a reclamar lo mismo sin autocompadecernos o presentarnos como una minoría oprimida, que es un peligro opuesto. Estoy de acuerdo con Daniel en que no hay una forma de que la acusación contra nosotros pueda ser completamente evitada porque lo que decimos ofende en el alma a cualquier persona religiosa. Si negamos la divinidad de Jesús —por ejemplo— eso será un shock tremendo para ellos y posiblemente les dolerá.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Me fascina el contraste entre cuánto se ofende la gente por la religión y cuánto se ofende por cualquier otra cosa como el gusto artístico, musical, las preferencias políticas. No es que puedas ser exactamente todo lo ofensivo que pudieras pero puedes ser mucho, mucho más ofensivo acerca de esas cosas. Y me gustaría tratar de cuantificar eso, investigarlo a fondo someter a pruebas a la gente con frases sobre su equipo de fútbol o su pieza de música favoritos y ver hasta dónde puedes llegar antes de que se ofendan comparado con —por ejemplo— decir: «Qué feo eres». ¿Se entiende?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —O «Qué feo es tu marido o tu mujer o tu novia o tu compañera». Es interesante que digas eso, porque habitualmente discuto con un hombre terrible de la Liga de Defensa Católica, John Donahue y él se siente con justicia molesto por cierto arte moderno fugaz que tiende a hacerse notar por medio de la blasfemia: «Orina Cristo» de Serrano, o la Virgen con excremento de elefante. Creo que es bastante importante que compartamos con Sófocles y otros pre-monoteístas, una repugnancia hacia la profanación; no queremos ver iglesias profanadas o iconos religiosos destrozados. Compartimos una admiración por algunos logros estéticos de la religión.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Creo que nuestra crítica es más mordaz. Ofendemos a la gente, pero también les estamos diciendo que se equivocan al ofenderse.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Sí.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Los físicos no se ofenden cuando su visión de la Física es desaprobada o cuestionada. Esa no es la manera en que operan las mentes racionales cuando intentan realmente conocer la verdad del mundo. Las religiones pretenden ser una representación de la realidad y sin embargo existe esta displicente, tribal, y en última instancia peligrosa respuesta reflexiva al cuestionamiento de sus ideas. Creo que estamos apuntando al riesgo total de ese hecho.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Y otra cosa: no hay una manera amable de decirle a alguien «Has desperdiciado tu vida». «¿Te das cuenta de que has desperdiciado tu vida?». «¿Te das cuenta de que has consagrado todos tus esfuerzos y todos tus bienes a la glorificación de algo que es sólo un mito?». O «¿has considerado?». Incluso si dices: «¿Has siquiera considerado la posibilidad de que quizá has desperdiciado tu vida?». No hay una forma no ofensiva de decirlo. Pero tenemos que decirlo, porque harían muy bien en considerarlo. Igual que nosotros lo hacemos con nuestras vidas.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Dan Barker está recopilando casos de pastores que han perdido su fe pero no se atreven a decirlo, porque es lo único que saben hacer.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —He oído al menos de uno.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Sí?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —De joven solía tener estos debates con miembros del Partido Comunista. Más o menos sabían que la Unión Soviética se había acabado. Muchos habían sufrido y se habían sacrificado enormemente y luchado valientemente para mantener lo que consideraban un gran ideal de vida. Su pilar se había ido al garete, pero no podían abandonar porque habría implicado una consunción similar. Si alguien me dijera: «¿Cómo pudiste decirles eso acerca de la URSS? ¿No sabías que ibas a herirlos?», le diría: «No seas ridículo». «No seas absurdo». En muchos casos, lo encuentro un debate casi exactamente análogo.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Cuando la gente me dice que soy ofensivo y cruel y muy agresivo en la manera en que hablo les digo que si estuviera diciendo estas cosas acerca de la industria farmacéutica o los intereses del petróleo ¿sería ofensivo, me habría pasado de la raya? No. Quiero que la religión sea tratada de la misma manera que tratamos a la industria farmacéutica o a la petrolera. No estoy en contra de las farmacéuticas, sino de algunas cosas que hacen. Sólo quiero equiparar las religiones con ellas.</p>
<p><strong>Hitchens</strong> —Incluyendo la negación de ventajas fiscales. O en el caso inglés, de subvención estatal.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Siento curiosidad por cómo las religiones adquieren su estatus comparada con cualquiera de estas otras cosas. Todos lo hemos aceptado sin más, seamos religiosos o no. Algún proceso histórico ha conducido a esta inmunización de la religión contra a que se le permita esa hipersusceptibilidad.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Lo que más me divierte, aunque antes me ponía furioso es que han conseguido alistar a montones de personas no religiosas que se ofenden en su lugar.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¡Y cómo!</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —De hecho las críticas más duras a mi libro son de gente que no es religiosa pero tiene un miedo terrible a herir los sentimientos de la gente religiosa y me castigan mucho más que alguien profundamente religioso.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es exactamente mi experiencia.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Uno de nosotros señaló cuán condescendiente es esa visión. Es como la idea de las cárceles; otras personas las necesitan. Hay que mantener a esta gente a salvo en sus mitos. Creo que hay una respuesta a esa pregunta que quizá me diferencie de nosotros tres. Todavía uso palabras como «espiritual» o «místico» sin fruncir demasiado el ceño y lo admito, para consternación de muchos ateos. Creo que hay un nivel de la experiencia que es excepcional y del que sólo se habla sin reparos en el discurso religioso. Debido a que sólo se habla de él en el discurso religioso está lleno de superstición y se hace corresponder con varios esquemas metafísicos lo cual lógicamente no puede hacerse. Pero sin duda hay gente que tiene experiencias extraordinarias bien porque han tomado LSD, o han estado solos un año en una cueva, o porque resulta que tienen un cerebro particularmente lábil que lo permite. Hay personas que tienen experiencias autotrascendentes que viven el mejor día de su vida cuando parecen estar en comunión con la naturaleza. Debido a que la religión parece ser la única que puede hablar de esas experiencias y dignificarlas parece tabú criticarla. Estás hablando de los momentos más importantes de la vida de la gente y poniéndolos por los suelos, al menos desde su punto de vista.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —No tengo que estar de acuerdo contigo, Sam, ya que quiero decir que es muy bueno que digas eso porque muestra que la religión no es la única alternativa a la hora de ser espiritual. Es como decir que es una buena idea que haya alguien de derechas ateo porque de otra manera hay una confusión de valores que no nos ayuda, y es mucho mejor tener esta diversidad en otras áreas. Pero creo que en cierta forma, sí estoy de acuerdo contigo. Incluso si no lo estuviera, me parecería valioso tener esa visión.</p>
<p><strong>Hitchens</strong> —Si se pudiera hacer un cambio, y sólo uno, el mío sería separar lo numinoso de lo sobrenatural. Citaste una frase maravillosa de Francis Collins el pionero del genoma. Dijo que un día, mientras hacía montañismo, le impresionó tanto el paisaje que se arrodilló y aceptó a Jesucristo. Es un completo «non sequitur»; nunca se ha sugerido siquiera que Jesucristo creara ese paisaje.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Una cascada congelada en tres partes que recordaría a la Trinidad.</p>
<p><strong>Hitchens</strong> —Todos somos trinos de un modo u otro. Estamos programados para eso. Eso está claro. Nunca ha habido un Dios de cuatro cabezas. Sabes eso por experiencia. Pero habría que hacer una enorme diferenciación, y creo que aclararía la confusión de mucha gente saber que lo que tenemos en nuestras emociones es el valor excedente de nuestras personalidades que los fragmentos que no son útiles para nuestra evolución nos pertenecen del mismo modo, y no pertenecen a lo sobrenatural y no pueden ser anexados por ningún sacerdocio.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Sí, es triste que la gente en cierto sentido no confíe en la propia estimación de sus experiencias numinosas. Piensan que no es tan bueno como parece, a menos que venga de Dios y sea algún tipo de prueba religiosa. No, es tan maravilloso como parece, tan importante. Es el mejor momento de tu vida, aquel en el que te olvidas de ti mismo y llegas a ser mejor de lo que nunca habías pensado que serías. Y ves, con completa humildad, la maravilla de la naturaleza. Eso es. Y es maravilloso. Pero no añade nada decir: «Caramba, esto tiene que haberme sido dado por alguien más maravilloso todavía».</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Ha sido secuestrado, ¿verdad?</p>
<p><strong>Hitchens</strong> —Pero es también, me temo, una deficiencia o deformidad de la personalidad humana. La religión continúa enfatizando su humildad, su docilidad, su resignación casi hasta el punto del autosacrificio. Pero hace reclamaciones muy arrogantes de estos momentos. De repente me doy cuenta de que todo el Universo tiene que ver conmigo. Y me siento terriblemente humilde. ¡Oh, vamos! Creo que podemos reírnos de eso. De hecho, debemos.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Me cansa tanto eso de «si el profesor Dennett tuviera la humildad de bla, bla». Humildad, me pide humildad gente de una arrogancia pasmosa.</p>
<p><strong>Hitchens</strong> —Apartamos a uno a codazos diciendo: «No me haga caso estoy en una misión de Dios». ¿Cuánta modestia hay en eso?</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Creo que deberíamos volver a la cuestión de la arrogancia de la ciencia. Porque no hay un discurso más riguroso en la observancia de la humildad. Los científicos, según mi experiencia, son los primeros en decir que no saben. Si te pones a hablar con un científico sobre su especialidad lo primero que hace es cubrir su apuesta diciendo: «No estoy seguro, pero sí sé que hay alguien aquí que sabe más que yo y por supuesto no tenemos todos los datos». Es el modo de discurso en el que somos más francos acerca del alcance de nuestra ignorancia.</p>
<p><strong>Hitchens</strong> —Bueno en realidad muchos académicos muestran una falsa modestia pero entiendo lo que quieres decir. Muchos historiadores dicen: «No, no, renuncio a».</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Todos los académicos deben hacer eso. Lo que ocurre con la gente religiosa es que recitan cada semana el Credo Niceno que dice precisamente lo que creen: hay tres dioses y no uno, la Virgen María, Jesús estuvo muerto… cómo era… tres días y luego resucitó. Con todo detalle. Y todavía tienen el descaro de acusarnos de ser muy confiados y de no saber lo que es dudar.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No creo que muchos de ellos se hayan hecho alguna vez la pregunta que los científicos se hacen todo el tiempo: «¿Y si estoy equivocado?». «¿Y si estoy equivocado?». Quiero decir, no forma parte de su repertorio.</p>
<p><strong>Hitchens</strong> —¿Te importa que discrepe contigo sobre esa cuestión? Algo que dice la gente religiosa y que hace difícil discutir con ella es que están en permanente crisis de fe. Hay incluso una oración: «Creo, Señor, pero ayúdame en mi incredulidad». Graham Greene dijo que lo mejor de ser católico era que suponía un desafío para su incredulidad. Un montón de gente vive en esa dualidad. Mi impresión es que la mayoría de la gente creyente que conozco hace eso todo el tiempo. No lo llamaría esquizofrenia, eso sería grosero. Pero son bastante conscientes de la implausibilidad de lo que dicen. No actúan acordes con este pensamiento cuando van al médico o viajan o cosas así, pero en cierto sentido no pueden ignorarlo, respetan bastante la idea de duda. Tratan de desarrollarla cuando pueden.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Eso es interesante. Así, el Credo que rezan con aparente total convicción actúa como una suerte de mantra que les fuerza a superar la duda diciendo: «Yo creo, yo creo, yo creo», porque realmente no lo hacen.</p>
<p><strong>Hitchens</strong> —Y como sus homólogos seculares, se alegran de que otra gente crea. Es una afirmación que no querrían que otra gente no hiciera.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —También está este curioso movimiento de arranque que intenté señalar en mi reciente libro «Sobre la fe». Esta idea de empezar con la premisa de que creer sin pruebas es especialmente noble. Esta es la doctrina de la fe. Es la parábola de Tomás el incrédulo. De modo que empiezas con eso y luego le añades este concepto que me he encontrado en varios debates: el hecho de que la gente pueda creer sin pruebas es en sí mismo una forma sutil de evidencia. Francis Collins, al que mencionaste antes, habla de esto en su libro. El hecho de que tengamos esta intuición de Dios es en sí misma una suerte de prueba sutil. Es una especie de fenómeno de activación en el que una vez que dices: «Es bueno empezar sin pruebas», el hecho de que puedas es una forma sutil de evidencia. Y entonces la exigencia de más pruebas es en sí una corrupción del intelecto, o una tentación o algo de lo que precaverse. Y obtienes una máquina de movimiento perpetuo de autoengaño en la que mantienes esta cosa en funcionamiento.</p>
<p><strong>Hitchens</strong> —Les gusta la idea de que no pueda ser demostrado porque entonces no habría nada en lo que tener fe. Si todo el mundo hubiese visto la resurrección, y todos supiésemos que hemos sido salvados por ella, entonces viviríamos en un sistema inalterable de creencia, y tendría que ser vigilado. Los que no creemos estamos felices de que no sea verdad, porque sería horrible; los que sí creen, no quieren que sea totalmente probado de modo que no haya ninguna duda al respecto porque entonces no habría lucha de la conciencia, ni noche oscura del alma.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Alguien en una crítica de uno de vuestros libros, no recuerdo cuál apuntaba exactamente eso: Qué vulgar expectativa por parte de los ateos la de que haya una prueba absoluta. Habría mucha menos magia si todos fuéramos obligados a creer por una clara evidencia. Era Francis Collins, perdón. Eso es de Francis Collins.</p>
<p><strong>Hitchens</strong> —Un amigo mío, Canton Fenton, de Oxford dijo que si La Iglesia validaba la Sábana Santa de Turín él abandonaría sus filas. Porque si hacían cosas como ésa, no quería formar parte de ella. Cuando empecé la gira para presentar mi libro no esperaba tener tanta suerte. Jerry Falwell murió en la primera semana de mi gira. Fue increíble.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Sí, fue una suerte increíble.</p>
<p><strong>Hitchens</strong> —No esperaba que la Madre Teresa se revelara como atea. Es muy interesante leer sus cartas. Escribe: «No puedo convencerme de creer en nada de esto». Se lo dice a todos sus superiores: «No puedo oír una voz». No puedo sentir una presencia». Incluso en la misa, en los sacramentos. Le contestan diciendo: «Eso es bueno». «Es estupendo. Estás sufriendo». «Te hace formar parte de la crucifixión, del Calvario». No puedes hacer nada contra un argumento como ese. Cuanto menos crees, mayor es la demostración de fe. La lucha, la noche oscura del alma es la prueba misma. Tenemos que darnos cuenta de que éstos son magisterios no superpuestos. No podemos tener esperanzas de discutir con una mentalidad así.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Podemos hacer exactamente lo que estás haciendo ahora. Podemos decir: «Mira qué interesante montón de trucos se ha desarrollado». «Nota que son circulares, que se autosustentan y que podrían referirse a cualquier cosa». Y entonces no discutes con ellos, simplemente señalas que éstas no son formas válidas de pensar acerca de nada. Porque podrías usar las mismas trampas para confirmar algo que es manifiestamente fraudulento. De hecho, lo que me fascina es que muchas de estas trampas se corresponden con las de los timadores. Usan las mismas formas de no-argumentos los mismos «non sequiturs», y hacen una virtud de la confianza. Y tan pronto como empiezas a sospechar del timador que va a… ¡se muestra ofendido! Juega la carta de los sentimientos heridos y te recuerda lo maravilloso que es aceptar la fe. No hay trampas nuevas, estas trampas se han desarrollado durante siglos.</p>
<p><strong>Hitchens</strong> —Y podríamos añadir la producción de falsos efectos especiales que condena a la religión como fraudulenta, la creencia en lo milagroso. Esa misma gente dirá que Einstein sintió una fuerza espiritual en el Universo cuando él dijo: «No hay milagros no hay cambios en el orden natural. Eso es lo milagroso». Se lo apropian de un modo completamente cínico.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Las personas religiosas son tan críticas sobre la fe de los demás como nosotros los ateos. Rechazan los seudomilagros, las seudopretensiones, de certeza de otros. Y ven los timos en la fe de otra gente y con bastante facilidad. Todo cristiano sabe que el Corán no puede ser la palabra perfecta del Creador, y si alguien cree que lo es, es que no lo ha leído a fondo y está instalado en un discurso hermético que no es autocrítico. Creo que ofrecemos un argumento muy convincente cuando señalamos esto y también cuando decimos que sea lo que sea lo que la gente experimenta en la iglesia o en la oración —por muy positivo que resulte— el hecho de que sea igual para budistas, hindúes, musulmanes y cristianos prueba que no tiene que ver con la divinidad de Jesús o la santidad única del Corán, porque…</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Porque hay 17 maneras diferentes de llegar ahí, sí.</p>
<p><strong>Hitchens</strong> —Una pequeña observación sobre eso —espero que no una digresión. Es útil tenerlo en mente cuando te preguntan, como a mí esta mañana en ABC News: ¿No diría usted que la religión hizo cosas buenas en el mundo? No entras en la discusión, aunque no hay razón para no hacerlo, dices: «Bien, sí, he oído que Hamas proporciona servicios sociales en Gaza. Y que el grupo de Farrahkan saca de las drogas a jóvenes negros encarcelados. No sé si es cierto —estoy dispuesto a aceptar que pueda serlo— pero eso no cambia el hecho de que uno sea una organización terrorista militarizada de fanáticos antisemitas y el otro una secta de racistas chiflados. Y no dudo de que la Cienciología saca a gente de las drogas también. Pero lo que le insisto siempre a esta gente es: Si lo reclamas para uno, debes aceptarlo también para los demás.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Y el otro movimiento que puedes hacer&#8230;</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Si no, es completamente deshonesto.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Puedes inventar una ideología, que por su mera invención en ese momento es obviamente falsa, y que sería bastante útil si se extendiese a miles de millones de personas. Puedes decir: «Esta es mi nueva religión: enseñar a la gente a exigir a sus hijos que estudien ciencia y matemáticas y economía y todas nuestras disciplinas terrestres, hasta el límite de su capacidad y que si no persisten en sus esfuerzos, 17 demonios los torturarán después de su muerte». Esto sería extremadamente útil, y quizá mucho más útil que el Islam si se propagase a miles de millones. Y sin embargo, ¿cuáles son las probabilidades de que existan los 17 demonios? Cero.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Hay también una volubilidad, ¿verdad? Una forma de hablar a los sofisticados teólogos y a los intelectuales y otra forma de hablar a los feligreses, y sobre todo a los niños. Creo que a todos se nos ha acusado de ir detrás de blancos fáciles, de los Jerry Falwells del mundo e ignorar a los sofisticados profesores de teología. No sé cuál es vuestra impresión, pero la mía es que los sofisticados profesores de teología dirán una cosa a sus colegas y a los intelectuales en general y otra cosa totalmente diferente a los fieles. Hablarán de milagros, de…</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Ellos no hablan con los fieles.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Los arzobispos sí.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Sí, pero cuando los sofisticados teólogos hablan con los predicadores, éstos no toman nada de eso.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong>—Es verdad.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Tienes que darte cuenta de que la  teología sofisticada es como la filatelia. Es algo muy especializado y sólo unas pocas personas lo practican.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —De insignificante influencia.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Se ocupan de sus cosas, y se entusiasman con detalles muy arcanos. Y sus propias religiones apenas prestan atención a lo que dicen. Algo —por supuesto, muy poco— se filtra, pero siempre es engordado de nuevo para el consumo general. Porque lo que dicen en sus escritos, al menos según mi experiencia, son cosas complicadas, retorcidas, muy sutiles, que no tienen relación con la vida.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Oh, tengo que decir algo bueno aquí del profesor Allister McGrath quien, en su ataque a Richard, dijo que no es cierto —como siempre se nos contó y la mayoría de cristianos creen— que Tertuliano dijese: «Credo quia absurdum», «creo porque es ridículo». ¡No! Resulta que —lo he comprobado no sé si está en McGrath— que lo que Tertuliano dijo en realidad fue que la imposibilidad de ello era lo que lo hacía del todo creíble. Es una distinción valiosa, creo, muy útil para entrenar la mente… que la probabilidad de que pudiera haber sido inventado, disminuye por su incredibilidad. ¿Quién intentaría inventar algo que fuera tan increíble, tan disparatado?</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Es una buena observación.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Es algo sobre lo que vale la pena discutir. Lo que le digo a esta gente es: «Están enviando sus e-mails o cartas a la dirección equivocada». Todos el mundo dice: no juzguemos a las religiones por sus fundamentalistas. De acuerdo. Tomemos a la Iglesia de Inglaterra. Dos de sus líderes superiores han dicho recientemente que las inundaciones en Yorkshire fueron consecuencia del comportamiento homosexual. No en el norte de Yorkshire, imagino, probablemente en Londres.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —¡Dios anda un poco mal de puntería!</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Uno, el obispo de Carlisle, parece que va a ser el próximo arzobispo de Canterbury. Esto es extraordinario. La Iglesia que se supone pacífica reflexiva, atenta y preocupada, haciendo declaraciones fanáticas. Bien, quiero oír lo que el profesor McGrath le va a decir al obispo de Carlisle, no a mí. ¿Va a decirle: «Señor Arzobispo se da cuenta de que usted y la Iglesia están quedando como idiotas»? ¿Hizo esto? Si lo hizo en privado no me impresiona. Tiene que decirlo en público. ¿Por qué me están diciendo eso a mí? Creo que tengo derecho a juzgar a la Iglesia por las afirmaciones de sus obispos.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Otra cosa es que no nos preocupemos de los teólogos académicos, obispos y curas que nos atacan por acusar a la gente de tomar las Escrituras literalmente. «Por supuesto que no creemos literalmente en el Génesis». Y sin embargo, predican sobre lo que hicieron Adán y Eva como si hubieran existido. Es una especie de licencia para hablar de cosas que ellos y cualquier persona de cierta sofisticación, saben que es ficción. Y aun así, tratan a sus fieles, a su rebaño, como si hubieran existido, como si fueran factuales y un gran número de fieles cree que realmente existieron.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —¿Puedes imaginar a cualquiera de estos predicadores diciendo, cuando se introduce el tema: «Esto es una especie de ficción teórica». «No es verdad, pero es una muy buena metáfora»? No, ellos nunca van a…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —En cierto modo lo hacen. A posteriori, dan a entender que esperan que lo sepas.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Sí, pero nunca lo declararían.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Hay otra cuestión ahí. Y es que ellos nunca reconocen cómo han llegado a dejar de tomarlo en sentido literal. Toda esta gente nos critica por nuestro vulgar literalismo —somos tan fundamentalistas como los fundamentalistas— y sin embargo, estos moderados no reconocen cómo han llegado a ser moderados. ¿En qué consiste la moderación? Consiste en haber perdido la fe en todas estas proposiciones o en la mitad, debido a los martillazos de la ciencia y de la política secular y del vulgar literalismo de los críticos. La religión ha perdido su mandato sobre miles de cuestiones y los moderados suelen argumentar que esto es un triunfo de la fe, que en cierta forma se ilumina sola, cuando es iluminada desde fuera. Ha sido invadida por la ciencia.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —A propósito de ese tema —que yo quería sacar— de nuestro supuesto fundamentalismo. Hay un clérigo en Southwark, la primera persona que nos ha atacado a ti y a mí por escrito, acusándonos de ser tan fundamentalistas como los que volaron el metro de Londres.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Recuerdas su nombre?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No lo recuerdo. Siento no recordarlo. Es un clérigo anglicano muy mayor de Southwark. Fui a la BBC con él. Cuando le dije: «¿Cómo puedes llamar a tus fieles rebaño? ¿No lo dice eso todo de tu religión? ¿Que piensas que son ovejas?». Él dijo: «Bueno, fui pastor en Nueva Guinea, donde no hay ovejas». Por supuesto, hay muchos sitios donde no hay ovejas. A raíz de lo cual, el Evangelio es bastante difícil de enseñar. «Averiguamos cuál era el animal más importante para los lugareños y recuerdo muy bien al obispo local levantándose para pedirle a Dios que contemplara a estos cerdos, sus nuevos feligreses». Alguien que deliberadamente hace algo como eso de lo más cínico y acomodaticio dice que nosotros, los que dudamos somos tan fundamentalistas como los que hicieron saltar por los aires a sus conciudadanos en el metro de Londres. Es desmedido. Por eso no me importa que me acusen de ridiculizar y tratar con desprecio a gente así. Francamente, no tengo otra opción. Tengo sentido del humor afilado, en lo que a eso se refiere y no voy a reprimirlo por cortesía.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —¿No te parece que sería bueno distinguir entre profesionales y aficionados? Comparto tu impaciencia con los oficiales de la iglesia, la gente que se dedica a eso de modo profesional. En mi opinión, ellos son los que saben. Los fieles no lo saben todo porque se mantiene que debe ser así. Me preocupa de verdad mucho ridiculizar las creencias del «rebaño» por el modo en que han cedido a sus líderes. Han delegado en ellos la autoridad y suponen que van a hacerlo bien. ¿Quién se pone de pie y dice «la responsabilidad es mía»? Bien, a mí me parece que los pastores mismos, los sacerdotes, los obispos y que es a ellos a quienes debemos presionar de verdad. Tomemos, por ejemplo, la cuestión del creacionismo. Si alguien en una iglesia fundamentalista cree que el creacionismo tiene sentido porque se lo ha dicho su pastor puedo entenderlo y excusarlo. Obtenemos muchas de las cosas que damos por ciertas de gente a la que respetamos y vemos como autoridades. No lo comprobamos todo. Pero, ¿de dónde sacó el pastor esta idea? No me importa; él o ella es responsable porque su trabajo es saber de lo que hablan, de modo que sus fieles…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Tenemos que tener cuidado de no sonar condescendientes al decir eso de un modo que refleje la condescendencia del predicador…</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Sí, porque tomaré lo que tú y Richard digan sobre ciencias humanas y naturales no sin querer comprobarlo —aunque a menudo sea incapaz— pero sabiendo que son de la clase de caballeros que lo comprobarían. Si dices: «El obispo me lo dijo, así que lo creo», me parece que quedas como un tonto, y uno tiene derecho a decirlo. Igual que tienes derecho a decir, cuando tratas con racistas comunes que sus opiniones son repugnantes. Quizá no sepa mucho, pero eso no va a salvarlo de mi censura. Y no debería. Y creo que es condescendiente no enfrentarse a la gente, de uno en uno o en grupo. La opinión pública es, con frecuencia, errónea. La opinión de la multitud es casi siempre errónea. La opinión religiosa es errónea por definición. No podemos eludir esto. Quería introducir el nombre de H.L. Menken en este punto, un escritor americano ahora justamente celebrado. No especialmente de mi gusto —demasiado nietzscheano— lo que en un momento dado se entendió por «darwinista social». ¿Por qué fue tan respetado por tanta gente en este país en los años 20 y 30? Porque dijo que la gente que creía aquello que los metodistas o William Jennings Brian les decían, eran tontos. No que estuvieran siendo engañados: que eran tontos…</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —¡Avergonzados ellos de creerme a mí!</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Sí, se convierten en gente sin dignidad e ignorante. No tiene remilgos verbales; es una mezcla de ingenio razonamiento y pruebas. Y funciona absolutamente. Quizá la polémica anti-religiosa más exitosa que haya habido en el mundo moderno. En el siglo veinte, al menos.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Hemos aludido a una cuestión que deberíamos destacar. Todo este concepto de la autoridad. La gente religiosa a menudo argumenta que la ciencia es sólo una sarta de de cheques sin cobrar. Que todos confiamos en la autoridad. ¿Cómo sabes que la constante cosmológica es la que es? Creo que nosotros dos estamos en buena posición para hacer esto: diferenciar entre la fe depositada en la autoridad que practicamos sin miedo en la ciencia y en el discurso racional en general, y esa fe depositada en el pastor o en el teólogo que criticamos.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Los que no somos físicos creemos en lo que dicen los físicos porque tenemos algunas pruebas que sugieren que han investigado el asunto, que han hecho experimentos, que han dejado que otros expertos evalúen sus artículos que se han criticado unos a otros que se han sometido a una fuerte crítica de sus pares en seminarios y conferencias, y la han superado.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Y recuerda la estructura que hay ahí, también. No es sólo que haya evaluación por pares, es muy importante la competitividad. Por ejemplo, cuando el último teorema de Fermat fue demostrado por&#8230;</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Andrew Wiles.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Andrew Wiles. La razón de que aquellos de nosotros que —olvídalo, nunca voy a entender esa demostración— la razón de que podamos confiar en que es realmente una prueba es que nadie quería que él llegase ahí el primero, sí. Todos los demás matemáticos competentes del mundo estaban muy motivados para estudiar eso. Y créeme, si envidian su demostración, entonces es una demostración. Y no hay nada como eso en… ¡Nada como eso!</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Ninguna persona ha sido nunca capaz de decir algo como lo que Einstein dijo: «Si estoy en lo cierto, el próximo evento solar tendrá lugar frente a la costa oeste de África dentro de&#8230;» —he olvidado cuantos años o meses. Y ocurrió, con un margen muy pequeño de error. Nunca una profecía ha sido confirmada de ese modo, o ha habido alguien dispuesto a poner en juego su reputación o su vida por la idea de que ocurriría.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Una vez me preguntaron en un encuentro público: ¿No cree que el misterio de la teoría cuántica es igual que el misterio de la Trinidad o el de la transubstanciación? La respuesta, por supuesto, se puede dar con dos citas de Richard Feynman. Una es: «Si crees que entiendes la teoría cuántica es que no la entiendes». Estaba admitiendo que era enormemente misteriosa. La otra dice que las predicciones de la teoría cuántica son verificadas experimentalmente con una precisión equivalente a predecir la anchura de Norteamérica con un error de la anchura de un cabello humano. La teoría cuántica está sólidamente apoyada en predicciones precisas, incluso si no entiendes el misterio de la interpretación de Copenhage, o como se llame. Mientras que el misterio de la Trinidad ni siquiera intenta hacer una predicción. Dejemos solo al que es preciso.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No es un misterio, tampoco.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No me gusta el uso de la palabra «misterio» aquí. Creo que ha habido mucha concienciación en la filosofía acerca de este término, donde tenemos a los denominados «misterianos», los «nuevos misterianos». Son gente a la que le gusta el término «misterio». Es famosa la cita de Chomsky que dice: «Hay dos clases de problemas: hay rompecabezas y hay misterios. Los rompecabezas se pueden resolver, los misterios no». Para empezar, no acepto eso. Acepto la distinción si se dice: «No hay nada de misterio en la ciencia». «Hay rompecabezas, grandes rompecabezas, cosas que no sabemos, cosas que nunca sabremos, pero no son  sistemáticamente incomprensibles para los seres humanos». La glorificación de que estas cosas son sistemáticamente incomprensibles creo que no tiene cabida en la ciencia.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Por eso pienso que debemos recuperar sin problemas términos tradicionales en nuestro discurso como «oscurantismo» y «ofuscación». Porque es lo que son realmente. Y señalar que estas cosas pueden hacer que gente inteligente actúe estúpidamente. John Cornwell, que acaba de escribir otro ataque contra ti, Richard y que es un viejo amigo mío, un tipo muy brillante autor de uno de los mejores estudios sobre la Iglesia Católica y el fascismo que existen. Dice en la crítica que te dedica: «El Profesor Dawkins debería considerar las estanterías de libros que hay sobre la Trinidad. Bibliotecas llenas de intentos de resolver este problema antes de…». Pero ninguno de esos libros de las bibliotecas religiosas lo resuelve tampoco. El caso es que permanece sin resolver, y se emplea para que la gente siga sintiéndose confusa e inferior.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Me gustaría volver al tema del misterio en la Física, porque ¿no es posible que nuestros cerebros evolucionados debido a que han evolucionado en lo que yo llamo «el mundo medio» —donde nunca hemos tenido que enfrentarnos ni a lo muy pequeño, ni a lo cosmológico— no hayan tenido nunca una intuición de lo que ocurre en la mecánica cuántica? Pero aun así podemos poner a prueba sus predicciones con la ayuda de las Matemáticas y de la Física, porque cualquiera puede leer los cuadrantes en…</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Sí, creo que lo que podemos ver es lo que los científicos han construido a lo largo de los siglos, una serie de instrumentos mentales, de pensamiento, matemáticos, etcétera, que nos capacitan hasta cierto punto para superar las limitaciones de nuestros cerebros evolucionados de la Edad de Piedra, si quieres. Y la superación de esas limitaciones no siempre es directa. En ocasiones, tienes que renunciar a algo. Sí, nunca vas a ser capaz de pensar intuitivamente sobre esto pero puedes saber. Hay un laborioso proceso a través del cual puedes progresar y tienes que cederle cierta autoridad pero puedes ponerlo a prueba, y puede llevarte de A hasta B del mismo modo. Si eres cuadripléjico, un mecanismo artificial puede llevarte de A hasta B. Eso no significa que puedas ir andando, pero puedes llegar de A hasta B.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Y los físicos más audaces dirán: «¿A quién le importa la intuición? ¡Miren las Matemáticas!».</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Sí, eso es. Están cómodos viviendo con sus prótesis.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —El perfecto ejemplo de eso son las dimensiones a partir de la tercera: No podemos visualizar una cuarta o una quinta dimensión pero es fácil representarlas matemáticamente de modo que podamos movernos en ella.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Y ahora enseñamos a nuestros estudiantes cómo manipular espacios de N dimensiones y a pensar en vectores en espacios de N dimensiones y se acostumbran a eso. Pueden imaginar lo que haces es imaginar tres, y mueves un poco tu mano y dices: Más de lo mismo. Pero compruebas tu intuición con las Matemáticas y funciona.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es fácil de hacer —digamos que eres un psicólogo que estudia la personalidad y dices que hay 15 dimensiones, y puedes pensarlas como dimensiones en el espacio. Cualquiera puede ver… puedes imaginarte atravesando esas dimensiones sin tener que visualizar un espacio de 15 dimensiones.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No. Y renuncias a esa exigencia y te das cuenta de que puedes vivir sin eso. Estaría bien que pudiera hacerlo pero tampoco puedo ver bacterias a simple vista, y puedo vivir sin eso.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Me desafiaron el otro día en la radio, alguien dijo: «No creo en los átomos como prueba, porque nunca he visto uno». No desde que George Gallaway me dijo que nunca había visto un barril de petróleo.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —¡Muy agudo!</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Te das cuenta de que la gente en este punto se queda sin nada, se desespera. La razón por la que lo digo es porque podría. No quiero que nuestras vidas sean más sencillas, pero simplifica la discusión. Estamos dispuestos a decir que hay muchas cosas que no sabemos. Haldane dijo: «El Universo no sólo es más extraño de lo que suponemos, es más extraño de lo que podemos suponer». Sabemos que habrá grandes descubrimientos, que viviremos para ver grandes cosas pero también que hay una gran cantidad de incertidumbre. Esa es toda la diferencia: el creyente tiene que decir, no sólo que hay un Dios —la posición deísta: hay una inteligencia detrás del Universo, algo que no podemos refutar— sino también que conocen esa inteligencia y pueden interpretarla. Se relacionan con ella. Reciben revelaciones, informes de ella.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Tienen un libro escrito literalmente por ella.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Cualquier discusión decente ha de empezar por excluir a la gente que dice saber más de lo que puede saber. Empiezas diciendo: «Eso no es cierto, para empezar. Ahora ¿podemos continuar?». Así, el teísmo cae en el primer asalto. Está fuera de la isla, fuera del espectáculo.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Esa es una nota que quería añadir a lo que Dan estaba diciendo. Incluso aunque el misterio sea una píldora amarga que nos tenemos que tragar, al final estamos cognitivamente cerca de la verdad a cierto nivel. Aun así, eso no le da ninguna posibilidad al teísmo.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Por supuesto que no, porque está tan cerca de ellos como lo está…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Y afirman la perfecta transparencia de la revelación.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No podemos permitirles que olviden lo que solían decir cuando eran lo suficientemente fuertes como para salirse con la suya, que era: «Esto es verdad. Hasta el último detalle. Y si no lo crees, te mataremos». «Te mataremos, y quizá nos lleve unos días pero acabaremos el trabajo». Que no tendrían el poder que tienen, si no hubieran tenido el poder que tuvieron.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Esto que acabas de decir, Christopher creo que aterroriza e inquieta a muchos corazones religiosos. Porque no se les ha dejado perfectamente claro que este movimiento de los suyos está fuera de los límites. Ese no es el juego. No puedes hacer eso. Y durante toda su vida se les ha enseñado que pueden hacer eso, que es una forma legítima de conducir una discusión. Y de repente nosotros les estamos diciendo, «Lo siento, ese movimiento no es válido». De hecho, es un movimiento descalificante.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Es precisamente el movimiento que no puedes hacer si quieres que te respeten.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Esboza un poco el movimiento para mí, si no te importa. Para nosotros. Quizá sólo para mí.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Alguien, alguien juega la carta de la fe. Dice: «Mira, soy cristiano, y nosotros los cristianos tenemos que creer esto, y eso es todo». Momento en el cual, lo más educado es decir: «Muy bien, si eso es verdad, tendrás que abandonar la discusión porque te has declarado incompetente para continuar con una mente abierta».</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Eso es lo que esperaba que dijeras.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Si no puedes defender tu opinión entonces, lo siento no puedes proponerla. No vamos a dejar que juegues la carta de la fe. Si quieres defender lo que dice tu libro sagrado en términos que podamos valorar, perfecto. Porque el hecho de que lo diga el libro sagrado no tiene relevancia alguna. Y si crees que es así, eso es pura arrogancia. Es un movimiento de intimidación que no vamos a aceptar.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Y es un movimiento que ellos no aceptan cuando se hace en nombre de otra fe.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Ahora quería preguntarles algo, ya que los tres saben más que yo sobre el tema, ¿qué piensan del libro de Victor Stenger en el que dice que ya es posible refutar científicamente la existencia de Dios? ¿Tenéis una opinión al respecto?</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —¿Qué Dios? No he leído el libro. ¿Qué Dios?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Cualquiera.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Cualquiera. Ya sea uno creador, o uno supervisor, y sin duda, uno intermedio. Creo que es bastante exhaustivo. Mi opinión siempre ha sido que, dado que tenemos que vivir con la incertidumbre, sólo aquellos que tienen una certeza abandonan la sala antes de que la discusión se vuelva adulta. Victor Stenger piensa que ya podemos decir con razonable confianza: está refutado. No que no está justificado, o que hay una explicación mejor. Pensé que sería una propuesta interesante porque me importa mucho la congruencia de nuestras opiniones sobre la incertidumbre.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Creo que el eslabón débil… Me gustó mucho su libro y de hecho escribí una nota para la sobrecubierta. Pero creo que el eslabón más débil es la fundamentación en los textos. La idea de que saben que la Biblia es la palabra perfecta de una deidad omnisciente. Es una afirmación especialmente débil, y es la afirmación fundamental es el patrón oro, su patrón epistemológico. Todo descansa en eso. Si la Biblia no es un libro mágico el Cristianismo, en este caso, se evapora. Si el Corán no es un libro mágico, el Islam se evapora. Y cuando examinas los libros y te preguntas: ¿Hay la más mínima evidencia de que sean producto de la omnisciencia? ¿Hay una sola frase que no haya podido ser proferida por una persona para quien la carretilla es tecnología de punta? Tienes que contestar: no. Si la Biblia hablara del ADN y la electricidad y otras cosas que nos dejan pasmados, entonces de acuerdo. Nos quedaríamos boquiabiertos y sería necesaria una conversación sensata sobre la fuente de ese conocimiento.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Es lo que dice Dinesh D&#8217;Souza en su nuevo libro. Por cierto, será uno de los más cultos y educados contrincantes con los que debatiré pronto. Afirma que en el Génesis, del que la gente suele mofarse se lee «Hágase la luz», y unas pocas estrofas después tienes el sol, la luna y las estrellas. ¿Cómo puede ser eso? De acuerdo con la teoría del Big Bang sería correcto.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Sí, pero es muy patético.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —El Bang precede a las galaxias. Créeme, también pienso que es patético, pero…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Intenté demostrar esta inclinación en una muy larga nota al final de «El fin de la fe», donde digo que cualquier texto puede ser leído así. Con los ojos de la fe, puedes hacer presciencia mágica con cualquier texto. Entré literalmente en una librería, fui a la sección de cocina, abrí al azar un libro de recetas, y encontré una de creo que era Wok de camarones con salsa de algas o algo así, y luego me inventé una interpretación mística de la receta. Puedes hacerlo. Puedes jugar a buscar vínculos en cualquier texto disparatado y encontrar sabiduría en él.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Michael Shermer hizo eso con el código de la Biblia. Los mensajes ocultos en la Biblia. Muy, muy bueno. Puedes escribir con él los titulares de ayer siempre que quieras.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Tengo una pregunta para los tres: ¿Hay algún argumento a favor de la fe, algún desafío a vuestro ateísmo que nos haya hecho vacilar, que nos haya sorprendido y hecho sentir que no tenías una respuesta inmediata, etcétera?</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No se me ocurre ninguno.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Creo que lo que más se ha acercado es la idea de que las constantes fundamentales del Universo son demasiado buenas para ser ciertas. Me parece que eso necesita algún tipo de explicación, si es que es cierto. Victor Stenger no cree que sea verdad, pero muchos físicos sí. Desde luego, no me sugiere de ningún modo una inteligencia creadora, porque todavía quedaría el problema de explicar de dónde vino esa inteligencia. Una inteligencia creadora que es lo suficientemente inteligente como para afinar las constantes del Universo y darnos origen tiene que estar ella misma mucho más afinada que…</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —¿Por qué crear todos esos planetas muertos en nuestro sistema solar…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Bueno, esa una cuestión diferente.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —…si era así de bueno? Al obispo Montefiore, antiguo amigo mío, se le daba muy bien esto: «Tienes que maravillarte de las condiciones de la vida y el filo de cuchillo en que están». Sí, están en un filo de cuchillo, buena parte de nuestro planeta o es muy frío o muy caliente.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Lleno de parásitos.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —El resto de planetas son por completo demasiado fríos o calientes para albergarlas, y eso sólo en el sistema solar, el único que sepamos en el que hay vida. Como diseño no vale gran cosa. Y por supuesto, no puedes librarte de la regresión infinita. No, no me he encontrado con un solo argumento persuasivo de este tipo. Pero no me lo habría esperado porque como me di cuenta pensando una tarde, nunca inventan nada nuevo. ¿Por qué habrían de hacerlo? Sus argumentos son muy viejos por definición. Y se desarrollaron cuando sabíamos muy, muy poco acerca del orden natural. El único argumento que encuentro del todo atractivo tanto para la fe como para el teísmo es el que llamaría «argumento apotropaico». Cuando la gente dice: «Todas las alabanzas son para Dios por esto es Él a quien hay que agradecerle». Es una forma de modestia. Supersticiosa, de ahí que la llame «apotropaica». Es evitar la hibris. Responde también a ese motivo, obviamente premonoteísta. Creo que la religión ayuda o puede ayudar a la gente a evitar la hibris moral e intelectualmente.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Pero eso no es un argumento que sea cierto.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Por Dios, ¡no! No creo que haya ni pueda haber tales argumentos.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Quizá debería ampliar la pregunta.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No, no, espera un momento…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Antes de que contestes, Dan…</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Podría darte unos cuantos descubrimientos que derrumbarían mi fe.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Déjame ampliar la pregunta: No sólo…</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —¿Dónde, en el Precámbrico?</p>
<p><em>(Risas)</em></p>
<p><strong>Harris:</strong> —No sólo un argumento a favor de la plausibilidad de la creencia religiosa sino también un argumento que sugiera que aquello que hacemos criticar la fe, es algo malo.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Eso es mucho más fácil.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Que no deberíamos estar haciéndolo, y hay que evitarlo.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Ah, naturalmente que sí.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Que no deberíamos estar haciendo lo que hacemos.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Eso es mucho más fácil.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —¿Más fácil pensar en una razón?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Si alguien pudiese salir con el argumento de que el mundo sería un lugar mejor si todos creyesen esa mentira.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —¿Hay algún contexto, en vuestra obra o en vuestro diálogo con los críticos en que ese argumento nos ha hecho vacilar?</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Oh sí, oh sí. No tanto en «Romper El Hechizo» como cuando trabajaba en mi libro sobre el libre albedrío, «La Libertad Evoluciona». No paraba de encontrarme con críticos que… que expresaban algo muy próximo a una minoría religiosa, a saber: el libre albedrío es una idea tan importante, que si renunciásemos a ella la gente perdería su sentido de la responsabilidad y sería el caos. Que debía apartar la vista no investigar a fondo en el tema del libre albedrío y el determinismo. Y pensé sobre eso explícitamente en relación con el impacto ambiental. ¿Podía mi irreprimible curiosidad llevarme a articular algo, verdadero o falso…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Que es peligroso.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —…que tuviera tal efecto devastador en el mundo que lo más aconsejable fuera callarme y cambiar de tema? Creo que es una buena pregunta que todos deberíamos hacernos. Desde luego. Pasé mucho tiempo pensando mucho sobre eso y no habría publicado ninguno de esos dos libros si no hubiera llegado a la conclusión de que no sólo era ambientalmente seguro proceder así, sino también obligatorio. Creo que uno debería hacerse esa pregunta. Yo me la hago.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Antes de publicar el libro, no antes de decidir por ti mismo: ¿Pienso que esto es verdad o no? Uno nunca debería hacer como algunos críticos políticamente motivados, que dicen: «Esto es tan detestable políticamente que no puede ser verdad».</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Es una cosa diferente, una cosa completamente diferente, no, no.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Sería como descubrir que pensaste que la «campana de Gauss» de la inteligencia de blancos y negros era una interpretación correcta del Coeficiente Intelectual. Y podrías muy bien suprimir la publicación Lo revisas todo, estás absolutamente seguro y dices: ¿Ahora qué voy a hacer? Afortunadamente, estas preguntas no se presentan de ese modo.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Te contaré un caso que me presentaron. Creo que fue un editorial de opinión del LA Times, quizá me equivoque. Alguien argumentaba que el hecho de que la población musulmana en EE.UU. no estuviera radicalizada del mismo modo que en Europa Occidental era en gran parte debido a que nosotros honrábamos tanto la fe en nuestro discurso que la comunidad no se había hecho tan insular y dominada por el agravio como en Europa Occidental. No sé si esto es verdad, pero si lo fuera, eso me haría vacilar.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Es interesante. James Wolfensohn, antiguo presidente del Banco Mundial, recientemente nombrado negociador en Gaza, dice que cree firmemente que tuvo una tremenda influencia positiva en la hermandad musulmana de Hamas, debido a que es un judío ortodoxo. Si fuera así, creo que sería repugnante. Y que para empezar no deberían haberle dado ese trabajo. Porque de una cosa estamos seguros respecto a ese conflicto y es que ha sido infinitamente empeorado por los monoteísmos. Si se tratara sólo de una disputa nacional y territorial, ya estaría resuelto. Pero su autosatisfacción al decir eso, incluso aunque sea verdad, me pone más todavía en contra de él.</p>
<h3>Segunda hora</h3>
<p><strong>Harris:</strong> —Hay dos cuestiones que convergen aquí. Una es: ¿Qué queremos lograr? ¿Qué pensamos que podemos lograr? La otra es ese artículo de fe que, por desgracia, circula entre la gente con nuestro punto de vista que no puedes persuadir a alguien de abandonar sus creencias. ¿Es un ejercicio completamente fatuo o podemos ganar una guerra de ideas con la gente? A juzgar por los e-mails que recibo creo que podemos. Constantemente recibo e-mails de gente que ha perdido su fe y que, en consecuencia, ha sido persuadida de abandonarla. Y la gota que colmó el vaso fue o bien uno de nuestros libros o algún otro proceso de razonamiento o bien la incompatibilidad entre lo que sabían que era verdad y lo que les había contado su credo. Creo que tenemos que destacar el hecho de que es posible mostrarle a la gente las contradicciones internas a su fe, o las contradicciones entre su fe, y lo que hemos llegado a saber que es cierto sobre el Universo. El proceso puede llevar minutos o meses o años pero tendrán que renunciar a su superstición ante lo que saben que es cierto.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Estuve discutiendo con un biólogo muy sofisticado un brillante expositor de la evolución que aún cree en Dios. Le dije: «¿Cómo puedes? ¿Qué es lo que pasa?». Y él dijo: «Acepto todos tus argumentos raciones, pero es la fe». Y luego dijo una frase muy significativa para mí: «Hay una razón que se llama fe». Lo dijo muy resueltamente, casi agresivamente: «Hay una razón que se llama fe». Ese era el argumento absolutamente irrebatible para él. No puedes discutirlo porque es la fe. Y lo dijo orgullosa y desafiantemente más que como disculpa.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Eso lo encuentras constantemente en los EE.UU, gente que te dice que tienes que leer a William James para poder juzgar las experiencias subjetivas de otras personas. Algo que es por definición imposible de hacer. Si es real para ellos, ¿por qué no puedes respetarlo? Esto no sería aceptado de ningún modo en cualquier otra área de debate. La gente tiene la impresión errónea de que les criticamos. Tuve un debate con un presbiteriano muy mayor en Orange County y le pregunté —porque estábamos hablando del literalismo bíblico del que no era un exponente— «¿Qué me dice de las tumbas que se abren en el momento de la crucifixión según San Mateo?» —Mateo, mejor dicho— «¿Toda esa gente que sale de sus tumbas y va a saludar a sus amigos de la ciudad?». Iba a preguntarle: ¿No abarata eso la idea de la resurrección de Jesús? Pero se equivocó sobre mis intenciones y quiso saber si creía que había pasado —eso es lo que pensó. Y dijo que él que como historiador —que también era— lo dudaba pero que como ministro presbiteriano pensaba que era verdad. Bien, bueno. Para mí fue suficiente haberle hecho decir eso. Dije: «En este caso, eso es todo lo que voy a argumentar. No quiero decir más. Usted ha dicho todo lo que yo podía decir».</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Sí, sí. Otra cuestión que quiero poner sobre la mesa es ese fenómeno por el que alguien como Francis Collins o el biólogo que acabas de citar, alguien que obviamente conoce suficientes hechos que tiene la educación científica suficiente como para darse cuenta sigue sin darse cuenta, o afirma que no se da cuenta. Creo que ahí tenemos un problema cultural. Esto me quedó claro en una charla que di. Un profesor de física se me acercó al final y me contó que había traído a uno de sus alumnos licenciados —quien era un devoto cristiano, y que mi charla le había hecho dudar— y lo que saqué en claro de su relato fue que era la primera vez que alguien desafiaba su fe abiertamente. De modo que es verdad que puedes llegar a convertirte en científico sin que nunca desafíen abiertamente tu fe, debido a que es tabú hacerlo. Y así tenemos ingenieros en el mundo musulmán que pueden construir bombas, atómicas y todavía creen que se encontrarán en el paraíso con 72 vírgenes. Y gente como Francis Collins que piensan que el domingo te puedes arrodillar en la hierba y entregarte a Cristo porque estás delante de una cascada congelada y el lunes puedes ser un médico genetista.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —O, según nuestro amigo el gran Pervez Hoodbhoy, el gran físico paquistaní, gente que cree que puede usar los djinns, los demonios, y utilizar su poder para el reactor.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Casi dan ganas de financiar un proyecto semejante.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Todavía no puedo entender que el respetado Tariq Ramadan, del San Anthony College de Oxford, diga en su libro, según me han contado, que también cree en los djinns. Espero no estar siendo injusto con él. Me han contado que en su libro «Tras los pasos del profeta» dice eso, de modo que uno se enfrenta a cosas que son totalmente primitivas, supersticiones.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Pienso que quizá sea más fácil de lo que pensamos debilitar la fe de la gente. Ha habido una moratoria sobre esto durante mucho tiempo. Somos sólo el comienzo de una nueva ola de intentos explícitos por debilitar la fe de la gente. Y están dando resultado. Y me parece que el obstáculo no está en que carezcamos de hechos o argumentos sino en estas estratégicas razones para no declararlo, para no admitirlo. No admitírselo a uno mismo, no admitirlo en público porque tu familia lo va a ver como una traición te avergüenza admitir que fuiste engañado por esto durante tanto tiempo. Se necesita un enorme valor simplemente para declarar que abandonas todo eso. Y si pudiésemos hallar formas de ayudar a la gente a encontrar ese valor y darles algún ejemplo de gente que lo ha hecho y les va bien. Quizá hayan perdido el afecto de algún familiar o algo así quizá hayan herido a algunos miembros de su familia pero aún así creo que sería bueno animarlos a eso. Y no creo que debamos asumir que no podemos hacer esto. Creo que podemos.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es casi protector sugerir que no podemos o no debemos. Por otro lado, creo que todos conocemos personas capaces de realizar la proeza de dividir su cerebro y, como decía Sam, creer una cosa el domingo y luego otra totalmente contradictoria e incompatible el resto de la semana. Y supongo que no hay ningún problema neurológico en eso no hay ninguna razón por la que uno no debería tener el cerebro dividido así.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Hay una cierta inestabilidad en eso pero estoy seguro de que tienes razón, que hay gente que lo hace y muy bien y lo hacen desviando la atención de ello. Empecemos a centrar la atención.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Pero, ¿cómo puedes vivir con una contradicción?</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Olvidando que estás haciendo esto, y no prestándole atención. Me encantaría poder inventar una frase hecha o un término memorable que les viniera espontáneamente a la cabeza cuando se vieran haciendo esto. Y entonces pensarían: «Oh, éste es uno de esos cambios cósmicos de los que Dennett, y Dawkins y Harris y Hitchens hablan». Y pensarían que es de algún modo ilícito. Sólo crear en ellos una ligera mayor conciencia de esa cosa extraña que están haciendo.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Me temo que esa disonancia cognitiva, es probablemente necesaria para la supervivencia diaria. Todo el mundo lo hace un poco.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —¿Te refieres a tolerar la disonancia cognitiva?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No, a practicarla. Pongamos por caso a los miembros de moveon.org. Piensan que el Gobierno de los EE.UU. es un régimen brutal, militarista, imperialista, que aplasta a los pobres e invade otros países. Pero pagan sus impuestos, y es muy muy raro que no lo hagan. Envían a los niños al colegio, hacen sus cosas actúan todo el rato como si no fuera verdad ni el 10% de lo que piensan. En parte, porque sería imposible obrar de otro modo. Pensemos en la gente que en los 50 eran miembros de la Sociedad John Birch, que consideraba al presidente Eisenhower un comunista. Muy bien, te levantas por la mañana y crees eso: el Kremlin controla la Casa Blanca. Pero luego debes ir a hacer las compras y hacer el resto de cosas. Tienes que ir y hacerlo.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Demasiados compromisos, sí.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Pero tus creencias son incuestionables. Son muy muy importantes para ti, pero no hay manera, en tu vida real de defender o practicar lo que opinas. Y estoy seguro de que lo mismo le ocurre a la gente que dice: «No debería preferir un hijo o un familiar a otro, pero lo hago y no voy a actuar como si lo hiciera». Toda suerte de cosas de este tipo. O el senador Craig diciendo que no es gay. Cuando lo piensa, está seguro de que no lo es pero no puede manejar su vida diciendo que lo es. O que no lo es.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Una pregunta que quería plantear es ésta: —porque debemos preguntarnos cuál es nuestro verdadero objetivo— ¿Deseamos ver un mundo sin fe? Tendría que decir que no. No espero ni deseo ver eso.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —¿A qué te refieres por «fe»?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No creo que sea posible, porque la fe se replica muy rápido. Siempre que es reducida, reemplazada o desacreditada se replica extraordinariamente rápido en mi opinión. Pienso que por razones freudianas que tienen que ver con el miedo a la extinción.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Entonces te refieres a la fe en paradigmas sobrenaturales.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Sí, pensamiento ilusorio.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Y por qué no lo deseas?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Y la otra cuestión es: ¿me gustaría que esta discusión terminara? ¿Que todo el mundo reconociese…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —¿No te gustaría retirarte y pasar a otra cosa?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —¿»Hitchens ganó el asalto y ahora nadie en el mundo cree en Dios»?. Aparte de ser incapaz de figurarme esto, no estoy completamente seguro de que sea lo que quiero. Creo que hay que considerarla como una suerte de fundamento de todas las discusiones sobre epistemología, filosofía y demás. Es aquello en contra de lo cual siempre se está argumentando, la otra explicación.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es algo extraordinario.No entiendo, entiendo que digas que nunca pasará, pero no entiendo por qué no lo desearías.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Porque creo que me gusta bastante el debate, el debate entre Huxley y Darwin. Perdón, entre Huxley y Wilberforce, o  entre Darrow y William Jennings Bryan. Quiero que continúe.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Porque es interesante?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Quiero que nuestro bando se refine más y que el de ellos quede todavía más en evidencia. Pero no puedo verlo aplaudiendo con una mano.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Pero no querrás que continúe con los yihadistas. Hay una cierta faceta de esto que…</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No, pero no tengo diferencias de opinión con los yihadistas.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Las tienes en lo que se refiere a la legitimidad de su proyecto.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No, no hay nada que discutir sobre eso. Es una cuestión de supervivencia. Quiero que sean extirpados.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Bajemos al nivel de la gente que bloquea la investigación con células madre.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Es una respuesta puramente primaria. El reconocimiento de la necesidad de destruir a un enemigo para sobrevivir. No tengo ningún interés en lo que piensan. No hemos llegado todavía a tu pregunta sobre el Islam pero no me interesa en absoluto lo que piensan. Sólo me interesa mejorar los métodos para destruirlos.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —En otras palabras, simplemente te has rendido.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Una tarea en la cual hay muy poco apoyo secular. La mayoría de los ateos no quieren entrar en esta pelea. La más importante, es la que evitan. Para ellos es mucho más preferible atacar a Billy Graham porque saben que no hay peligro.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Creo que es porque encontramos aborrecible la idea de exterminarlos. Y encontramos además que…</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No, dije «extirpación».</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —¿Extirpar?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Sí, la destrucción completa de las fuerzas yihadistas. «Exterminación» es mejor aplicarlo a las especies.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Volviendo a lo de antes parece como si te gustara la discusión casi el teatro de tener un debate intelectual, el cual se perdería.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Prefiero decir la dialéctica, Richard. En otras palabras, uno aprende al discutir con otra gente. Probablemente todos los que estamos en esta mesa hemos aumentado, mejorado nuestra capacidad como razonadores.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Sí, pero hay muchas otras cosas sobre las que razonar. Una vez ganada la batalla contra la religión podemos volver a la ciencia o a lo que sea que nos dediquemos. Y podemos discutir y razonar sobre eso. Hay montones de discusiones que merece la pena tener.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Siempre se dará el caso de que algunos atribuyan su presencia aquí a las leyes de la biología, y otros la atribuyan a un plan divino del que forman parte. Puedes saber mucho de alguien por la postura que toma. Y, como todos sabemos, sólo una de ellas tiene sentido. ¿Cómo lo sabemos? Porque la contrastamos con la opuesta…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Déjame hacer una analogía aquí.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —…que no va a desaparecer.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Podrías haber dicho lo mismo sobre la brujería, en un determinado momento de la historia reciente. Podrías decir que en todas las culturas ha habido una creencia en las brujas en la eficacia de los encantamientos. Que la brujería es ubicua, y que nunca nos vamos a librar de ella y que sería una tontería intentarlo. O que podemos intentarlo sólo en términos dialécticos. Pero la brujería va a estar presente. Y sin embargo, la brujería, casi sin excepción puedes encontrar ciertas comunidades donde…</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —De ninguna manera. La brujería es completamente inextirpable. Se extiende como una mala hierba, a menudo bajo religiones animistas y cristianas.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No en el mundo occidental.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Me refiero a la brujería del mal de ojo, la que ocupa el lugar de la medicina.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —¿Crees que nos hemos deshecho de eso?</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Pienso que fundamentalmente sí.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —De ninguna manera.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —En cualquier caso, ¿no quieres deshacerte de eso?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —De ninguna manera. Actualmente hay una campaña para que los Wicans puedan ser enterrados en el cementerio de Arlington.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Los Wicans son a la brujería lo que los Unitarios a…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Es verdad, no son reales. Pero de lo que estoy hablando es de estar dispuesto a matar a tu vecino porque crees que existe algún mecanismo causal por el cual —con mala intención— podría haber destruido tu cosecha psíquicamente, o echado un mal de ojo sobre tu… Se origina por ignorancia de la ciencia médica. No sabes por qué la gente enferma, y sospechas de la mala intención de tu vecino y entonces la brujería cubre el vacío que hay ahí.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No, no diría que en ese caso no desearía que… no desearía que desapareciese, que habríamos perdido algo interesante sobre lo que discutir.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Pero ya es así. No tratamos con brujas que invaden el campo de la medicina y no me salgas con la medicina alternativa o la acupuntura. Estoy hablando de la verdadera brujería, la brujería medieval.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Estaba a punto de hablar de eso mismo. Y el Washington Post publica horóscopos cada día. La astrología es otro asunto. </p>
<p><strong>Dennet:</strong> —La astrología es una pálida…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —La astrología no va a ser erradicada.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Muy bien, pero no es necesario que sea erradicada.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Pero confundes que sea erradicada con que quieres que sea erradicada. Y parece que no quieres que sea erradicada, porque quieres tener algo a lo que oponerte y sobre lo que afilar tu ingenio.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Sí, creo que eso es lo que…</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Pero en vez de pensar en la erradicación por qué no pensar como un epidemiólogo evolucionista y decir: lo que queremos hacer es alentar la evolución de la avirulencia. Queremos deshacernos de los tipos dañinos. No me preocupa la astrología, no creo que sea demasiado nociva. Dio un poco de miedo cuando se supo que Reagan usaba la astrología para tomar decisiones. Pero dejando a un lado ese —espero que anómalo— caso encuentro la superstición de que la astrología es importante relativamente inofensiva. Con que sólo pudiéramos relegar los otros entusiasmos al estatus de la astrología sería feliz.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Mira, no aceptas —o no te gusta— mi respuesta, pero creo que esa pregunta nos la van a hacer. A mí me la hicieron hoy, de hecho, en la televisión: «¿Deseas que nadie en los EE.UU. vaya a la iglesia esta mañana?».</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —¿Cuál fue tu respuesta?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —La he dado y Richard no estaba de acuerdo. La respuesta que di esta mañana fue: «Creo que la gente estaría mucho mejor sin ese falso consuelo. Y no quiero que traten de imponerme sus creencias. Se harían un favor, y me lo harían a mí, si renunciaran a eso». De modo que quizás en ese sentido me contradigo. Deseo que lo dejen, pero me quedaría sin nadie con quien discutir.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¡Pero tienes muchos otros temas!</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Y desde luego no dije que pensaba que sólo con que me escucharan dejarían de ir. Hay dos cuestiones aquí. Esa fue mi muy experimental respuesta, pero me gustaría oír… ¿Dirías que ansías un mundo donde nadie tenga fe en lo sobrenatural? Quiero contestar a esto.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Da igual si es la astrología, o la religión o lo que sea. Quiero vivir en un mundo donde la gente piensa por sí misma, escépticamente, atendiendo a las pruebas. No es que la astrología sea dañina, supongo que probablemente no lo es, es que si vas por el mundo pensando que está bien creer en cosas sólo porque las crees, sin pruebas. ¡Te estás perdiendo tanto! Es una experiencia tan maravillosa vivir en el mundo y comprender por qué vives en él y qué hace que funcione, comprender las verdaderas estrellas, la astronomía, que es algo empobrecedor reducirlo a la nimiedad de la astrología. Y creo que puede decirse lo mismo de la religión. El Universo es un lugar grandioso, hermoso, maravilloso, y es mezquino y pueblerino y degradante creer en djinns y en creadores o intercesores sobrenaturales. Creo que podríamos aducir una  razón estética para deshacernos de…</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No puedo estar más de acuerdo contigo.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Pero hablemos de las prioridades. Si pudiéramos deshacernos de algunos de los más perniciosos y nauseabundos excesos, ¿cuáles serían los triunfos a por los que iríamos primero? ¿Cuál nos emocionaría más como objetivo alcanzado? Consideremos el Islam, del modo más realista posible. ¿Hay alguna remota posibilidad de un Islam reformado, razonable?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿No es el Islam salvaje actual bastante frecuente? ¿No es el Wahabi?</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Tienes que retroceder bastante.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Sólo hasta cierto punto. Aunque estamos cualificados, no somos los más persuasivos portavoces de esta crítica. Hace falta alguien como Ayaan Hirsi Ali, o un erudito musulmán, alguien como Ibn Warraq, para criticar verdaderamente al Islam. Y que sean escuchados por la gente, especialmente por los liberales seculares que no confían en nuestra opinión sobre esto. Pero en mi opinión hay distintos momentos históricos la historia del Islam que son claros, donde el Islam tiene… donde tienes un Califato, o algún país musulmán en el que hay un reinado del Islam, y permanece indemne durante el tiempo que sea y el Islam es todo lo totalitario y feliz consigo mismo que puede ser, y no se ve el conflicto inherente y el inherente riesgo de su credo. Samuel Huntington dice que el Islam tiene fronteras sangrientas. Es en las fronteras donde estamos notando este problema las fronteras entre el Islam y la modernidad el conflicto entre el Islam y la modernidad. Pero sí, puedes encontrar ejemplos en la historia del Islam donde la gente no iba por ahí haciendo la Yihad, porque ya la habían hecho con éxito.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —¿Qué hay de las mujeres de ese mundo?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Sí, su sufrimiento dentro de esas fronteras.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Incluso en las mejores épocas.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Pero hay también cierto sincronismo del que sabemos bastante ahora. Han aparecido libros maravillosos, como el de María Menocal sobre Andalucía, en periodos donde la civilización islámica estaba relativamente en paz con sus vecinos y haciendo un montón de trabajo por su cuenta en asuntos no yihadistas. Vi, durante la guerra en los Balcanes, cómo los bosnios musulmanes se comportaban muchísimo mejor que los cristianos, fueran católicos u ortodoxos. Ellos fueron las víctimas de la masacre religiosa, no los verdugos. Y los únicos que en su mayoría creían en el multiculturalismo. De modo que puede pasar. Podías incluso encontrar gente que decía era atea musulmana, o musulmano-atea o musulmano-secular en Sarajevo. Podías, sí. Lo que es una imposibilidad técnica. Pero el problema es éste: si pensamos como sin duda creo firmemente que el totalitarismo es innato a toda religión, porque tiene que querer una autoridad absoluta, indiscutible, eterna.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —A toda religión.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Debe ser así. Nuestros comentarios sobre la voluntad del creador no tienen importancia. Su voluntad es absoluta, no puede ser cuestionada y se aplica igual antes de que nazcamos como después de que muramos. Ese es el origen del totalitarismo. Creo que el Islam afirma eso del modo más alarmante cuando se presenta como el tercero de los monoteísmos y dice que no se necesita nada más. Ha habido palabras de Dios antes —lo admitimos— no afirmamos ser los únicos, pero sí los definitivos. Ya no es necesario nada más en este aspecto.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Y afirmamos que no hay diferencia entre la teología&#8230;</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —En nuestro mundo seguramente lo peor que alguien puede decir es: «no es necesario investigar más». Ya tienes todo lo que necesitabas saber. Todo lo demás es comentario. Es lo más siniestro y lo más peligroso. Y es una afirmación que las otras religiones no hacen del mismo modo.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Déjame hacer de abogado del diablo por un momento.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No hay refutación del Islam en el Cristianismo o en el Judaísmo, pero sí la hay en el Islam. Dicen: aceptamos las partes malas del Judaísmo —nos encanta Abraham y el sacrificio de su hijo o su disposición a sacrificarlo—, amamos todo eso. Estimamos la virgen que da a luz, las partes más absurdas del Cristianismo. Eso es estupendo, todos son bienvenidos pero nosotros tenemos la palabra final. Eso es terrible. Y creo que nuestra existencia es incompatible con esa prédica.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Déjame hacer de abogado del diablo por un momento, para que al menos tengamos claro cuál es la posición.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Preferiría hablar por el diablo «pro bono».</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Todos podemos hablar por el diablo. Estoy seguro de que mucha gente cree que eso es lo que estamos haciendo. Particularmente, pienso que el hecho de que algo sea verdad no es razón suficiente para propagarlo o intentar descubrirlo. La idea de que hay cosas que uno no debería intentar descubrir es una idea que me tomo en serio. Y creo que al menos tenemos que examinar la proposición de que se puede saber de algo más de lo que es bueno para nosotros. Si aceptas eso, entonces hay una posibilidad que tenemos que tomarnos en serio aunque la rechacemos, deberíamos rechazarla habiéndola tomado seriamente. Y es la idea musulmana de que Occidente ha ido demasiado lejos, que hay conocimientos que no son buenos para nosotros, sin los que estaríamos mejor. Y el hecho de que a muchos musulmanes les gustaría dar marcha atrás, aunque por supuesto no puedan. Tengo cierta simpatía por el musulmán que dice: «Bien, sí, se ha levantado la liebre, es demasiado tarde, es una tragedia». «Ustedes los occidentales han expuesto verdades, que ahora nos quieren imponer, sin cuyo conocimiento la especie estaría mejor».</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Estoy completamente fascinado por lo que dices. Me encantaría que me pusieras un ejemplo —teórico o práctico— de algo que pienses que podríamos saber, pero podríamos prohibirnos saber. Porque eso es más difícil de imaginar para mí que un mundo sin fe.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —La campana de Gauss que mencionaste. Si hubiera diferencias fehacientes de inteligencia entre razas, o especies o géneros.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Sí, pero no creo que ninguno de nosotros piense de verdad que ese es el caso. Tienes que haber pensando en algo en lo que podrías creer, pero desearías no saber.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No me parece difícil imaginar cosas que si fueran verdaderas, sería mejor que la humanidad no conociera.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —¿Podrías concretar un poco más?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Lo hipotético es una cosa, pero Christopher te está preguntado si tú alguna vez has suprimido algo que…</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No, no lo he hecho.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —¿Puedes imaginarte haciéndolo? Yo no.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Puedo imaginarlo. Espero que nunca se dé el caso.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Tomemos la síntesis de armas biológicas. ¿Debería «Nature» publicar el código de la viruela, de modo que cualquiera en su laboratorio pueda…</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Sí, toda esa clase de cosas.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —De acuerdo, pero ese no sería un conocimiento un conocimiento que deberíamos seguir ignorando. Sería más bien como una capacidad.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Creo que a priori puede concebirse una circunstancia en la que alguien puede buscar un conocimiento cuya única aplicación concebible no sería ética, o con cuya diseminación el poder caería en las manos equivocadas. Pero has hecho referencia a algo que me parece crucial, porque no es tanto la propagación de verdades sediciosas en el Islam o en el resto del mundo lo que nos hace culpables a los ojos de nuestros adversarios, como el no honrar hechos que no son fáciles de cuantificar o de discutir desde un punto de vista científico. La clásica réplica que recibimos es: «Pruébame que amas a tu mujer», como si fuera un argumento demoledor contra el ateísmo. No puedes probarlo. Bien, si lo deshaces un poco, puedes probarlo, demostrarlo. Sabemos lo que entendemos por «amor». Pero está este ámbito de lo sagrado, que no es fácil de capturar por la ciencia, y que el discurso científico ha cedido al discurso religioso.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Y al discurso artístico que no es necesariamente religioso.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Diría que ni siquiera el arte lo captura bien del mismo modo que no captura bien el amor o la compasión. Puedes representarlo en el arte, pero no es reducible a eso. No vas a un museo y encuentras la compasión en su forma más pura. Creo que hay algo en la manera en que nosotros —como ateos— meramente rechazamos las falsas afirmaciones de la gente religiosa, que les convence de que hay algo que nos estamos perdiendo. Y creo que tenemos que ser sensibles a esto.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Absolutamente. De ahí que saquen lo de «¿Cuándo el secularismo ha hecho algo como la catedral de Durham, o de Chartres, o la pintura devocional o la música de…?»</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Bach.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Sí supongo que Bach.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Creo que tenemos respuestas para eso y has dado una muy buena. Si hubo un mecenazgo secular de las artes en ese momento, entonces&#8230; Uno: no podemos saber si Miguel Ángel era de verdad creyente, porque la consecuencia de confesar que no creías era la muerte. Dos: si una organización secular le hacía encargos a Miguel Ángel, entonces tendríamos todo ese arte secular.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No dije que el corolario se sostuviese.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —¿Cuál?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Creo que es verdad que no podemos decir que con la pintura devota, la escultura y la arquitectura el mecenazgo no tuviera mucho que ver. Pero no me puedo oír diciendo: «Un pintor secular habría hecho un trabajo igual de bueno».</p>
<p><strong>Harris:</strong> —No, no, me parece que los estoy mezclando a Richard y a ti ahí.</p



<p><strong>Hitchens:</strong> —No sé por qué —y me alegra bastante descubrir que no sé por qué— no puedo oírme diciendo eso.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Qué? ¿Que si a Miguel Ángel le hubieran encargado el techo del Museo de la Ciencia habría producido algo igual de maravilloso?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —En cierta manera, soy reacio a afirmar eso, sí.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿En serio? Lo encuentro muy muy fácil de creer.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Esa podría ser una diferencia entre los dos —no sé mucho de arquitectura, pintura o música— y cierta arquitectura devota como por ejemplo, la Basílica de San Pedro no pudo ser hecha por… No me gusta, de todas formas, y saber que fue construida por una venta especial de indulgencias, tampoco ayuda. Con la poesía devota, como la de John Donne o George Herbert, encuentro muy difícil de imaginar que sea falsa, o que haya sido hecha para un mecenas.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Sí, eso me parece razonable.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Sería muy improbable.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Pero pudo ser hecha con el espíritu de la razón.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Francamente, creo que ésa es la única explicación.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Pero, en cualquier caso, ¿qué conclusión sacarías? La poesía devota de Donne es maravillosa, ¿y qué? Eso no significa que represente la verdad en ningún sentido.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —De ninguna manera. Mi poema devoto favorito es «Church going» de Philip Larkin, uno de los mejores poemas jamás escritos. Expresa exactamente —ojalá lo tuviera aquí. De hecho, lo tengo, si quieres lo leo— no confiaría en alguien que creyese algo más o algo menos que Larkin cuando va a esa iglesia gótica en la campiña inglesa. Que sintiese —no diría creyese, no debería decir creyese— algo más que él —es ateo— o algo menos —que hay algo serio en todo esto, y algo escrito sobre la personalidad humana así como sobre el paisaje.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Volvamos a tu pregunta.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No veo que esto sea otra cosa que un caso especial&#8230;</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Ni que decir tiene que no dice nada sobre la verdad de la religión.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No creo que esto sea otra cosa que un caso especial. Otros casos especiales de lo cual serían —no se me ocurre un ejemplo perfecto. Sólo habiendo estado perdido en el mar en un bote durante dos años y habiendo sobrevivido a eso podrías haber escrito este relato no podría ser ficción.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —O habiendo dejado de fumar.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Y es arte glorioso, maravilloso y sí, puede ser cierto, y lo aceptamos como cierto. Y sólo unas circunstancias muy extremas pudieron hacer posible la poesía de Donne. Y podemos estar agradecidos, quizás, de que existieran y la hicieran posible.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —¿En su caso?</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Sí.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —No le recomendarías a todo el mundo que se perdiera en el mar.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No, y tampoco le recomendaría a nadie «Death be not proud». Es un maravilloso poema, pero un completo galimatías, si miras sólo las palabras. El más extraordinario galimatías, si miras sólo las palabras. Pero hay un «factor X» implicado que me alegra suponer que persistirá y que necesitará ser enfrentado.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Sacaste el tema de si desearíamos o no que las iglesias se vaciaran los domingos y no estabas seguro de desearlo y creo que estoy de acuerdo. Quisiera una iglesia diferente. Un ritual distinto, motivado por ideas diferentes. Pero pienso que hay un lugar para lo sagrado en nuestras vidas, bajo una interpretación que no presuponga tonterías. Creo que la búsqueda de profundidad es útil para nuestra atención y que nos olvidemos de esto —como ateos— hace que a veces nuestros más locos adversarios parezcan más juiciosos que nosotros. Tomemos a alguien como Sayyid Qutb —más loco imposible— el filósofo favorito de Bin Laden. Vino a Greeley, Colorado, creo que fue alrededor de 1950. Pasó un año en los Estados Unidos y observó que todos sus anfitriones americanos se pasaban todo el tiempo cotilleando sobre las estrellas de cine, y podando sus ligustros y codiciando los autos de los demás. Y llegó a creer que Estados Unidos —Occidente—, era tan banal en sus preocupaciones y tan materialista que tenía que ser destruido. Esto no debería interpretarse como que su visión del mundo merece algún crédito, pero ahí tiene un punto. Hay algo banal y horrible en las fascinaciones diarias de la mayoría de nosotros y la mayoría de la gente, la mayor parte del tiempo. Hay una diferencia entre usar tu atención juiciosamente, con sentido y nuestra perpetua distracción. Tradicionalmente, sólo la religión ha intentado enunciar y clarificar esa diferencia. Y pienso que eso es un fallo en nuestro…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Creo que lo has dejado en claro, y nosotros coincidimos, Sam. Volviendo a lo de si nos gustaría ver las iglesias vacías. A mí sí me gustaría. Lo que no me gustaría ver, sin embargo es la ignorancia sobre la Biblia. Porque no puedes entender la literatura sin conocer la Biblia. No puedes entender el arte, ni la música. Hay cosas de todo tipo que no puedes entender, por razones históricas. Pero esas razones históricas no puedes borrarlas, están ahí. Y así, aunque no vayas a la iglesia a rezar, tienes que comprender lo que significó rezar para la gente, por qué lo hicieron. Y qué significan estos versos de la Biblia, y qué…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Pero, ¿es sólo eso, la apreciación histórica y retrospectiva de la ignorancia de nuestros ancestros?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Además de apreciarla puedes ensimismarte en ella, igual que puedes hacerlo en una obra de ficción sin necesidad de creer que los personajes son reales.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Pero, ¿estás seguro de que quieres ver las iglesias vacías? ¿No puedes imaginar una variedad de iglesias? Por ejemplo, una iglesia extremadamente desnaturalizada que tiene rituales y fieles, y una causa común y propósito.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Y música.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Y música, y donde se cantan canciones y se hacen ceremonias, pero donde la irracionalidad hace mucho que no está presente.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —De acuerdo, o sea que vas a esos sitios para bodas y funerales y tienes poesía y música, o para reuniones de solidaridad.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Reuniones de solidaridad para crear proyectos difíciles de impulsar de otro modo.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Hay otra pequeña cosa más. Nunca me ha tentado ir a las iglesias, pero una razón que hace muy fácil mantenerme fuera es el uso de la Nueva Biblia Inglesa.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Oh sí, ¡qué insípida!</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No vale la pena, no entiendo por qué todo el mundo va. Han desechado…</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Toda la poesía, sí.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —»Una perla más preciosa que toda su tribu». Ni siquiera saben lo que tienen. Es terrible. Si fuera un católico no practicante y meditara sobre cómo organizar mi funeral querría…</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —La misa en latín.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —¡Si!</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Hay otra cuestión aquí y es que cuando se hace inteligible, el sinsentido se vuelve más transparente. Si está en latín, puede sobrevivir mucho mejor. Es bastante parecido a un insecto que se camufla, puede atravesar las barreras porque no puedes verlo. Mientras que si está traducido no ya al inglés sino al inglés moderno, puedes verlo como es.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Pero entonces, en serio, ¿encuentras placer en el hecho de que las iglesias estén modernizando sus textos y usando el…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —No, es un argumento estético.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Eso es lo peor de ambos mundos. Deberíamos estar agradecidos. Nosotros no les hicimos esto.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Es verdad, nosotros no se lo impusimos.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Tampoco volamos las mezquitas de Shi&#8217;a o los Budas de Birmingham. No profanamos. Por las razones que ya di, nos oponemos a la profanación y a la blasfemia. Queda para los píos la destrucción de iglesias y la quema de sinagogas, o la voladura de las mezquitas de los demás. Y creo que es algo en lo que tenemos que insistir, porque pienso de verdad que lo que se teme de nosotros —como ya señalé al principio— es que deseamos un mundo vacío de alguna manera de este eco de música y poesía y lo numinoso y demás. Que seríamos felices en «Un mundo feliz» (Brave New World). Y dado que no creo que sea cierto de ninguno de nosotros, deberíamos hacer especial hincapié en ello, en que la clamorosa soledad de la nada es mucho más probable que se produzca a causa de una guerra santa, o un conflicto religioso, o una teocracia, que a causa del verdadero secularismo, el cual no sólo tendría que permitir o tolerar o tratar con condescendencia, sino también acoger con agrado la persistencia de algo como la fe. Creo que ahora lo he formulado mejor que al principio. Pero de un modo menos inteligible.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —¿Qué entiendes por «algo como la fe»?</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Sí, ¿de qué modo «como la fe»?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Algo como la creencia en que debe haber algo más de lo que podemos saber.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Eso está bien.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Podría compartirlo.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Dan Dennett cree en eso. Eso no es la fe.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Sabemos que hay más de lo que sabemos en este momento.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —A eso me refería al decir que si pudiésemos encontrar una manera de hacer valer la distinción entre lo numinoso y lo supersticioso, estaríamos haciendo algo culturalmente bastante importante. Cuando hablo de este tema —bueno Richard y yo lo hicimos en Central Hall, con Scruton y aquel extrañísimo equipo con el que debatimos que no paraba de decir (Scruton en particular): «¿Qué hay de los viejos chapiteles góticos y demás?». Les dije: «He escrito un libro sobre el Partenón y me interesa mucho. Creo que todo el mundo debería ir, estudiarlo y demás pero absteniéndose del culto a Palas Atenea». Todos deberían darse cuenta de que lo que ese friso escultural describe con tanta belleza, probablemente esté relacionado con sacrificios humanos. El imperialismo ateniense no era tan bonito, ni siquiera con Pericles. En otras palabras, el gran proyecto cultural muy bien podría ser rescatar lo que hay de artístico y estético en la religión y descartar lo sobrenatural.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Y admitir la maldad, que fue parte de su creación, en primer lugar. Esto es, no podemos aprobar las creencias y prácticas de los aztecas, pero podemos respetar y querer conservar su arquitectura y muchos otros rasgos de su cultura. Pero no sus prácticas ni sus creencias.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Una vez fui a un programa de la radio británica, «Discos de la Isla Desierta», en el que eliges 6 discos que llevarías a una isla desierta y hablas de ellos. Y uno de los que escogí fue «Mache dich, mein Herze, rein» de Bach. Es música sacra maravillosa. Y la mujer que me preguntaba no podía entender por qué desearía llevarme esta pieza musical.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Devota.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es una música preciosa, y su belleza se intensifica al saber lo que significa. Pero no por eso tienes creer en ello. Es como leer ficción. Puedes ensimismarte en la ficción y emocionarte hasta las lágrimas. Pero nadie diría que es necesario creer que esa persona existió y que la tristeza que sientes refleja algo que sucedió realmente.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Sí, como cuando el obispo de Dublín —en un sermón contra Swift—, dijo que había leído todos los libros de «Los viajes de Gulliver» y que, por su parte, no creía una sola palabra. Ese es el «locus classicus» de todo eso, creo. Claramente no somos vándalos culturales, pero quizá debamos pensar en la manera en que tanta gente sospecha que lo somos. De aceptar una crítica de esta gente, o una sospecha que sospecho que albergan, o un miedo que tienen, creo que quizá sería ese. Que todo sería cromo y acero, y&#8230;</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Y no habría villancicos ni menorás.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Es imposible que alguien que haga esa crítica haya leído un libro nuestro.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Hay también otro problema, y es que la crítica no es sólo la de nuestros libros, hay muchos otros. La gente no los lee, sólo lee las reseñas y entonces deciden qué.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Estamos a punto de tener las guerras de Navidad de nuevo, y como hoy es el último día de septiembre ya sientes que todo está empezando. Pero siempre que llega, cuando voy a uno de estos shows a debatir, digo que fue Oliver Cromwell quien cortó los árboles de Navidad y prohibió… fueron los puritanos protestantes, los antepasados de los fundamentalistas estadounidenses los que dijeron que la Navidad sería una blasfemia. ¿Respetar al menos nuestras tradiciones? Porque yo lo hago. Oliver Cromwell fue un gran hombre, en muchos otros sentidos también. Esta es en realidad una fiesta pagana.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —El año pasado, todos nos sacamos con nuestros árboles de Navidad.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —No tengo el más mínimo problema con los árboles de Navidad.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No, teníamos nuestras tarjetas de Navidad con fotos de nosotros.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Es una vieja fiesta escandinava para emborracharse ¿por qué demonios no?</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No es sólo eso.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Me gustan los solsticios como a cualquiera.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Nosotros tenemos una fiesta de villancicos donde los cantamos con toda la música y todas las palabras y nada de cosas navideñas seculares.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —¿Y por qué no? Sí.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Es un material glorioso. Esa parte del relato cristiano es fantástica. Es un cuento precioso. Y puedes amarlo por completo sin creer.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Una vez almorcé al lado de la señora con la que nos enfrentamos en aquel debate en Londres.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Rabbi Neuberger.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Rabbi Neuberger. Y me preguntó si había bendecido la mesa en New College cuando me convertí en miembro emérito. Le dije «Por supuesto, es una cuestión de simple cortesía», y se puso furiosa.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —¿En serio?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Sí. Porque fuera tan hipócrita como para bendecir la mesa. Le dije: «Quizá signifique algo para usted pero para mí no significa absolutamente nada». «Es una fórmula latina que tiene cierta historia y aprecio la historia». Freddy Ayer, el filósofo, también solía bendecir la mesa y lo que decía era: «No digo mentiras, pero no tengo ningún problema en decir frases sin sentido».</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Eso es muy bueno. ¿El profesor de Wykeham?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Un viejo amigo.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —¿Contestamos a tu pregunta sobre el Islam?</p>
<p><strong>Harris:</strong> —No lo sé. Creo que es… Les haré una pregunta relacionada con eso. ¿Les parece que tenemos la responsabilidad, como críticos de la religión de ser equitativos en nuestra crítica, o es justo observar que hay un espectro de ideas religiosas y compromisos y el Islam está en un extremo y los Amish y los Jains y otros están en el otro y hay verdaderas diferencias aquí que tenemos que tomar en serio?</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Por supuesto que ellos tienen que tomárselas en serio, pero nosotros no tenemos que hacer equilibrios todo el tiempo. Hay mucha gente ocupándose de señalar las cosas buenas, benignas, y podemos aceptar eso y entonces concentrarnos en los problemas. Esto es lo que hacen los críticos, y —de nuevo— si escribiéramos libros sobre la industria farmacéutica, ¿tendríamos que emplear el mismo tiempo en todo lo bueno que hacen? ¿o podríamos especializarnos en los problemas? Creo que está muy claro.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Sam está preguntando más acerca de…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Podríamos criticar a Merck, si fuera especialment flagrante, a diferencia de alguna otra empresa. Si nos estuviéramos centrando en la industria farmacéutica, no todos los negocios farmacéuticos serían culpables del mismo modo.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Sí, bien. Entonces la pregunta es: ¿deberíamos? ¿hay algo malo en…?</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Creo que hay un malentendido. Lo que Sam pregunta es si deberíamos ser equitativos al criticar las diferentes religiones, y estás hablando de lo equitativo al respecto de lo bueno contra lo malo.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Si todas las religiones son igualmente malas.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Si el Islam es peor que el Cristianismo o…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Me parece que… perdemos aliados entre los amigos  que tenemos en este asunto, si las ponemos al mismo nivel. Es una táctica, una táctica de los medios y en cierto sentido es casi una obligación ontológica del ateísmo decir que todas las creencias son en cierto sentido equivalentes. Los medios dicen: los musulmanes tienen sus extremistas, nosotros los nuestros; ellos tienen yihadistas en Oriente Medio y nosotros…</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Hay un desequilibrio ahí, sí.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —…gente que mata médicos abortistas, y eso no es una ecuación real. La violencia que se está produciendo bajo la égida del Islam no puede compararse con el hecho de que tenemos a dos personas que mataron abortistas durante una década. Este es uno de los problemas que tengo con el concepto de ateísmo. Creo que nos perjudica este discurso donde parece que tenemos que difundir la luz de nuestra crítica del mismo modo en todas las direcciones todo el tiempo. Creo que podríamos tener, en alguna cuestión específica a una mayoría de la gente religiosa de nuestra parte. Una mayoría de la gente en los EE.UU. está claramente de acuerdo en que la doctrina islámica del martirio es espantosa, nada benigna, que propende al asesinato de mucha gente y es merecedora de crítica. Lo mismo ocurre con la doctrina de que las almas viven en placas de Petri. Incluso los cristianos, incluso el 70% de los americanos no quiere creer eso debido a la promesa de la investigación con células madre. Creo que cuando nos centramos en cosas particulares tenemos una verdadera fuerza numérica, mientras que si nos apartamos de las murallas del ateísmo y decimos que todo es falso, perdemos al 90% de nuestros vecinos.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Estoy seguro de que eso es así. Por otro lado, a mí no me interesan tanto los males de la religión, como el hecho de si es verdad. Tengo un interés apasionado por eso. La pura verdad, ¿hay, en realidad, un creador sobrenatural en este Universo? Eso me interesa realmente. Y aunque también me interesan los males de la religión, estoy dispuesto a ser equitativo porque todas hacen esta afirmación. Me parece que son todas igual de francas.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Nunca dejaría de afirmar que todas las religiones son igualmente falsas. Y por esa razón, porque obligan a la gente a preferir la fe a la razón de un modo latente al menos, igual de peligrosas.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Igual de falsas, pero sin duda no igual de peligrosas, porque…</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Latentemente, creo que sí.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Latentemente, quizá.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —…por la rendición del juicio. La rendición del juicio. El ansia por desechar la única cosa que tenemos que nos hace primates superiores: la facultad de razonar. Eso es siempre terrible.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —No estoy seguro de eso.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Los Amish no me harán daño, pero sin duda se lo hacen a la gente que vive en su comunidad. Son un pequeño sistema totalitario.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Pero no de la misma manera.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —El Dalai Lama dice ser un Rey Dios de una monarquía hereditaria, que ha heredado su divinidad. Es la idea más repulsiva posible. Y dirige una dictadura de poca monta en Dharamsala. Podría ser peor, porque alaba las pruebas nucleares indias. Está limitado sólo por su limitado campo de acción.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Pero si añadieses la Yihad a eso, estarías más preocupado.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Mira, siempre que debato con islamistas dicen: «¡has ofendido a miles de millones de musulmanes!». Como si hablaran por ellos. Como si hubiera una amenaza en esto, un sentido militar en lo que dicen. Si dijeran: «me has ofendido a mí como musulmán», no sonaría igual, ¿verdad? Si fueran los únicos que creyesen en el profeta Mahoma. No, no, ¡son mil millones! Y por cierto, lo que está implícito en eso es «¡ten cuidado!». No me importa. Si hubiera sólo una persona que creyese que el profeta Mahoma, que recibió el dictado del arcángel Gabriel, aún diría lo que digo…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Bien, pero no pasarías la noche en vela…</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —…y sería igual de peligroso que creyesen eso, sí. Porque podría propagarse, la creencia puede volverse más general.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —En el caso del Islam, se ha propagado. Se está propagando, y su peligro es real, no sólo potencial.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —No veo ninguna contradicción.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Sí, pero en el tiempo y el espacio esto se iguala tremendamente. No esperaba —como seguro ninguno de nosotros tampoco— en los &#8217;60, que habría una amenaza tal del fundamentalismo judío, relativamente pequeño en número, pero con una ubicación estratégica. Que decidiera tratar de provocar la llegada del Mesías robándole la tierra a otra gente. Que tratara de provocar el fin. Numéricamente, es extremadamente pequeño pero las consecuencias que ha tenido han sido absolutamente calamitosas. En absoluto pensábamos que el judaísmo fuese una amenaza en ese sentido. Hasta que el movimiento sionista se unió al mesiánico. O se fusionó con él, porque los mesianistas no solían ser sionistas. Nunca sabes cuando pasará lo siguiente.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Estoy de acuerdo.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —No es probable que un cuáquero me corte el cuello en el supermercado. Pero los cuáqueros hacen buena parte de trabajo predicando la no resistencia al mal. Es la postura más perversa que puedes mantener.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Dado el contexto adecuado, sí.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —¿Qué hay más repugnante? Decir que ves el mal y la crueldad, y no lo combates.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Sí, son aprovechados.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Lean en Franklin cómo eran los cuáqueros en el momento crucial —en Filadelfia— cuando fue necesaria una batalla por la libertad, y vean por qué la gente los despreciaba. Entonces habría dicho que los cuáqueros eran una serio peligro para los EE.UU. De modo que es una cuestión de espacio y tiempo. Pero no, son todas igual de despreciables, falsas, deshonestas, corruptas, faltas de humor y peligrosas.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Has hablado de algo sobre lo que creo que deberíamos decir algo más, que casi nunca puedes anticipar el peligro de la sinrazón, cuando tu modo de interactuar con los otros y con el Universo es afirmar verdades que no estás en condiciones de afirmar. Si los riesgos de eso son potencialmente infinitos. Tomemos el ejemplo que puse hace un momento, la investigación con células madre. Al principio, no sabes que la idea de que el alma entra en el cigoto en el momento de la concepción es una idea terrible. Parece una idea del todo benigna, hasta que inventas la investigación con células madre e impide el paso a una investigación para salvar vidas increíblemente prometedora. Algo en el dogmatismo hace que casi nunca puedas prever cuántas vidas va a costar. Porque el conflicto con la realidad simplemente erupciona.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Por eso pienso que el momento en que todo se estropeó fue cuando los judíos mesianistas vencieron a los judíos helenistas. La celebración ahora benignamente conocida como Hanuká, para que no coincida con la cristiana. Ahí es donde la raza humana dio su peor giro. Son pocas personas, pero restablecen los sacrificios animales, la circuncisión y el culto a Yahveh, por encima del helenismo y la filosofía. Y el Cristianismo es un plagio de eso. El Cristianismo nunca habría ocurrido, ni el Islam. Sin duda, habría habido otros cultos dementes y demás, pero quizá hubiera habido una oportunidad de no destruir la civilización helenística. No es una cuestión de números…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Todavía tienes al Dalai Lama.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —…es una cuestión, si puede decirse así, de memes e infecciones que se propagan muy rápido. Por supuesto, habría dicho sin duda en los años 30 que la Iglesia Católica era la organización más peligrosa por su alianza con el fascismo, explícita y abierta, y sórdida. Por mucho, la Iglesia más peligrosa. Pero ahora no diría que el Papa es la autoridad religiosa más peligrosa, no hay duda de que el Islam es la religión más peligrosa, en parte porque no tiene un papado. No puedes pedirle que pare algo y hacer un edicto diciendo…</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Está fuera de control, sí.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Desde luego que sí. Pero aún tendría que decir que el judaísmo es la raíz del problema.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Aunque sólo debido a la fijación musulmana con esa tierra. Si no les preocupase Palestina los colonos podrían tratar de iniciar la llegada del Mesías todo lo que quisieran. No habría problema. Es sólo el conflicto por el reclamo de esa propiedad inmobiliaria.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Ambas partes tienen una fijación con eso.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Ambas partes tienen culpa, pero la única razón por la que 200.000 colonos podrían precipitar un conflicto global es porque hay mil millones de personas a las que les preocupa de verdad que esos colonos pudieran derribar las mezquita de Al-Aqsa.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Lo cual sueñan con hacer, porque creen que una parte del globo es más sagrada que otra. Creencia que no puede ser más insensata o irracional o indecente. Sólo unos pocos con ese punto de vista y el poder para hacerlo real, bastan para que corramos el riesgo de un conflicto que la civilización podría perder. Tendremos suerte si superamos este conflicto sin un intercambio nuclear.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Creo que ese es un muy buen tema: ¿Cuáles son nuestros miedos y esperanzas más grandes aquí? ¿Qué creen que podríamos lograr en el plazo de la vida de nuestros hijos? ¿Cuáles creen que son realmente las apuestas, y…</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —¿Y cómo llegarías ahí?</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Sí. ¿Hay algo que podamos hacer aparte de la mera crítica? Algo así como pasos prácticos. ¿Qué podríamos hacer con mil millones de dólares para causar un cambio de ideas significativo?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Políticamente, me siento en el bando perdedor, e intelectualmente, en el bando ganador.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —¿Eso es que no ves que se pueda hacer nada?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —En el zeitgeist actual, creo que nos acusarían de excesiva presunción si dijésemos de nosotros —o no nos importara que se dijera de nosotros— que hemos abierto, continuado y en gran parte ganado un debate olvidado durante mucho tiempo. Sin duda, en Estados Unidos y en Gran Bretaña en este momento, me parece que eso es cierto. Pero en términos globales creo que formamos parte de una minoría pequeña y menguante que va ser derrotada por las fuerzas de la teocracia.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —¿Estas apostando contra nosotros?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Creo que van a acabar destruyendo la civilización. Hace mucho que lo pienso.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Quizá estés en lo cierto.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Pero no sin una lucha.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Porque puede ser una única catástrofe.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Mi gran discrepancia con el profesor Dawkins es que somos nosotros, más la 82 Aerotransportada y la 101, los que de verdad combaten a favor del secularismo en este momento. Los que de verdad están combatiendo al principal enemigo.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —¿En qué sentido entonces estás en desacuerdo?</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Entre los secularistas, quizá ésa sea la postura más excéntrica posible. Para la mayoría de la gente es como si creyéramos en el Ratoncito Pérez. Creo que es un hecho absoluto. Sólo gracias a la disposición de los Estados Unidos para combatir y hacer frente a la teocracia, tenemos una posibilidad de vencerla. Nuestros argumentos no tienen absolutamente ninguna relevancia al respecto.</p>
<p><strong>Harris:</strong> —Quizá haya muchos más interesados, pero no en el territorio de Irak. Quiero decir que quizá necesitemos a la 82 Aerotransportada para luchar en otra guerra en un lugar diferente, por el propósito indicado.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Desde luego tengo mis reservas, pero creo que en principio es un reconocimiento muy importante.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Desgraciadamente, se nos está acabando el tiempo.</p>
<p><strong>Hitchens:</strong> —Y posiblemente la cinta.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Creo que hemos tenido un debate maravilloso.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Sí, estupendo.</p>
<p><strong>Dawkins:</strong> —Gracias.</p>
<p><strong>Dennet:</strong> —Con mucho para pensar.</p>
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