Nuevamente me gana la bronca. Criticar a la justicia Argentina es tarea fácil en estos últimos tiempos (mega estafas a la ciudadanía, corrupción generalizada en los gobernantes, barbaridades de todos los colores), pero lo que he visto hoy… realmente volvió a sorprenderme.
Hace unos 15 días ha sido puesto en libertad un señor llamado Hugo Sosa (alias “la garza“), después de 11 años de estar detenido. A ver… adivinemos. ¿Qué puede haber hecho para merecer poco más de una década de prisión? ¿Tal vez un homicidio? Quizás… pero debería ser uno sin muchos agravantes, ¿no?

Pues no, este hombre cometió algunos crímenes más. Estos son algunos de ellos:
- Más de 50 asaltos a camiones blindados (¡cin-cuen-ta!).
- Un homicidio en ocasión de tentativa de robo (¿homicidio calificado?), mas tenencias de armas y otros detalles…
- Dos homicidios más, también en tentativa de robo (esta vez como parte de una asociación ilícita).
- Un asalto a una terminal de ómnibus (la última vez que lo arrestaron).
- Dos fugas de la cárcel (más un intento fallido, con amotinamiento incluido).
En fin, parece ser que por una especie de promoción que tiene la justicia argentina (las mayúsculas sobrarían) de “2 x 1“, este personaje (más de 50 asaltos a mano armada, 3 asesinatos agravados, integrante de organizaciones criminales…) está en la calle, como un ciudadano normal.
No quiero con esto sumarme a la campaña fascista que impulsan ciertos sectores y medios argentinos (de hecho, me llama la atención que tardaran 2 semanas en publicar este hecho), pero me parece que si este tipo de animales está suelto… en este país vale todo.
Ya sabía que en este país (con los contactos adecuados) se puede robar miles de millones, que puede desaparecer gente en cualquier momento (inclusive, horas después de declarar en un juicio contra un genocida), pero ahora también descubro que se dejan criminales de tamaño prontuario en la calle sin ningún reparo. No quiero caer en un lugar común (el archi-repetido “¡qué país de mierda!“), pero me parece que por estas pampas está todo podrido.
¿A cuánta gente tiene que asesinar alguien en la Argentina para que lo guarden de por vida?
Una aclaración final (por las dudas): No estoy a favor de la pena de muerte, no estoy reclamando “mano dura”, sólo estoy diciendo que es increiblemente ridículo que por vaya-a-saber-qué-tecnicismo-legal, un depredador como éste ande suelto por ahí. (Este artículo escapa totalmente a la temática de mi blog, solamente estoy sacándome un poco la bronca que me da que sucedan estas cosas.)
Qué hay que hacer en Perú para NO ir preso:
Ser (o parecer) muy pobre
Ser (o parecer) muy rico.
Tener un amigo en el estado, aunque sea el barrendero.
“Regalarle” un pollo asado al juez.
Si realmente la cagaste: Ir a la corte de derechos humanos y llorar que EE.UU. te tiene bronca.